Acentúan razones de protestas de indignados en Estados Unidos
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A casi dos meses de iniciadas las protestas de los llamados Ocupantes de Wall Street, las razones que impulsan al movimiento son acentuadas a diario en medios estadounidenses.
Luego de enfrentar arrestos, la violencia policial y el desalojo de los lugares donde manifiestan su rechazo contra la inequidad del sistema capitalista, diferentes informes y estudios dan razón a los que piden un alto en las políticas gubernamentales y de los grandes bancos.
Pese a que los medios conservadores tratan de presentarlos como parásitos que pretenden recibir gratuitamente servicios pagados con el dinero que generan los impuestos de quienes producen la riqueza, el movimiento tiene sólidas razones.
El reciente estudio de la Oficina de Presupuesto del Congreso Tendencia en la distribución del ingreso familiar entre 1979 y 2007, muestra de forma cruda uno de los motivos de la protestas.
Entre 1979 y 2007, el ingreso familiar real del uno por ciento de la población estadounidense, aquellos con las ganancias más elevadas, se incrementó en 275 por ciento.
En el mismo periodo, el 20 por ciento de la población en la parte más alta del ingreso familiar -incluido el uno por ciento anterior-, vio sus ingresos incrementarse en 65 por ciento.
Para el 60 por ciento de la población de ingresos medianos, el aumento del dividendo familiar fue del 40 por ciento.
Mientras para el 20 por ciento de la población de ingresos más bajos, el aumento del ingreso familiar fue de 18 por ciento, de acuerdo con el informe.
Según un comentario del diario La Opinión, de California, en algo tienen razón los conservadores: hubo una redistribución de la riqueza. Esto es, se ha despojado a las clases media y pobre de su parte proporcional.
Otras fuentes al valorar las protestas indican que el llamado sueño americano sólo es realidad para el uno por ciento.
Mientras, para el otro 99 por ciento, se convirtió "en una pesadilla sin esperanza de despertar a un nuevo amanecer de estabilidad".
Por lo pronto, las protestas prosiguen en Nueva York, California, y en muchas otras ciudades del país y nadie saben cuando terminarán.
Juez ordena detener arrestos de manifestantes en Tennessee
Un juez estadounidense ordenó dejar de aplicar las nuevas reglas implementadas para limitar las manifestaciones del grupo Ocupar Wall Street (OWS) en la ciudad de Nashville, Tennessee, reportó hoy la cadena televisiva CNN.
El jueves último, el gobernador del estado emitió nuevas disposiciones que establecen permisos especiales para protestar en las calles y los lapsos por los cuales es permitido reunirse.
En los días posteriores, decenas de ciudadanos fueron encarcelados después de desafiar el toque de queda, y sometidos a cargos de invasión de propiedad.
Jueza de distrito Aleta TraugerSin embargo el juez de distrito, Aleta Trauger, emitió la víspera una orden que impide a las autoridades policiales detener a los miembros del grupo si se reúnen en lugares públicos.
La decisión es considerada una victoria para los activistas y la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés), que solicitó una orden de restricción temporal para bloquear las severas disposiciones de la semana anterior, indicó la televisora.
La expresión política pública merece el más alto nivel de protección por parte del Estado. Es inaceptable que se acalle de manera repentina la voz de quienes protestan y los obligue a desalojar los lugares donde se expresan de manera pacífica, explicó Hedy Weinberg, director ejecutivo de la ACLU en Tennessee.
La orden permanecerá en vigor hasta el 21 de noviembre, cuando está programada una audiencia para revisar el caso. En Tennessee, los manifestantes se reúnen en la Plaza Legislativa, en el centro de Nashville, desde principios de octubre.
Un mes y medio después de iniciadas las manifestaciones en Nueva York, centenares de personas fueron apresadas a lo largo del territorio norteño.
Bajo la denominación OWS, las protestas han sacudido a más de 70 ciudades estadounidense desde el 17 de septiembre y, a juicio de analistas, reflejan la frustración de los ciudadanos afectados por una tasa de desempleo superior al nueve por ciento y un reparto desigual de las riquezas nacionales.
ANSA
La Corporación de la City de Londres dio hoy un ultimátum de 48 horas a los cientos de "indignados" que acampan desde hace más de dos semanas la plaza frente a la Catedral de St. Paul's, en pleno centro financiero de la capital, para que levanten de inmediato sus tiendas de campaña o enfrenten una demanda legal.
La corporación entregó a los manifestantes anticapitalistas cartas de advertencia en las que indicó que tomará acciones legales en el Alto Tribunal al menos que no finalice la acampada en las próximas 48 horas.
Por su parte, el grupo Ocupar la Bolsa de Londres (OLSX) indicó que está preparado para responder ante cualquier demanda judicial y dijo que su causa se basa "en la justicia social, la democracia real y el desafío de un sistema financiero insostenible que pena a la mayoría y privilegia a unos pocos".
Mientras, la ministra del Interior, la conservadora Theresa May, llamó a las autoridades a trabajar juntas para remover a los activistas.
"Quiero ver a las autoridades de la Iglesia, de la Corporación de Londres y la Policía trabajar juntos para asegurar que los manifestantes sean desalojados lo antes posible", declaró la funcionaria.
Este lunes por la noche, un pequeño número de manifestantes del OLSX comenzó a acampar cerca de la Tate Modern, en el barrio South Bank londinense.
La Policía confirmó el hecho y dijo que desplegó a varios agentes para evaluar la situación.
Ayer, el deán de la Catedral de St. Paul's, el reverendo Graeme Knowles, renunció a su cargo enfrentado por las autoridades al oponerse al desalojo de los activistas. Knowles es el segundo funcionario de la Iglesia de Inglaterra en renunciar como consecuencia de la disputa.

