lunes, 31 de agosto de 2009

Último aviso




Indígenas de Costa Rica reclaman movilizándose la aprobación de una ley de territorios pendiente desde hace quince años

Una norma que establece una hoja de ruta para la recuperación de territorios indígenas sigue sin ser aprobada en Costa Rica. Los pueblos originarios ya han aprobado el texto y se movilizarán para exigir su tratamiento y aprobación.
Desde hace una década y media este proyecto duerme en los cajones del Congreso. Y las comunidades originarias de Costa Rica han decidido que el tiempo de espera se agotó. Por ello el próximo martes 1º de septiembre realizarán una gran movilización frente a la Asamblea Legislativa para exigir a la clase política su tratamiento y aprobación.
El territorio que entraría bajo contralor indígena es un 8 por ciento de la superficie. La norma prevé distintos niveles de autonomía y gobernabilidad de las tierras actualmente pertenecientes a las comunidades indígenas, pero así también establece una hoja de ruta para la recuperación de territorios, muchos de los cuales concentran cuantiosas riquezas madereras, petroleras, acuíferas y de biodiversidad. De ahí que no resulte extraña la resistencia de los sectores del agronegocio a dar trámite a esta norma.
Quince años y cinco gobiernos han pasado desde que Costa Rica ratificara el convenio internacional de tierras indígenas. Pero la paciencia de los pueblos se agotó y ahora el partido se juega en terreno de los legisladores.
Javier Baltodano, de COECOCEIBA - Amigos de la Tierra Costa Rica, contó a Radio Mundo Real el contexto en que se dará la marcha y concentración de los indígenas el próximo 1º de septiembre.
Baltodano también analiza la actual coyuntura política en su país desde la perspectiva de la aprobación de esta norma. Y comenta el esfuerzo que representa para las comunidades trasladarse desde sus comarcas hasta la capital -San José-, lo cual incluye marchas a pie de, a veces, de varios días.
Foto: http://www.delefoco.com/

Adhiera a Declaracion contra los Monocultivos de Arboles






En este Día Internacional Contra los Monocultivos de Árboles 2009, el mensaje es fuerte y claro: Las plantaciones no son bosques: ¡detengan la expansión de los monocultivos de árboles!

Estimad@s amig@s:
El próximo 21 de setiembre – Día Internacional Contra los Monocultivos de Árboles – organizaciones del mundo entero desarrollarán actividades en oposición a la expansión de dichas plantaciones. Para apoyar esas actividades, un grupo de personas produjo una declaración pidiendo que se detenga la expansión de los monocultivos de árboles, la cual será ampliamente distribuida ese día a organismos nacionales e internacionales.
Quisiéramos que la declaración tuviera el apoyo de la mayor cantidad de personas posible, por lo cual les invitamos a firmarla. Si desean apoyar la declaración por favor, sírvanse escribir a la siguiente dirección (21sept@wrm.org.uy) incluyendo su nombre, organización y país.
Cordiales saludos,
Ricardo Carrere
Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales (WRM)
 
Día Internacional contra los Monocultivos de Árboles
21 de setiembre de 2009
Declaración Internacional: ¡Detengan la expansión de los monocultivos de árboles!
En todas partes del mundo, millones de hectáreas de tierra productiva están siendo rápidamente convertidas en desiertos verdes presentados bajo el disfraz de “bosques”. Las comunidades locales son desplazadas para dar lugar a interminables filas de árboles idénticos – eucalipto, pino, palma aceitera, caucho, jatrofa y otras especies – que desplazan de la zona a casi toda otra forma de vida. La tierra cultivable, crucial para la soberanía alimentaria de las comunidades locales, es convertida en monocultivos de árboles que producen materias primas para exportación. Los recursos hídricos son contaminados y agotados por las plantaciones, al tiempo que los suelos se degradan. Las violaciones a los derechos humanos son moneda corriente, y van desde la pérdida de los medios de vida y el desplazamiento hasta la represión e incluso casos de tortura y muerte. Si bien las comunidades sufren en su conjunto, las plantaciones tienen impactos diferenciados de género, siendo las mujeres las más afectadas.
A pesar de toda la evidencia disponible acerca de los impactos sociales y ambientales de estos monocultivos en países como Brasil, Sudáfrica, Estados Unidos, Indonesia, Malasia, Camboya, Colombia y España, siguen siendo promovidas por una coalición de actores que van desde la FAO hasta las agencias bilaterales, desde el Foro de las Naciones Unidas sobre Bosques hasta los gobiernos nacionales, desde empresas consultoras hasta bancos privados y de desarrollo.
El motivo real detrás de las acciones de estos actores es simple: apropiarse de la tierra de la gente para que empresas de celulosa y papel, madera, caucho, palma aceitera y, recientemente, también biochar (*), puedan acceder a mayor cantidad de materias primas más baratas para aumentar aun más sus ganancias. El sobre-consumo despilfarrador de los productos de estas plantaciones por parte las naciones del próspero Norte tiene mucho que ver con su expansión creciente.
En respuesta a la publicidad adversa sobre los impactos de las plantaciones de árboles, las empresas han recurrido al uso de mecanismos de certificación, como el FSC, el PEFC, la SFI y la RSPO (**), los cuales les proporcionan credenciales “ecológicas” falsas que les permiten seguir con sus negocios de siempre.
El problema se ha agravado aún más con la llegada de nuevos actores del sector empresarial que apuntan a obtener beneficios del cambio climático, promoviendo falsas soluciones a través del establecimiento de las llamadas plantaciones para “sumideros de carbono”, la promoción de los agrocombustibles – agrodiésel y etanol de madera – y la introducción de árboles genéticamente modificados.
Sin embargo, los planes de las empresas se enfrentan a una oposición creciente. En país tras país, la gente se levanta para oponerse a la expansión de las plantaciones de árboles y un movimiento mundial ha crecido a lo largo de los años, unificando las numerosas luchas locales y ayudando a hacerse oír a quienes sufren por causa de las plantaciones.
En este Día Internacional Contra los Monocultivos de Árboles 2009, el mensaje es fuerte y claro: Las plantaciones no son bosques: ¡detengan la expansión de los monocultivos de árboles!
(*) Biochar: carbón que sería enterrado en el suelo, donde se supone serviría como fertilizante y como depósito de carbono.
(**) FSC (Consejo de Administración Forestal), PEFC (Programa para Avalar Esquemas de Certificación Forestal), SFI (Iniciativa Forestal Sostenible), RSPO (Mesa Redonda de Aceite de Palma Sostenible)
Firmantes
Chris Lang, WRM, Reino Unido – Alemania
Ginting Longgena, FOE-Indonesia, Indonesia
Guadalupe Rodríguez, Salva la Selva, Alemania
Javier Baltodano, Coecoceiba, Costa Rica
Nizam Mahshar , FOE-Malasia, Malasia
Phillip Owen, Geasphere, Sudáfrica
Premrudee Daoroung, TERRA, Tailandia
Ricardo Carrere, WRM, Uruguay
Wally Menne, Timberwatch Coalition, Sudáfrica

Reflexiones Ecosistémicas sobre Bosques y Plantaciones







Por: Juan Pablo Orrego S.

ECOSISTEMAS



Los días 3 y 4 de abril de este año asistimos al Seminario “Plantaciones Forestales y Bosque Nativo” organizado por el Centro de Estudios Públicos, y convocado por Eliodoro Matte y Douglas Tompkins. En este encuentro, varios de los panelistas relacionados con el sector forestal, en particular Fernando Raga, vicepresidente de la Corporación Chilena de la Madera (CORMA), considerado su ideólogo, fueron muy insistentes con la idea que en términos de las diferencias ecosistémicas entre bosques y plantaciones sólo existe un ‘gradiente’, concepto en torno al cual reflexionamos a continuación.

Sabemos que no existe discontinuidad entre los ecosistemas del planeta Tierra, dado que de innumerables maneras todos ellos están íntimamente interconectados e interrelacionados, y que en su conjunto conforman el macro-ecosistema biosfera. Ésta, a su vez, tampoco termina ahí, ya que es parte de un ‘eco-sistema’ mayor, constituido por nuestro sistema solar, centrado en el Sol, fuente de toda la vida en el planeta Tierra a pesar de estar localizado aproximadamente a 100 millones de kilómetros de distancia de nosotros. Por lo tanto, en términos estrictos, los ecosistemas terrestres no tienen una existencia acotada real, son unidades abstractas visualizadas por nosotros con fines analíticos. En este sentido es verdad que entre bosques y plantaciones no hay una ‘discontinuidad’ y que se puede hablar de la existencia de un gradiente ecosistémico entre ellos. El punto es que el sector maderero tiende a abusar del concepto para instalar la idea que ambos ecosistemas no son muy diferentes entre sí. Ante esto, es fundamental aclarar que, en todo caso, los bosques primarios y las plantaciones, en términos ecológicos, se ubicarían en los extremos polares del gradiente planteado. En efecto, los bosques son sistemas naturales auto-sustentados, longevos y de una complejidad infinita. Las plantaciones son ‘artefactos’: ecosistemas artificiales simples (mono-específicos o constituidos por clones de un sólo ejemplar, y mono-etáreos), creados, y luego manejados por el ser humano durante su corta existencia. Las diferencias entre ambos ecosistemas son demasiado numerosas y profundas para descartarlas livianamente. Si queremos aprender, tanto sobre los bosques, como sobre las plantaciones no podemos permitirnos la confusión que crea la idea del gradiente al ser conceptualizada en forma poco reflexiva por la urgencia de levantar una racionalización que permita defender las plantaciones.

Una fundamental diferencia entre ambos ecosistemas es la homeostasis -estado de equilibrio dinámico- que puede alcanzar un bosque primario, templado o tropical, prácticamente a perpetuidad, sustentada en la alta diversidad y complejidad de la comunidad biótica que lo constituye. Estos ecosistemas ‘maduros’ se caracterizan por tener una rica trama de productores -plantas y otros organismos fotosintéticos- que sustentan varios niveles de consumidores -herbívoros, carnívoros, omnívoros y organismos descomponedores- en la cadena trófica; cada nivel conformado por muchas especies con números no tan altos de individuos. Por ejemplo, los expertos estiman que la selva tropical lluviosa, que constituye el cinturón boscoso ecuatorial del planeta Tierra, tiene una continuidad temporal de unos 60 millones de años, es decir, ha mantenido básicamente la misma estructura durante todo este período, hasta hace sólo unas décadas, cuando el homo no-sapiens comenzó a destruirlo en forma sistemática, haciendo caso omiso de las vitales funciones que este ecosistema le brinda (¿brindaba?) a la biosfera, incluyendo a la humanidad. Esta notable homeostasis a la que nos referimos es, justamente, resiliente, es decir le permite a los ecosistemas, y a macro-ecosistemas como este cinturón tropical lluvioso del planeta Tierra, resistir, y recuperarse de perturbaciones severas tales como incendios, sequías, pestes… y todo esto sin ninguna intervención humana. Este sí que es un ejemplo de sustentabilidad, y cabe hacer notar que sólo la naturaleza en este planeta parece lograrla.

Por el contrario, una plantación necesita ser constantemente monitoreada, manejada, podada y fumigada, para que, luego de unos quince años, sea cosechada por tala rasa toda su producción neta, con lo cual, de hecho, se está impidiendo el proceso natural de sucesión ecológica, manteniendo artificialmente el ecosistema en una fase sucesional juvenil, aparte de mono-específica y mono-etárea.

Los ecosistemas degradados tienen una cadena trófica truncada, con menos niveles; cada nivel conformado por pocas especies con gran cantidad de individuos. Los ecosistemas agrícolas son casos especiales, que entregan una cosecha de producción neta mayor que lo normal para los herbívoros, así como para el ser humano y los animales que proveen carne para los humanos. Eso sí, la ilusoria estabilidad de los ecosistemas artificiales es mantenida con el constante aporte, a través de manos humanas, de energía en la forma de prácticas de cultivo, limpias de terrenos, raleo, poda, etc., e insumos tales como pesticidas y fertilizantes. De hecho, la mejor prueba de la realidad ecológica de la sucesión es que una plantación abandonada a su suerte por el ser humano volverá a comenzar su búsqueda de complejidad y diversidad, y con el paso del tiempo irá siendo ‘invadida’ por la naturaleza, para transformarse, eventualmente, puede tomar décadas, en un ecosistema natural homeostático.

Y respecto al uso de la energía, un tema imposible más álgido hoy en día, los ecosistemas maduros, tales como los bosques, también pueden darnos una tremenda y vital lección, si es que estamos dispuestos a recibirla y aplicarla a nuestros modelos de desarrollo. Es notable que en términos energéticos los bosques maduros, así como otros ecosistemas similares, constituyan los sistemas más eficientes de la biosfera. Es decir, en ellos, una menor cantidad de energía fluye por unidad de biomasa; dicho en otras palabras, menos energía es necesaria para mantener la estructura y organización del ecosistema. Como decíamos, los bosques sustentan varios niveles de consumidores en su cadena trófica, y se ha comprobado que en forma estable, entre el 10 al 20 por ciento de la energía de cada nivel trófico fluye al siguiente. La compleja estructura ecosistémica regula el tamaño de las poblaciones de las distintas especies de productores y consumidores que lo conforman, manteniéndose el mismo patrón de distribución de la energía en el sistema de año a año.

Los expertos han comprobado que los ecosistemas maduros representan el modo más eficiente de utilizar los recursos de un lugar para el mantenimiento de una compleja y diversa trama de vida en armonía con los ecosistemas aledaños. Estos son, por supuesto, los ecosistemas que han predominado durante los últimos milenios en el planeta Tierra y que han sustentado la actual biosfera que ha ofrecido un hogar a la raza humana; hogar que estamos destrozando a nuestro propio riesgo. Incomprensiblemente nos hemos trasformado en un agente entrópico neto para la biosfera, generando un encadenamiento a gran escala de efectos negativos para la trama de la vida, que cada día que pasa se hacen más evidentes. La masiva miseria y sufrimiento de los seres humanos es tan sólo una de las consecuencias de este extraño fenómeno natural del cual somos actualmente el actor principal, y que puede llegar a ser equivalente, en forma diferida en el tiempo, al impacto del asteroide que hace 60 millones de años aniquiló casi completamente la biosfera anterior, dinosaurios incluidos. Esta extinción masiva de la vida, sin embargo, permitió el surgimiento de los mamíferos, entre ellos los humanos, así es que estos dramáticos ‘descansos termodinámicos’ de la biosfera también pueden ser percibidos como oportunidades para el renacimiento y la renovación.

Otras diferencias entre los ecosistemas primarios, maduros o clímax, y los artificiales, también son muy importantes y tienen que ver justamente con la sinergia que generan los primeros y la entropía que generan los segundos. En este sentido, llama la atención que en el seminario del CEP los forestales chilenos hicieran prácticamente nula mención de las funciones ecológicas o ecosistémicas de los bosques, lo que justamente permite crear la ilusión que éstos y las plantaciones son ecosistemas muy cercanos en esta supuestamente estrecha ‘gradiente ecosistémica’ planteada por el sector.

Las funciones ecosistémicas de los bosques primarios abarcan desde el sutil efecto mecánico de las hojas de los árboles que disgregan las gotas de lluvia para morigerar la erosión hídrica de los suelos, a funciones tan fundamentales para toda la biosfera como:

a) la fotosíntesis, realizada exclusivamente por plantas y fitoplancton, que es la única vía de ingreso de la energía solar a todo el sistema biosfera o ecósfera;
b) la regulación de gases atmosféricos, emisión de oxígeno, sumidero de dióxido de carbono (gas ‘invernadero’);
c) la regulación de la temperatura superficial del planeta (albedo de las hojas de los vegetales y de las nubes formadas por la evapotranspiración a través de la plantas), y regulación del sistema climático del planeta en general por absorción de CO2;
d) la regulación de los ciclos hidrológicos; el corto (continental) y el largo (atmosférico);
e) la creación de infinitos nichos o hábitats para infinitas formas de vida; lo que incluye la producción de innumerables materiales, tales como la madera, así como semillas, frutos y substancias medicinales, que son utilizados por la mayor parte de las especies de todos los reinos, de muy diversas maneras.
f) la generación y retención de suelos fértiles;
g) la protección de especies y ecosistemas ante episodios eólicos y otros fenómenos naturales de alta intensidad;
h) la creación de belleza escénica, con importantes connotaciones en los ámbitos de la cultura, de la espiritualidad, de la calidad de vida de los seres humanos, de la recreación, y el turismo, entre otros.

Los bosques, por lo tanto, son ecosistemas sinérgicos, no solamente para sí mismos sino para toda la biosfera. En otras palabras son ecosistemas que sólo le entregan beneficios a los seres humanos y a todas las otras formas de vida que pueblan el planeta Tierra. No tienen absolutamente ningún impacto negativo sobre el entorno biosférico.

Las plantaciones no ofrecen estas funciones ecosistémicas y servicios ambientales, o, dicho de otro modo, dependiendo de las extensiones plantadas, de la escasa o nula diversidad de especies de la plantación, y de la forma de manejo de la misma, entregan estos servicios vitales en forma extremadamente limitada. En los hechos, más bien entorpecen la sinergia biosférica de muchas maneras. En general, las plantaciones son ecosistemas entrópicos: consumen sinergia del entorno y demandan insumos (petroquímicos) que dejan una extensa huella ecológica negativa, que abarca desde la extracción de las materias primas, a su elaboración y utilización.

Fernando Raga plantea que las plantaciones tienen impactos positivos, tales como la creación de hábitats para otra vida silvestre, protección de suelos, mejoramiento del paisaje, y otros. Sin embargo, para poder afirmar esto el Sr. Raga, en primer lugar, soslaya el hecho que estas plantaciones no permanecen en el tiempo; de hecho, su tiempo de residencia en escala temporal geológica simplemente no es, no existe, y, por lo tanto, los supuestos impactos positivos de las plantaciones durante su fase de crecimiento son sobrepasados con creces por los severos impactos negativos de la tala rasa que destruye por completo el ecosistema artificial, impacto al que hay que sumar todos aquellos producidos por la maquinaria utilizada para tal efecto, camiones, grúas, motosierras, las emisiones, quema de combustibles, el arrastre de los troncos, etc. Lo mismo se puede decir respecto de la función de sumidero de carbono de las plantaciones que es contrarrestada también con creces por las emisiones de toda la maquinaria utilizada durante el manejo y tala de la plantación, pero sobre todo por las emisiones de las plantas de celulosa, que además producen efluentes que provocan gravísimos impactos ecosistémicos, incluyendo, por supuesto aquellos en la salud de los seres humanos.

Necesariamente hay que considerar los impactos ambientales negativos de la industria de la celulosa como una consecuencia de las plantaciones, o un impacto adicional de éstas, dado que esta controvertida industria es el propósito de las plantaciones; es obvio que las plantaciones no son un fin en sí mismas.

A modo de conclusión: necesitamos mirar con mucha mayor atención y profundidad las funciones ecosistémicas de los bosques, así como los impactos negativos de las plantaciones para que nuestra evaluación de ambos ecosistemas sea más ecuánime. Tal como estableció Gregory Bateson “las ausencias también son causas.” Es decir, en términos biosféricos, también hay que sumar a los impactos concretos y visibles de las plantaciones la ausencia o desaparición de las funciones ecosistémicas de los bosques que en muchos casos podrían existir en el lugar de las plantaciones.

Me parece también peligroso comparar las plantaciones con ‘lo peor’, tal como hace el Sr. Raga, es decir, compararlas con ecosistemas aún más degradados o aparentemente más simples… De hecho, muchos ecosistemas naturales, que pueden ser erróneamente percibidos como más simples, o más ‘vacíos’, tales como los humedales, o muchos ecosistemas fríos, o semi-áridos, ante una inspección más atenta revelan extraordinarias comunidades bióticas e innumerables funciones ecosistémicas vitales para toda la biosfera que son invisibles ante una mirada superficial.

Debemos comparar las plantaciones con los mejores ejemplos de bosques primarios y aplicar ese diseño natural y esa lógica para minimizar los impactos negativos de las plantaciones. Además debemos limitar en forma estricta las extensiones de las plantaciones y prohibir terminantemente la sustitución de bosques por éstas. Es más, por el bien de la biosfera, que incluye a los humanos, todos los países del mundo debieran adoptar enérgicas políticas de restauración de los bosques nativos y de los ecosistemas naturales en general.

Y definitivamente, en el sector forestal, tal como sucede con muchos otros sectores, el tema de fondo es el de la demanda, del manejo por el lado de la demanda, muy similar a lo que ocurre con la electricidad. Rescatando el planteamiento del sector forestal en el sentido que es mejor que muchos productos forestales provengan de plantaciones que de bosques nativos, es, sin embargo, necesario subrayar que muchos productos madereros, particularmente la celulosa, y su derivado el papel, tal como la electricidad, no son fines en sí mismos, son medios para proveer servicios, por lo tanto no debieran tener una connotación exclusivamente comercial, tal como sucede actualmente. Es decir, su producción no debiera estar planteada como un negocio que busca un crecimiento infinito, sino como un servicio público que tiene elevados costos ambientales, y esto no por moda o ideología, sino porque los impactos ecológicos negativos de su producción y procesamiento son demasiado severos. El sector forestal, por lo tanto, como otros, debiera fomentar en los usuarios una cultura para un uso apropiado de los productos madereros, en el cual el reciclaje juega un rol fundamental. Sin embargo, el reciclaje de cantidades fenomenales de papel, por ejemplo, termina ‘pisándose la cola’ en términos del consumo de energía y de contaminación, así es que siempre el tema de fondo son los límites de la producción y el consumo. Y, justamente, los indicadores que podrían no prestarse tan fácilmente a distorsiones ideológicas son los ambientales o ecológicos. Necesitamos limitar la producción demanda y consumo de estos productos en base a una estimación exhaustiva de la capacidad de carga de los ecosistemas naturales cuyo mosaico interdependiente constituye la ecósfera.

Pero, si no tenemos la motivación y, por lo tanto, no somos capaces de evaluar correctamente las capacidades de carga de los ecosistemas, e incluso de bioregiones, y sus funciones ecosistémicas, así como de asumir objetivamente los impactos negativos de las plantaciones, nunca desarrollaremos estas vitales herramientas y seguiremos ‘desarrollándonos’ como si no hubiera mañana, con lo que en la práctica lo que estamos haciendo es destruirlo.

25-6-06

Uganda: plantación como sumidero de carbono – donde los árboles son más importantes que las personas










La empresa New Forest Company, con sede en el Reino Unido, está estableciendo plantaciones de árboles en Uganda, Mozambique y Tanzania. La compañía declara que “Si bien están basados en la economía forestal comercial, nuestros proyectos se financian con créditos de carbono […] conforme al Mecanismo de Desarrollo Limpio”. Esto significa que las ganancias por la venta de madera se verán incrementadas por la venta de “créditos de carbono” a industrias contaminantes del Norte. También significa que las empresas que compren estos créditos de carbono deberían ser responsabilizadas por los impactos de estas plantaciones sobre las poblaciones locales y el medio ambiente.
Dado que New Forests “ya se estableció como la mayor empresa de plantación y el principal protagonista en Uganda” y que “comenzará a realizar operaciones en otros países”, es importante que la gente sepa lo que sucede realmente en los 22.000 hectáreas de tierra que posee en dicho país.
La empresa define sus actividades como “Silvicultura sostenible y socialmente responsable”. El significado de esto se ve claramente en las fotografías y notas de su propia página web: http://www.newforestscompany.com/project_area/uganda. El proceso “responsable” comienza con la destrucción de la biodiversidad local en dos etapas: 1) eliminación manual de matorrales 2) pulverización con agroquímicos. Una vez que la vegetación autóctona ha sido totalmente eliminada – y que el medio ambiente ha sido contaminado con herbicidas químicos – se la reemplaza con dos especies exóticas de rápido crecimiento (pinos y eucaliptos) plantadas en forma de monocultivo sobre grandes extensiones. Esos desiertos verdes son los “Nuevos Bosques” que dan su nombre a esta empresa.
Las fotografías anteriormente mencionadas también proporcionan evidencias sobre cuán “socialmente responsable” puede ser la empresa. Dos de ellas muestran a unas pocas mujeres trabajando en condiciones muy precarias en un vivero improvisado. Otra fotografía muestra un “equipo de desmonte” de 16 personas sin el atuendo adecuado para la tarea. Finalmente, los 12 trabajadores del “equipo de pulverización” se ven demasiado lejos para juzgar si han recibido la vestimenta y el equipo de protección necesarios. Como la empresa no provee información sobre la cifra de 1.800 personas que “se espera” que trabajen en la plantación, sólo podemos suponer que la mayor parte de ellos se encargarán de plantar los árboles y serán despedidos una vez terminada dicha tarea.
Pero aun en el caso imposible de que los 1.800 trabajadores fueran permanentes, la empresa no menciona a los más de 10.000 residentes del subcondado de Kitumbi, en el distrito de Mubende, que serán desalojados para dar lugar a las plantaciones. Haciendo el balance, resulta que 8.200 personas estarán en una situación mucho peor que antes de la llegada de la compañía. Y “mucho peor” está lejos de reflejar lo que deben soportar.
Las siguientes citas de un artículo publicado el 20 de julio en el sitio ugandés New Vision dan pruebas más que suficientes acerca de los “beneficios sociales significativos” que la empresa ha generado para la población local.
Según el artículo, los residentes de las aldeas de Kyamukasa, Kyato, Kicucula, Kisiita, Mpologoma y Kanaamire denunciaron que grupos armados golpeaban a las personas, las raptaban y destruían sus cultivos y sus casas. El propósito de tales acciones era “obligarlos a abandonar las tierras que han ocupado por décadas”, para que New Forests Company pudiera plantar sus árboles.
“Mi plantación de bananeros de una hectárea fue destruida por los que hoy intentan desalojarnos. Hasta me robaron 10 bolsas de maíz”, dijo Jessica Nyinamatama, una viuda de 56 años que tiene nueve huérfanos a su cargo.
William Mpamira, presidente del comité de tierras local, declaró que “dos de nuestros vecinos fueron presionados por personas armadas que intentan desalojarnos”, y agregó que “Richard Twahirwa y Cyprian Munyagaju fueron arrestados el 26 de junio y 13 de julio respectivamente. Hasta ahora no conocemos su paradero”.
Según Mpamira, la población está sufriendo ataques nocturnos y, como consecuencia de ello, la mayoría de los residentes no ha tenido más remedio que dormir bajo los matorrales cercanos. También agregó que “dudamos que la empresa tenga la intención de plantar árboles y proteger el medio ambiente”, porque “desde 2005, ha estado talando árboles que nosotros habíamos conservado para utilizar como madera comercial”.
Como resultado de la situación que estaban sufriendo, los aldeanos decidieron ir a Kampala, donde solicitaron al ministro de tierras, Omara Atubo, que detuviera los desalojos. Como respuesta, el ministro prometió detener el desalojo de los residentes por parte de los inversores y dijo:

“Como ministerio a cargo de la tierra, lamentamos lo sucedido. Es importante respetar sus derechos sin importar si ocupan la tierra legalmente o no. No hay necesidad de que sus compañeros desaparezcan, su propiedad sea robada o sus cultivos destruidos”, dijo Atubo mientras los aldeanos aplaudían.
El ministro dijo que convocaría al comisionado del distrito y a los funcionarios de la empresa para que respondieran a los informes. Atubo prometió también que se pondría al frente de un grupo de investigadores que se desplazaría a Kitumbi para reunir información.
“Este es un caso urgente porque es cuestión de vida o muerte. Estos actos contra nuestros ciudadanos deben cesar inmediatamente. La inversión es buena sólo si los residentes se benefician con ella. Los seres humanos son más importantes que los árboles”, declaró.
Los funcionarios de New Forests Company deberían repetir tras él: ¡los seres humanos son más importantes que los árboles!
Basado en un artículo enviado por Timothy Byakola (acs@starcom.co.ug), “Uganda: Mubende Residents Petition Lands Minister Over Eviction, Harassment”, Moses Mulondo, 20 de julio de 2009, http://allafrica.com/stories/200907210016.html, y en información obtenida del sitio web de la empresa: http://www.newforestscompany.com/index.php/project_area/7/ http://www.newforestscompany.com/ , http://www.newforestscompany.com/about-us/.

Boletin N 145 del WRM

Ordenamiento de Bosques Nativos en Corrientes





No es una buena noticia, se comunico a través de esta columna que publicó el Diario El Territorio:

Ordenamiento de Bosques Nativos
El camino corto no siempre es el mejor
Por Aníbal Fernando Parera – Biólogo
 
Enredado en la incapacidad de sus propias filas, el gobernador correntino aprobó por decreto su Plan de Ordenamiento de los Bosques Nativos. Pero al esquivar el trabajoso camino de crear consensos, terminó recortando beneficios a toda la sociedad.
 
La pluma del gobernador finalmente se dejó caer sobre un proyecto de decreto que daba vueltas por oficinas y pasillos desde hacía semanas, esquivando todos aquellos rincones donde, se sabía, alguien saltaría para reclamar algún interés particular o sectorial.
Se trata del instrumento que resuelve el ordenamiento del casi un millón de hectáreas de Bosques Nativos correntinos. Algo así como el manual que dicta en qué zonas habrá que conservarlos sin extraer árboles (zonas en “rojo”, donde sólo se permitiría una ganadería de bajo impacto), en qué otras podrán cortarse ejemplares sin eliminar el conjunto (zonas en “amarillo”) y dónde, en cambio, podrían admitirse desmontes de tala rasa para realizar agricultura intensiva (zonas “verdes”).
Todas las provincias deben hacerlo, siguiendo un mandato que proviene de la Ley Nacional 26.331 que las obliga a desarrollar sus Planes de Ordenamiento de Bosques Nativos en plazo perentorio, congelando mientras tanto todos los permisos de tala.
A nadie escapa que los abusivos desmontes de los últimos años en el norte argentino, impulsados en gran medida por el avance de la soja, fueron movilizados por influyentes intereses que no se quedarían tranquilos mientras rija una moratoria. Así, quienes pergeñaron la ley nacional, anticiparon movimientos agazapados –distantes de discusiones elevadas y participativas– y en simetría perfecta con la pericia de políticos avezados en permisología. Por eso la Ley Nacional exigía mecanismos participativos y búsqueda de consensos.
Ratificando lo anterior, el acceso a un Fondo Nacional de fomento a la preservación de los bosques (en un 70% dedicado a resarcir en forma directa a productores que se encuentren con limitaciones en el nuevo régimen, y 30% para, entre otras cosas, impulsar que los bosques nativos sean más productivos sin necesidad de talarlos), quedaría excluido para aquellas provincias que eligieran evadir discusiones y avanzar por Decreto.
Corrientes se quedó afuera. Cabe profundizar la pregunta ¿Sólo de los fondos, se quedó afuera?
Un escenario torpemente configurado por los cuadros medios del Ministerio de la Producción no dejó al gobernador muchas alternativas. Habían arrancado bien, con premura, convocando a los organismos de referencia (INTA, CECOAL, IBONE, universidades). A poco andar cometieron su primer error: dejar afuera dos actores sociales claves, las organizaciones ecologistas y los productores rurales (aunque convidaron muy especialmente a una pequeña fracción de inversionistas agropecuarios con marcado interés en levantar el congelamiento de los permisos: la UTE de arroceros grandes que insiste con represar el arroyo Ayuí Grande, que en sus orillas alberga, justamente, bosques nativos).
Todo se desbarrancó para los funcionarios del área una vez que dieron a conocer los primeros mapas verdes, amarillos y rojos. Lo verde enojó a los ambientalistas. Lo rojo, a los productores. Su caprichosa distribución no era entendida, ni respaldada, por los propios equipos convocados en su construcción, cuyos integrantes cayeron en la cuenta que habían sido intelectualmente emboscados. Sus nombres estaban en un producto cuyos resultados habían sido dibujados (y desdibujados) a puertas cerradas.  
Para cuando llegaron las audiencias públicas, donde la ciudadanía tendría su espacio para opinar, no quedaba ni un solo integrante de los equipos externos a bordo. Algunos, como científicos del prestigioso Instituto de Botánica del Nordeste (IBONE) llegaron a firmar manifiestos en contra del mismo. Desde el INTA reclamaron, aunque por lo bajo, que ni los mapas, ni las fórmulas, eran las que habían propuesto. En las presentaciones públicas del plan –fueron tres las desoídas audiencias–, ni uno de ellos apareció.
Veintitrés organizaciones ambientalistas nacionales y provinciales elevaron a las autoridades correntinas un pedido de revisión del Plan en un documento con diez puntos, que empezaba por pedir que el mismo NO sea aprobado por Decreto, sino por la vía parlamentaria, y seguía por consideraciones técnicas, ninguna de las cuales fue atendida. En rigor de verdad, las autoridades ni siquiera acusaron recibo (aunque la solicitud fue publicada, elevada por nota al Ministro de la Producción y presentada en cada una de las audiencias).
Con el anuncio del Decreto, y una inteligente, aunque corta, operación de prensa asociada, el gobierno quiso demostrar un perfil de doble virtud: una medida que ofrecería seguridad jurídica a los productores y tranquilidad a los cultores del medio ambiente; cuando en verdad no hizo más que desoírlos a todos, esquivar la concertación, resignar los fondos y poner en riesgo buena parte de los bosques correntinos, en especial los del Espinal, que en los departamentos australes estarán sujetos a presiones adicionales de lobbies agrícolas y forestales. De esos que muchas veces no tienen mucho de “correntinos”. En especial, sus cuentas bancarias.  
No, no sólo de los fondos se queda afuera Corrientes. También de la credibilidad y el reposo que la ciudadanía debe encontrar en sus representantes a la hora de diseñar políticas públicas de largo plazo.


http://www.territoriodigital.com/nota.aspx?c=5369201465081250

Un Nabo... Mas sobre Aquiline en Chubut






Vuelve la torpeza minera de Aquiline en Chubut. El elefante en el bazar

Les incomoda que les pidan informes sobre el impacto ambiental; reconocen la actividad minera como "susceptible de no llevarse acabo por contaminante" y reconocen que el gobierno provincial no tiene idea del emprendimiento.



El Gerente General de Aquiline, Marc Henderson, dijo desde Canadá:

- "No tenemos una explicación sobre la reciente decisión del ministerio de Medio Ambiente de Chubut de exigir tantos requisitos para el estudio de impacto ambiental"...

- Según Henderson una diferencia es la distancia del Yacimiento de Esquel. «Es comprensible la reacción de la gente de Esquel, en condiciones similares nosotros tampoco lo haríamos»...

- No estoy seguro de que Das Neves tenga una opinión formada sobre el proyecto Navidad porque él no tiene un panorama completo del mismo. Sin embargo hace un año el propio gobernador de Chubut expuso antes empresarios canadienses en la embajada de Canadá y elogió el proyecto. Ver IMPERDIBLE...Das Neves a empresarios canadienses: "Hay que tener cuidado porque la gente está informada"

Proyecto Navidad en Chubut:
La empresa asegura que ya invirtió 62 millones de dólares y que no necesita usar cianuro

La adquisición del yacimiento de plata y plomo conocido como «Navidad» que está ubicado en Gastre y los trabajos desarrollados hasta la fecha representaron una inversión de 62 millones de dólares canadienses (227 millones de pesos). Así lo aseguró el presidente y gerente general de la empresa Aquiline, Marc Henderson, en diálogo exclusivo con EL CHUBUT.

El ejecutivo puntualizó que el proyecto está en una situación transitoria y que no necesitan utilizar cianuro en la etapa de explotación.

Desde Canadá, Henderson dijo estar sorprendido y decepcionado por la decisión del gobierno de Mario Das Neves de reducir la cantidad de permisos de exploración y acusarlos de fraude. Y agregó que no tienen una explicación sobre la reciente decisión del ministerio de Medio Ambiente de Chubut de exigir tantos requisitos para el estudio de impacto ambiental en la etapa de exploración. «Recientemente son más demandantes, nos tomó por sorpresa. Invertimos mucho dinero así que obviamente somos optimistas sobre el desarrollo que va a tener el proyecto», sostuvo el representante de Aquiline.

ESQUEL - GASTRE
Según el ejecutivo, el proyecto Navidad tiene marcadas diferencias con el frustrado emprendimiento de la minera Meridian Gold en Esquel. Un aspecto destacado por Henderson fue la distancia que existe entre el yacimiento y el pueblo de Gastre. «Es comprensible la reacción de la gente de Esquel, en condiciones similares nosotros tampoco lo haríamos», añadió.

Otro de los puntos fue el respaldo que aseguran les dio la población del lugar para avanzar con el emprendimiento. Aquiline realizó una encuesta entre los pobladores de Gastre consultando su opinión a través del jefe de la comuna, Rolando Jara, y los resultados de la misma fueron entregados a las autoridades del ministerio de Gobierno y Justicia que conduce Máximo Pérez Catán. «Creo que aprendimos de lo ocurrido en Esquel», agregó Flora Woods, vicepresidente de Relaciones con los Inversores de la firma. «Además el 65% de los empleos que se generaron los ocupan argentinos», apuntó.

PERMISOS Y DAS NEVES
Después de justificar la posición de la empresa respecto de los permisos de exploración que fueron cuestionados y dados de baja por la dirección de Minas y Geología de Chubut, Henderson señaló que continúan dialogando con las autoridades para resolver la situación. «Usaron un lenguaje muy agresivo, no sé por qué hicieron eso pero no es cierto el planteo que hacen», sostuvo.

El titular de la firma minera reconoció que todavía no presentaron el proyecto al gobernador Das Neves porque consideran que aún no están en condiciones de hacerlo. «No estoy seguro de que Das Neves tenga una opinión formada sobre el proyecto Navidad porque él no tiene un panorama completo del mismo».

Nosotros nunca se lo presentamos porque no estamos listos todavía», dijo.

El empresario también supeditó las futuras inversiones en el proyecto a lo que se resuelva en Chubut respecto de la legislación vigente que prohibe la minería a cielo abierto, «el proyecto está en una fase transitoria al finalizar la exploración, nuestros gastos se hicieron tomando en cuenta el desarrollo que podía tener Navidad y nosotros tenemos que responder a nuestros accionistas por lo que no podemos seguir justificando grandes gastos sin progresos concretos», concluyó.





Un Nabo... Mas sobre Aquiline en Chubut

Parece esa clase de persona capaz de tropezar dos veces con la misma piedra ¿No? El CEO de la canadiense Aquiline Resources bajó por primera vez a la provincia de Chubut e hizo declaraciones al diario del mismo nombre. http://orosucio2.blogspot.com/2009/08/un-nabo.html

Un nabo

Con un foro en Trelew organizado por Carlos Cuburu, cara visible de la empresa en Ingeniero Jacobacci hace unos años, y una reunión del Grupo de Empresas Mineras Exploradoras de la República Argentina (GEMERA) en Madryn, la firma que opera bajo el nombre local Minera Argenta salió a mostrar públicamente su desesperación. No hay mucho que agregar: Marc Henderson aceptó el riesgo de invertir (62 millones de dólares, dice) en el desarrollo de un proyecto minero cuya metodología de explotación está prohibida en la provincia desde 2003. Ahora que finalmente se da la cabeza con la ley 5001, y después que el gobierno chubutense haya acusado a la empresa de "fraudulenta", debe responder ante los impacientes inversores. Evidentemente, Henderson es mejor litigando que obteniendo permisos ambientales: lo mismo le paso hace unos años en Río Negro con el proyecto de oro Calcatreu.

Fuente: noalamina.org

La ONU nombra a Evo Morales "Héroe Mundial de la Madre Tierra"




Bolpress



La Asamblea General de Naciones Unidas nombró el sábado al Presidente Evo Morales "Héroe Mundial de la Madre Tierra". La distinción fue entregada en Palacio de Gobierno por el presidente de la Asamblea General de la ONU Miguel D'Escoto Brockmann.

D´Escoto señaló que el primer presidente indígena de Bolivia fue nominado entre los tres líderes del mundo que encarnan los valores dignos. Morales comparte la distinción con el líder histórico de la revolución cubana Fidel Castro, que fue nombrado "Héroe Mundial de la Solidaridad" y con el presidente difunto de Tanzania, Julius Nyerere, nominado "Héroe Mundial de la Justicia Social".

"Reconociendo que el máximo exponente y paradigma de amor a la madre tierra en este mundo es el Presidente Evo Morales constructor de la nueva hermana república plurinacional de Bolivia e insigne luchador por la verdadera democracia y paz", señala la resolución con la que el mandatario boliviano fue distinguido.

D´Escoto afirmó que la distinción es uno de de los acontecimientos políticos más importantes en toda la historia de América Latina y el Caribe, ya que Morales demostró que los problemas ambientales "causados por los anti valores de individualismo, codicia, egoísmo e irresponsabilidad social y ambiental sólo pueden ser superados por el espíritu y la práctica de la solidaridad".

"Ha sido el hecho de que nuestro hermano el Presidente Evo Morales Ayma haya llegado a la presidencia de Bolivia y el estar en ese lugar ha permitido que los valores de nuestro pueblo originarios sean expresados a través de él", remarcó D´Escoto al entregarle una medalla y un pergamino que testimonia el nombramiento.

D´Escoto aseguró que el mandatario boliviano, "en su mensaje tan lucidamente expresado", conmovió muchísimo a las Naciones Unidas y su defensa incansable del medioambiente y de los recurso naturales ha tenido un gran impacto.

"Porque el mensaje que él nos lleva, que nos ha traído, el mensaje de que nosotros necesitamos de la Tierra y que ella necesita de nosotros, es muy importante", remarcó.

El presidente de la Asamblea General de la ONU reveló que la distinción fue aprobada después de una iniciativa del rey de Arabia Saudita, que tras escuchar el discurso de Morales en defensa de la Madre Tierra, sugirió convocar a una reunión para establecer en qué forma los valores ancestrales podían reactivarse para ayudar a las Naciones Unidas a enfrentar en forma efectiva las diferentes crisis, una de las más grandes provocada por el cambio climático.

"Lo que estamos queriendo hacer es presentar ante el mundo a estas tres personas y decirle que ellos encarnan las virtudes los valores dignos de ser emulados por todos nosotros", subrayó.

"Él fue el que más ayudó a que Naciones Unidas declare el Día Mundial de la Madre Tierra, estamos en un momento en la historia que necesitamos un cambio de valores, regresar a los valores ancestrales", agregó.

Morales logró el pasado 22 de abril que la ONU declare esa fecha como Día Internacional de la Madre Tierra, y que la comunidad internacional se sume a la devoción y el respeto milenario de los pueblos andinos por la Pachamana (Madre Tierra en aymara)

"Lo que estamos queriendo hacer es presentar ante el mundo a estas tres personas y decirle al mundo que ellos encarnan las virtudes los valores dignos de ser emulados por todos nosotros", enfatizó D´Escoto.

Reconocimiento a los pueblos originarios

El Presidente Morales señaló que el reconocimiento es para los pueblos originarios y sus antepasados, que siempre defendieron los derechos del planeta Tierra.

"Gracias al padre Miguel D'Escoto por su visita, a su esfuerzo para traer un reconocimiento. No es un reconocimiento a Evo Morales, es un reconocimiento a nuestros antepasados, a pueblos originarios antes de la colonia, durante la colonia, durante la República, siempre nuestros hermanos han defendido la Madre Tierra", dijo.

Morales aseguró que la experiencia de Bolivia, al plantear "vivir en armonía con la defensa de la Madre Tierra", tiene repercusión a nivel internacional y es un reconocimiento a los antepasados.

"Esas comunidades donde no hay egoísmo, en esas comunidades donde no hay individualismo, en esas comunidades donde no hay ambición. Saludo las palabras del Padre cuando dice que hay que recuperar las vivencias en comunidad, esas vivencias de los pueblos indígenas originarios", agregó.

El Primer Mandatario reconoció que el planteamiento del "Vivir Bien", en comunidad con la Madre Tierra, fue sugerido por el canciller David Choquehuanca, quien aportó con el término para elaborar el programa de Gobierno en 2002.

Dijo que en base a la vivencia de los antepasados el bienestar de la humanidad depende del bienestar del planeta Tierra, por lo que planteará la defensa de los derechos del planeta, identificando a sus principales enemigos.

"Ya es hora de identificar a los enemigos del planeta Tierra si queremos defender la vida humana y por eso ahora nuestro planteamiento es plantear ante las Naciones Unidas cómo batallar por los derechos de la Madre Tierra", dijo.

Morales manifestó que el planteamiento de Bolivia ante la comunidad internacional será abogar en conjunto por la defensa de los derechos de la Tierra para enarbolar una bandera de lucha por la defensa de la naturaleza.

La falsa promesa de la eficiencia energética y una verdadera alternativa




Don Fitz
Znet

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens


Una acción puede tener efectos opuestos, dependiendo de sus contextos sociales. Un individuo aislado que protesta contra la política de la compañía negándose a ir a trabajar podría ser despedido y convertirse en un ejemplo utilizado para intimidar a otros. Cuando toda una fuerza laboral no va al trabajo, se habla de una “huelga” y tiene una excelente posibilidad de obligar a la compañía a cambiar su política.
Por positivas que puedan ser para amigos y familiares, las formas de vida no-violentas no impiden que se libren guerras. Pero una sociedad que elimina el control corporativo de la economía se libera de la necesidad de expansión y da un paso enorme hacia la no-violencia. En este contexto, las formas de vida no-violentas solidifican las políticas globales no-violentas.
Y esto es aún más así con la “eficiencia energética” Es imposible que las decisiones individuales de comprar productos eficientes en el consumo de energía tengan algún efecto positivo en el cambio climático. Pero, en una economía dirigida democráticamente, la eficiencia energética sería una piedra angular en la resolución del legado catastrófico de la producción con fines de lucro.
La eficiencia energética no es la reducción del consumo de energía. Es así a pesar de las afirmaciones de empresas ‘verdes’, Al Gore, y Amory Lovins de que es la mejor manera de reducir el uso de carbón, petróleo, gas y plantas nucleares. Sacaos esa idea de la mente por un par de minutos y el sentido común dejará en claro el motivo por el cual la eficiencia no produce los resultados esperados.
Si se quiere reducir el uso de algo (incluida la energía) ¿cuál es la primera idea que viene a la mente? La mayoría de la gente dice: “aumenten los precios.” Si algo cuesta más, la gente usa menos. Si el precio de la gasolina aumenta a 5 dólares por galón, la gente conduce menos.
Si los precios bajan, el uso aumenta.
El otro lado de la moneda es: Si se quiere que la gente compre más de algo, hay que reducir el precio. Los negocios anuncian liquidaciones porque así los clientes compran más.
La eficiencia energética es como liquidar energía. Si se aísla la casa, si se compra un coche de consumo eficiente, o si se compra un electrodoméstico que funciona con menos energía, los costes de energía bajan. Cuesta menos usar energía. Tal como si la energía cuesta más, la gente usará menos, al hacer que cueste menos (o sea más eficiente) se lleva a la expectativa de que la gente usará más.
Sólo llegamos a creer en algo que viola el sentido común económico porque se nos dice una y otra vez que la eficiencia energética lleva a menos uso de energía. Si una casa es más eficiente desde el punto de vista energético, es tentador aumentar la temperatura hasta 22-24 grados (en lugar de bajarla a 16-18 grados). Si los coches tienen estándares más estrictos de consumo de combustible, hay que contar con que los automovilistas comprarán más equivalentes de todo terreno y los conducirán más kilómetros. La eficiencia del combustible puede ser el toque de difuntos para el tránsito de masas – hay que esperar que el CO2 se derrame de las compañías de cemento que traten de suministrar carreteras ensanchadas por la llegada de más coches de consumo eficiente.
Los productos diseñados para la eficiencia energética son como energía a bajo coste con esteroides. Primero, la gente usa más el producto porque es más barato. Segundo, una vez que la gente ha gastado dinero en un producto, la mejor manera de aprovechar su inversión es utilizarlo lo más posible. Nadie compra algo para ‘no’ utilizarlo. La eficiencia tiende a resultar en que el uso de energía suba en lugar de bajar.
Este “efecto de rebote” ya se observó en 1865 cuando Stanley Jevons escribió “The Coal Question”. Nuevas técnicas industriales significaban que se necesitaba sólo un tercio de la cantidad necesaria para producir una tonelada de hierro. Lejos de reducir la cantidad de carbón utilizada, los nuevos métodos fueron seguidos por una decuplicación durante 1860-1863 en el País de Gales. [1]
En 1980, Danile Khazoom y Len Brookes estudiaron una serie de mejoras tecnológicas y confirmaron que durante el siglo anterior los aumentos en eficiencia fueron seguidos por un aumento en el uso de energía. [2] Diversamente conocidos como las “Paradojas Jevons” y el “Postulado Khazoom-Brookes,” estos conceptos son bien conocidos por los escritores sobre energía, pero guardados en el armario por los propugnadores de la eficiencia.
Ted Trainer subraya que si la gente evita cuidadosamente el uso de sus artefactos eficientes en energía, utilizará todo el dinero que ahorre para comprar otra cosa, lo que entonces lleva al uso de energía durante la producción y consumo del otro producto. [3] Jeff Dardozzi amplía ese razonamiento, señalando que si, en lugar de comprar más cosas, la gente coloca su dinero ahorrado por la energía en el banco, simplemente lleva a que los fondos ahorrados sean prestados a otros que inician negocios o hacen compras, alimentando así el ciclo de aumento de la energía por una vía indirecta. [4]
Pat Murphy tiene un análisis particularmente claro de cómo el proceso funciona en los hogares estadounidenses, que se han hecho continuamente más eficientes en energía durante décadas. Las casas más nuevas utilizan menos kilocalorías por metro cuadrado, pero la cantidad de metros cuadrados por persona en una casa de 2007 fue de cerca de tres veces lo que había sido en 1950. “Por lo tanto, las mejoras en la eficiencia de edificios no han suministrado ahorros significativos de energía porque, a medida que agregamos características de eficiencia, hacemos casas más grandes, menos gente vive en ellas, y utilizan más artefactos consumidores de energía que nunca antes.” [5]
Un objetivo más amplio
Incluso si de por sí la eficiencia energética no lleva a una disminución en el uso de energía, no tiene que ser así. Si la eficiencia no fuera tratada como un objetivo sino como un medio hacia un objetivo más amplio, se podría convertir en un poderoso instrumento para reducir el uso de energía.
Durante la Segunda Guerra Mundial, la gente en muchos países aceptó de buena voluntad una limitación de su consumo mediante tarjetas de racionamiento. Todos recibieron la misma cantidad de productos básicos esenciales como parte de la lucha más amplia para proteger al mundo del fascismo. Un sistema similar de racionamiento del uso de energía cambiaría la eficiencia energética de ser una causa de un mayor uso de energía a una forma según la cual todos se ajustarían a su cuota.
Cada compra, incluidas casas, calefacción, coches, gasolina, electrodomésticos y la electricidad para utilizarlas, representa una cierta cantidad de gases invernadero (GHG) que podrían ser calculados como “valores equivalentes en CO2.” No serían más difíciles de registrar para cada persona que cuando se registran las compras con tarjeta de crédito. En un sistema de racionamiento, la gente recibiría información de vuelta si estuviera utilizando demasiada energía y tuviera que reducir su consumo para evitar que se suspendiera su uso de energía.
George Monbiot describe un sistema de cuotas que comenzaría dividiendo la cantidad total de equivalencias de CO2 disponibles para todos por la cantidad de personas para determinar la cantidad que se permitiría a cada cual. Todos recibirían una tarjeta de débito de carbono en la que se registrarían sus compras de combustible y electricidad. [6] Una vez que la gente se acostumbrara a un sistema semejante, la cuota podría ser reducida en 2 a 4% por año hasta llegar a un nivel sostenible.
Un sistema de cuota no sería una serie de restricciones y prohibiciones. Sería altamente flexible: La gente decidiría por sí misma cómo mantenerse dentro de sus límites. Nadie sería obligado a renunciar a un coche o a comprar un tipo particular de vehículo.
Al principio del racionamiento, la mayoría de la gente probablemente seguiría viviendo más o menos igual. Al caer la cuota a un 90% de los niveles originales de carbono, la gente tendría que comenzar a tomar decisiones. ¿Descartamos el refrigerador adicional en el garaje? ¿O tal vez no cocinamos con el horno en todo el verano cuando esté encendido el acondicionador de aire? ¿O nos damos el trabajo de secarnos con una toalla en lugar del secador para el pelo? ¿O sufrimos la agonía de no tener todas las luces prendidas cuando no estamos en casa? La única opción inexistente sería la de seguir haciendo las cosas como antes.
En esta etapa, la mayoría de la gente de bajos ingresos no tendría que tomar decisiones porque ya estaría utilizando menos carbono que el nivel de la cuota. Pero mientras más rico sea alguien, más cambios tendría que hacer desde el primer día.
Al disminuir la cuota de 90% a 70%, luego a 50% e incluso a un 10% de los niveles equivalentes de carbono originales, más y más opciones serían recortadas; pero seguirían existiendo considerables alternativas de modo de vida. Con el uso de menores niveles de energía, es muy probable que la gente elija sea un coche personal híbrido (en lugar de basarse en el transporte masivo, la compartición de coches o bicicleta) o una casa con una habitación adicional para oficina, o un secador de ropa o una vacación dos veces al año. Si una persona quisiera más que una de estas cosas, probablemente sería esencial tener artefactos altamente eficientes en energía en todos los demás aspectos de la vida de esa persona. De nuevo, la única alternativa inexistente sería “Quiero todo eso y más.”
La igualdad es un requisito previo para la estabilización del clima
Para que esto funcione, sería crítico encarar las necesidades de la gente de bajos ingresos. Porque los que poseen poco dinero se quedan con los coches más antiguos y más contaminadores, tienen casas con el peor aislamiento y la mayor necesidad de calefacción. Un enfoque serio al combate del cambio climático requiere un masivo compromiso social para suministrar casas y transporte eficientes en energía para los que más lo necesitan.
La limitación más perturbadora tendría que ver con el viaje aéreo. Ya que los aviones jet causan cantidades exorbitantes de gases invernadero, George Monbiot concluye que la privación del viaje aéreo sería el único verdadero sacrificio necesario para un mundo con un clima sano. [7]
Pero es posible que sólo haya que limitar ese lujo, no eliminarlo.
Ted Trainer calcula que utilizando su “Modo más Simple” podría reducir el uso de electricidad a “menos de un 2% del consumo típico de una casa del mundo rico.” [8] Ya que Monbiot calcula que el consumo de carbono debe ser reducido en un 90% y Trainer estima que una reducción en un 98% es posible, un poco de aritmética indica que una persona que adopta el Modo más Simple debiera poder hacer un viaje ida y vuelta Nueva York-Londres una vez cada nueve años y a pesar de ello reducir las emisiones de carbono a un 10% de los niveles actuales.
Por cierto, hay grandes barreras al racionamiento de las emisiones de carbono. La primera es que los ecologistas corporativos dicen cosas como: “El mundo está en una crisis seria pero todo lo que necesitamos son acciones relativamente ligeras.” Esto lo encarna “Una verdad incómoda” de Al Gore, que da en el blanco cuando describe el problema pero luego trivializa su magnitud al sugerir que bombillas de alumbrar diferentes y cosas semejantes representan la solución. La gente racional concluye que si no se necesita una reacción seria, el problema no puede ser serio. Los que entienden verdaderamente que el cambio climático es comparable al ataque nazi, están dispuestos a discutir hasta qué punto nuestra sociedad debe movilizarse para detener su colapso.
La desigualdad es tal vez el motivo para la trivialización. Mientras los que tienen riqueza y poder vivan en mansiones y vuelen en sus aviones jet privados, sus llamados a que otros se sacrifiquen para que ellos puedan derrochar caerán en oídos sordos. En un sistema de racionamiento de carbono, los que tienen más tendrán que renunciar al máximo y ahora mismo parece que utilizan su control de la industria, del gobierno y de los medios para distraer la atención de los tipos de profundos cambios verdes que hay que realizar.
El concepto popular de eficiencia energética, como una amalgama descoordinada de alternativas de estilo de vida individualista, sólo empeorará las crisis del agotamiento de energía y de calentamiento global. Con el racionamiento, la eficiencia energética tendría el efecto contrario de convertirse en una técnica universalmente apreciada para permanecer dentro de restricciones de cuota. Lo que estorba no es la falta de disposición de los muchos de enfrentar la crisis sino la insistencia de los pocos en conservar sus privilegios.
 
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Don Fitz es editor de “Synthesis/Regeneration: A Magazine of Green Social Thought”, que es publicada para miembros de The Greens/Green Party USA. Para contactos por correo escriba a: fitzdon@aol.com

domingo, 30 de agosto de 2009

Miles de personas se unen a nivel nacional “Por Un Chile sin + Represas”







Más de 2.000 personas de 19 localidades del país se unieron hoy 29 de agosto en la Manifestación Nacional “Por un Chile Sin + Represas”. Manifestaciones ciudadanas paralelas en el país de sur a norte expresaron su rechazo a los proyectos destructivos en todo Chile y demandaron que las aguas se devuelvan a las comunidades y se implementen energías limpias ahora.
(29 de de agosto de 2009) Cuatro cuadras de autos acompañaron a las más de 400 participanes que confluyeron pasado el mediodía en la característica plaza pentagonal de Coyhaique, con el fin de enrostrar a las empresas HidroAysén y Energía Austral su rechazo a la implementación de mega proyectos hidroceléctricos en su zona y a la privatización del mar. Personas a caballo, con botes zodiac, candidatos al Senado y a la Cámara, concejales y habitantes de localidades rurales se unieron a la manifestación "Por un Chile sin + Represas" que se desarrolló en la capital de la Región de Aysén.  “Pese a la violenta arremetida de empresas privadas que intentan comprar conciencia de la comunidad, los organizadores de la actividad evaluaron con éxito la convocatoria en esa zona”, sostuvo Alejandro Del Pino, coordinador en Coyhaique. 
En la ciudad de Valdivia, en tanto, el coordinador local Manuel Ruiz indicó que “lo que se rescata de esta manifestación nacional es la unidad y la trasnversabilidad al enfrentar el conflicto nacional, ya que la actividad convocó a organizaciones ambientales y de derechos humanos, a juntas de vecinos, al Parlamento mapuche Coz Coz y a pescadores artesanales en contra de la privatización del mar”, indicó.  La manifestación en esta ciudad sumó a cerca de 400 personas.
En Curacautín, Novena Región del país, a pesar del temporal, la ciudadanía se manifestó y  se reunió para informarse acerca de los conflictos medioambientales locales en la Casa Abierta.
En la Séptima región, en la ciudad de Talca, la música fue la  protagonista junto a bandas artísticas.  Cerca de 200 asistentes se informaron sobre los principales conflictos que enfrenta la región del Maule, en el ámbito hidroeléctrico, especialmente lo que sucede con la termoeléctrica los Robles de AES GENER, y las centrales de pasada en el río Achibueno.
En la Región de Aysén, además se realizaron actividades en Villa Cerro Castillo,  Puerto Cisnes, Bahía Murta, Cochrane, Caleta Tortel y Villa O'Higgins.
La manifestación programada en Santiago tuvo su punto de encuentro en Plaza Italia, congregando a unas 400 personas. En la actividad, que se prolongó por cerca de 2 horas, se dio lectura al petitorio para las autoridades que cita: “nos oponemos a esta lógica de crecimiento económico instaurada en nuestro país, en la cual se toman decisiones centralistas, muchas veces incurriendo en graves faltas a la ética pública, que nos está dejando como legado una serie de grandes, invasivos y nefastos proyectos de inversión”.
Líderes ecologistas estuvieron presentes: Patricio Rodrigo, Secretario Ejecutivo del Consejo de Defensa de la Patagonia (CDP), Hernán Sandoval de Chile Ambiente, Rodrigo Herrera de Greenpeace, Luis Mariano Rendón de Acción Ecológica, Flavia Liberona de la Fundación Terram, Eduardo Giesen de CODEFF, Manuel Baquedano del Instituto de Ecología Política (IEP), Malú Sierra de Voces del Bosque, Bernardo Reyes de Ética en Los Bosques, Juan Pablo Orrego de Ecosistemas, entre otros.
En Santiago se realizaron actos artísticos y bailes; los presentes además interpretaron un mantra al agua, a cargo de Juan Pablo Orrego.
La manifestación, que finalizó con una marcha en la calle Pío Nono, contó además con la presencia del actor Iñigo Urrutia, quien reiteró su apoyo a la Campaña manifestando su oposición a las represas que se levantarían en la Patagonia chilena, agregando que lo que debe potenciarse es el desarrollo de energías alternativas. El destacado actor, que visitó la zona hace unos meses filmando un programa de televisión,  pudo constatar la importancia de preservar y conservar los valiosos ecosistemas de la región.
Para el resto de la jornada continuarán manifestaciones en Valparaíso, a las 15: 00 hrs. en la Plaza Aníbal Pinto, en Temuco a las 18:00 hrs. en la Plaza Diego Portales y en Iquique donde se coordina una cicletada ciudadana.

La Minería Responsable: ¿Realidad o Mito?








Por Dr. Edgardo, Alarcón León

La industria minera desde sus albores, hace aproximadamente 3000 años, ha legado problemas socioambientales difíciles de solucionar y está creando problemas que afectan la estabilidad y sustenabilidad de esa industria. La aplicación de algunos conceptos basicos en la extracción y uso de recursos, puden hacer que la actividad minera sea responsable y sostenida. De otra manera, la actividad minera responsable y sostenida seguirá siendo un mito.


La industria minera desde sus albores, hace aproximadamente 3000 años, ha legado problemas socioambientales que en muchos casos son difíciles de solucionar. Clark y Cook Clark (2005) indican que en contraste a los procesos industriales de la minería actual, la actividad minera en tiempos previos a la revolución industrial solo era para recuperar mineral con alto-grado y para ello normalmente necesitaron reducidos procesos de excavación y procesamiento. Como tal, debido al exiguo nivel de perturbación y potencialmente la cantidad reducida de desechos mineros, los efectos ambientales y sociales fueron localizados, con menor significado y cuantía.
Con el correr de los tiempos, especialmente con el devenir de la revolución industrial, se observo un salto cuantitativo del proceso extractivo de recursos minerales y con ello el impacto al ambiente natural (a través, por ejemplo, de pérdida de especies vegetal y animal y la contaminación del aire, aguas superficiales y subterráneas) o comunidades locales (a través, por ejemplo, de modificaciones culturales y/o relaciones sociales por la presencia de personal con diferentes modos de vida) se hizo mas notorio (Alarcón León, 2009, Miranda et al. 2005). Como respuesta a estas consecuencias, algunos gobiernos, organizaciones supranacionales, centros de investigación científica, y organizaciones no gubernamentales, han desarrollado cientos de estudios para definir si la industria minera es sostenible y si su rol dentro de la sociedad es positiva. Una de estas concepciones, el capítulo 4 de la Agenda 21, llama a los gobiernos a “promover la producción eficiente a través de la optimización del uso de recursos naturales y la reducción de los desechos”. Si bien la premisa implica una visión global sobre el uso de energía y recursos naturales, para la industria minera ello significa una mayor responsabilidad con el medio ambiente maximizando la preservación del hábitat, la interacción e inclusión con/de las comunidades influenciados por la actividad, el uso y adaptación de tecnología innovativa, la minimización de residuos mineros y la reutilización y reciclaje de materiales.
Lamentablemente, envés de acción voluntaria como parte de todo un programa de planificación socioambiental, el uso y la aplicación de estas premisas solo se efectúan en cumplimiento a lineamientos elaborados por entes reguladores. Así por ejemplo, el Banco Mundial (2005) indica que el gobierno Peruano en respuesta al incremental proceso extractivo de recursos minerales y los conflictos de carácter socioambiental, adopto el Código del Medio Ambiente y de los Recursos Naturales el año de 1990. Subsiguiente a ello, durante los años 90, para mitigar de una manera mas eficiente los crecientes conflictos socioambientales, el Gobierno Peruano;
a) desarrolló un sistema institucional para armonizar responsabilidades institucionales y legislaciones ambientales,
b) desarrolló normas ambientales sectoriales y
c) definió estándares para el manejo de aguas, aire y suelos.
La Comisión Nacional de Medio Ambiente (CONAM), en su calidad de autoridad ambiental nacional y órgano rector del Sistema Nacional de Gestión Ambiental (SNGA), fue la encargada de facilitar y concatenar el desarrollo y la implementación de estas y otras legislaciones puntuales.
Según algunas opiniones (por ejemplo, Banco Mundial 2007, De la Puente 2005), la gama de legislaciones, aunque en forma no contundente, apuntalan conceptos básicos para que la industria minera desarrolle sus actividades en forma sostenida, considerando un buen manejo ambiental y alineado con una sonante práctica social-cultural. Sin embargo, debido a factores que principalmente lindan con economías inmediatistas y prácticas puramente extractivas, la responsabilidad socioambiental minera no es un factor determinante dentro de los procedimientos que regulan el proceso extractivo de recursos minerales. Es así que recientemente, debido a serios conflictos de carácter socioambiental, Beatriz Merino, la actual jefa de la Defensoría del Pueblo, indico “… que hace unos tres años que no había una institucionalidad ambiental…y que casi la mitad de los conflictos son socioambientales y derivan del temor a la contaminación provocada por industrias extractivas y especialmente mineras” (La Republica, Domingo 16 de Agosto 2009).


Las observaciones obviamente indican que el Estado Peruano y la industria minera, como institución en si, no están tomando con seriedad y ecuanimidad el rol de la industria minera en el desarrollo integral del país. Ello es preocupante debido a que;
1) si el gobierno no invita al cumplimiento de las legislaciones establecidas, en largo-plazo, el Estado adquirirá una responsabilidad incrementada y las soluciones a los problemas socioambientales serán mas complejas y de alto costo, y
2) la minería al no desarrollar sus actividades de acuerdo a las regulaciones existentes, está creando problemas de carácter socioambiental que en largo-plazo solo afectara la estabilidad y sustenabilidad de la industria en conjunto y su rol dentro de la sociedad será incrementalmente mellada.
Los problemas referidos no necesariamente son de exclusividad de los llamados países en desarrollo, como el Perú. Muchos países industrializados, ejemplo, Australia, Canadá, Estados Unidos, Nueva Zelanda, también tienen serios problemas debido al legado histórico de la actividad minera. En años recientes, para regular y remediar estos pasivos ambientales los gobiernos de dichos países ha implementado legislaciones modernas que engloban conceptos de sustentabilidad con uso prioritario de tecnologías modernas y sistemas avanzados de gestión ambiental y social. Por ejemplo, como parte de su desarrollo sostenido y la normatividad esencial para el buen manejo de su medio ambiente, Nueva Zelanda ha evolucionado sus legislaciones mediante un Acta de Administración de Recursos (Resource Management Act, 1991). Los resultados son positivos y evidentes. La legislación ha generado mayor responsabilidad ambiental y social de parte de las actividades extractivas mineras y no mineras.
Lamentablemente, a pesar de toda esta implementación de políticas que afianzan conceptos de desarrollo sostenido y responsable, todavía no existe un sistema de estándares internacionales que regulen la actividad minera ni casos ejemplo en donde un sitio minero ha sido satisfactoriamente rehabilitado y cerrado. Sin embargo, debido a que la minería se ha convertido en el pilar de muchas economías nacionales como en el caso del Perú, los gobiernos han recientemente introducido una serie de legislaciones que tratan de modernizar la actividad económica de recursos minerales.
Últimamente, el gobierno Peruano a través del Ministerio del Ambiente ha introducido la Política Nacional del Ambiente (MINAM 2009). Dentro del capitulo Minería y Energía, hay una serie de especificaciones que apuntan a promover, impulsar y mejorara buenas practicas en el manejo y desarrollo de la industria minera. Sin embargo, sin mezquinar el espíritu de estas políticas, el nuevo régimen no especifica sobre el establecimiento de vínculos firmes -bajo ley-entre los actores sociales(1) y la industria. La promoción de políticas de responsabilidad social no necesariamente implica que la industria tenga responsabilidad legal para no proseguir con sus actividades si es que no hay “mutuo acuerdo” con los actores sociales. Es decir, la protección de los intereses de las comunidades que viven en o alrededor del sitio influenciado, recae en el grado de responsabilidad que las compañías individuales y los responsables de los proyectos están dispuestos a adoptar. Las normas tampoco determinan -como ley-la aplicación de probados conceptos y el uso y transferencia de tecnologías modernas durante los procesos de exploración, extracción, rehabilitación y cierre de los sitios mineros. Otro punto que es obviado es el de generar mayor concepto para promover la transformación de productos de minerales y de esa manera promover una mayor eco-eficiencia en el uso de minerales y sus derivados. Estos dos puntos son claves debido a que en largo-plazo estos determinan el grado de competitividad de la empresa y de los actores sociales con intereses en el desarrollo integral de la industria.
La evaluación general de estos indicadores muestra la complejidad de las relaciones políticas, sociales, económicas y ambientales que se dan en torno a la actividad minera. Al mismo tiempo, el andamiaje de legislaciones implementadas muestra que la industria necesita radicalmente cambiar sus perspectivas de corto-a largo-plazo. En tiempos modernos y de globalización, la industria y los responsables de los proyectos están en la necesidad de elaborar y aplicar conceptos holísticos, basado en el diálogo social, el uso de metodologías y tecnologías de punta para un desarrollo sostenido de la actividad. Ello también implica, que los gobiernos tienen la obligación de reevaluar constantemente sus legislaciones para adaptarlos a tiempos modernos. La industria, de igual manera, a través de sus canales administrativos necesitan primeramente reconocer que;
a) de acuerdo a su responsabilidad socioambiental la industria este preparado para afrontar potenciales problemas que puedan ocurrir durante todo el tiempo que la actividad dure, y
(b) todo el plan de desarrollo de la actividad, incluyendo el plan de cierre de mina, están vinculadas a las expectaciones puestas por los actores sociales y el Estado (Alarcón León 2009, Clark y Cook Clark 2005).
Todo este engranaje enfoca que;
i) el respeto y apoyo al desarrollo sostenible de las comunidades localizadas en las áreas de influencia de sus operaciones, sean el eje central de la actividad minera,
ii) las relaciones laborales y la prestación de servicios básicos incluyendo políticas de salud, y educación sean estratégicos para el desarrollo de la industria,
iii) el desarrollo de la industria contribuya con el crecimiento económico, técnico-científico, social y cultural de los actores sociales con interés en la actividad minera y
iv) la industria en beneficio de incrementar su grado de competitividad y disminuir el impacto ambiental necesita desarrollar e introducir nuevas tecnologías y practicas modernas de minería.
En suma, la aplicación de los muchos conceptos expuestos en beneficio de la extracción de recursos, harán que la actividad minera sea responsable y sostenida. De otra manera, la actividad minera responsable y sostenida seguirá siendo un mito. www.ecoportal.net

El Himalaya se quedará sin glaciares





SUMINISTRAN AGUA A 1.000 MILLONES DE PERSONAS

La organización ambientalista Greenpeace denunció que el calentamiento global terminará con esa reserva acuífera en 30 años.



La imagen muestra cómo afecta el calentamiento global a este glaciar, uno de los más importantes del mundo.
Los glaciares del Himalaya "desaparecerán en 30 años y eso pondrá en peligro el suministro de agua potable a más de mil millones de personas", si el calentamiento global continúa al ritmo actual, afirmó este viernes Greenpeace.

Durante una protesta realizada en el Templo de la Tierra, en Beijing, China, militantes de esa organización ambientalista colocaron cien esculturas de niños para alertar que más de mil millones de personas en Asia estarán afectadas por la falta de agua provocada por el cambio climático.

Esta acción marca el inicio de la cuenta regresiva hacia la Cumbre sobre Cambio Climático de Copenhague, Dinamarca, prevista para diciembre de 2009. Y el lanzamiento de una campaña global para reclamar a los gobiernos un fuerte compromiso de reducción de emisiones que permitan mitigar el calentamiento global.

"Los impactos del cambio climático son realmente preocupantes. La amenaza al suministro de agua que representa la desaparición de las masas de hielo nos obliga a buscar un modelo de desarrollo de bajas emisiones de carbono que, en definitiva, equilibre el desarrollo económico con la naturaleza", señaló Juan Carlos Villalonga, director de Campañas de Greenpeace Argentina.

Y agregó: "la destrucción de los glaciares del Himalaya amenaza el abastecimiento de agua de la quinta parte de la población mundial que vive en sus cuencas. Si los líderes del mundo no se ponen de acuerdo para frenar el descontrolado cambio climático, los niños de hoy crecerán en una lucha constante por garantizar el acceso seguro al agua potable".

La entidad dijo que las últimas investigaciones científicas demuestran que para evitar esta catástrofe, las emisiones globales de gases de efecto invernadero deben alcanzar su pico máximo para el 2015 y luego descender, a fin de mantener el aumento de la temperatura global por debajo de 2 grados centígrados.

Greenpeace exige a los países desarrollados lograr un acuerdo para reducir las emisiones en un 40% por debajo de los niveles de 1990 para el año 2020 y a los países en desarrollo, reducir sus previsiones futuras en un 15-30% para la misma fecha.

Para respaldar estas reducciones es necesario generar un fondo con aportes de los países desarrollados de unos 140 mil millones de dólares al año.

Los glaciares de la región del Gran Himalaya (incluida la meseta Qinghai-Tíbet) proporcionan al continente 8,6 millones de metros cúbicos de agua dulce por año. La zona alberga las nacientes de los ríos Amarillo, Yangtse, Ganges, Brahmaputra, Mekong, Salween e Indus.

Como consecuencia del cambio climático, los del Himalaya están retrocediendo más rápido que el resto de los glaciares del mundo.

Un informe del IPCC (Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático de las Naciones Unidas) citado en el texto indica que si el mundo continúa calentándose al ritmo actual, el 80 por ciento de los glaciares del Himalaya desaparecerán en 30 años.

El Templo de la Tierra donde hoy Greenpeace colocó las 100 esculturas de niños como advertencia, era el lugar donde los emperadores chinos oraban por el bienestar de la Tierra y las buenas cosechas.
criticadigital.com

Contaminaciones con plomo, nueva ilustración del dilema ecológico chino




Los recientes casos de niños contaminados con plomo son los últimos de una serie de escándalos ecológicos en China, donde el respeto medioambiental se supedita al crecimiento económico.
Más de 30 años de crecimiento económico, que han convertido a China en la tercera economía mundial, también la han aupado al primer puesto entre los países más contaminados.
Numerosas ciudades viven sumidas regularmente en una niebla tóxica, mientras que cientos de miles de ciudadanos ya no tienen acceso al agua potable.
Las lluvias ácidas arrasan gran parte del país y no cesan los casos nuevos de contaminación por fábricas.
"El principal problema es que la aplicación de la ley a nivel local sigue siendo escasa. Como disponen de pocos recursos para controlar a las industrias, las empresas se libran de las sanciones", subraya Ma Tianjie, de Greenpeace China.
En los dos últimos casos, unos índices anormalmente altos de plomo fueron detectados en más de 2.000 niños que viven cerca de fundiciones de Hunan (centro) y Shaanxi (norte). Las fábricas fueron cerradas y las autoridades prometieron esclarecer los hechos.
Estos casos, que han ocupado las primeras páginas de la prensa china, podrían ser sólo la punta del iceberg por la vieja costumbre de querer tapar los problemas a nivel local, según Ma.
"Es muy probable que haya muchos casos parecidos que sencillamente no han sido revelados", dijo.
Sin embargo, los militantes ven señales alentadoras, como ese acuerdo, hace seis años, que impone estudios de impacto medioambiental y una opinión del público antes de cualquier autorización para proyectos industriales.
Además, desde este año, China exige a los Gobiernos locales que den a conocer regularmente las principales informaciones sobre el medio ambiente.
"Es una buena noticia. Las personas concernidas tienen derecho a saber lo que sucede", dice Ma Jun, que dirige una ONG en Pekín, el Instituto de Asuntos Públicos y medioambientales.
Pero reconoce que mandar aplicar esta regla implicará un cambio de envergadura en el funcionamiento bajo la dirección de un Partido Comunista poco acostumbrado a la transparencia.
En 2007, un informe del Banco Mundial había revelado que 750.000 chinos morían prematuramente debido a la contaminación del aire y del agua, una estadística que desapareció de la versión final.
Y los militantes ecologistas siguen acosados.
En 2007, Wu Lihong, que luchó años contra la contaminación industrial de uno de los principales lagos chinos, en el este, fue condenado a cuatro años de cárcel por fraude, acusación que muchos consideran un pretexto.
Dos años antes de su condena, Wu fue alabado por el Parlamento chino como un "guerrero ecologista".
"Si nos situamos en una perspectiva histórica, China ha hecho mucho camino en cinco años por lo que respecta a la transparencia medioambiental, pero sigue siendo rudimentaria", señala Ma Jun.
Y destaca que las ambiciones de Pekín de cara a una economía menos contaminante no son compartidas necesariamente por las autoridades locales.
"Las prioridades gubernamentales puede que hayan cambiado, pero acabar con los intereses a nivel local no es tarea fácil", dice Ma Jun.
Según los medios de comunicación chinos, estas resistencias locales condujeron hace dos años al poder central a abandonar su proyecto de instaurar un PNB 'verde', que debería tener en cuenta los daños producidos por la contaminación.

Birmania: el inminente desastre social y ambiental de la represa de Tasang





Keng Kham es una comunidad ubicada en la ribera del río Pang, el cual corre montaña abajo y desemboca en el río Salween, en el estado de Shan, al sur de Birmania. La comunidad tenía una población total de aproximadamente 14.800 personas antes de que el Ejército Birmano comenzara, en 1996, una campaña anti-insurgencias que forzó la reubicación de la gente e hizo que la mayoría huyera a Tailandia. Ahora la población se redujo a unas 3.000 personas en 114 aldeas.
La situación para aquellos que aún viven en Keng Kham es muy precaria. Los aldeanos deben esconderse a menudo de las patrullas del Ejército Birmano para evitar el acoso, la extorsión, los trabajos forzados o los interrogatorios. Aun así, quienes permanecen en la zona logran mantener su cultura y su estilo de vida rural tradicionales en un área única desde el punto de vista ecológico.
Sin embargo, se enfrentan a una amenaza aún mayor: la represa de Tasang, la más grande de cinco represas planificadas para ser construidas en Birmania, a lo largo del transnacional río Salween, por los gobiernos chino, tailandés y birmano, las cuales sumergirán 870 km2 de tierras en el corazón del estado de Shan. Decenas de miles de personas serán desplazadas por las represas río arriba, y medio millón sufrirán los impactos en el delta ubicado río abajo. Tres de las represas inundarán áreas de extraordinaria diversidad biológica y una de ellas sumergirá el hogar de los únicos representantes que quedan del pueblo Yin Ta Lai, que son sólo un millar de personas.
La mayor parte de la energía producida por las represas será vendida a Tailandia, generando ingresos para los militares que gobiernan Birmania pero no electricidad para la población de zonas del interior, que sufre una escasez crónica de energía. La comunidad de Keng Kham se verá directamente afectada por el lago de la represa cuando ésta esté terminada, y casi todas las 114 aldeas quedarán bajo agua, así como las granjas irrigadas por el río, los templos sagrados de las grutas, las cascadas y los bosques prístinos.
Los relevamientos iniciales para construir la represa comenzaron en 1998, en medio de la campaña de reubicación. Entre los inversores se encuentran la empresa tailandesa MDX Company y la china Gezhouba Group Company. Ambas están ansiosas por comenzar la construcción y ya realizaron una ceremonia inaugural.
Sin embargo, el proyecto continúa demorado por la inestabilidad del área que circunda la represa. Las zonas situadas al sur y sureste de la represa están bajo el control del Ejército Unido del Estado Wa (UWSA), un grupo que aceptó el alto el fuego. Desde comienzos de 2009, el régimen birmano ha presionado a estos ejércitos para transformarlos en Fuerzas de Control Fronterizo que quedarían sometidas a la autoridad del Ejército Birmano. Muchos de estos grupos, ncluido el UWSA, se oponen a ello, poniendo en duda la estabilidad de los territorios en los que se aplicó el alto el fuego. Esto amenazará directamente la seguridad de la principal ruta de abastecimiento desde Tailandia hasta el lugar de la represa de Tasang, que también será la ruta para las líneas de transmisión eléctrica.
Mientras tanto, la tala continúa ininterrumpidamente en la zona que rodea el sitio de la represa. Se están talando árboles de madera dura, como el árbol de teca, para su transporte y venta en China y Tailandia.
Los troncos son transportados luego de la temporada de lluvias. Desde enero hasta mayo de 2009, Century Dragon, una empresa maderera de Tay Za, muy vinculada a los generales birmanos, y Hong Pang Company, empresa controlada por el Estado Wa, talaron activamente desde la ribera oriental del Salween hacia tierra adentro. En el pasado, se derribababan solamente grandes árboles en esta zona, pero los actuales explotadores están cortando todo.
La mayoría de los bosques del área de Mong Pu Long ya no existen. Recientemente, Hong Pang Company comenzó a construir una ruta de extracción maderera al oeste del Salween, entre Mong Pan y Tasang. En varias zonas, los troncos flotan río abajo por el Salween para ser vendidos en Tailandia o son enviados río arriba por el Mekong para su venta en China.
La organización de mujeres Shan Women’s Action Network ha documentado violencias sexuales por parte de las tropas del Ejército Birmano contra cientos de mujeres que viven alrededor del sitio de la represa de Tasang, y denunciaron que “La vida de las mujeres es interdependiente con la naturaleza porque debemos recolectar vegetales, leña y medicinas tradicionales para el sustento y la salud de nuestras familias. El medio ambiente natural debe preservarse para la supervivencia de nuestras futuras generaciones y el componente más importante es el agua y nuestros ríos. Pero ahora el gobierno militar birmano planea construir represas en nuestro río Salween para su propio beneficio. Antes de construirlas están talando y construyendo la ruta para llevar materiales al lugar de la represa. Al mismo tiempo, la cantidad de soldados para la seguridad de la represa está aumentando. La situación es muy difícil e insegura para las mujeres que dependen del bosque que rodea la represa de Tasang.”
La organización Shan Sapawa Environment Organization solicita que se detenga la construcción de la represa de Tasang. Ha producido un informe titulado “Roots and Resilience” (1). Enfocado en el carácter único del medio ambiente de la zona donde vive la comunidad Keng Kham y en la lucha de ésta por sobrevivir en medio de la guerra civil, el informe intenta mostrar los posibles costos humanos y todo lo que se perderá bajo la inundación de la represa de Tasang.
(1) El informe “Roots and Resilience” de la Shan Sapawa Environment Organization puede ser descargado en http://www.salweenwatch.org/.
Artículo basado en el informe “Roots and Resilience” y en el comunicado de prensa del 4 de agosto de 2009. Contacto: Sai Sai, correo electrónico: shansapawa@gmail.com.
Boletin 145 del WRM

Aportes del Turismo Comunitario al desarrollo rural





Autor: Ernest Cañada ,


Durante los últimos años el Turismo Comunitario (TC) ha recibido una atención contradictoria. Por una parte incrementan los fondos de cooperación destinados a este sector, pero por otro lado aumentan también las voces que ponen en cuestión su aporte y enfatizan las contradicciones de esta estrategia como factor de desarrollo rural.

Uno de sus principales debilidades es, paradójicamente, la escasez de estudios que pongan en evidencia los aportes que el TC está generando en el desarrollo rural. En este sentido, identificamos siete grandes ámbitos de contribución que, a nuestro entender, está generando ya el TC en América Latina sobre los que merece la pena centrar un programa sistemático de investigación. 
El TC lo entendemos como un tipo de turismo desarrollado en zonas rurales en el que la población local, en especial pueblos indígenas y familias campesinas, a través de sus distintas estructuras organizativas de carácter colectivo, ejerce un papel preponderante o protagonista en su desarrollo, gestión y control, así como en la distribución de sus beneficios. El TC no sustituye a las actividades agropecuarias tradicionales (agricultura, ganadería, pesca, producción artesanal…), si no que es una forma de ampliar y diversificar las opciones productivas de las comunidades rurales y complementar así las economías de base familiar campesina. 

Los principales aportes identificados son: 

· Diversificación productiva, creación de empleo y generación de recursos económicos directos. El turismo ha sido una vía de diversificación de las actividades productivas de las comunidades rurales. La puesta en marcha de servicios turísticos ha generado nuevas fuentes de empleo en comunidades rurales en múltiples ocupaciones, tanto para los propios propietarios de las iniciativas de alojamiento, como para empleados de éstas o por parte de proveedores de servicios o bienes diversos. Estos empleos no sólo han generado ingresos monetarios, si no que al ser distribuidos a lo largo de todo el año, o no ser necesariamente coincidentes con los ingresos derivados de las actividades agropecuarias tradicionales, han permitido que las familias implicadas en dichas actividades hayan podido mejorar su bienestar y condiciones de vida. Los ingresos derivados del turismo han contribuido significativamente a una mejora de la alimentación familiar y la educación de los hijos e hijas. 

· Mantenimiento de propiedades y mejora de infraestructuras. El desarrollo de actividades turísticas por parte de las comunidades o algunos de sus miembros ha contribuido a una revalorización de los bienes y recursos comunitarios, como la tierra, el bosque o el agua. Con frecuencia, este incremento del valor de estos recursos, principalmente la tierra, ha contribuido a su mantenimiento frente a las presiones del mercado para su venta. Además, las infraestructuras familiares y comunitarias creadas para atender a los turistas (habitaciones, comedores, albergues, salas de actos) han tenido también otros usos, beneficiando así a las poblaciones locales. Uno de los principales aportes del TC es que ha permitido la movilización de recursos que capitalizan el campo y quedan en manos de las familias campesinas y comunidades rurales. 

· Dinamización de la economía local. Los beneficios generados por la actividad turística además de mejorar las condiciones de vida de las familias directamente implicadas y de ser reinvertidos en el propio funcionamiento de la actividad turística han sido utilizados en el progreso y fortalecimiento de otras actividades productivas dentro de las mismas cooperativas o comunidades rurales. Hay diversos ejemplos de cómo a través de los ingresos generados por el turismo se ha logrado renovar las plantas de café o construir infraestructuras necesarias para la transformación y agregación de valor de la producción agrícola. Pero el impacto económico de la actividad turística no acaba ahí. Uno de los impactos más sentidos y valorados en las comunidades, más allá de quiénes están implicados directamente en los servicios de alojamiento y atención, tiene que ver con la dinamización y reactivación de las economías locales, generando una fuerte demanda vinculada a la producción y venta de alimentos y bebidas, alquiler de servicios, transporte, etc. Allí donde el turismo comunitario ha logrado impulsar las economías locales se produce una significativa reducción de la emigración hacia el exterior. 

· Democratización del acceso a espacios rurales. Frente a otros modelos de desarrollo turístico, como el turismo residencial, por ejemplo, que provocan una "elitización" del espacio, por cuanto su acceso queda restringido para uso y disfrute de sectores con mayores recursos económicos, el TC pone a disposición de la gran mayoría de la población espacios, infraestructuras y servicios. A pesar de que el TC aún depende demasiado del mercado internacional, el grueso de oferta y precios establecidos facilitan este acceso público, contribuyendo así a una mayor "justicia ambiental". 

· Protección del medio ambiente. La gran mayoría de iniciativas comunitarias se han desarrollado a la par de estrategias de protección y cuidado del medio ambiente impulsadas por la propia población local. El impulso de actividades de TC y cuidado del medio ambiente se ha desarrollado de forma interrelacionada. 

· Algo se mueve en las relaciones de género. Los trabajos de atención y servicio a los turistas a excepción de las de guiado han recaído en su mayoría en las mujeres de las comunidades. Este protagonismo vinculado a una actividad nueva y que está reportando ingresos económicos significativos ha generado algunos cambios en las relaciones de poder consuetudinarias entre hombres y mujeres. Las mujeres vinculadas a este tipo de actividades turísticas, han incrementado su participación y protagonismo en los asuntos públicos de la comunidad. No son pocas las mujeres que disponen y controlan de forma autónoma los recursos económicos obtenidos. Una de las cuestiones en las que más fijan su atención muchas de las mujeres que hemos podido entrevistar es que gracias al turismo, a pesar de que ciertamente han visto cómo aumentaban algunas de sus tareas cotidianas, se han podido retirar de los trabajos más pesados del campo. Muchas afirman con orgullo que ahora ya no tienen que "asolearse afuera" y pueden trabajar "adentro". Y no es menos cierto que la presencia en zonas rurales de hombres y mujeres de otras partes ha permitido a las poblaciones rurales, y especialmente a las muchachas jóvenes, el contacto, intercambio y conocimiento de otras formas plantearse la vida, la maternidad, las relaciones de pareja, las preferencias sexuales, el trabajo doméstico, etc. El contacto con personas que en algunos casos, no necesariamente siempre, con visiones distintas de las relaciones de género puede haber contribuido a la transmisión de valores distintos a los tradicionales. 

· Oportunidades de enriquecimiento cultural. El desarrollo de actividades turísticas en el campo y en las que el principal motivo de atracción tiene que ver con la propia vida rural ha sido una oportunidad para la revalorización y reconocimiento de lo rural, su cultura material (arquitectura, trabajos, cocina,...) y sus distintas expresiones culturales artísticas (música, bailes, canciones,…). En demasiadas ocasiones la población urbana vive de espaldas y en negación a la cultura rural. El turista pone en valor aspectos de la vida cotidiana de las comunidades que suponen un motivo de reconocimiento y autoestima. Por otra parte, el contacto con población de otros lugares y países ha sido una oportunidad especial para la gente del campo para conocer, intercambiar y enriquecerse culturalmente. Las formas de turismo más vinculadas al voluntariado y a la solidaridad internacional han sido especialmente propenso a la generación de este tipo de procesos. 

La definición de una agenda de investigación del TC, por supuesto, no termina aquí, es necesario identificar también sus debilidades, limitaciones y contradicciones. Sin embargo, entendemos que, en primer lugar, es necesario entender mejor y poder valorar qué está aportando ya el TC al desarrollo rural en América Latina. 

[Publicado en Blog de la Red Prensa Rural (http://redprensarural.com/)