Y a todo esto ¿qué pasa con las represas?





Peter Hartmann, Director CODEFF Aisén, Coordinador Coalición Ciudadana por Aisén Reserva de Vida.

Las primeras mega-manifestaciones tras décadas de abulia ciudadana en nuestro país, ocurrieron en mayo contra las represas en la Patagonia. Eso a causa de la aprobación del Estudio de Evaluación de Impactos Ambientales, EIA, de HidroAysén, por la Comisión de Evaluación Ambiental, regional. Este destape sirvió para que a continuación se levantasen otros temas, en lo que sin duda han destacado los estudiantes, quienes ya llevan meses de movilización demandando educación de calidad y fin al lucro. Y la semana pasada fue la CUT la que aprovecho la efervescencia para llamar al paro, destacando una demanda política que sin duda no es solo de los trabajadores, como es una nueva Constitución. 
Con todo esto, los megaproyectos de represas en la Patagonia han quedado relegados a segundo plano, aunque esta claro que son parte de las consecuencias del mismo modelo y Constitución que se esta poniendo en tela de juicio.
Pero eso no implica que nada pase. De hecho, el que poco pase es precisamente porque los Recursos de Protección presentados a la justicia, lograron que la Corte de Apelaciones de Pto. Montt paralizase la tramitación gubernamental de HidroAysén. Por lo tanto, depende ahora de esa Corte si el proceso de Evaluación de Impacto Ambiental, de ese proyecto llega a ser visto por el Comité de Ministros, el cual seria en definitiva, si es que la Justicia no lo  invalida antes, el que el que le de luz  verde o roja. Y para que se llegue a eso, pasarán aun algunos meses. Y si la Justicia invalida el proceso del EIA, pasaran otros cuantos meses en apelaciones y en la resolución de la Corte Suprema. Por cierto, en ambos casos esto constituirá otro hito en los más de cinco años que venimos defendiendo nuestra Reserva de Vida de la amenaza de este megaproyecto. 
En el intertanto, así como HidroAysén entregó su apelación a las condicionantes puestas por la Comisión de Evaluación Ambiental regional, nosotros también hemos estado preparando y presentando reclamos a las respuestas ponderadas a nuestras observaciones ciudadanas. La verdad es que hemos tenido que reclamarlas todas, una por una, ante la falencia o inapropiada respuesta que obtuvimos.
Y también hemos estado participando y apoyando de una u otra forma la movilización ciudadana de los últimos meses y la iniciativa para efectuar plebiscitos comunales para que sea la propia ciudadanía la que decida si quiere tener represas y líneas de alta tensión en su territorio. En el frente legal además se ha estado defendiendo el derecho al agua en la cuenca del Baker, donde la Dirección General de Aguas, tras modificar su propia reglamentación le pretende entregar derechos sobre las últimas aguas del río del mismo nombre a HidroAysén. 
Entremedio, vale admitir, también nos hemos entretenido con la propaganda de HidroAysen y las "lecciones" que nos da su VIPE, Daniel Fernández. Porque como no va a ser para la risa cuando pretenden hacerse pasar por ecologistas y desinteresados benefactores, muy arraigados en la región. Y cuando ponen en la propaganda eso de que los santiaguinos no tienen problemas de conectividad y acceso a la salud uno se pregunta ¿Y tanto reclamo por el Transantiago, por qué será? Y ¿han intentado ellos alguna vez atenderse en algún consultorio u hospital santiaguino? Claro que no, quien viaja como VIP y se atiende en alguna clínica privada del barrio alto, obvio que no sabe de esas cosas. 
Como Daniel Fernández encuentra que "se necesita comunicación proactiva, abierta, transparente y de cara a la comunidad", pidió derecho a réplica a la Revista Capital, donde R. Kennedy había anunciado el interés de poner una central solar en el Desierto de Atacama. De frentón al VIPE le cae mal la idea de esa central, hecha pestes contra Kennedy, ligado al "negocio de paneles solares" y "que financia una campaña contra HidroAysén" y agrega que ellos (HidroAysén) son objetivos y medibles y que "el tema de los paneles solares y eólicas es subjetivo". Por cierto no pierde la oportunidad de sacar su inefable argumento de las hectáreas de paneles solares vs. aquellas que inundaría HidroAysén y cuando la periodista que lo entrevista le dice que no se trata de paneles sino una termosolar, solo atina a responder que esa es mas compleja y la afectara el viento del desierto (¿?). Tampoco logra dejar en claro como es que Kennedy financiaría la campaña y arguye que es porque trabaja para NRDC  (en rigor, esa ONG tampoco financia la campaña). Además, dice que "no me molesto", pero continúa echando pestes indemostrables contra Tompkins y las ONG's. Luego saca a lucir su otra falacia típica, de que HidroAysén "es para 90% de la población" conectados al SIC, mientras la central solar de Kennedy seria para las mineras de mas al norte. Fernández se jacta de ser ingeniero, pero por lo visto desconoce que el Desierto de Atacama esta en ¡Atacama! y que ¡el SIC llega hasta ahí! Y sobre que hay un lote de mineras en expansión en el SIC, que ellos mismos identificaron como destino de su energía, obvio que se hace el leso.
Entre las demás joyitas en la "Capital" de este ingeniero no molesto y malo para la geografía, vale contestarle su comentario de mala leche, acerca de que le parece increíble que a las ONG's no les interese participar sobre el nuevo reglamento del Sistema de Evaluación Ambiental, lo que según el seria porque "no las financian para hacer observaciones al reglamento, sino para oponerse a proyectos específicos sin revelar el origen de esos dineros". Le agradecemos tanta preocupación por lo que hacemos y no hacemos las ONG y le debemos aclarar que: 1. Nuestro financiamiento es tan público que hasta el Wall Street Journal nos ha citado cuando lo explicamos, financiamiento que por lo demás es una bicoca en relación al sueldo mensual que él recibe como jefe de sub-sub-filial de Endesa España, filial de ENEL (Italia). Si nos atuviésemos a su lógica, seria el escandaloso Berlusconi su financista. 2. Es precisamente la ONG que mas le molesta, NRDC, una de las pocas que ¡sí presento observaciones! 3. En lo que a nosotros respecta, no solo nos oponemos a proyectos nefastos como HidroAysén y Energía Austral, sino que también desarrollamos otras actividades, algunas de las cuales incluso puede leer en la prensa regional. 4. Y no presentamos observaciones a ese reglamento, por considerarlo parte de una institucionalidad que con todo lo que ha pasado, consideramos vale callampa. O sea, lo que vale cambiar, es esa institucionalidad y no solo un reglamento.
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Por Carlos Pérez

La semana anterior hice una descripción somera del trayecto que tendría el descabellado tendido de más de 2 mil Kms de líneas de alta tensión del megaproyecto Hidroaysén, a partir de la filtración publicada en un medio electrónico. El supuesto trazado, al menos en lo referido a nuestra región de Aysén, en gran parte del diseño parece ser el obvio, o el inevitable. Por ejemplo, el Lago General Carrera no podría ser cruzado en ningún otro punto que no sea en el desagüe, el lugar donde más se estrecha y donde se construyó la pasarela que permite continuar el camino hacia el Sur. La intrincada geografía no le permite disponer de muchas alternativas a los ingenieros proyectistas para el pretendido levantamiento de esas grandes torres de acero, con alturas promedio de 60m. 
Curiosamente en la informe filtrado no aparece el indispensable trazado que vendría desde las centrales en el río Pascua hasta la planta conversora que se ubicaría cerca de la confluencia del Baker con el Chacabuco, y que –probablemente- tendría características diferentes pues la energía en este tramo se transmitiría en su forma alterna, antes de arrancar en continua, directa hacia Santiago. Este trayecto tendría sus propias dificultades y si no corre paralela al camino a partir de Cochrane hasta las cercanías de Villa O´Higgins, cruzando el río Bravo y el fiordo Mitchel, tendría que internarse por territorios por donde quizás ningún ser humano ha puesto un pié, atiborrado de bosques húmedos que se verían amenazados y que encarecerían muchísimo más los estratosféricos presupuestos que se manejan.
Que no haya aparecido en la publicación no quiere decir que no lo estén estudiando, sin embargo no deja de ser un tremendo desafío que, si algún día lo llegan a resolver, y develar, debería quedar expuesto, como todo el resto, a una fuerte oposición ciudadana. Quienes han recorrido el camino al sur de Cochrane, que va por Laguna Larga, río Los Ñadis, Lago Vargas, el Vagabundo, Yungay, río Bravo, Lago Cisne, etc. tal vez hayan sentido que, mientras viajan, son los primeros humanos que circulan por esos parajes en los que solo es posible apreciar vida en su estado natural y salvaje. 
Finalmente, sobre este asunto del tendido eléctrico llama mucho la atención el anuncio de Hidroaysén según el cual, todo el trabajo (de años) y el dineral que ha invertido en el estudio del imprescindible y fundamental trazado, lo dejarán de lado a la espera de la "carretera eléctrica" propuesta por el gobierno y dada a conocer en el discurso del 21 de mayo por el presidente S. Piñera. Pero ese otro tendido, que debería atravesar el país entero, hoy no existe o no tiene algún estudio adelantado sobre la materia (a menos que sea secreto), y todo indica que deberían empezar las tareas respectivas a partir de cero. Tampoco se conocen fechas o plazos para que esa idea esté completamente definida y es imposible por lo tanto saber cuando esa alternativa de trazado estará en condiciones de ser evaluado por Hidroaysén para ver si le conviene o no.
Se entiende eso sí que, antes de lo anterior, la pregonada carretera eléctrica debería sortear previamente un largo proceso de negociaciones con los dueños de los terrenos y los propietarios de concesiones mineras, después someterse al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, a la consiguiente (y mentirosa) participación ciudadana en todas las regiones por donde pase, a las 2 ó 3 adendas y sus respectivas prórrogas, a la aprobación por parte del Servicio de Evaluación Ambiental, a la ratificación por parte del Consejo de Ministros, a la ausencia de acciones legales pendientes y, especialmente a la tremenda oposición regional, nacional e internacional.
Si todo eso se resuelve Hidroaysén podría decidir, recién, si se acoge a esta carretera o sigue con su idea original, de la que ya tenía algo adelantado. Suponiendo al final que si eso también ocurre, el proyecto del tendido se uniría al de las represas que, por su propia cuenta, tendría que tener todos los permisos ambientales en regla, lo cual significaría que con tanto trámite ya habríamos pasado el año 2014, cuando debería abandonar La Moneda Sebastián Piñera, el principal defensor de esta idea nefasta, rechazada por el 75% de los chilenos, y todos sabemos que el próximo(a) Mandatario apoyará sí o sí una Patagonia sin Represas, cosa de ver lo que está sucediendo en las calles de nuestro país. Un oscuro panorama.

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