lunes, 6 de septiembre de 2010

Observan a chimpancés salvajes desmontando trampas





En la revista Primates, los investigadores nipones Gaku Ohashi (Centro Nipón para Monos de Inuyama) y Tesuro Matuzawa (Instituto de Investigación de Primates de la Universidad de Kyoto) acaban de publicar un interesante documento sobre un comportamiento recién descubierto en chimpancés que viven en estado salvaje.
Ambos primatólogos descubrieron a un grupo de cinco chimpancés jóvenes en Bossou (Guinea) desmontando con éxito las trampas colocadas por cazadores humanos. Estos furtivos, especializados en el comercio de carne de animales salvajes, no buscan cazar chimpancés, aunque en múltiples ocasiones estos primates acaban siendo la víctima equivocada.
Pero este grupo en concreto (aunque en el trabajo se mencionan solo a cinco jóvenes machos “desactivadores”) de algún modo ha logrado que el índice de heridos por cepos humanos en su población sea mucho menor al que se da en otros grupos ubicados en diferentes partes de África.
Curiosamente, el comportamiento de estos chimpancés parece indicar que conocen el funcionamiento de las trampas, generalmente consistentes en un lazo de cable de hierro conectado mediante una liana a un árbol joven cercano. Cuando los jóvenes primates querían estropear los cepos, asían el palo con sus manos y lo meneaban hasta que la trampa se rompía. Otras veces, los chimpancés golpeaban el árbol antes de intentar romper el palo. Fuera como fuera, en todos los casos los chimpancés intentaban evitar tocar el lazo de cable, por lo que aparentemente sabían que esa era la parte peligrosa.
En el trabajo original puede leerse:
La desactivación de trampas por parte de chimpancés no ha sido observada en otros estudios. Esto supone un misterio, porque las heridas producidas por las trampas de los furtivos continúan siendo un problema que amenaza a las poblaciones de animales de toda África. Una posible explicación para este suceso en Bossou es la larga historia compartida en la zona entre chimpancés y humanos; ambas especies han coexistido durante mucho tiempo allí por lo que es probable que la larga exposición a los cepos hayan permitido a los chimpancés aprender acerca de los peligros que implican, y posiblemente aprender también a interactuar con ellas de forma segura hasta lograr finalmente desactivarlas.
En Springerlink podéis encontrar una copia en PDF del trabajo: Deactivation of snares by wild chimpanzees.

Me enteré leyendo Treehugger.
amazing.es