transgenicos alimentan a multinacionales, no a las victimas de la crisis alimentaria





Montevideo (Uruguay)/ Washington (Estados Unidos), Bruselas (Bélgica) -- Amigos de la Tierra Internacional advierte que los cultivos transgénicos benefician a los gigantes de la industria biotecnológica alimentaria en lugar de a los pequeños campesinos y las personas que sufren hambre, que se calcula que llegarán a más de mil millones para el año 2025 debido a la crisis alimentaria.
Esta conclusión aparece en un nuevo informepublicado hoy por Amigos 
de la Tierra Internacional que incluye datos acerca de los cultivos transgénicos que se cultivan hoy en día, datos que entran en serio conflicto con la propaganda acerca del posible futuro de los cultivos transgénicos.

Las conclusiones del informe apoyan una evaluación exhaustiva llevada a cabo por la Organización de las Naciones Unidas que concluyó, entre otras cosas, que los cultivos transgénicos tienen muy poco potencial para aliviar la pobreza o el hambre.

“Los cultivos transgénicos alimentan a los gigantes de la industria biotecnológica, no a los pobres” afirmó Nnimmo Bassey, Director Ejecutivo de Amigos de la Tierra Nigeria y Presidente de Amigos de la Tierra Internacional.

“La semillas transgénicas y sus pesticidas asociados son excesivamente caros para los pequeños campesinos de África. Los promotores de esta tecnología en los países en desarrollo están totalmente fuera de contacto con la realidad”, agregó.

El informe explica cómo el aumento del precio de los cereales por la crisis alimentaria mundial ha permitido a gigantes como Monsanto aumentar de manera espectacular el precio de las semillas transgénicas y de los químicos que venden a los agricultores.

Monsanto es la mayor empresa mundial de semillas, y prácticamente posee el monopolio de los “rasgos” costosos incluidos en las semillas transgénicas. Las semillas modificadas genéticamente cuestan entre dos y cuatro veces más que las semillas convencionales, no modificadas. La empresa también comercializa Roundup, el herbicida más vendido en el mundo.

El informe también describe la estrategia de Monsanto para aumentar las ventas de su herbicida Roundup, al incluir la característica de “Roundup Ready” en casi todas las semillas transgénicas vendidas.

“Gracias en gran medida a Monsanto, los agricultores estadounidenses están afrontando grandes incrementos en los precios de las semillas transgénicas y en los químicos asociados” afirmó Bill Freese, analista de políticas científicas del Centro por la Seguridad Alimentaria de EE.UU y co-autor del informe.

“Los agricultores de países en desarrollo que se acojan a esta tecnología de Monsanto y de otras multinacionales no pueden sino esperar la misma suerte, incrementos brutales del precio de las semillas y de los pesticidas, y un descenso radical en la disponibilidad de semillas convencionales,” agregó.

Para Monsanto ha sido altamente redituable explotar la crisis alimentaria, así como para otros gigantes involucrados en el comercio de cereales como Cargill. Monsanto anunció en enero que sus ganancias trimestrales básicamente se triplicaron, y se calcula que sus ingresos netos también se triplicarán, pasando de 984 millones de dólares en 2007 a casi 2,96 mil millones de dólares en 2010. 

El alto costo de las semillas transgénicas no es el único problema. La mayoría de los cultivos transgénicos no se cultivan ni están diseñados para aliviar la pobreza, sino que son soja y maíz que se destinan a la alimentación del ganado, producción de agrocombustibles y producción de alimentos altamente procesados para ser consumidos en países desarrollados.

Cerca del 90% del área mundial cultivada con transgénicos está en solo 6 países con sectores agrícolas altamente industrializados y orientados a la exportación: Estados Unidos, Canadá, Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Solo Estados Unidos produce más del 50% de los cultivos transgénicos del mundo; y Estados Unidos, Argentina y Brasil juntos cultivan más del 80% de todos los transgénicos.

A pesar de más de una década de propaganda, la industria no ha introducido ni un solo cultivo transgénico que incremente los rendimientos, que sea más nutritivo, resistente a la sequía o a la salinidad. Los cultivos transgénicos resistentes a las enfermedades prácticamente no existen. De hecho, los transgénicos disponibles hoy en día están caracterizados por un solo rasgo, la tolerancia al herbicida, presente en 80% de los transgénicos cultivados en el mundo entero. Los transgénicos resistentes al herbicida han disparado indiscutidamente el uso de plaguicidas químicos.

Mientras tanto, la propaganda alrededor de los cultivos modificados genéticamente ha oscurecido el gran potencial de las técnicas agroecológicas y orgánicas de bajo costo para aumentar la producción de alimentos y aliviar el hambre en los países en desarrollo.

El informe menciona varias de estas técnicas, como una utilizada en el este de África para el maíz denominada “push-pull”. Este sistema tan exitoso controla las plagas de insectos y hierbas sin utilizar químicos, aumentando la producción y el ingreso de los pequeños agricultores.

El informe “Quién se beneficia de los transgénicos 2009” se encuentra en 
línea en INGLES en :
 
http://www.foei.org/en/publications/pdfs/gmcrops2009full.pdf

Un resumen del informe se encuentra disponible en línea en INGLES: 
http://www.foei.org/en/publications/pdfs/gmcrops2009exec.pdf


Por más información:

En América del Sur: Lorena Rodríguez, Amigos de la Tierra Uruguay: Tel: 
+ 598 98 57 74 97
Fuente: http://www.foei.org/es/media/archive/2009/transgenicos-alimentan-a-multinacionales-no-a-las

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