miércoles, 30 de septiembre de 2009

El movimiento indígena latinoamericano






El movimiento indígena es quizás uno de los elementos más transformadores de la realidad latinoamericana contemporánea. Se construye como movimiento social de dimensión regional con un profundo contenido universal y una visión global de los procesos sociales y políticos mundiales.
Ha dejado de ser un movimiento de resistencia para desarrollar una estrategia ofensiva de lucha por el gobierno y el poder, especialmente en la región andina.
A partir de una profunda crítica y ruptura respecto a la visión eurocéntrica, su racionalidad, su modelo de modernidad y desarrollo inserto en la estructura de poder colonial, el movimiento indígena latinoamericano se plantea como civilizatorio, capaz de recuperar el legado histórico de las civilizaciones originarias para reelaborar, no una, sino varias identidades latinoamericanas; no una forma de producir conocimiento, sino todas las formas de conocimiento y producción de saberes que han convivido y resistido a la dominación. Ha dejado de ser un conjunto de movimientos locales para convertirse en algo articulado y articulador que se construye en los espacios geográficos donde se desarrollaron esas civilizaciones originarias, en los territorios de Ecuador, Colombia, Perú, Bolivia, Chile y Argentina.
Múltiples y diversos espacios de coordinación y articulación del movimiento, diversos foros de intercambio y movilización, se han creado en los últimos años en la región, al mismo tiempo que se han diversificado las organizaciones y redes de los pueblos originarios. Esto ha generado una intensa dinámica y una creciente capacidad de movilización en los niveles locales, regionales y continental, con una clara vocación de articulación planetaria.
La reconstrucción de los Andes como unidad geográfica y las civilizaciones originarias como unidad histórica, han profundizado el proceso de integración del movimiento indígena sudamericano, que en julio de 2006, en la ciudad de Cuzco, fundó la Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas (CAOI) con la participación de los pueblos quechuas, ichwas, aymaras, mapuches, cymbis, saraguros, guambinos, koris, lafquenches, urus, entre otros, convirtiéndose en un espacio dinámico de articulación política y social, con proyección hacia las organizaciones indígenas de la Cuenca Amazónica y de Centro y Norte América, ampliando el espectro de unificación, articulación e integración del movimiento indígena en todo el continente.
En la amplia plataforma de lucha para el movimiento indígena de todo el continente se incluyen entre sus principales banderas la construcción de Estados plurinacionales; la defensa de los recursos naturales y energéticos, el agua y la tierra; los derechos colectivos de las comunidades indígenas y la autodeterminación de los pueblos como principio fundamental. La unidad, equidad y complementariedad de género; el respeto a las diversas espiritualidades desde lo cotidiano y diverso; la liberación de toda dominación o discriminación racista, etnicista o sexista; las decisiones colectivas sobre la producción, los mercados y la economía; la descolonialidad de las ciencias y tecnologías; una nueva ética social alternativa a la del mercado. Principios fundamentales de convivencia humana y profundo respeto a las diferentes culturas, pueblos y nacionalidades.
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La plurinacionalidad es asumida por las fuerzas progresistas de países como Bolivia y Ecuador, lo que ha permitido un amplio movimiento político y social capaz de aprobar, en plebiscitos nacionales o en asambleas constituyentes, nuevas formas políticas e institucionales del Estado. El Estado Plurinacional se plantea como proyecto político que cuestiona profundamente la visión homogenizadora del Estado-nación y con ello, la tradición política occidental en América Latina.
Este nuevo modelo de Estado es incluyente. Basado en el principio de “unidad en la diversidad”, reconoce la existencia de múltiples nacionalidades, culturas, lenguas, religiones, formas de espiritualidad. Incorpora las formas comunales de organización y autoridad en la propia institucionalidad del Estado, constituyendo una experiencia política absolutamente nueva en la región.
Se trata de un proyecto que debe construir aún su propia institucionalidad, pero que puede representar un modelo político cualitativamente superior al Estado-nación que sustenta la unidad nacional en la homogenización superficial y en la discriminación y exclusión cultural.
La histórica lucha de los indígenas latinoamericanos por la tierra no sólo tiene que ver con la recuperación de un medio de producción fundamental que les fue violentamente expropiado desde los primeros momentos de la colonización europea. La tierra tiene un sentido muy profundo en la cosmovisión y en la forma misma de existencia de los pueblos: ella es la “madre que nos acoge”, el espacio donde la vida se crea y se re-crea. En la visión indígena, hay que “criar a la madre tierra y dejarse criar por ella”. Esta relación profunda con la tierra se contrapuso radicalmente a la visión del colonizador que veía la tierra como objeto de posesión y espacio de saqueo y extracción de metales y piedras preciosas, objeto de depredación.
Estas visiones contrapuestas produjeron enormes tensiones y sufrimientos en los pueblos indígenas de nuestro continente. La mano de obra indígena trabajó la minería en las colonias, permitiendo la acumulación de capital que sustentó la hegemonía portuguesa y española en el sistema mundial. El trabajo esclavo en las minas fue uno de los principales mecanismos de exterminio.
Tras siglos de resistencia, el movimiento indígena contemporáneo recupera el sentido fecundo de su relación con la tierra y exige el respeto a ésta como fuente de vida. Se trata entonces de preservar la tierra, el ambiente en que vivimos, el espacio donde nuestros hijos nacen y crecen, donde la flora y fauna nativa debe ser aprovechada con un sentido de respeto y preservación. Esta postura ecológica, que corresponde a una visión milenaria del mundo, coloca al movimiento indígena latinoamericano en una posición que levanta banderas universales para la sobrevivencia de la humanidad y del planeta, que exige que la extracción de recursos naturales y energéticos se realice sin depredar la tierra y favoreciendo principalmente a las poblaciones que viven en los territorios donde estos recursos se encuentran.
Así, la vida y el ser humano se elevan a la condición de valores fundamentales para la organización de la sociedad. La organización comunitaria, el principio de la reciprocidad y solidaridad social, son características de algunas sociedades indígenas precoloniales, retomadas por el movimiento indígena latinoamericano como prácticas cotidianas que afirman un legado civilizatorio y una forma propia de ver el mundo. Al mismo tiempo se crean nuevas formas de autoridad colectiva y de autogobierno comunitario que rescata la comunidad como fuente de todo y cualquier poder y el poder del individuo sometido a la comunidad. Un ejemplo es el movimiento zapatista en México, con el principio de “mandar obedeciendo”, que refleja claramente estas dos dimensiones de la autoridad.
Por la profundidad de su propuesta y de su praxis, el movimiento indígena abre un nuevo horizonte histórico en América Latina y en el mundo.

Mónica Bruckmann, socióloga peruana, investigadora de la Cátedra y Red UNESCO/UNU. Una versión significativamente más amplia, en ALAI, América Latina en Movimiento.

Fuente: Ojarasca 149

LA ONU EXIGE ESTUDIOS POR VERTEDEROS Y PLANTAS DE AGUAS SERVIDAS EN TERRITORIO MAPUCHE




Un texto de Comité contra la Discriminación de la ONU "reitera su preocupación por la situación de las comunidades mapuche, afectadas por actividades perjudiciales para el medioambiente, la salud y sus formas tradicionales de vida, por la instalación de basurales y plantas de aguas servidas”. El Comité recomienda al Gobierno de Chile “efectuar regularmente estudios científicos de evaluación” y lo exhorta “a tomar medidas inmediatas para resolver el problema de los basurales que fueron instalados sin el consentimiento previo de los Mapuche”.

Temuco, 28 de septiembre de 2009 (Araucanía Limpia)-- Tras la participación de los representantes de organizaciones y comunidades afectadas por vertederos y plantas de tratamiento de aguas servidas en territorio Mapuche en las sesiones del Comité por la Eliminación de la Discriminación de Naciones Unidas en Ginebra (CEDR), el Relator de esta instancia internación manifestó su preocupación e instó al gobierno de Chile a realizar estudios para ocuparse del tema.

“El Comité reitera su preocupación ante la situación de las comunidades mapuche en la región de la Araucanía, afectadas por actividades perjudiciales para el medioambiente, la salud y sus formas tradicionales de vida, entre otras razones, por la instalación de basurales dentro de sus comunidades y por el establecimiento de plantas de aguas servidas”, dice el documento dado a conocer hoy por el colectivo Araucanía limpia.

La denuncia presentada en 2007 fue la que motivo la realización de este examen completo al Estado de Chile, ya que como resultado de la observación que el CEDR realizará sobre esta situación es que le manifestó su preocupación respecto de la falta de informes oficiales desde el año 2002, la exigencia de estos y la consecuente necesidad de observar a Chile en relación al cumplimiento de la “Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial”. 

Junto a esto el Comité le recomienda al Gobierno de Chile “que sean efectuados regularmente estudios científicos de evaluación” lo exhorta “a tomar medidas inmediatas para resolver el problema de los basurales que fueron instalados en las comunidades mapuche sin su consentimiento previo”.

Pero lo más relevante es que el CEDR insta a crear un programa específico que de solución a la situación de Racismo Ambiental que afecta a las comunidades. “El Comité exhorta al Estado parte a no escatimar esfuerzos tendientes desarrollar una política específica, conforme a los estándares internacionales, para solucionar los impactos ambientales que afecten a los pueblos indígenas”. Conforme con esto los afectados han exigido en su informe emitido en agosto de 2009 que este programa especial cuente con asignación de recursos especiales y que sea “consensuado con la Coordinación de Comunidades en Conflicto” para reparar “los impactos que han sufrido las familias mapuche de la región de La Araucanía”.
La denuncia por “Racismo Ambiental” fue presentada el año 2007 por la Coordinación de Familias y Comunidades en Conflicto Socioambiental (CFCSA). En esa ocasión acudieron al Comité en Ginebra Manuel Curilen (del sector Ancúe, Gorbea) y Mauricio Peñailillo (de Botrolwe Sur, Temuco), ambos miembros de las familias afectadas por basurales y por plantas de tratamiento de aguas servidas.

HABLA EL RELATOR DE NACIONES UNIDAS

En concordancia con la preocupación del CEDR el Relator Especial sobre Derechos de los Pueblos Indígenas, James Anaya, en su informe sobre su visita a Chile realizada en abril de 2009, también se refirió a la situación de Racismo Ambiental donde observa que “la instalación de plantas químicas de tratamiento de aguas servidas en territorio mapuche” se encuentra “amenazando ambientalmente a las comunidades por vertidos de cloro y otros desechos químicos en ríos y fuentes de agua”. 

Y especialmente hace énfasis en cuanto a los procesos de consulta y participación ante este tipo de proyecto “los estándares internacionales podrían requerir que se abran procesos de consulta respecto a tales leyes sectoriales, concesiones o proyectos, de acuerdo con el derecho de los pueblos indígenas de participar en la utilización y administración de los recursos naturales en sus tierras, así como consideración de la indemnización equitativa por cualquier daño resultante de esas actividades”.

El Relator además, se refirió específicamente a los casos en que los proyectos ya han sido instalados en los territorios indígenas a los que también “deben aplicarse procesos de consulta, de acuerdo a los estándares internacionales, con respecto a sus impactos actuales y futuros”, así como darse medidas de mitigación, reparación y compensación a las comunidades afectadas. Además, en aquellas situaciones en que una actividad “tenga impactos substanciales que pondrían en peligro el bienestar físico o cultural de una comunidad indígena, el Estado no debería autorizar continuar con la actividad sin el consentimiento de la comunidad afectada”.

Así, lo que señalan los organismos de las Naciones Unidas es el deber del Estado de Consultar, pero además garantizar el bienestar físico y cultural, de las comunidades afectadas por Racismo Ambiental, con medidas de mitigación, reparación y compensación, aún cuando estos contaminantes ya están instalados en los territorios de las comunidades antes de la ratificación del Convenio 169. Lo que exige la Coordinación de Familias y Comunidades en Conflicto Socioambiental es que estos procesos se realicen en colaboración con ellos como representantes de las familias afectadas por Racismo Ambiental.

Por último el Comité como parte de sus preocupaciones respecto de esta situación recomendó al Estado “revise su legislación sobre la tierra, el agua, las minas y otros sectores para (…) garantizar que primará el principio de protección de los derechos de los pueblos indígenas por encima de los intereses comerciales y económicos”, lo que revela en parte la situación de discriminación general en que se encuentra el pueblo mapuche en el sur debido a que se privilegian los intereses de los inversionistas sobre los de las comunidades.
Fuente: mapuexpress.net
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CHRAWÜN PUERTO SANTA CRUZ
 
Reunidos en chrawün los días 26 y 27 de septiembre en la localidad de Puerto Santa Cruz se encuentran presentes las Lof y Mapuche autónomos de distintas partes del Wall Mapu, para definir, articular y comenzar un campo de acción, tanto en el lugar presente como en las respectivas Mapu de cada Lof. Así se presentan a lo antes dicho la Lof Mapuche-Tehuelche Fem Mapu, Lof Mapuche-Tehuelche Millanahuel, Lof Mapuche-Tehuelche Pu Kona Mapu, Lof Mapuche Comarca Chubut.
Así la Wall Mapu declara al estado nacional y a los estados provinciales que ya no soportaremos más la transculturalización a la que nos han sometido todo este tiempo; no permitiremos mas despojos, desalojos y golpiza de nuestros Pu Peñi kay Pu Lamuen; no permitiremos el arrase desmedido de los recursos naturales.
Anunciamos el fin de la criminalización a nuestras demandas y criminalizamos sus acciones cometidas en contra de nuestro Pueblo.
Les advertimos a las mineras, petroleras, forestales  y terratenientes, que los territorios que han robado, usurpado volverán a manos de nuestra gente y a  los gobernantes de turno el fin de los desalojos y que todos los territorios robados serán recuperados.
Declaramos el fin de los montajes, fusilamientos, presos políticos y persecución.
Reivindicamos las Recuperaciones Territoriales en toda  la Wall Mapu.
Reivindicamos la Resistencia Mapuche ante los despojos.
Reivindicamos los legítimos reclamos de nuestra gente.
Reivindicamos la sangre de nuestros weichafe caídos en lucha y sobre todo, reivindicamos a nuestra Wall Mapu libre, autónoma e independiente.
Por  nuestro derecho a vivir, wewaiñ mapu ñi kona, wefkuletuiñ ta iñ mapu mew, weichatuaiñ, wiñotuy ta iñ awkarakizuam, wiñotuy ta iñ kuyfi mapuche kimün.
            Marichi weu,marichi weu!!
 
 
Lof Comarca Chubut

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'El Estado chileno tiene la obligación de restituir las tierras ancestrales'. Relator de Naciones Unidas ante el Consejo de Derechos Humanos
29-09-09

"El Estado de Chile tiene la obligación de restituir las tierras ancestrales de los pueblos indígenas. No es sólo entregar tierra como en una reforma agraria, es determinar cuáles fueron de ellos", afirmó el Relator Especial James Anaya en Ginebra.
Respecto al proceso de consulta señalo "hay que empezar por 'consultar' con los indígenas como será ese proceso de consulta"
El 28 de septiembre el Relator presentó ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU su informe de seguimiento sobre la situación de los derechos humanos en Chile. Recomendó al estado de Chile que inicie un proceso para obtener la confianza de los pueblos indígenas.
El Relator Especial de Naciones Unidas Sobre los Derechos y Libertades Fundamentales de los Pueblos Indígenas presentó ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU su informe de seguimiento sobre la situación de los derechos humanos de los pueblos indígenas en Chile.
El informe es la consecuencia de una visita a Chile del 5 al 9 de abril del 2009 y del intercambio de informaciones con el Gobierno de ese país.
En él, Anaya reconoce los avances realizados por el estado de Chile, como la ratificación del Convenio 169 y las iniciativas en manera de reforma constitucional, pero también identifica los desafíos, en especial la recuperación de la confianza.
"Las iniciativas que tome el gobierno en aras a mejorar la situación de los indígenas, aunque sean buenas, van a ser difícilmente aceptadas si no participan los indígenas, si no tienen confianza en el proceso", señaló.
Es por ello, que el relator aboga por que los indígenas participen desde el inicio de todas las iniciativas, para que se sientan partícipes del proceso. "Por ejemplo, el proceso de consulta, hay que empezar por 'consultar' con los indígenas como será ese proceso de consulta".
En un sentido parecido, el relator lamentó que en un país con tanta disparidad étnica los ciudadanos de éstas no se conozcan entre sí. "Hay que hacer un proceso de acercamiento intercultural, hay que empezar por las escuelas, desde pequeños, educando en la diferencia".
Respecto a la reforma constitucional, Anaya no quiso ahondar, pero sí recordó que debe hacerse de acuerdo a la legislación y a la normativa internacional.
Asimismo, el relator considera que "uno de los principales problemas" es el tema de la adjudicación de tierras a los indígenas. "Se debe hacer con criterios justos y, eso, no quiere sólo decir cuantas hectáreas son necesarias, sino también pensar en la financiación para que sean obtenidas".
Además, Anaya hizo hincapié en señalar la necesidad de que los indígenas recuperen sus tierras ancestrales, tal y como lo afirma la legislación internacional y la jurisprudencia interamericana. "El Estado de Chile tiene la obligación de restituir las tierras ancestrales, no es sólo entregar tierra como en una reforma agraria, es detectar cuáles fueron de ellos".
Finalmente, el relator señaló como uno de los aspectos más graves a superar el "excesivo uso de la fuerza" y la criminalización de la protesta indígena. "Ha habido un uso excesivo de la fuerza en diversas ocasiones. Además se ha aplicado la ley antiterrorista contra aquellos que protestaban, para mí no corresponde. Mi antecesor ya recomendó que se suspendiera la aplicación de esa práctica, pero el gobierno no lo ha hecho", aseguró Anaya. "Yo comparto que el gobierno tiene el derecho y el deber de mantener el orden público, y repudio la violencia como forma de protesta, pero debería haber una comprensión especial para este contexto", añadió el relator de la ONU.
Ver el informe completo en http://www.politicaspublicas.net/(...)
Centro de políticas públicas - www.politicaspublicas.net
Publicado por: www.ecoportal.net

Palabrería




Autor: Gustavo Duch (La Jornada)
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Notaba que las rodillas le temblaban, quería levantarse inmediatamente, pero aún no era su turno. Se recolocaba constantemente los cascos de la traducción y miraba curioso al auditorio que tenía enfrente. La gente sentada escuchaba distraída al conferenciante que lo precedía mientras hojeaban el periódico o tecleaban mensajes en el móvil. Para Henry Sarahig, líder campesino indonesio y representante internacional de Vía Campesina, era buena ocasión para trasladar sus experiencias y argumentos. Se trataba de una conferencia internacional de la FAO para resolver el hambre en el mundo.

Para tranquilizarse se concentró en repasar su intervención que llevaba escrita en un papel. En primer lugar iba a plantear el tema candente de la situación de los precios de los alimentos. “Los consumidores de todo el mundo han visto que los precios de los alimentos básicos se han incrementado dramáticamente durante los pasados meses, creando unas extremamente difíciles condiciones de vida, especialmente para las comunidades más pobres. Durante el año pasado, el trigo ha doblado su precio y el maíz ha subido cerca de 50 por ciento. Sin embargo, no hay crisis productiva. Las estadísticas muestran que la producción de cereales nunca ha sido tan alta como en 2007. Los precios se han incrementado porque una parte de la producción es ahora derivada a agrocombustibles y las reservas globales de comida están en su momento más bajo de los últimos 25 años debido a la desregulación de los mercados marcada por la OMC y el clima extremo que han padecido algunos países exportadores como Australia. Pero los precios también se han incrementado porque las compañías financieras especulan con la comida de las personas, ya que anticipan que los precios de los productos agrícolas seguirán subiendo en el futuro próximo. La producción de alimentos, su proceso y su distribución quedarán cada vez más bajo el control de las empresas trasnacionales que monopolizan los mercados”. 

Y levantaría el tono de voz para advertir que “no todos los campesinos se benefician de los altos precios. Los precios récord en todo el mundo de los alimentos golpean a los consumidores, pero, contrariamente a lo que se podía esperar, no benefician a todos los productores. Los ganaderos están en crisis debido al aumento del precio de los piensos, los productores de cereal se enfrentan a agudos incrementos de los precios de los fertilizantes, y los campesinos sin tierra y los trabajadores agrícolas no pueden darse el lujo de comprar alimentos. Los campesinos venden sus productos a un precio extremadamente bajo comparado con lo que los consumidores pagan”. 

Después profundizaría sobre la trágica realidad de los agrocombustibles industriales, que pueden alimentar coches, pero no personas. “Los agrocombustibles (combustibles producidos a partir de plantas, productos agrícolas y forestales) se presentan como una respuesta a la escasez de combustibles fósiles y al calentamiento global. No obstante, muchos científicos e instituciones reconocen que su energía y su impacto en el medio ambiente serán limitados o incluso negativos. Todo el mundo de los negocios está apresurándose a invertir en este nuevo mercado que está compitiendo directamente con las necesidades alimenticias de las personas. Los agrocombustibles industriales son un sinsentido económico, social y medioambiental. Su desarrollo debe detenerse y la producción agrícola debe enfocarse prioritariamente hacia la alimentación.” 

Pensaba que si iba bien de tiempo, debería denunciar también las grandes cantidades de tierra que se están dedicando al cultivo de eucaliptos para la producción rápida de papel, y que como cualquier otro monocultivo sólo genera pobreza. “Los campesinos necesitan la tierra para producir comida para su comunidad y su país. Ha llegado la hora de llevar a cabo auténticas reformas agrarias para permitir que los pequeños campesinos den de comer al mundo.” 

Pasaron por fin los 30 minutos que le habían otorgado a cada ponente. Habían hablado ministros de agricultura de diversos países, ministros de desarrollo rural, cargos de la propia FAO y del Banco Mundial. El moderador presentó a Henry indicando que por primera vez en un foro de estas características se contaba con una voz representativa de los campesinos y campesinas, de la agricultura familiar. Pero lamentablemente el tiempo se les había echado encima y el aperitivo los esperaba. 

–Le ruego al señor Henry Sarahig que tenga la bondad de concentrar su intervención en ocho minutos– dijo. 

“No se preocupe”, expresó Henry. Tomó el papel que llevaba en la mano y se lo llevó a la boca para comerlo. Finalmente lo escupió, y de frente sentenció: “Los agrocombustibles o el papel no se comen. Sus discursos, su palabrería de buenas intenciones, tampoco solucionan nada. Muchas gracias”. 

Le sobraron siete minutos.

Ecuador: los 10 pecados capitales de la Ley de Agua





"La Nueva Constitución prohíbe toda forma de privatización del agua y establece que su gestión será exclusivamente pública o comunitaria, sin embargo, en otros artículos aparecen formas tramposas de privatización y acaparamiento al otorgar prioridad en el uso del agua a actividades industriales, como las hidroeléctricas y la minería que serán realizadas por capitales privados y transnacionales."
1-. LA PRIVATIZACIÓN DEL AGUA .
La Nueva Constitución prohíbe toda forma de privatización del agua y establece que su gestión será esclusivamente pública o comunitaria (Art. 318).
El proyecto de ley de agua elaborada por el gobierno, en su art. 3 ratifica esta prohibición. Sin embargo, en otros artículos aparecen formas tramposas de privatización y acaparamiento al otorgar prioridad en el uso del agua a actividades industriales, como las hidroeléctricas (art.70) y la minería (arts. 73 y 74) que serán realizadas por capitales privados y transnacionales, como indica además la Ley de Minería vigente.
Además, el art. 67 permite la transferencia de autorizaciones de aprovechamiento económico del agua con el dominio de la tierra, eso implica la venta del agua con la propiedad. El mismo articulo determina que “priman las consideraciones de carácter económico y de mercado en el otorgamiento de autorizaciones”. Es más en el art. 14 señala que será de propiedad del dueño del predio rural las aguas retenidas naturalmente, como las lagunas, humedales, etc.
2.- VIOLACIÓN A LA PRIORIDAD CONSTITUCIONAL PARA EL USO DEL AGUA
La Constitución en su art. 318 determina que el agua será utilizada prioritariamente para : (1) consumo humano, (2) riego que garantice la soberanía alimentaria, (3) caudal ecológico y (4) actividades productivas; en este orden.
Sin embargo en el proyecto del gobierno el art. 58 indica que “podrá cambiarse el destino del agua desde una prioridad baja hacia una alta, en función del interés nacional previsto en el Plan Nacional de Desarrollo”, violando lo dispuesto en la Constitución. Reforzando esto con los arts. 70 y 73 que priorizan las hidroeléctricas y la minería, contradiciendo también el Mandato Minero dela Asamblea Constituyente, que prohíbe afectar el agua para consumo humano y la soberanía alimentaria.
Por el contrario, el proyecto de Ley de las organizaciones sociales indica en su art. 81 que “serán nulos los títulos mineros otorgados a personas naturales o juridicas, nacionales o extranjeras, en zonas que afecten las áreas protegidas, bosques protectores, zonas de amortiguamiento y las que afecten nacimientos o fuentes de agua”.
3.- INCUMPLE LAS AUDITORIAS DE LAS CONCESIONES DEL AGUA
En lugar de cumplir con la auditoria integral para revisar, revertir las concesiones y su posterior redistribución equitativamente, tal como indican las transitorias vigesimosexta y vigesimoséptima de la Constitución, el proyecto de ley de aguas del gobierno, en su 1ra. transitoria indica la obligación de realizar el canje de concesiones por autorizaciones de uso y/o aprovechamiento económico; es decir primero permite la legalización y luego audita.,
De esta forma se está permitiendo consagrar los derechos de los acaparadores antes de auditarles, dificultando, o lo que es peor, impidiendo la redistribución planteada en la Constitución. Además incumple groseramente el plazo señalado en la mencionada transitoria constitucional, que se cumple el 14 de octubre proximo.
4.- PROTEGE A LOS CONTAMINADORES
Después de una envidiable retórica ambientalista en los primeros artículos, el proyecto de Ley del gobierno omite en el resto del texto cualquier tipo de sanción a los responsables de la contaminación de las aguas, tampoco establece mecanismos de saneamiento, recuperación y reparación de los ecosistemas.,
Por el contrario, el art. 51 de la Ley de las Organizaciones Sociales directamente dice: “prohíbase toda clase de contaminación de las aguas mediante el vertido o depósito de desechos sólidos, líquidos y gaseosos, compuestos orgánicos e inorgánicos, que alteren la calidad del agua, afecten la salud humana, la fauna y la flora, y el equiibrio de los ecosistemas”; además éstasacciones son tipificadas como delitos ambientales y sancionados como tales (art. 179 y 180).
5.- LA VULNERABILIDAD DEL DERECHO HUMANO AL AGUA
La propuesta del gobierno dice que el agua es un derecho humano (Art. 21,22,24,25). Sin embargo, está planteado de forma limitada ya que se refiere solamente al agua de consumo humano. Además que no dejaría de ser mercancía, porque para ejercer este derecho hay que pagarlo (Art. 23). Agravado además porque la producción de alimentos que garantiza la soberanía alimentaria no estaría dentro de la categoría de derecho humano al agua.
6. EL COBRO POR SERVICIOS AMBIENTALES
En el Art. 144 de la propuesta del gobierno, vuelve a aparecer el cobro por servicios ambientales relacionados con el agua. No nos olvidemos que este es un mecanismo abierto de privatización de la naturaleza y el agua, cuando se negocia con el sector privado, lo cual ya está contemplado en el proyecto de Ley de Código Ambiental, elaborado por el Ministerio del Ambiente.
7.- IRRESPONSABILIDAD EN LA PROTECCIÓN DE HUMEDALES Y ZONAS DE RECARGA HÍDRICA
La propuesta del gobierno habla de responsabilidad compartida o deja en manos de los usuarios la protección de las zonas de conservación (art. 12). Ésta debe ser responsabilidad del Estado, ya que al ser realizado por los usuarios o por privados, se generan derechos individuales y se pone en peligro el manejo comunitario.
8.- DESCONOCIMIENTO DE LA PLURINACIONALIDAD Y LAS FORMAS ORGANIZATIVAS CAMPESINAS E INDÍGENAS
La autoridad única fijada en el proyecto de Ley del gobierno se atenta contra el carácter plurinacional del Estado, ya que entrega todo el poder al Presidente (art. 171), dividiendo, sin embargo, las funciones de administración del agua en tres instituciones gubernamentales: SENAGUA; Autoridad Ambiental Nacional y el MIDUVI, con lo cual los atuales conglictos de jurididcción y funciones se mantendrán.
Además, no respeta los derechos de las comunidades, pueblos, nacionalidades y organizaciones campesinas, que tienen sus propias normas, formas organizativas y de resolución de conflictos, ya que desconoce a las autoridades indígenas, poniéndolas bajo tutela de la autoridad única del agua (art. 31, 102, 103), y disminuye sus capacidades jurisdiccionales otorgadas a los pueblos indígenas en la Constitución (art. 171). Somete además los territorios indígenas a un nuevo ordenamiento territorial impuesto desde el modelo de cuencas hidrográficas, diseñado por el Banco Mundial.
9.- EL ESTADO NO INVIERTE
El modelo neoliberal planteaba que los usuarios deben autogestionar el manejo del agua. Con la actual propuesta se hace realidad porque el gobierno no acepta el Fondo de Inversión para el Agua, pero si propone cobrar una gran cantidad de tarifas (Art.145,146,147) hasta para pagar a la burocracia de las ciudades.
Por el contrario, las organizaciones plantean la necesidad de crear un Fondo Nacional del Agua (art.130 a 135) para la construcción de infraestructura hídrica, mantenimiento de cuencas hidrográficas, conservación etc; administrado por la COMUNAGUA, entidad participativa conformada por las organizaciones sociales.
10.- REPRESIÓN POR DEFENDER EL AGUA
Pese al reconocimiento en la Constitución del agua como un sector estratégico, la nueva ley de Seguridad Pública aprobada en las últimas semanas expresa en su artículo 43 que ante circunstancias de inseguridad críticas (como acciones de resistencia social ante políticas extractivistas como minería, hidroeléctricas privadas, explotación petrolera) el Ministro de Defensa dispondrá la intervención de las Fuerzas Armadas.
CONAIE – ECUARUNARI / Fuente: Acción Ecológica
http://www.biodiversidadla.org/content/view/full/52044

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El dominio del agua. La historia de opresión a los pueblos indígenas

Por Ileana Almeida

La historia de opresión a los pueblos indígenas es la historia del despojo de sus aguas. Las reducciones, los repartos, las haciendas, las ciudades, las industrias nacionales, las empresas transnacionales y, ahora, la pretendida Ley de Agua no son sino formas de despojo del líquido vital a los indígenas.
Para la economía colonial el agua era de importancia definitiva. Necesitaban tener agua cercana para las minas, los obrajes, las haciendas. Los valles de los ríos se reemplazaron por calles. Las aglomeraciones urbanas absorbieron el agua del campo. El agua de los páramos está cada vez más amenazada por las transnacionales del agua. Ahora vuelve a ser indispensable para la extracción minera. La falta de agua ya ha provocado que las antiguas tierras fértiles ocupadas por los indígenas se conviertan en polvo que lo lleva el viento. Las lomas desérticas avanzan en la Sierra. Para muchos indígenas la única esperanza de agua es la lluvia. Nadie piensa que de ellos depende, en gran medida, la seguridad alimentaria del Ecuador.
En la región amazónica, los ríos están contaminados con residuos químicos que producen las extracciones mineras y petroleras, y se han convertido en una amenaza mortal. La población indígena está enferma, es altísimo entre ella el índice de cáncer, de gastritis, de enfermedades respiratorias. Pronto la maravillosa fauna y flora de la Amazonia solo las podremos ver en vitrinas y jaulas Los migrantes abandonan el campo pensando que en la ciudad ya no sufrirán por la amargura y la desesperación que produce la falta de agua o la carencia de agua pura.
Al despojo del líquido, a menudo de manera abusiva y violenta, los comuneros, han respondido con protestas colectivas tratando de negociar con el hacendado o con la empresa. Han tratado de defender su agua apelando a la justicia mishu que, bien se sabe, es manipulable y muchas veces ciega y sorda a sus reclamos. Hay juicios de años por agua en contra de hacendados que roban y la escatiman a los comuneros, y que nunca son resueltos. Es el caso, entre muchos otros más, de la comunidad Salasaca y la de San Isidro.
Frente a la diaria catástrofe ecológica, los expertos reconocen las ventajas del manejo del agua por parte de los indígenas, fieles guardianes de sus fuentes y prudentes consumidores de sus flujos. El agua en las comunidades siempre ha tenido un papel protagónico. Prueba de ello son las constantes mingas que se hacen para encausarlas y prevenirlas de la contaminación y el uso excesivo. La mayoría de las veces se lo hace sin contar con recursos gubernamental. Solo con la voluntad colectiva se encarga de construir acequias, canales, diques, terrazas de cultivo para garantizar los cultivos en las tierras comunales y en las parcelas familiares.
Los pueblos indígenas son esencialmente agricultores y, por eso, dependientes directamente del agua, sus culturas indígenas solo pueden ser entendidas a través de la perspectiva del agua y de la fertilidad. Hasta ahora las creencias y las prácticas más arraigadas en su conciencia se relacionan con el líquido de vida. Desde la perspectiva del Estado lo que cuenta es el crecimiento económico, que por supuesto no llega a las comunidades ancestrales. En la práctica, para el Estado el del agua no es un problema cultural y ecológico prioritario. El uso y la distribución del agua están unidos a intereses y estructuras de poder político. Y el afán manifiesto, es en definitiva, dominar la naturaleza para extraerle beneficios fines económicos, sin pensar mucho en el futuro.
Una esperanza surgió entre los indígenas con la nueva Constitución. Por fin se aceptaba que el Estado debía ser plurinacional si quería reflejar la realidad del país; parecía que por fin se abrirían espacios en el Estado y en el Derecho para los pueblos ancestrales, que se propondrían acuerdos y compromisos con las organizaciones indígenas, que indígenas y no indígenas con sus propias visiones culturales estarían en plano de igualdad, respondiendo a una búsqueda por comprenderse mutuamente. Pero en el gobierno se reproducen los temores y el menosprecio de siempre a los indígenas.
Que los indígenas mantengan autonomía en el manejo del elemento clave para la vida no solo es una garantía de sustentabilidad para ellos, puesto que su actitud es una forma visible y palpable de cuidado de la naturaleza. Además, también sería un acuerdo para comprender otras maneras de vivir y otra forma de aceptar derechos civiles fundamentales. El levantamiento indígena por los derechos al agua manifiesta el deseo de decir que sus intereses deben ser atendidos con políticas correctas, que sus derechos deben ser acogidos no con suposiciones de igualdad sino con una verdadera búsqueda de cohesión social y política.
Accion Ecologica
www.accionecologica.org

BASURERO QUIMICO-MINERO EN SANTA CRUZ





La provincia de Santa Cruz está camino a convertirse en el basurero químico-minero del país, en virtud de que allí están permitidas el uso de sustancias químicas en actividades ambientalmente riesgosas como la minería que en otras provincias están prohibidas. Con la marcada vocación oficial por traspolar el modelo feudal austral al resto del país, no sólo es previsible que esas restricciones en el resto del país se levanten, sino que seguramente en poco tiempo Argentina tendrá el honor de ser el basusrero químico del continente o el mundo, indicio de ello ya tuvimos no hace mucho, cuando quisieron ingresar al país contenedores con deshechos nucleares provenientes de Australia y otros con caca de Francia, se acuerdan?


Mientras a Santa Cruz le reservan actividades contaminantes otras provincias piensan en la salud

Santa Cruz está siendo vista como un territorio adecuado para el proceso de lixiviación con cianuro del oro extraído en otras provincias donde ese procedimiento está prohibido por ley. También Santa Cruz es vista como lugar para el futuro asentamiento de una planta de amonio, casualmente, elemento fundamental para la fabricación a bajo costo de los explosivos que usa la minería a cielo abierto. Mientras tanto, en Entre Ríos proyectan tres centros modelos para la fabricación de la vacuna contra la Gripe A y su exportación al mundo.
Por iniciativa de Fomicruz (Fomento Minero de Santa Cruz) nuestra provincia se podría convertir en un verdadero basurero de actividades altamente contaminantes que son desechadas en otros puntos del país donde sí tienen una legislación acorde al cuidado del medio ambiente y a la salud de la población.
Si bien la empresa estatal de Santa Cruz aparece “dando la cara”, las fuentes consultadas señalan que tanto en este caso que vamos a describir como en el que detallaremos a continuación, se encuentra una negociación acordada directamente en el Ministerio de Planificación de Julio De Vido “solo que necesita que “la idea” salga de la provincia o sea generada como una iniciativa propia y apoyada políticamente”, nos señalaron.
En primer lugar la provincia de Santa Cruz se encuentra en tratativas de convertirse en el lugar de procesamiento del oro extraído en la provincia de Río Negro y Chubut, dado que mientras allí se prohíbe la utilización del cianuro, en nuestra provincia como no hay legislación al respecto, ese procesamiento utilizando este contaminante de primer grado, es legal.
Obviamente Jorge Mayoral, titular de Minería de la Nación tiene todo acordado con Intendentes y Gobernadores de las provincias vecinas y en conversación con un periodista de Viedma (Río Negro) nos confirmó que éste es un proyecto que se terminó de redondear en la Casa Rosada a instancias de las mineras para descomprimir la presión que existe en las provincias donde por la legislación imperante, no es posible el proceso de lixiviación para la obtención del oro y la plata.
“Todo esto ha sido estudiado y va a venir de la mano de una ofensiva mediática muy importante impulsada por las mineras y el gobierno nacional con los gobiernos provinciales – señalaron a nuestro cronista – la etapa de instalación del proyecto ya está en marcha, ahora van a atacar el tema desde lo social, la mano de obra que ocupará, los riesgos mínimos, los grandes beneficios para la provincia donde viven Uds y todo lo que sabemos…”.
Río Negro ya se apresta a cerrar el acuerdo y enviar la producción minera de Ingeniero Jacobacci para que el proceso de lixiviación con cianuro se lleve a cabo en territorio santacruceño.
Otro emprendimiento que se ha generado en las oficinas de Julio De Vido es la instalación en Santa Cruz de una planta de amonio. Este elemento que se utiliza como fertilizante y es componentes de productos farmacéuticos, es la base fundamental para la fabricación de explosivos, especialmente aquellos que utiliza la minería a cielo abierto. Teniendo en cuenta que Santa Cruz es la provincia con mayor actividad minera hoy y en los próximos años, no es difícil abonar a la idea expuesta por el colega de Río Negro quien asoció definitivamente este nuevo emprendimiento al interés empresario de las multinacionales que explotan minerales en esta provincia.
Mientras ello ocurre aquí en el sur, en la provincia de Entre Ríos, más precisamente en la ciudad de Concepción del Uruguay el Gobernador Sergio Urribarri hace gestiones para instalar tres plantas destinadas a fabricar la vacuna contra la Gripe A.
Este proyecto también es apoyado por el gobierno nacional y en este caso, la proyección de este emprendimiento verdaderamente loable y favorecedor de la salud pública, la vida de la población y la economía regional en gran escala, ya que se instalará como un centro modelo de exportación de la droga para combatir la Influenza, se trata de una iniciativa que tiene en vista otros intereses y mira de cara al futuro, lejos está en transformar a Entre Ríos en un basurero contaminado, como es más o menos el futuro que le aseguran a Santa Cruz. (Agencia OPI Santa Cruz)

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Embestida minera: Proyecto Sur cuestiona la “ceguera política de nuestros gobernantes”


Por Roberto. C. Urquiza *

El Movimiento Proyecto Sur de Comodoro Rivadavia quiere advertir a los habitantes de la provincia del Chubut sobre el inminente ingreso de empresas multinacionales mineras al territorio provincial en condiciones legales y contractuales poco claras y a espalda de los ciudadanos.

Nada se nos ha explicado a la población a cerca de:

a) Nombre de las empresas que pretenden desarrollar el sistemático plan de saqueo de los minerales.

b) Volúmenes de agua diarios que serán utilizados durante los procesos y lugares de obtención de este recurso.

c) Tipo y cantidades diarias de productos tóxico-venenosos que serán utilizados en los procedimientos.

d) Impacto físico real sobre la superficie a “sacrificar” expresado asi por los mismos funcionarios del ejecutivo provincial.

e) Porcentaje de las utilidades reales, “que no siempre son las declaradas por la empresa” que serían retenidas por la Provincia del Chubut.

f) En caso que las Empresas se retiren anticipadamente o posterior al vencimiento de los contratos de exploración/explotación: ¿en función de qué variables se determinaría el monto de las indemnizaciones que éstas deberían afrontar por el daño ambiental producido durante su período de trabajo?

g) La menor prueba de contaminación fuera del ámbito exclusivo de operación extractiva, será motivo inapelable de anulación total de los contratos, con la consecuente devolución de las superficies concesionadas, sin perjuicio de las indemnizaciones económicas y las responsabilidades penales que correspondieren?

El Movimiento Proyecto Sur de Comodoro Rivadavia, lamenta profundamente la ceguera política de nuestros representantes que una vez más, entregan el recurso natural, patrimonio del pueblo, a los buitres del mercado corporativo internacional; el ocultamiento de la información verídica a la ciudadanía y el permiso descarado que se le ha dado a los lobbistas de las Empresas para ingresar a las instituciones educativas emplazadas en las inmediaciones de los sitios de exploración, con el objetivo de influenciar tendenciosamente al alumnado y docentes vendiendo promesas que jamás cumplirán.

Movimiento Proyecto Sur
http://proyectosur-chubut.blogspot.com
Publicado en: aE

Al asalto del bosque tropical





La cuenca amazónica, paraíso de la biodiversidad, se encuentra en el ojo de la tormenta: sus ríos y bosques concentran todos los recursos vitales a los que apunta el capitalismo en crisis. La deforestación masiva, la contaminación, los megaproyectos viales, mineros e hidrocarburíferos amenazan la fragilidad de un ecosistema vital para el planeta.
Al amparo de los gobiernos de Brasil y Perú, se impone un neolatifundismo febril, en absoluta contradicción con la urgente necesidad de un sistema de desarrollo sustentable e inclusivo.
La dura y épica batalla delos pueblos indígenas amazónicos del Perú por el respeto a sus tierras y territorios tuvo un epílogo trágico el pasado 5 de junio en la localidad de Bagua, con una treintena de muertos. Pero también tuvo el impacto de un cambio de época, de un parteaguas en la Amazonía y en la política peruana: ha visibilizado a los indígenas erigiéndolos en actores sociales y políticos nacionales, puso en cuestión al modelo neoliberal y en jaque al gobierno de Alan García. Pero por sobre todas las cosas actualizó y puso en agenda el carácter geoestratégico del espacio amazónico sudamericano en el siglo XXI (1).
Los gurúes de la geopolítica coinciden en afirmar que la economía poscrisis del capitalismo debe sostenerse en cuatro recursos vitales: agua, energía, biodiversidad y tierras. Estas últimas para la producción de las commodities y en especial de alimentos baratos, cada vez más controlados por los oligopolios y monopsomios que están imponiendo su reinado a nivel planetario (2). Buena parte de esta riqueza estratégica se encuentra en la cuenca amazónica, localizada en las tierras y territorios indígenas de los países que integran la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA): Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam y Venezuela (3).
Elmar Altvater, economista de la Universidad Libre de Berlín y analista de la economía global escribió recientemente al respecto: “¿Qué se viene después de esta crisis? Al aguacero de la new economy en el 2000 siguió el boom inmobiliario con las hipotecas subprime y los productos financieros aventureros, lo que posibilitó unos cuantos años de imponentes negocios que han durado hasta ahora, hasta la crisis financiera más grave de los últimos 100 años. Capital disponible de todos modos sigue habiendo, a pesar de la crisis. Está al acecho de aquellas inversiones que hoy y en lo venidero podrían reportar réditos. ¿Cuáles podrían ser? Las materias primas, señaladamente petróleo y gas, así como agrocombustibles procedentes de la biomasa, son la primera opción. Sus precios debían subir, porque escasean y la demanda es alta. Los certificados de emisión para dióxido de carbono, conformes al Protocolo de Kyoto, prometen buenos réditos” (4).
De caza en el paraíso
La cuenca amazónica sudamericana es un subcontinente de más de 8 millones de kilómetros cuadrados con una población estimada de 33,5 millones de habitantes, de los cuales 21 millones viven en ciudades. Se calcula que la cuenca, presidida por el monarca de los ríos, el Amazonas, con más de 1.000 tributarios, posee entre el 15 y el 20 por ciento del agua dulce del mundo, un recurso vital –más que el petróleo y el gas, dado que es insustituible– y cada día más escaso, que es y será el recurso estratégico del siglo XXI (5).
La cuenca amazónica es el paraíso de la megadiversidad. Y el bosque cumple allí múltiples funciones: un papel crucial en el ciclo del agua, reservorio de carbono y banco genético. Pero no es la única riqueza. Además del agua, las tierras, los bosques y la fauna (sólo en el bosque amazónico peruano se han registrado 4.200 especies de mariposas, un récord mundial) existen también cuantiosos recursos mineros metálicos y no metálicos y los imprescindibles bancos de conocimiento de los pueblos indígenas sin los cuales es imposible imaginar el desarrollo sostenible de la cuenca amazónica (6).
El capital transnacional, con su agudo olfato y su privilegiada información para los negocios, se ha lanzado a la caza de esta riqueza natural. Una suerte de neolatifundismo se instala en el planeta a través de una “fiebre” mundial de compra de tierras para producción de biocombustibles y alimentos baratos, complejos turísticos y reservas para servicios ambientales, entre otros múltiples fines. “Fiebre” que para la doctora Annelies Zoomers, de la Universidad de Utrecht (Holanda) “debe ser vista como una consecuencia de la combinación de la liberalización de los mercados, el auge de inversiones directas y los avances en las tecnologías de comunicación y transporte” (7).
Brasil y Perú, mediante los gobiernos de Luiz Inácio Lula da Silva y Alan García Pérez, respectivamente, se han convertido en los auténticos “Caballos de Troya” del capital transnacional que está desembarcando en el subcontinente amazónico. Por distintas razones, en los demás países de la cuenca, las puertas permanecen cerradas a este nuevo modelo de transnacionalización del bosque tropical. En Colombia, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el narcotráfico hacen inviable otra ocupación del territorio amazónico colombiano. Mientras que los regímenes políticos de Ecuador, Bolivia y Venezuela son por ahora hostiles a negociar sus Amazonias con las multinacionales.
Según el periodista y escritor francés Christophe Ventura, Lula da Silva ha suscrito sólidos compromisos con las firmas del agrobusiness Monsanto, Syngenta, Cargill, Nestlé, Basf, Bayer y otros dinosaurios de la economía mundial para hacer realidad su sueño de convertir a Brasil en el mayor productor mundial de soja, de caña de azúcar para etanol y otros productos de gran demanda en el mercado global del siglo XXI (8). Alan García Pérez, por su lado, cree que la Amazonia peruana está sumida en el atraso por culpa de peruanos pobres –a los que de acuerdo a su filosofía ultraliberal califica de “perros del hortelano” porque poseen millones de hectáreas de tierras que están “ociosas”– que estorban el desarrollo y la modernidad que sólo puede abrirse paso a través de la privatización de las tierras y su venta al gran capital. Para hacerlas rentables y productivas, su gobierno promulgó un centenar de decretos legislativos para la implementación del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, puerta de ingreso del gran capital y blindaje del modelo neoliberal (9).
Pero existen diferencias de fondo entre la transnacionalización del bosque y las tierras en la Amazonia brasileña y la que ejecuta Alan García en la Amazonia peruana. En Brasil, el propio Estado actúa como garante de esa transnacionalización. “No es que el Estado se retire y deje el espacio público para ser ocupado por las grandes corporaciones”, escribe Silvio Caccia Bava, director de la edición brasileña de Le Monde diplomatique (10). En realidad, Lula negocia desde un Estado cuyas empresas compiten codo con codo con las multinacionales europeas, estadounidenses o asiáticas. Para probarlo están Petrobras, Electrobras y Odebrecht. Se trata pues de un Estado fuerte, incluso con pujos y vocación imperiales (11).
García Pérez, por el contrario, no negocia con las transnacionales. Éstas imponen sus condiciones a un Estado débil y a un gobierno totalmente subordinado. Como señala el destacado economista peruano Humberto Campodónico: “La legislación peruana es absolutamente permisiva… Sucede que el Estado está tomado ‘desde adentro’ por lobbies y diversos bufetes de abogados que preparan la legislación ‘sastre’, al deseo de los inversionistas (...) Cuando el Estado está ‘privatizado’, poco o nada le interesa fortalecer las empresas estatales estratégicas (...). Y, claro, tampoco hace nada para cobrar los impuestos que le corresponden y que, en el caso de Petrotech, serán pagados en Estados Unidos y no en Perú” (12).
Objetivo político-militar
Así, la cuenca amazónica, que atesora el mayor banco genético del planeta Tierra, se encuentra hoy en el ojo de la tormenta y está siendo asediada por poderosos intereses internacionales y amenazada por toda suerte de peligros. Todo esto porque sin ninguna duda es el espacio geoestratégico e hidropolítico más importante para la economía global en el siglo XXI.
En el seminario internacional sobre la Amazonía, “Desarrollo Local, Sustentabilidad y Organización Popular”, realizado en Río Branco, capital del estado brasileño del Acre, del 17 al 20 de julio de 2008, las organizaciones sociales de la mayoría de los países ribereños del Amazonas concluyeron que las amenazas que se ciernen sobre el espacio amazónico y sus poblaciones –sobre todo indígenas, habitantes ancestrales de la cuenca– son los megaproyectos energéticos, viales, hidrocarburíferos, mineros y los grandes monocultivos para biocombustibles que provocan la deforestación masiva de los bosques, la contaminación de ríos y lagos y el despojo de las tierras y territorios de los pueblos indígenas. Todo ello contribuye a acelerar el cambio climático y a bloquear las posibilidades de construir un sistema de desarrollo inclusivo y sostenible.
“Por ejemplo, la agricultura migratoria y la ganadería han generado una deforestación amazónica acumulada al año 2005 de 857.666 kilómetros cuadrados; asimismo, en la Amazonia brasileña, en un período de 30 años (1975-2005), la red vial se multiplicó diez veces, lo que estimuló el desarrollo de asentamientos humanos. Más recientemente, la producción creciente de biocombustibles podría acelerar el cambio de uso del suelo en la región” (13).
El Fondo Mundial para la Naturaleza (FMN), en un informe de septiembre de 2006, sostiene que para el año 2050 la humanidad necesitará los recursos de dos planetas Tierra para abastecer la demanda mundial de alimentos, agua, energía, suelos y otras riquezas naturales. A la actual tasa de extracción, la naturaleza amazónica está perdiendo su capacidad de regeneración. Pero la tala ilegal no sólo abate los bosques tropicales del Amazonas, también devasta al resto del planeta. El Banco Mundial ha calculado que los países con bosques tropicales de América Latina, África y Asia pierden entre 10.000 y 15.000 millones de dólares anuales en el comercio ilegal de madera. En Perú, de acuerdo al Ministerio de Agricultura, se extraen cada año 22.000 metros cúbicos de caoba (Swetenia macrophyla) por un valor de 40 millones de dólares. El 90% de la extracción de esa valiosa especie, el “oro rojo de la Amazonia”, es de origen ilegal porque proviene de áreas de conservación como Parques y Reservas Nacionales (14).
Por otra parte, en el plano político y jurídico, los movimientos sociales amazónicos denuncian un proceso de militarización y criminalización de los pueblos, bajo el pretexto de la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo internacional.
La “guerra mundial contra las drogas”, cuyo mayor promotor es Estados Unidos, es una guerra perdida desde que se inició hace más de tres decenios. Ha fracasado en su objetivo de frenar o eliminar la producción y el consumo de las drogas naturales como la cocaína y la heroína. Pero es un éxito en su objetivo geopolítico. Porque la “guerra mundial contra las drogas” ha sido y sigue siendo instrumentalizada con fines geopolíticos y de seguridad hemisférica. Tal es el caso de Colombia. Ni el narcotráfico ni las FARC son las razones de fondo de la presencia militar de Estados Unidos en ese país, sino el monitoreo de sus intereses geoestratégicos en América del Sur: el petróleo, el gas, la biodiversidad y el agua de la cuenca amazónica (15).
En efecto, pese a su ostensible declinación como potencia unipolar, Estados Unidos sigue siendo el mayor poder militar del mundo, y sus políticas estratégicas mantienen una continuidad a prueba de los cambios de administración. En 2007 el informe del US Southern Command confirmaba la voluntad estadounidense de garantizar “la seguridad, la estabilidad y la prosperidad de toda América” (16), un eufemismo que esconde su vocación mesiánica y la urgencia de intereses que le llevan a pensar a América Latina como su antiguo “patio trasero”. Allí, el jardín amazónico cumple un papel cada día mayor.
Róger Rumrrill es periodista y escritor, experto en temas amazónicos. Es autor de 26 libros sobre la Amazonía.
(1) Francisco Durand, “Crisis en las alturas”, La República, Lima, 5-7-09.
(2) De acuerdo a la organización GRAIN, las multinacionales han especulado con los precios de los alimentos obteniendo inmensas utilidades. Cargill, la mayor empresa de granos del mundo, tuvo un aumento en sus ganancias del 86% en el primer trimestre del año 2008. Bunge, otro gigante de los alimentos, subió en un 77% sus utilidades en el último trimestre del 2007. Por su lado, Archer Daniels Midland Company incrementó sus ganancias en 67% en 2007. Para más información,véase Boletín Democracy Now, 28-4-08: www.democracynow. org/es/2008/4/28/titulares#13
(3) OTCA y Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), “Perspectivas del Medio Ambiente en la Amazonía. GEO Amazonía”, 2009.
(4) En Elmar Altvater y Birgit Mahnkopf, Las limitaciones de la globalización. Economía, ecología y política de la globalización, Siglo XXI Editores, México DF, 2008.
(5) El 97,5% del agua existente en el planeta Tierra es agua salada de océanos y mares; sólo un 2,5% es agua dulce, apta para el consumo humano, la agricultura y la industria. Y de ese 2,5 sólo queda disponible el 1%, nada más. Pero ese 1% se está agotando. De acuerdo con la información científica disponible, la temperatura promedio de la Tierra aumentará de 1,5 a 5 grados en el siglo XXI, provocando cambios radicales en la estabilidad ecológica planetaria. El mayor impacto se está produciendo en la disponibilidad del agua, por cuanto la superficie de hielo, nieve y glaciares que alimentan los ríos y lagos se está derritiendo y disminuyendo por el calentamiento climático. Véase también OTCA-PNUMA, op. cit.
(6) Róger Rumrrill, La Amazonía Peruana. La última renta estratégica del Perú en el siglo XXI o la Tierra Prometida, PNUD-CONAM, Lima, 2008.
(7) “La globalización está generando cambios a gran escala en la propiedad y uso de la tierra”, entrevista a la doctora Annelies Zoomers, La revista agraria, NÞ 106, abril de 2009: www.cepes.org.pe/revista/r-agra106/LRA106-04-05.pdf
(8) Christophe Ventura, “Polo de resistencia”, Le Monde diplomatique, edición Cono Sur, Buenos Aires, abril de 2009.
(9) Alan García Pérez, “El síndrome del perro del hortelano”, El Comercio, Lima, 28-10-07: www.elcomercio.com.pe
(10) S. Caccia Bava, “Gigante pela própia natureza”, Le Monde diplomatique, edición brasileña, San Pablo, febrero de 2009.
(11) Esta temprana vocación expansiva aparece ya en la época colonial, luego de la conquista de Portugal por Felipe II en 1580 y cuya consecuencia política en el Nuevo Mundo fue la desaparición de los límites coloniales al producirse la unificación de los reinos de España y Portugal. De este período datan las eficaces y devastadoras expediciones de bandeirantes que se infiltraron y tomaron posesión de territorios pertenecientes a las colonias españolas. Primero Portugal, libre ya de la tutela del imperio español, y luego Brasil, independiente de la corona lusitana, merced a una hábil y persuasiva diplomacia de hechos consumados –o de aplicación de la doctrina del uti possidetis iure–, lograron afianzar los avances territoriales y luego incorporar definitivamente a la soberanía brasileña más de un millón de kilómetros cuadrados. Véase R. Rumrrill y María Elena Medina, Acerca del Pacto Amazónico, CIPA, Lima, 1981.
(12) Humberto Campodónico, “Cristal de Mira”. La República, Lima, 9-2-09.
(13) OTCA-PNUMA, “Perspectivas del Medio Ambiente en la Amazonía. GEO Amazonia”, op. cit.
(14) Róger Rumrrill, La Amazonía Peruana, op. cit.
(15) Idem.
(16) Juan Gabriel Tokatlian, “El militarismo estadounidense en América del Sur. La configuración de un problema”, Le Monde diplomatique, ed. Cono Sur, Buenos Aires, junio de 2008. Véase también el dossier “Petróleo y Plan Colombia. Guerra por la Amazonia”, Le Monde diplomatique, ed. Cono Sur, abril de 2008.
Fuente: Rebelión

Río Puelo: advierten que no se tiene en cuenta a la Argentina para futuras decisiones sobre la cuenca binacional



Por Mauricio Fierro *

Estimados amigos de Argentina y Chile:

El proceso de estudios que esta realizando la empresa Aquaterra ingeniería, según licitación lograda del Ministerio de Obras Públicas y Dirección de Aguas de Chile, está regido por el contrato Código 132678 y se denomina "Definición de Q Reserva" y licitado el 12 del 2007.

Ahora bien, según lo que se puede estimar de esta "invitación" (leer acá), se cita a los actores u operadores dentro de la cuenca del Río Puelo, para poder definir en conjunto el caudal útil ecológico y Turístico para ella. En base a esto, me permito hacer los siguientes alcances técnicos:

1. Para una invitación tan importante, y por las condiciones especiales de esta cuenca Bi Nacional, los actores que deben participar, son todos aquellos que tienen participación en lo relativo a actividades turístico comerciales y de protección, ya sea de Chile o Argentina. Además, recuerdo a todos que este río nace en Argentina, en el denominado Lago Puelo, que esta protegido por la categoría de Parque Nacional. Además, casi el 70 % de la cuenca es Argentina y sólo un 30 % es de jurisdicción chilena.

2. Esta cuenca está bajo la tuición de "Protocolo Especifico Adicional Sobre Recursos Hídricos Compartidos Entre la República de Chile y La Republica de Argentina", y toda actividad o intervención debe esta bajo conocimiento y autorización por ambas partes. Además, la integridad de la Cuenca Bi Nacional del Río Puelo, está bajo la categoría de Reserva Mundial de la Biósfera, en ambos lados de la cordillera, y su tuición corresponde a Parques Nacionales Argentinos y a la Corporación Nacional Forestal de Chile respectivamente.
Por otra parte, también la sección chilena de la cuenca, fue declarada Zona de Interés turístico el año 2007, y corresponde al Servicio Nacional de Turismo de Chile su tuición.

3. La invitación menciona que el estudio considera la sección chilena desde Lago Puelo Inferior hasta el nacimiento del Lago Tagua Tagua (juntura Río Puelo - Manso - Tagua Tagua), y esto es un grave error, desde un punto de vista técnico ambiental, ya que de proceder de esta forma, se busca fragmentar de la cuenca por una cuestión administrativa, legal y de costos de contrato, desconociendo la integridad de una cuenca binacional y que debe ser analizada desde su punto de origen, hasta su término como cuenca estuarina en el fiordo del Reloncavi.

Por lo tanto, es importante recomendar y exigir que esta reunión se haga en una fecha más idónea, y con el tiempo lógico para permitir que participen todos los actores involucrados, y de ambos países, es decir Argentina y Chile.
Aquí se requiere la participación de todos los servicios públicos que tienen relación con esta cuenca binacional, más la participación de los actores turísticos y comunidad aledaña a este río, desde su nacimiento en la hermana republica de Argentina y las comunidades de Chile.

• Geoaustral

La red internacional que protege a Barrick Gold






Para entender cómo la Barrick Gold Corporation es capaz de apropiarse del oro en todo el mundo con plena impunidad, es necesario conocer la red de influencias y corrupción que ha construido. Ésta le permite articular sus negocios y pasar a llevar la autodeterminación y soberanía de las naciones.
 
 
Fuente: diario El Ciudadano


Encabeza la red Peter Munk, presidente de Barrick, y la conforman los ex presidentes, Brian Mulroney(Canadá) y George Bush padre; Gustavo Cisneros, magnate de las comunicaciones; los príncipes Bernardo de Holanda y Felipe de Edimburgo, fundadores del Club 1001, cofradía masónica-Illuminati; y hasta fue cercano a Munk el ex dictador Augusto Pinochet.
 
Barrick funciona en varios países con la benevolencia de sus autoridades, a pesar de cargar con un extenso prontuario de muerte, saqueo y corrupción. Los países en que opera son Papúa Nueva Guinea, Argentina, Perú, Australia, Filipinas, EE.UU., República del Congo, Tanzania y Chile, según lo confirman quienes han investigado a la transnacional minera.
Si bien su extensa malla de relaciones tiene características propias al interior de cada país la red internacional de Barrick se nutre de un staff global de financistas, antiguos políticos, representantes de diversas corrientes políticas en los EE.UU., magnates, figuras de las comunicaciones y lobbyistas, entre otros, quienes ayudan a potenciar su desenvolvimiento e intereses.
El poder de la red de personalidades que se encuentra vinculada a la empresa es claro. El presidente ejecutivo de Barrick, Randall Oliphant, declaró el 8 de mayo de 2001, refiriéndose al poder del Consejo Consultivo Internacional de la empresa: "El prestigio de este Consejo fue determinante para la obtención de la concesión de la mina Bulyanhulu, en Tanzania".
Barrick compró en 1999 la empresa Sutton Resources, que poseía un gigante depósito de oro de Bulyanhulu en el norte de Tanzania. Según William Sacher, coautor del libro Canadá Negro, Pillaje, Corrupción y Criminalidad en África (Noir Canadá, pillage, corruption et criminalité) sobre esta transnacional, "la misma Sutton es objeto de una gravísima acusación: la complicidad del enterramiento en vida de 52 mineros artesanales que se oponían a su expropiación, en el mes de agosto de 1996".
Luego de la adquisición de la Sutton, Barrick intentó conseguir la ayuda del Fondo Monetario Internacional (FMI) para poner la mina en operación, rechazando la desaparición de los mineros. "El caso hasta hoy no ha sido resuelto", relata el investigador, Sacher, en su libro.
Sobre esta controversia, Greg Palace -periodista estadounidense que escribió el libro "La mejor democracia que se puede comprar con dinero"-, dice que Barrick demandó a The Guardian, diario más importante en lengua inglesa, "por llevar en sus páginas mi artículo donde revelaba los asesinatos en las minas de Tanzania", precisa.
Según Palace, la empresa luego retiró su demanda y el juez del caso dijo que Barrick no podía decir que nadie murió en esas minas. "Nunca retiramos las acusaciones de que 50 mineros fueron sepultados vivos en esa mina", afirma el periodista.

RED DE INFLUENCIA
Barrick creó un Consejo Consultivo Internacional para limpiarse el camino, el cual se compone por los ex-jefes de Estado George Bush Senior y Brian Mulroney (Canadá), el poderoso empresario canadiense Paul Demarais, Peter Munk, y un amigo cercano de la familia Clinton, Vernon Jordan, abogado Demócrata que participó el 2009 en la reunión anual del siniestro Club Bilderberg (cofradía de poderosos que buscan un Nuevo Orden Mundial para un solo gobierno dictatorial).
Según comenta Javier Rodríguez Pardo, periodista argentino que ha seguido de cerca a la empresa minera, hasta 2004 no se había probado la relación de Bush con Barrick. "Me costó un buen dolor de cabeza que se disipó cuando Barrick desestimó continuar con acciones penales en mi contra: las pruebas fueron buenas. Así corroboré que George H. W. Bush padre, era y es uno de los principales accionistas de Barrick Gold Corporation", asegura.
En Sudamérica podemos identificar como miembro del Consejo Asesor al empresario Andrónico Luksic, cuyo grupo económico es socio de Barrick. Asimismo, este comité internacional lo integra Gustavo Cisneros, el hombre más rico de esta parte del continente, y según el ex senador Jorge Lavandero, también el más peligroso e influyente en esta parte del mundo.
También forman parte de este Consejo el ex-senador estadounidense Howard Baker y el ex-Presidente del Banco Federal de Alemania, Karl Otto Pöhl. Se añade a esta lista el senador canadiense cercano a Brian Mulroney, J. Trevor Eyton, presente a finales de los años 90 en el Consejo de Administración. Eyton fue director de General Motors de Canadá, de Coca-Cola, de Nestlé Canadá y de la minera Noranda (aliada de Barrick).
Hasta hoy, el ex-primer ministro de Canadá, Brian Mulroney, es parte del Consejo de Administración de la empresa. Él fue consejero de varias empresas transnacionales como la Trizec (propiedad de la familia Bronfman), y según declarara el fundador y director de la Barrick, Peter Munk, "tiene grandes contactos. Sabe que cada dictador en el mundo es un hombre importante".
De esta forma, la corporación minera Barrick Gold opera como un triángulo de figuras prominentes de Estados Unidos, Canadá y Gran Bretaña. Este Consejo es el facilitador, del cual se sirvió Peter Munk para impulsar y desarrollar la empresa.
LA RED DE MUNK
Al momento de su creación, a principios de los ochenta, Barrick era todavía una pequeña empresa dedicada al negocio petrolero. Sin embargo, Munk había cultivado amistades clave. En la misma época, fundó Barrick Petroleum con el traficante de armas, Adnan Khashoggi, quien se hizo famoso por su participación en el escándalo del Irangate, quien además era tío de Al-Fayed, el fallecido amante de Lady Diana.
Se dice también que Peter Munk es compañero de ski del Príncipe Charles y miembro del Club 1001, una exclusiva cofradía masónica-illuminati, dedicada a coordinar a organizaciones ecologistas de fachada como Greenpeace, World Wide for Nature (WWF) y Goldsmith Ecologist. Lo fundaron el príncipe Felipe, Duque de Edimburgo de Inglaterra y el príncipe Bernardo de Holanda -inspirador del Club Bilderberg junto a los banqueros Rockefeller y Rotschild.
El príncipe Felipe es el líder de la WWF, una organización para el saqueo de los recursos naturales disfrazada de ambientalista y dedicada a la distribución de fondos globalizados, ocultos en carpetas de proteccionismo ambiental. La CIA precisamente se vale de la influyente WWF para captar a grupos ambientalistas regionales, manejar informes, actualizar datos y contra informar, según lo confirma el periodista Javier Rodríguez Pardo en su artículo "La minera Barrik Gold miente".
Munk ha participado como miembro del Consejo de Administración de Hollinger, empresa del magnate Conrad Black, al lado de Henry Kissinger, Margareth Thatcher y Sir James Goldsmith. En la revista Outre-Terre, Michel Ludevin afirmó que Peter Munk se inspiró en este Consejo para formar el de Barrick. Pese a todas las críticas a la compañía Barrick, provenientes de todo el planeta en los últimos 15 años, Munk fue recientemente condecorado con la orden de "Officer of Canada", la distinción civil de mayor importancia en ese país.
El niño mimado de la corona británica, junto a sus asociados, contrata personas de todo el espectro político. El periodista Greg Palace, afirma que "le pagan a políticos y gente con influencias cuantiosas sumas de dinero". Aparte de contar con Bush senior en su directorio y Vernon Jordan, miembro del Partido Demócrata, el investigador dice que Munk "es un sujeto de extrema derecha y un gran admirador del general Pinochet. Obviamente, Munk fue muy cercano a Augusto Pinochet y mantuvo relaciones favorables con él", enfatiza.
LAVADO DE IMAGEN
En este entramado internacional encontramos a Gustavo Cisneros, amigo de los Bush, "principalmente del padre, y del príncipe Felipe, como también lo es Peter Munk, ligado al narcotráfico según afirma Lavandero.
Sus empresas están ligadas a los medios de comunicación e informática, tales como Venevisión International, Venevision Productions y Movida en los Estados Unidos y Venevisión en Venezuela; todas, parte de la Organización Cisneros.
La red de Cisneros en nuestro país es un ejemplo de cómo esta mafia opera. Según Lavandero, Cisneros y sus nexos con Chile se articulan por medio de la Barrick con Luksic y con Mario Kreutzberger (Don Francisco), por la empresa de comunicaciones del magnate.
Justamente el canal que emite el programa Sábado Gigante, de Don Francisco (Canal 13 Chile), cerró un acuerdo con Telefe Internacional -propiedad de Cisneros- para su distribución. Mercedes Ducci, directora ejecutiva, y Sebastián Freund, director de ventas internacionales; firman el acuerdo por parte del canal católico con Alejandro Parra, director, y Michelle Wasserman, gerente de ventas de programación, formatos y servicios de producción de Telefe Internacional. Así, la imagen de Barrick queda asegurada en Canal 13, explica Lavandero.
Finalmente, cabe señalar que Barrick, Teletón, Un Techo para Chile y América Solidaria trabajan en conjunto bajo el sello del Compromiso Atacama, una alianza inédita para tratar de revertir comunicacionalmente los efectos en la ciudadanía por el desastre ambiental y el repudio constante de los habitantes en el Valle del Huasco. Todo un ejemplo de cómo una mafia internacional trabaja en nuestro país y en el mundo.
CLUB 1001
Príncipe Bernardo de Holanda: En 1953, Bernardo fundó la Sociedad Bilderberg, la que auspicia reuniones secretas de las élites unimundistas americanas y europeas.
En 1976 Bernardo fue sorprendido cobrando un soborno (o "coima") de 1 millón 100 mil dólares de la compañía de aviación Lockheed por sus "gestiones" para la compra de los cazas F-104 para la Real Fuerza Aérea Holandesa.

Príncipe Henrik: Presidente del WWF Dinamarca.
Príncipe Sadruddin Aga Khan: Isabel II le dio el título en 1957, cuando dirigía Paris Review, publicación cofundada por John Train, ex Administrador de la Agencia de Protección del Ambiente (EPA) de los Estados Unidos.

Bertolt Beitz: Director de la Fundación Alfred Krupp Von Bolen Und Halbach; en 1953 se apoderó de las Industrias Krupp (utilizadas por Adolf Hiltler para el rearme alemán en 1933 y acusadas de ocupar mano de obra esclava en el juicio de Nuremberg).

Conrad Black: Presidente de la Corporación Hollinger, conglomerado de periódicos en Gran Bretaña, Canadá, los Estados Unidos, Israel y Australia. La corporación es el portavoz de la Casa de Windsor y fue la que encabezó la campaña de ataques y calumnias en la prensa contra el ex presidente Bill Clinton.
Alexander King: Cofundador del Club de Roma, en 1968 junto con Aurelio Peccei. Responsable del libro "Límites al Crecimiento," que revivió el argumento maltusiano de reducir drásticamente la población mundial.

Jonkheer John H. Loudon: Caballero de las familias reales británica y holandesa. Bernardo lo eligió su sucesor en 1971 para la presidencia en el WWF. Fue director ejecutivo del Royal Durch Shell Group; presidente de Shell Oil Co. hasta 1976.

Maurice Strong: Vicepresidente del WWF Internacional hasta 1975. Primer director ejecutivo del Programa Ambiental de las Naciones Unidas hasta 1975; anteriormente fue secretario general de la Conferencia de las Naciones Unidas para el Ambiente Humano, por dos años. Subsecretario General de las Naciones Unidas de 1985 a 1987.

Gustavo Cisneros: Venezolano multimillonario, arrimado a la familia Rockefeller y ligado a los círculos internacionales del lavado de dinero del narcotráfico. A principios de 1994 el banco de la familia Cisneros, el Banco Latino, fue intervenido por el gobierno de Venezuela.
Robert Vesco: Fugitivo internacional; se dice que él es "la conexión estadounidense" del Cártel de Medellín. Comenzó bajo los auspicios de la rama suiza de la familia Rothschild para apoderarse del Investors Overseas Service (IOS) de Meyer Lansky.
Antón Rupert: Cofundador del Club 1001 y presidente del WWF en Sudáfrica. Rupert es propietario de la compañía tabacalera Rembrandt y protegió a Sir Stewart Menzies, jefe del MI-6 (servicio secreto británico) durante la Segunda Guerra Mundial.
Sir Kenneth Kleinwort: propietario de Kleinwort Benson, uno de los bancos británicos más antiguos.
Henry Keswick: Presidente de Jardine Matheson, la compañía comercial británica que creó Lord Palmerston para encargarse del tráfico de opio al lejano Oriente en el siglo 19.

Edmonf Safra: Presidente del Safra Bank, otrora propietaria del American Express Bank; fue investigado por las autoridades estadounidenses y suizas por el lavado de dinero del narcotráfico.
Fuentes:
Scott Thompson, "El ‘Club 1001': La élite que coordina al ecologismo internacional, Informe Especial, octubre-noviembre de 1994, Resumen Ejecutivo de EIR News Service, Whashington D.C.
Ver los negocios de Gustavo Cisneros con el Partido Socialista Obrero Español a partir del expolio de RUMASA, en tiempos de Felipe González, en: El gobierno socialista, cuyo ministro portavoz fue Rubalcaba. 1993-1996.
Por Francisco Luna
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Presidenta argentina elogió a Barrick en Nueva York

Dedicó varios minutos de su disertación a destacar la magnitud del proyecto binacional de oro Pascua Lama durante el Council of the Americas. Esto fue el martes pasado, en la visita de la presidenta a Nueva York, donde también recibió a un grupo de empresarios y ejecutivos de empresas norteamericanas con intereses en la Argentina y América Latina, entre ellos el fundador y presidente de Barrick, Peter Munk.
Fuente: Diario de Cuyo
Además destacó la importancia de la minería en San Juan, usando el viejo latiguillo del gobernador Gioja: "San Juan tiene 80% de montañas".
Con muy buena memoria, Cristina Fernández dijo que "recuerdo que fue por febrero que se reunió en Canadá, justo coincidió ese día que por esas cosas de la vida yo estaba en la provincia de San Juan inaugurado un moderno Centro Cívico, que había estado paralizado también durante más de 40 años y que había sido una obra del Gobierno Nacional, y allí se anunció que precisamente Barrick Gold, su directorio, había decidido la inversión en Pascua Lama, lo cual fue una excelente noticia. Primero por lo que significa en materia de generación de empleos para una provincia como San Juan, que más del 80% de su territorio es montaña, con lo cual la minería es una ocupación central",dijo la presidenta.
Luego destacó la cantidad de empleos directos e indirectos que producirá la mina y además la remuneración en materia de minería, los salarios de los obreros, más los sueldos de todas las Pymes que son de servicios y generan los puestos indirectos que prestan servicios al emprendimiento mayor. "Esto da una magnitud en materia de generación de empleos, en materia de buenos salarios, en materia de reactivación e inversión en la zona que realmente consideramos más que importante señalar", destacó.
La presidenta agradeció la visita de Munk en Buenos Aires y contó que Barrick está haciendo la inversión minera más grande del mundo, en la cordillera argentina, en San Juan.

Luego destacó que "este el primer proyecto minero a escala global de carácter binacional. ¿Qué significa esto? Que no es un proyecto únicamente radicado en la Argentina y en donde la Barrick negocia con Argentina únicamente, sino que es un proyecto entre Argentina y Chile como ente binacional, que realmente ha demandado un diseño institucional sin precedentes en la historia minera internacional, porque revela que hay que compatibilizar políticas tributarias, políticas de empleo, legislaciones laborales, porque los trabajadores cruzan a uno y al otro lado de la frontera y además, obviamente, hay una legislación tributaria en un país y otra en el otro", señaló Fernández. También explicó que Pascua Lama había sido dejado de lado o suspendido o puesto entre comillas.
"A partir de una evaluación de su Ceo, que considera que el oro va a volver a valer mucho y va a ser un instrumento de mucho valor, vino a visitarme porque primero quería charlar conmigo antes de someter a su board el tema de reiniciar el proyecto de Pascua Lama", explicó.
Detalle de las actividades de Cristina con empresarios
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner se reunió ayer con una veintena de empresarios estadounidenses que invierten en la Argentina. Y más tarde, habló sobre la cumbre del G-20 en una sesión organizada por la fundación creada por el ex mandatario Bill Clinton. En ese encuentro estuvo también el titular del FMI, Dominique Strauss-Kahn.
La jefa de Estado inició su agenda del tercer día de visita en Nueva York con un encuentro con ejecutivos de empresas líderes, como AEI Energy, The AES Corporation, Barrick Gold, Boeing, Brighstar, Bunge Limites y Cargill, entre otras.
Allí, la mandataria argentina sostuvo que el G-20 "debe comenzar a tener una mirada mucho más concreta sobre la economía real", y defendió el rol del Estado "no como sustituyendo al mercado, pero sí con un papel más activo para enfrentar la crisis". Aunque señaló: "Sé que hablar de intervencionismo del Estado no suena muy bien en los Estados Unidos".

La era del exceso energético o la vida después de la era del petróleo




Autor: Michael T. Klare
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Fuente: www.sinpermiso.info
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El debate actual gira en torno a una cuestión básica: si ya hemos alcanzado el pico de la producción de petróleo o si ello no ocurrirá, como mínimo, hasta la próxima década. De una cosa no hay dudas: estamos pasando de una era basada en petróleo como principal fuente de energía a otra en la que una proporción cada vez mayor de los insumos energéticos provendrán de energías alternativas, sobre todo, de energías renovables derivadas del sol, el viento o las olas. Ahora bien: ajústense los cinturones, porque será un viaje turbulento y bajo condiciones extremas.

Sería ideal, naturalmente, si el paso del petróleo a sus sucesores más amigables en términos ecológicos se produjera suavemente, a través de un macro-sistema, bien coordinado e interconectado, de instalaciones de energía eólica, solar, mareomotriz, geotérmica y otras renovables. Desafortunadamente, es poco probable que esto ocurra. Lo más seguro es que antes atravesemos una era caracterizada por un excesivo recurso a las últimas y menos atractivas reservas de petróleo y carbón, así como a hidrocarburos “poco convencionales” pero altamente contaminantes, como las arenas bituminosas de Canadá y otras alternativas fósiles muy poco atractivas. 

No hay dudas de que a Barack Obama y a varios miembros del Congreso les gustaría acelerar el salto de la dependencia del petróleo a otras alternativas no contaminantes. Como el propio presidente dijo en enero, “nos comprometemos con la búsqueda firme, centrada y pragmática de unos Estados Unidos libres de la dependencia [del petróleo] y dotados de un nuevo modelo energético y económico que ponga a trabajar a millones de nuestros conciudadanos”. Ciertamente, de los 787.000 millones de dólares del paquete de estímulos que firmó en el mes de febrero, 11.000 millones se destinaron a la modernización de la red eléctrica nacional, 14.000 millones a incentivos fiscales a las empresas que inviertan en energías renovables, 6.000 millones a programas estatales de mejora energética, y miles de millones más a investigación en materia de energías renovables. A estas medidas podrían sumársele otras similares en caso de que el Congreso apruebe el proyecto de ley sobre cambio climático. La versión del mismo que acaba de votar la Cámara de Representantes, por ejemplo, obliga a que en 2020 el 20% de la producción eléctrica de los Estados Unidos provenga de energías renovables. 

Pero también hay malas noticias. Incluso si estas iniciativas prosperan, e inmediatamente se aprueban otras parecidas, todavía llevaría décadas reducir sustancialmente la dependencia estadounidense del petróleo y de otras energías contaminantes no renovables. Tal es nuestra demanda de energía y tan arraigados están los actuales sistemas de distribución de combustibles que consumimos que, salvo una sorpresa inesperada, lo que tenemos por delante son años en una tierra de nadie entre la era del petróleo y un eventual florecimiento de las energías renovables. A este ínterin podríamos llamarlo, por ponerle un nombre, era del exceso energético. Y lo más seguro es que, en todos los aspectos imaginables, desde los que tienen que ver con los precios hasta los vinculados al cambio climático, sean tiempos difíciles. 

Es inútil engañarse pensando en que esta nueva y sombría era traerá consigo muchas más turbinas eólicas, placas solares y vehículos híbridos. Es posible que la mayoría de nuevos edificios vengan equipados con paneles solares y que se construyan más trenes ligeros. Pero lo más probable es que, en materia de transportes, nuestra civilización siga dependiendo en lo fundamental de aviones, barcos, camiones y coches movidos por petróleo. Y lo mismo puede aplicarse al carbón en relación con la energía eléctrica. Buena parte de las infraestructuras para la producción y distribución de energía permanecerán intactas, incluso aunque las actuales fuentes de petróleo, carbón y gas natural comiencen a agotarse. Todo ello tendrá una consecuencia: nos forzará a confiar en fuentes fósiles hasta ahora no exploradas, mucho menos deseables y con frecuencia bastante menos accesibles. 

En las recientes proyecciones del Departamento de Energía sobre los niveles futuros de consumo energético en los Estados Unidos pueden verse algunos indicadores que anticipan esta combinación de combustibles en la nueva era. Según el Panorama Anual de la Energía para 2009 elaborado por el Departamento, se calcula que los Estados Unidos consumirán unos 114 cuatrillones de unidades termales británicas (UTB) de energía en 2030. De este total, un 37% provendrá del petróleo y otros líquidos disueltos en el petróleo; un 23% del carbón; un 22% del gas natural; un 8% de la energía nuclear; un 3% de la energía hidráulica y sólo un 7% de la energía eólica y solar, de la biomasa y de otras fuentes renovables. 

Está claro que ninguno de estos datos permite prever un dramático abandono del petróleo y otros combustibles fósiles. Teniendo en cuenta la tendencia actual, el Departamento de Energía también prevé que incluso dentro de dos décadas, en 2030, el petróleo, el gas natural y el carbón aún representarán el 82% del consumo primario de energía en los Estados Unidos, sólo dos puntos menos que en 2009 (No es descartable, desde luego, que un cambio dramático en las prioridades nacionales e internacionales pueda conducir a un mayor crecimiento de las energías renovables en las próximas décadas. Pero a estas alturas, un escenario así es más una esperanza remota que un dato fiable). 

Aunque los combustibles de origen fósil seguirán siendo dominantes en 2030, la naturaleza de algunos de ellos, y la manera de adquirirlos, experimentarán cambios profundos. Actualmente, la mayor parte de nuestro petróleo y de nuestro gas natural proviene de fuentes “convencionales”: vastas reservas subterráneas halladas en tierras o costas poco profundas y relativamente accesibles. Estas reservas se pueden explotar de manera sencilla con tecnología conocida, sobre todo a través de versiones más o menos modernas de los enormes pozos petroleros que se hicieron famosos con la película There Will be Blood (Pozos de ambición, en castellano), estrenada de 2007. 

Como fuente de consumo global, sin embargo, la mayor parte de estos pozos están a punto de agotarse. Ello forzará a la industria energética a recurrir cada vez más a plataformas marinas que permitan buscar petróleo y gas a mayor profundidad, a arenas bituminosas, a petróleo y gas proveniente del Ártico y a gas extraído de rocas esquistosas a partir de técnicas altamente costosas y ambientalmente riesgosas. 

Según el Departamento de Energía, en el año 2030 estas fuentes no convencionales proporcionarán el 13% de la oferta mundial de petróleo (en comparación con apenas un 4% en 2007). Una tendencia similar se señala en materia de gas natural, sobre todo en los Estados Unidos, donde se calcula que el porcentaje de energía proveniente de fuentes no convencionales pero no renovables crecerá de un 47% a un 56% en el mismo período. 

La importancia de estas fuentes de aprovisionamiento es evidente para cualquiera que siga los periódicos especializados en el mercado de la industria petrolera o que simplemente lea de manera regular las páginas de negocios del Wall Street Journal. Al margen de ello, no se han dejado de anunciar grandes descubrimientos de nuevas reservas de gas y petróleo en sitios accesibles a las técnicas clásicas de perforación y conectados a mercados clave a través de tuberías o de rutas de comercialización ya existentes (o fuera de zonas de guerra activas, como Iraq, la región del Delta del Níger o Nigeria). Sin embargo, aunque los anuncios están ahí, prácticamente todos tienen que ver con reservas que se encuentran en el Ártico, en Siberia o en aguas muy profundas del Atlántico o del Golfo de México. 

Hace poco, por ejemplo, la prensa anunció a bombo y platillo grandes descubrimientos en el Golfo de México y en las costas de Brasil que en principio permitirían dar algo de oxigeno suplementario a la era del petróleo. El 2 de septiembre, la petrolera BP (la ex British Petroleum) anunció que había encontrado un yacimiento gigantesco en el Golfo de México, a unos 400 kilómetros al sudeste de Houston. Se calcula que cuando de aquí a unos años comience la explotación, la prospección Tiber puede llegar a producir cientos de miles de barriles de crudo por día, lo que reforzaría el status de BP como gran productor en zonas marinas. “Esto es grandioso”, comentó Chris Ruppel, un alto analista en materia de energía del Execution LLC, un banco de inversiones de Londres. “Las mejoras tecnológicas nos están permitiendo liberar recursos que nadie había descubierto o que resultaban demasiado costosos de explotar desde un punto de vista económico”. 

Con todo, si alguien concluyera que este yacimiento podría engrosar rápida o fácilmente los insumos de petróleo del país, se equivocaría por completo. Para comenzar, está situado a unos 10.600 metros de profundidad –más que la altura del Monte Everest, como apuntó un periodista del New York Times- y bastante por debajo del suelo del Golfo. Para llegar hasta el petróleo, los ingenieros de BP deberán perforar kilómetros de roca, sal y arena comprimida, y deberán recurrir para ello a un equipo muy costoso y sofisticado. Para poner las cosas aún más difíciles, Tiber se encuentra justo en medio de una zona del Golfo regularmente azotada por tormentas masivas y temporadas de huracanes. Cualquier perforadora, pues, que pretenda operar en la zona, deberá estar diseñada para resistir vientos y olas huracanados y para permanecer inactiva durante semanas cada vez que los operadores se vean forzados a evacuar la zona. 

En el caso del yacimiento de Tupi, el otro gran descubrimiento de los últimos años, la situación es similar. Situado a unos 320 kilómetros al este de Río de Janeiro en las profundidades del Océano Atlántico, Tupi ha sido a menudo descrito como el más grande yacimiento de petróleo descubierto en 40 años. Se calcula que podría albergar entre 5.000 y 8.000 millones de barriles de petróleo recuperable, una cantidad que catapultaría a Brasil a la primera línea de productores de petróleo. Siempre, claro, que los brasileños pudieran superar su propia desalentadora lista de obstáculos: el yacimiento de Tipi tiene encima unos 2500 metros de agua de mar y unos 4.000 metros de roca, arena y sal. Para acceder a él hacen falta tecnologías de perforación novísimas y super-sofisticadas. El coste estimado de toda la operación rondaría entre los 70.000 y los 120.000 millones de dólares y exigiría años de dedicado esfuerzo. 

Si se consideran los elevados costes potenciales que comporta la recuperación de ésta últimas reservas de petróleo, no sorprende que las arenas bituminosas de Canadá sean la otra gran baza que el negocio del petróleo está dispuesto a jugar. No se trata de petróleo en sentido convencional, sino de una mezcla de arcilla, arena, agua y bitume (una forma muy pesada y densa de petróleo) cuya extracción exige la utilización de técnicas de perforación propias de la minería y cuya utilización como combustible líquido utilizable requiere un intenso tratamiento previo. En realidad, el que las grandes empresas energéticas se hayan disputado a codazos la compra de licencias para minar bitumen en la región de Athabasca o en el norte de Alberta sólo se explica por su convencimiento de que el petróleo convencional y fácilmente accesible se está agotando. 

El minado de arenas bituminosas y su conversión en combustibles líquidos utilizables es un proceso costoso y pleno de dificultades. La urgencia por recurrir a él, en realidad, dice bastante sobre el peculiar estado de dependencia energética en que nos encontramos. Los depósitos situados en la superficie pueden extraerse mediante minería a cielo abierto, pero los que se encuentran en zonas muy profundas del subsuelo exigen la utilización de vapor, primero, para separar el bitumen de la arena, y luego para extraer el bitumen. El proceso global consume enormes cantidades de agua y de gas natural (necesarios, precisamente, para convertir el agua en vapor). Una parte del agua utilizada proviene del propio yacimiento y se reaprovecha, pero una cantidad importante suele ir a dar a la red de abastecimiento de agua de Alberta del Norte, lo que ha generado el temor entre grupos ambientalistas acerca de una posible contaminación a gran escala. 

A estos inconvenientes pueden sumárseles otros, como el intenso proceso de deforestación que la minería a cielo abierto implica o el alto consumo de un bien preciado como el gas natural requerido para extraer el bitumen. Sin embargo, la demanda de productos derivados del petróleo que nuestra civilización ha desarrollado es tal que el objetivo es que las arenas bituminosas generen unos 4,2 millones de barriles de combustible por día –tres veces la cantidad que producen hoy- en 2030, incluso si ello supone devastar zonas enteras de Alberta, consumir cantidades ingentes de gas natural, potenciar la contaminación extensiva y sabotear los esfuerzos de Canadá para disminuir sus emisiones de gases de efecto invernadero. 

Al norte de Alberta es posible hallar otra fuente adicional de energía excesiva: gas y petróleo del Ártico. Si hace tiempo ya era difícil sobrevivir en la región, mucho menos se esperaba que produjera energía. Sin embargo, en la medida en que el calentamiento global ha facilitado a las empresas el acceso a las latitudes del Norte, el Ártico se ha convertido en objeto de una nueva fiebre petrolera. La compañía estatal noruega StatoilHydro gestiona actualmente el más importante yacimiento de gas natural del círculo ártico. Un sinnúmero de empresas de diferentes lugares del mundo, a su vez, tienen en mente realizar exploraciones en territorios árticos de Canadá, Groenlandia (administrados por Dinamarca), Rusia y los Estados Unidos. Hasta las perforaciones en las costas de Alaska podrían estar pronto a la orden del día. 

No será sencillo, empero, obtener petróleo y gas natural del Ártico. Incluso si el calentamiento global eleva las temperaturas y reduce el espesor de la capa de hielo polar, las condiciones para la actividad petrolífera en invierno continuarán siendo en extremo complicadas y riesgosas. Las tormentas feroces y los cambios bruscos de temperaturas continuarán siendo moneda corriente. Todo ello supondrá un alto riesgo para cualquier grupo humano desprovisto de los correspondientes equipos de seguridad y un evidente obstáculo para el transporte de energía. 

Nada de esto, en cualquier caso, ha conseguido disuadir a unas empresas que, ante el panorama de la inminente caída de los insumos petroleros, están totalmente dispuestas a zambullirse en aguas heladas. “Sin perjuicio de las condiciones adversas, el interés en las reservas de gas y de petróleo en el extremo norte no ha hecho sino aumentar”, constata Brian Baskin en el Wall Street Journal. “Prácticamente todos los productores ven el subsuelo del Ártico como la próxima gran fuente de recursos”. Lo que resulta cierto para el petróleo, lo es también para el gas natural y el carbón: la mayoría de los depósitos convencionales accesibles se están agotando rápidamente. Lo que queda son, básicamente, fuentes “no convencionales”. 

Los productores estadounidenses de gas natural, por ejemplo, han registrado un significativo aumento de la producción local, lo que ha provocado una disminución de precios considerable. Según el Departamento de Energía, se calcula que la producción de gas de los Estados Unidos pasará de los 20 billones de pies cúbicos en 2009 a los 24 billones en 2030. Una auténtica bendición para los consumidores norteamericanos, cuya calefacción doméstica y cuya electricidad dependen en buena medida del gas natural. En todo caso, el propio Departamento de Estado ha señalado también que “la mayor contribución al crecimiento de la producción de gas natural en los Estados Unidos ha provenido del gas natural no convencional, ya que la subida de precios y las mejoras en las tecnologías de perforación han proporcionado los incentivos económicos necesarios para la explotación de recursos más costosos”. 

La mayor parte del gas no convencional en los Estados Unidos se obtiene de arenas compactas, pero hay un porcentaje cada vez mayor que se extrae de rocas esquistosas a través de un proceso conocido como de fractura hidráulica. En virtud del mismo, se fuerza la entrada de agua en formaciones subterráneas de esquisto con el propósito de partir la roca y liberar el gas. Las cantidades de agua empleadas en este proceso son cuantiosas, y los ambientalistas temen que parte de la misma, lastrada de contaminantes, pueda acabar en las redes de suministro de agua potable. Por otro lado, hay muchas zonas en las que el agua como tal es un recurso escaso, de manera que la desviación de cantidades considerables para la extracción de gas bien puede disminuir las cantidades disponibles para agricultura, preservación del hábitat y consumo humano. Con todo, se calcula que la producción de gas proveniente de esquisto saltará de los dos billones de pies cúbicos anuales en 2009 a los cuatro billones en 2030. 

El panorama en materia de carbón es más o menos similar. Muchos ambientalistas han denunciado la quema de carbón, ya que genera más gases de efecto invernadero por BTU producida que cualquier otro combustible fósil. No obstante, la industria nacional de la electricidad continúa recurriendo al carbón porque sigue siendo relativamente barato y disponible. Lo cierto, en todo caso, es que las fuentes más productivas de antracita y carbón bituminoso –las que contienen el mayor potencial de energía- están exhaustas. Por tanto, y al igual que ocurre con el petróleo, lo que queda son sólo las fuentes menos productivas y vastos depósitos de un carbón con bajo contenido bituminoso, muy poco atractivo y altamente contaminante, en la zona de Wyoming. 

Para acceder a lo que resta del más valioso carbón bituminoso de los Apalaches, las compañías mineras recurren cada vez más a una técnica conocida como de remoción de la superficie de la montaña. John M. Broder, del New York Times, ha descrito este proceso como una “voladura de la superficie de las montañas en la que los restos de roca son arrojados a los valles y corrientes de agua”. No por casualidad, esta técnica ha sido fuertemente objetada por los ambientalistas y residentes de la zona rural de Kentucky del oeste de Virgina, cuyas fuentes de agua resultan amenazadas por el vertido de restos de roca, polvo y una variedad de contaminantes. En cambio, recibió el decidido apoyo de la Administración Bush, que en diciembre de 2008 aprobó una normativa que permitía ampliar extensivamente su uso. El Presidente Obama se ha comprometido a derogar esta normativa, pero para favorecer la utilización de “carbón limpio” como parte de una estrategia energética de transición. Queda por ver hasta donde podrá ceñir las bridas a la industria del carbón. 

En definitiva: no nos engañemos. Estamos lejos de entrar (al menos todavía) a la tan proclamada era de las energías renovables. Ese día glorioso llegará, eventualmente. Pero no hasta avanzado el siglo y no sin que la búsqueda febril de viejas formas de energía haya causado una considerable cantidad de daño al planeta. 

Mientras tanto, la era del exceso energético se caracterizará por una dependencia cada vez mayor de las fuentes menos accesibles y deseables de petróleo, carbón y gas natural. A lo largo de este período seguramente asistiremos a una intensa lucha en torno a las consecuencias ambientales del recurso a fuentes tan poco atractivas de energía. Las grandes empresas del petróleo y del carbón crecerán aún más, al tiempo que los relativamente moderados precios actuales del combustible y de la energía crecerán, principalmente como consecuencia de los elevados costes del proceso de extracción de petróleo, gas y carbón en áreas de difícil acceso. 

Sólo hay una cosa, desafortunadamente, segura: la era del exceso energético acarreará intensas batallas geopolíticas por el control de las fuentes remanentes entre los mayores productores y consumidores de energía, como los Estados Unidos, China, la Unión Europea, Rusia, India y Japón. Rusia y Noruega, por ejemplo, ya tienen abierto un contencioso fronterizo en el mar de Barents, una promisoria fuente de gas natural en el extremo norte. China y Japón, por su parte, han tenido desencuentros similares en torno al Mar de China Oriental, un área que alberga otro gran yacimiento gasífero. Todos los países del Ártico –Canadá, Dinamarca, Noruega, Rusia y los Estados Unidos- han reclamado sus derechos sobre porciones muchas veces coincidentes del Océano Ártico, lo que ha generado inéditas disputas fronterizas en estas zonas ricas en energía. 

Ninguna de estas disputas ha derivado aún en un conflicto violento, pero ya han tenido lugar algunos despliegues de buques y aviones de guerra y es posible que los ánimos se caldeen a medida que aumente la consciencia del valor de los recursos en juego. No hay que olvidar, al mismo tiempo, que de hecho ya existen algunos puntos calientes ligados a la lucha por la energía en Nigeria, Oriente Medio y la Cuenca del Caspio. En la era de los límites energéticos que se avecina, por fin, tampoco pueden descartarse conflictos en torno a las cada vez más apetecibles zonas en las que la energía es simplemente accesible. 

Para muchos de nosotros, la vida en la era del exceso energético no será fácil. Los precios de la energía aumentarán, los peligros ambientales se multiplicarán, cantidades cada vez mayores de dióxido de carbono irán a parar a la atmósfera y el riesgo de conflictos crecerá. Sólo tenemos dos opciones para acortar esta complicada era y mitigar su impacto. Las dos son absolutamente obvias, lo cual, desafortunadamente, no hace más fácil su puesta en práctica: acelerar de manera drástica el desarrollo de fuentes de energía renovable y disminuir sensiblemente nuestra dependencia de los combustibles fósiles, reorganizando nuestras vidas y nuestra civilización de manera que tengamos que recurrir menos a ellos en todo lo que hagamos. 

Puede que esto suene demasiado sencillo, pero intenten decírselo a los que gobiernan el mundo. A las grandes empresas de la energía. Lo último que hay que perder es la esperanza, y hay que trabajar por ello. Pero mientras tanto, mantengan ajustados los cinturones de seguridad. El viaje en montaña rusa está a punto de comenzar. 

Michael T. Klare es profesor de estudios de Paz y Seguridad Mundial en el Hampshire College. Su último libro es Rising Powers, Shrinking Planet: The New Geopolitics of Energy (Metropolitan Books).



Traducción para www.sinpermiso.info: Xavier Layret