martes, 31 de mayo de 2011

¡Plebiscito Ahora! gritan en Coyhaique en última manifestación realizada este fin de semana en rechazo a HidroAysén








El sábado convocatoria concluyó con un acto en el cual se profundizó en esta posibilidad
·       Múltiples actividades se realizaron los días viernes, sábado y domingo en la Región de Aysén, en el marco de la movilización permanente de la región en contra de las represas en los ríos Baker, Pascua y Cuervo.
 
“Plebiscito Ahora” fue la consigna que se escuhó al cierre de una nueva manifestación ciudadana el sábado 28 de mayo en Coyhaique.  Centenares de personas bajaron ese día desde la población Víctor Domingo Silva de la ciudad hasta la plaza de armas, donde se presentaron artistas como Naara y Natalia Contesse, de paso por la ciudad, además de entregarse información sobre una de las iniciativas que se está impulsando en la región: plebiscitos comunales sobre la eventual construcción de represas en Aysén, tanto las de los ríos Baker y Pascua de HidroAysén, como las del Cuevo, Blanco y Cóndor, a cargo de Energía Austral.
“Estuvo muy bonito, muy alegre, muy participativa, muchas familias.  Nos juntamos finalmente en Horn y aquí compartimos un rato de música, opiniones, incluso estuvo el obispo (Luis Infanti) con nosotros, después de un buen tiempo de ausencia” expresó Gloria Hernández, de la Comisión Agua y Vida del Vicariato de Aysén, en alusión que el prelado regresó sólo hace unos pocos días de una extensa gira por Europa difundiendo la Carta Pastoral alusiva a los recursos hídricos.  También estuvo presente el senador Antonio Horvath, quien incluso entregó en la ocasión su crítica visión sobre los proyectos de represas en la Patagonia.
Sobre el plebiscito expresó Gloria Hernández que “estamos empezando a pensar en eso, a dialogar en esa posibilidad, en un plebiscito que finalmente pueda doblar la mano a este gran propósito que tiene el Gobierno y las empresas de construir las represas en Aysén, entonces se está empezando a poner el tema y a conversarlo” puntualizó.  Se espera que en este contexto pronto lleguen a la Región de Aysén expertos en plebiscitos comunales, con el fin de orientar los pasos a seguir en tal materia.
El domingo, en tanto, la plaza de armas fue el epicentro de la conmemoración del “Día del Patrimonio Ignorado y Amenazado” que el grupo de Mujeres Unidas “Por los Ríos Libres” organizó para relevar la cultura regional que sería afectad por la eventual materialización del proyecto HidroAysén.  Para los organizadores la convocatoria fue “excelente, hemos logrado relevar el patrimonio ignorado por las represas en la zona del Baker, sobretodo en la parte baja.  Además fue importante porque estuvimos acá en la plaza compartiendo con el Ejército, con la escuela Nieves del Sur, que tenían la actividad que hacen todos los domingos, con mucho afecto, con mucho respeto mutuo” explicó Magdalena Rosas. 
Se está viendo la posibilidad de organizar todos los domingo una actividad similar, con múltiples iniciativas culturales.  “La idea es llegar a una comunidad que normalmente no participa en las marchas, que tiene sus opiniones y es importante que sepa por qué estamos en esto, que no es un ataque de emocionalidad sino que hay argumentos serios que tienen que ver con cómo esta empresa y el Gobierno se han planteado en la aprobación de este proyecto, que ha sido tan irregular” dijo la ex directora regional de Cultura.
 
Asamblea en Puerto Cisnes
En tanto, la noche del viernes en Puerto Cisnes se organizó la Asamblea Ciudadana “Cisnenses por la Patagonia”, con el fin de informar a la comunidad sobre la historia del Movimiento Ciudadano Patagonia sin Represas, los fundamentos del rechazo a tales proyectos y los pasos a seguir.  En ésta participaron el representante de las organizaciones de la zona sur de Aysén, Víctor Formantel, y el periodista de la Coalición Aysén Reserva de Vida, Patricio Segura, sentándose las bases para la conformación de una organización local.
La actividad contó con la participación del alcalde Luis Arsenio Valdés y la presentación artística de números locales y del cantautor Richard Sepúlveda, el hip hopero HSMC Gabriel Márquez y Jonathan Ziehlmann, entre otros artistas de la capital regional.
 
 
 
Comunicaciones
Coalición Ciudadana por Aysén Reserva de Vida
www.aisenreservadevida.cl



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Patagonia sin Chile

 
Basta mencionar la palabra “Patagonia” para que la conciencia despierte la fantasía de un mundo inexplorado y puro. Durante estas últimas semanas, en que las masas se han sacudido del letargo consumista, hemos advertido cómo los chilenos se han apoderado de esta denominación histórica. En todo el país la Patagonia ha sido aclamada por multitudes y ya representa los ideales de varias generaciones que jamás han sido escuchadas.
 
Pero sabemos realmente lo que representa la Patagonia en la historia de Chile?
 
 Desde que los españoles trazaron sus mapas en el Nuevo Mundo, los territorios patagónicos se ubican al sur de una línea imaginaria que cubre el cono sur del continente americano siguiendo el curso del Río Negro en Argentina y el Río Calle Calle en Chile. En nuestro país estas extensiones son equivalentes a un tercio del territorio.
 
A nivel mundial la Patagonia es un destino conocido y posicionado tanto como Amazonas, Sahara o Himalaya. Asimismo estos territorios australes encarnan la idea del “Fin del Mundo”, concepto que genera fascinación planetaria por representar una alternativa de vida al ciudadano moderno y esencialmente urbano.
 
Pese a estos atributos Chile ha renegado de la Patagonia propiciando abusos contra sus pueblos originarios y el entorno natural. A comienzos del siglo XX los chilenos perpetraron la extinción de los pueblos yamana, selknam, aonikenk y kawésqar. Luego la codicia de los oligarcas motivó el incendio de miles de hectáreas de bosque nativo provocando pérdidas irreparables. En tanto los dominios marinos han sido devastados por años de pesca de arrastre y la proliferación de cultivos de salmones sin ninguna exigencia medioambiental.
 
En los tiempos de la dictadura, con el famoso trazado de la carretera austral, los apóstoles de Pinochet se adueñaron de inmensas porciones de tierra que hasta entonces estaban deshabitadas. Con la venta de estas propiedades fiscales, los militares en retiro enriquecieron su pensión y elevaron su estatus social. De este modo los territorios patagónicos quedaron en pocas manos, con escasa conectividad y fuera de la conciencia colectiva nacional.
 
Hasta la fecha poco les ha importado a las autoridades chilenas que la Patagonia conecte dos océanos, sea la plataforma a los dominios antárticos, posea tierras jamás fertilizadas ni contaminadas, ostente la reserva de agua más importante del planeta, tenga amplia gama de recursos alimenticios, esté posicionada como destino turístico de clase mundial y ofrezca inmensas posibilidades de desarrollo sustentable.
 
 Mientras los chilenos se esmeran en la destrucción de su patrimonio natural, en las escuelas públicas argentinas se enseñan las particularidades de su Patagonia. El Estado trasandino fomenta el acceso a libros que estimulan el conocimiento de la geografía, la historia, la biología y la gastronomía patagónica. De este modo los argentinos saben lo que tienen y se han posicionado como un país patagónico acaparando millones de turistas al año. Esta política comprometida con el conocimiento, el cuidado y la soberanía también les ha permitido adueñarse de gran parte de la Patagonia chilena sin que vuele una bala.
 
En tanto las autoridades chilenas se han limitado a organizar el país a partir de las divisiones políticas administrativas heredadas de la dictadura abusando del centralismo, depreciando el territorio y oscureciendo el horizonte del conocimiento. Aún no ha habido un pronunciamiento oficial sobre la Patagonia chilena, sus límites y su historia. Tampoco la Patagonia chilena ha figurado entre los bienes nacionales ni se ha trazado una estrategia para su posicionamiento mundial. Menos se ha garantizado su cuidado ni tampoco se ha estimulado su desarrollo sustentable.
 
En su discurso del 21 de mayo, el Presidente chileno evitó utilizar la palabra “Patagonia” porque le teme a la potencia que encierra esta denominación histórica que ha llenado las calles de manifestantes. Cuando se refirió a las cuestionadas megacentrales hidroeléctricas se limitó a decir que era un proyecto en una región del sur de Chile, eludiendo la discusión por el tremendo negocio que destruirá la Patagonia por siempre.
 
Este oscurantismo de las autoridades ha mantenido a la población ignorante de sus recursos. De esta forma el Estado chileno ha cometido todo tipo de abusos contra el medioambiente, la propiedad pública, la conectividad y el conocimiento.
 
La única solución que se vislumbra es la Patagonia sin Chile. Bastante han sido los daños ocasionados y que quiere seguir ocasionando nuestra bandera tricolor. Mientras sean los mismos los que deciden por todos, más vale una Patagonia sin Chile y así preservar los recursos que le pertenecen a toda la humanidad.
 
Por Francisco Fantini J.
franciscofantini@gmail.com

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Reclamo argentino por represas


"Nos preocupa la construcción de megacentrales hidroeléctricas en la Patagonia
chilena", le dijo el gobernador argentino de Chubut, Mario das Neves, al
Presidente Sebastián Piñera durante el encuentro que sostuvieron el miércoles
en La Moneda las autoridades regionales argentinas con el Jefe de Estado
chileno.

El político transandino, vinculado al Partido Justicialista, no se refería
al controvertido proyecto de HidroAysén, sino a las centrales que Endesa
estudia construir en el río Puelo.

http://diario.latercera.com/2011/05/22/01/contenido/reportajes/25-69908-9-reclamo-argentino-por-represas.shtml

Alto Biobío, el pueblo que cambió por una represa





Pese a todas las promesas, la central Ralco no trajo los beneficios prometidos a la población local.

"Siempre que se presentan estos grandes proyectos, muchos levantan sus voces para no hacerlos, pero ¿cómo vamos a tener trabajo?". Así defendió en 1998 el entonces presidente Eduardo Frei a la central Ralco, argumentando que su construcción -se inauguró en 2004- crearía nuevas plazas laborales en la comuna de Alto Biobío.
La evidencia es categórica. Catorce años después de la aprobación de su emplazamiento, esta comuna precordillerana se consolidó como la más pobre del país con la mitad de su población (el 49,1%) viviendo con menos de 64 mil pesos per cápita al mes según la última encuesta Casen.
Endesa, dueña del proyecto, prometió relocalizar a los afectados en terrenos mejores, además de dar fuentes de trabajo y enseñar nuevas labores poder desarrollar su cultura y mejorar su calidad de vida.
"Cumplió aspectos sólo visuales - como la relocalización -, pero en el tema cultural y social hizo el peor daño", afirma Ángel Alcanao, pehuenche de la zona.
Daniel Salamanca, administrador municipal, confirma además que en materia laboral la situación es dramática. "No hay lugares donde trabajar en la comuna... La gran mayoría tiene que salir a temporear a la fruta, a Talca, a Curicó", reclama.
Los pocos trabajos de Alto Biobío son generados por programas municipales, cuenta el administrador, pero los pocos fondos que les llegan son insuficientes para ayudar a todos.
Agregó que si bien los pehuenche fueron considerados para la construcción de la central, actualmente no se necesitan muchos operarios para que funcione la represa, descartando la posibilidad de trabajar en ella.
PUEBLO LEJANO
Ubicada a 92 kilómetros de Los Ángeles viajando hacia la cordillera, la comuna recién fue creada formalmente el 2004, ya que el sector pertenecía antes a Santa Bárbara. Según cifras del municipio, son 7.027 personas las que allí viven, con un 90% de población pehuenche. En ella además se encuentra la otra central construida durante esos años, Pangue.
La pobreza no ha dejado de crecer. El 2006, la primera vez que se consideró a Alto Biobío en la Casen, obtuvo un 35,8%. Una cifra negativa pero bastante menos lapidaria que ese 49,1% de la medición más reciente.
El aislamiento geográfico tampoco ayuda a mejorar esta situación. Si bien el camino se encuentra pavimentado, las lluvias y las nevazones del invierno lo cortan, aislando a sus habitantes.
Así lo comentó Pedro (50 años), quien debe recorrer cerca de cuarenta minutos para ir al pueblo de Ralco y pagar la luz. "Siempre tengo que tomar un bus para pagar las cuentas o comprar alimentos", dice. Antes no era así, ya que hace treinta años, según recuerda, sólo con una o dos salidas al año podían subsistir. Es que tenían su vida organizada de otra forma antes de la represa.
Sobre la educación, Ángel Alcanao critica que nunca se asegurara a los jóvenes poder acceder a carreras profesionales, y que "hasta la fecha no se ve voluntad del Estado para mejorar la educación y la salud".
El funcionario municipal completa el análisis declarando que "si hubiesen sido exitosos los programas de Ralco, el resultado (de la encuesta Casen) no habría sido el que se entregó".
PROPONEN ROYALTY
Salamanca acusa que "curiosamente desde la elección de Sebastián Piñera han disminuido los recursos para el Alto Biobío", con la consiguiente disminución de beneficios para sus pobladores.
Para solucionar esto, 21 diputados firmaron una petición para que exista un royalty hidroeléctrico, y así Endesa entregue dinero a la comuna con el fin de crear más programas.
La moción nace luego de que, increíblemente, la central tributa en la comuna de Quilaco, vecina a Alto Biobío, porque ahí tiene su sala de máquinas, por esto actualmente no están recibiendo dinero por el funcionamiento del embalse.
Con estos fondos, dice el funcionario municipal, se podrían realizar programas que alivien en parte la delicada situación de sus habitantes, y de paso dejar de ser la comuna más pobre de Chile.


http://www.lahora.cl/2011/05/17/01/noticias/pais/9-8811-9-alto-biobio-el-pueblo-que-cambio-por-una-represa.shtml



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Los pehuenches después de Ralco
 





A propósito de la aprobación de la central HidroAysén en la Patagonia, "Sábado" viajó a Alto Biobío a ver en terreno cómo la represa Ralco, de Endesa, dueña de ambos proyectos, le cambió la vida a las comunidades pehuenches que viven allí. A siete años de su entrada en funcionamiento, y pese a los planes de mitigación de Endesa, son la comuna más pobre de Chile.   

Por Sabine Drysdale, desde Alto BioBío 
Este cementerio no tiene muertos. Es una explanada de tierra seca, dura, baldía, dividida en cuatro por un camino jamás recorrido por un ataúd, pisado por una viuda. Hay un altar protegido de la lluvia -vacío- y el perímetro está cercado por una reja de fierro naranja. En medio de todo hay una cruz blanca.

Este cementerio lleva un año esperando algún muerto. Los ha habido en la comunidad pehuenche de El Barco, pero los deudos prefieren bajar varios kilómetros cargando el ataúd a Ralco Lepoy, donde algunos vivían antes de que se construyera la central hidroeléctrica Ralco, que les inundó sus tierras, sus casas, sus muertos.

Noventa predios de Quepuca-Ralco y Ralco-Lepoy, equivalentes a 638 hectáreas  fueron cubiertos por el agua para construir la represa. De las 93 familias afectadas, 70 tuvieron que ser relocalizadas. Varias de ellas se instalaron en El Barco, en los confines de la cordillera de la octava región, donde se ubica este cementerio que nadie quiere inaugurar, donado por Endesa, dueña de la hidroeléctrica, como parte del plan de compensaciones a los afectados por las inundaciones.

María Elvira Calpán, 57 años, una mujer pehuenche, viuda, vestida con falda negra y un colorido pañuelo sobre la cabeza, camina tejiendo un calcetín de lana por la calle principal de El Barco, a unos metros de este cementerio, la mañana de un martes de mayo. Unos pasos más atrás la siguen sus dos nietos, Juanito y Pedrito, de cuatro y cinco años. No se dirigen a ninguna parte. En El Barco no hay lugares donde ir. No hay un almacén, una plaza, alguna oficina de algo. Sólo hay casas, cabras, tierra y algunas araucarias. Y hombres borrachos, a todas las horas del día, que caminan en zig-zag. En Ralco Lepoy,  donde vivían antes, estaban mucho más cerca  de la posta, del almacén, de la escuela.

Juanito y Pedrito, a esta hora, deberían estar en el jardín infantil, y más tarde ahí mismo debieran almorzar, pero los niños de El Barco no van al jardín infantil. 

-Están inscritos, todos los niños están inscritos, pero todavía no empieza. No sé por qué no empieza-, dice María Elvira con una mezcla de molestia y resignación.  A unos kilómetros de donde pasea ahora está el jardín infantil. Fue construido hace dos años, tiene salas, chimeneas, columpios y balancines. Sin embargo, también es una instalación fantasma. Ni los juegos en el patio se pueden usar, porque el perímetro está cercado por alambres de púas.

El jardín infantil es otra donación de Endesa a la comunidad como parte de su política de responsabilidad social empresarial. Pagaron la infraestructura, pero no se hacen cargo de los costos de operación. Eso, dice la compañía en  un escrito enviado a "Sábado", le corresponde a la Municipalidad de Alto Biobío, según un convenio que habría suscrito con ésta. Sin embargo,  en la municipalidad, tienen otra visión. "No estamos en condiciones de que ellos (Endesa) ofrezcan infraestructura y no asuman el gasto de la operación", dice el administrador municipal, Daniel  Salamanca. Calcula que les costaría al menos $24 millones anuales, dinero con que no cuentan.  Mientras tanto, los preescolares de El Barco no reciben educación alguna. Juanito y Pedrito apenas saben hablar. Matan el tiempo en la calle, acompañando a su abuela  a cuidar las cabras, o mirando Discovery Kids. En el Barco no hay líneas telefónicas ni señal de celular, sin embargo, en todas las casas hay empalmes de luz eléctrica y una antena de Direct TV.
Ese fue otro de los beneficios que les dio en compensación Endesa, que, en una labor que normalmente realiza el Estado, instaló líneas eléctricas que llegan hasta la última de las casas. También construyeron el camino ripiado que llega a Ralco, a unos 80 kilómetros, donde se ubican la municipalidad y los servicios. Un camino de curvas y contra curvas peligrosas que sólo puede ser transitado por vehículos con tracción. La movilización para las comunidades pehuenches, que por cierto no tienen vehículos propios, se limita a un bus antiquísimo, que pasa una vez al día, cuando el clima lo permite.

Alto Biobío es hoy la comuna más pobre de Chile, según datos de la encuesta Casen. Los Pehuenches viven casi exclusivamente de la agricultura y ganadería de subsistencia. Según Daniel Salamanca, el desempleo alcanza el 90%, no existen empresas que den trabajo.El principal empleador es la municipalidad con apenas 30 plazas para siete mil habitantes.

El turismo, una de las grandes promesas de desarrollo, basta mirar la oferta, se limita a darle alojamiento barato a obreros que arreglan el camino.

Es la comuna más pobre de Chile pese a que ahí funciona la más grande obra de ingeniería hidráulica del país, que produce el 5% de la energía que entra al Sistema Interconectado Central. La ironía es cruel. Los habitantes de Alto Biobío pagan la tarifa eléctrica residencial más cara de Chile, después de Putre. Según datos de la Comisión Nacional de Energía, si en Santiago se pagan $16.315 por 150 kWh en un mes,  los pehuenches, tienen que desembolsar $27.280. Y actualmente, por la escasez de circulante, un 40% tiene la luz cortada, explica Daniel Salamanca. La economía aquí, como si el tiempo se hubiese detenido, está dominada por el trueque.

Es la comuna más pobre de Chile pese a los quince millones y medio de dólares que Endesa ha invertido en la compra de terrenos y casas para la relocalización, y en obras de asistencia a las comunidades pehuenches.

MENTALIDAD OCCIDENTAL

Cada vez que José Ermenegildo Huenchucán tiene que ir a Ralco, debe vender una de sus cabras para costearse el viaje. Y una vez al año se ve obligado a vender el piño completo, por lo que recibe entre 200 y 300 mil pesos. Sobrevive el año con eso y los treinta mil pesos mensuales que gana trabajándole a otro pehuenche con mejor situación.

-En unos años más voy a quedar en la calle-, dice sentado frente a su mesa de comedor, sobre la cual hay una taza sucia y un tarro viejo de nescafé. -Pero estoy conforme con lo que nos dieron-, agrega resignado. Se refiere a su casa, mejor que la que tenía antes, el terreno, tres veces más grande que el anterior, que le dio Endesa al relocalizarlo. También recibió dinero para comprar animales, un galpón, forraje y un curso de electricista. Nada de eso, sin embargo, ha logrado sacarlo a él y al resto de sus vecinos de la pobreza.

Agustín Correa Naupa fue uno de los jóvenes pehuenches  que participaron en el movimiento opositor a la represa. Hoy trabaja en la municipalidad  como encargado del programa de fortalecimiento organizacional. Visita a las comunidades relocalizadas frecuentemente. Es un pehuenche educado, cursó la educación media en un liceo Agrícola de Temuco. Ha viajado a Santiago, a Europa. Y su opinión sobre los efectos de la represa en la comunidad no han cambiado desde que se inauguró en 2004.

-La represa dañó la cultura pehuenche, está haciendo que se pierda el idioma, que se rompan los lazos entre las comunidades-, dice sentado en una de las oficinas de la municipalidad, un edificio nuevo, moderno, de madera, redondo, con calefacción, donde aún cuelgan los retratos oficiales de Michelle Bachelet cuando era Presidenta. Según él, el plan de relocalización fue hecho con mentalidad occidental. Antes las casas estaban todas cerca unas de la otras, la gente se apoyaba en sus vecinos en caso de problemas, ahora están separadas por kilómetros de distancia, que tienen que recorrer a pie si es que quieren juntarse con un vecino, si el clima lo permite.

-El pehuenche no es agricultor, cambiarlo de la cordillera hacia una zona plana como El Barco es un cambio muy profundo. Acá la agricultura es de autoconsumo, no comercial, entonces tienen que adecuarse a las tecnologías, a la fertilización de las tierras. Endesa les regaló las semillas, les aró la tierra, se las sembraron, pero sin enseñarles. Los fondos de la represa debieron haber estado más en educación, en generar emprendimiento y estuvo centrado en algo asistencialista hasta el último momento-, dice con la mirada seria, enojada, triste. 

Para llegar a la casa de María Elvira Calpán, desde la calle principal de El Barco, hay que caminar más de una hora. Un perro sale ladrando contento a recibirla pero ella toma una varilla y le da azotes. Es bravo, advierte. El perro aúlla y Juanito y Pedrito corren detrás de un chanchito lechón que también huye despavorido. El sitio de María Elvira tiene un pequeño bosque de araucarias, hay una ruma de troncos apilados para el invierno, un pequeño corral para las ovejas. En una carretilla junta agua para su consumo. Reclama que se la cortan constantemente, eso le impide cultivar sus propias hortalizas. También se queja de que apenas hay piñones para recolectar. Está angustiada. Es mayo y aún no junta el dinero para comprar los cuatro quintales de harina que necesita para sobrevivir el invierno. Cuando caiga la nieve, quedará tres o cuatro meses aislada, con la única compañía de un hijo treintañero alcohólico. No verá a Juanito ni a Pedrito que viven con su madre en el camino principal. La casa más cercana está a varios kilómetros. No son los vecinos que tenía antes en Ralco-Lepoy, con quienes contaba en caso de necesidad.

-Son extraños, puros extraños. Antes estábamos mucho mejor- , dice. Sus ojos se llenan de lágrimas y maldice a su marido ya muerto, por haber aceptado la relocalización en ese lugar. María Elvira se limpia las lágrimas y comienza a hilar lana. En la muralla de madera cuelgan una foto de ella con su marido y cuatro diplomas de cursos que hizo gracias a Endesa: Manejo y sanidad agrícola y ganadera, técnicas de cocina básica y repostería, nutrición y plantas medicinales y tejido con lana tradicional mapuche.

-¿Le sirvieron esos cursos?

-Sí, aprendimos a hacer conservas, hicimos bufandas, pero ahora no hay trabajo.

Además del hambre, María Elvira, sufre con el aburrimiento.
EL lamento del lonko

Cuando se construyó la represa Ralco, el pueblo pehuenche se dividió, para siempre en dos. Entre los que se opusieron y los que soñaron que llegaría el progreso. El lonko de Quepuca-Ralco, Carmelo Levi, 27 años liderando unas cien familias, fue uno de estos últimos. Y se convirtió en la voz de Endesa frente a su comunidad.

Fue un viaje a Argentina el que lo hizo mirar el proyecto con otros ojos. Al otro lado de la cordillera vio que la gente vivía en muchas mejores condiciones.

-Nosotros estábamos demasiado aislados. Las condiciones de vida no estaban bien. Había un camino malísimo, no había buses-, dice. Por eso, pese a que se ganó muchos enemigos entre sus pares, no se arrepiente de haber apoyado la represa.

Pero hubo una parte de todo esto que no le gustó.

-Cuando estuvo la represa (en construcción) era pura armonía, mucha  plata, mucha ayuda-. El hombre sube la voz. -Pero cuando se retiró Endesa, se apagó todo. Cómo decirlo, tener un crecimiento, un bienestar  y  de repente se termina... como que se lo llevó el viento. La gente pensó que esto iba a ser el principio y nunca iba a terminar-, dice. -Ahora no queda nada, no hay nadie que gane un peso en este lugar.

Mientras se construyó Ralco, Endesa le dio trabajo a 350 pehuenches, dice Renato Fernández, gerente de Comunicaciones de la empresa, que formaban el 10% de la mano de obra. No respondió cuántos trabajan en la represa hoy, sin embargo, Daniel Salamanca, el administrador municipal de Alto Biobío, asegura que ninguno. 
Hace seis años que Carmelo Levy está cesante, que no tiene un sueldo fijo. Fue obrero en la represa, hoy se dedica a la artesanía en madera o a trabajar la tierra en un campo que la Conadi le dio a su señora en Santa Bárbara. En Quepuca Ralco, donde tiene su casa, no podría subsistir.

-¿Nunca pensó que era esperable que cuando se terminara la obra se acabaría el trabajo?

-Yo siempre pensé, yo tenía más inteligencia y dije: "Algún día se va a terminar esto, hay que guardar". Pero se terminó. Nosotros vivimos en un sector que es muy poco agrícola, Endesa nos puso todo, pero faltó el esfuerzo nuestro ahí. Yo hablo las cosas como son-, dice sin querer ahondar más en el tema.

Más que la falta de oportunidades, lo que más le duele al Lonko es la división social que se generó entre las comunidades.

-Nunca llegamos a un acuerdo, la unión que teníamos antes, la armonía, se perdió. Por eso quiero ser bien claro, es muy lindo, hay muchos beneficios cuando llega una represa, pero después queda la pelea, la división, porque no todos están de acuerdo.

Carmelo Levy se emociona.

-De tanta comunicación que yo tenía con la gente de Endesa, todos los días me juntaba con ellos, ahora hace más de 6 años que yo no sé de ellos. Siempre me dijeron que iban a estar al lado mío. Nunca te vamos a dejar solo, usted ha sido una buena persona, nos ha ayudado a nosotros, siempre vamos a estar  al lado suyo. Me decían: "Carmelo, siempre te vamos a seguir viendo". Terminaron el trabajo y se olvidaron. Son unos mentirosos los de Endesa, dejan a la gente botada. Si van a hacer  la misma cuestión allá en Aysén, que tenga cuidado la gente. Es bueno, hay beneficios, pero después Endesa se olvida de nosotros. Así lo hicieron en Ralco-, dice con los ojos llorosos.

-¿Qué esperaba usted de ellos?

-El  contacto humano y que dieran  trabajo, es un tremendo platal que sale con eso, cuánta plata,  millones de dólares que está produciendo  y una persona como uno después de haber hablado tanto a favor de ellos, ni siquiera nos miran. Ni se despidieron.

"Desde el primer minuto que adquirimos el compromiso de trabajar con esta comunidad hemos estado presentes. La Fundación Pehuén, que fue creada para mejorar la calidad de vida de las comunidades afectadas, cuenta con un directorio de 13 miembros de los cuales 6 son pehuenches", dice Renato Fernández gerente de comunicaciones de Endesa y presidente de la Fundación Pehuén. Y agrega, que uno de esos directores fue elegido por la comunidad de Quepuca Ralco con la cual han desarrollado 8 iniciativas para mejorar su calidad de vida. 
ROYALTY A LA ENERGÍA

La Municipalidad de Alto Biobío no está conforme con el dinero que Endesa deja en la comuna. Reclaman que la central Ralco no tributa en esa comuna, sino que en Quilaco, donde se ubica su sala de máquinas y que el ingreso municipal que deja sólo alcanza a $1.218.862 anuales.

Más abajo está la central Pangue, construida con anterioridad y que sí tributa en Alto Biobío y por la cual Endesa paga $128.482.000 anuales.

Decidido a aumentar este monto, el alcalde Félix Vita está trabajando junto a un grupo de 10 diputados liderados por el radical José Pérez Arriagada en un proyecto de acuerdo, que realiza una reforma constitucional para cobrarle un royalty a Endesa por la generación eléctrica en la zona.

En el punto cuatro del documento, firmado en octubre del año pasado, se lee: "Al cumplirse 6 años desde la instalación de la central se ha comprobado que las externalidades negativas asociadas a estos proyectos eléctricos han sido mayores que los beneficios para la comuna de Alto Biobío. El crecimiento económico y social no se ha notado. Por el contrario, el daño ambiental y la cesantía parecen ser los mayores aportes".

Endesa declinó comentar a "Sábado" esta iniciativa, que dijo desconocer. Sin embargo, a propósito de la pobreza que asola la comuna, Renato Fernández declaró:

 "Endesa Chile está implementando desde el año 2000 un plan de apoyo a la comunidad y está presente en la zona desde 1992 con Fundación Pehuén. Ésta trabaja con 700 familias de las comunidades de Callaqui, Pitril, Quepuca Ralco, Ralco Lepoy, El Barco y Ayín Mapu. Desde 1992 a la fecha, la entidad ha promovido programas para mejorar las condiciones socioeconómicas de las comunidades pehuenches socias de la institución, en materia de salud, educación, vivienda, desarrollo productivo y nivel de ingreso económico; desarrollando la capacitación de las personas, e impulsando programas que fortalecen los aspectos culturales propios de la comunidad pehuenche".

Si bien en El río Biobío tiene potencial para más represas, Endesa no tiene planes de construir otras.

-No está dentro de nuestro plan de inversiones construir una nueva central en el Alto Biobío-, señala el escrito que hicieron llegar a "Sábado".
El lonko Carmelo Levy se alegra con la noticia.

Los habitantes de Alto Biobío pagan la tarifa eléctrica residencial más cara de Chile, después de Putre.

"Nunca llegamos a un acuerdo. la unión que teníamos, la armonía, se perdió. hay muchos beneficios cuando llega una represa, pero después queda la pelea".

CARMELO LEVY, LONKO
 
 

Por Sabine Drysdale, desde Alto BioBío.

http://diario.elmercurio.com/2011/05/28/el_sabado/el_sabado/noticias/CD0BDD9D-9861-47AD-B3D2-4677DAA60C9A.htm?id={CD0BDD9D-9861-47AD-B3D2-4677DAA60C9A}

Gestión del río Mekong en el Sureste Asiático: crónica de un desastre







Por Javier Gil Pérez



El río Mekong nace en China, región del Tíbet. Su longitud es de 4.800 Km. Más de la mitad circula por China, pero su cauce surca buena parte del Sureste Asiático peninsular, esto es, Myanmar, Laos, Camboya, Tailandia y Vietnam. A nivel de biodiversidad, la riqueza de sus aguas sólo está detrás del gran Amazonas por lo que la importancia de este río para la naturaleza global es clave. La gran organización que debería de gestionar al río Mekong, es decir, la Mekong River Commission (MRC), no está funcionado y cumpliendo los objetivos para la que se creó. Se ven negras perspectivas para un río vital para sesenta millones de personas y pone de manifiesto de nuevo que se necesitan políticas globales para la gestión y conservación de nuestros recursos naturales.


El ingente crecimiento económico de China está produciendo que sus dirigentes políticos se hayan lanzado a la búsqueda masiva de recursos naturales para la producción de energía. Ello ha conllevado que China esté presente en Sudán, Angola o incluso y este es el caso de nuestro análisis, haya comenzado años atrás una carrera frenética por controlar uno de los grandes ríos de Asia, el Mekong que en consecuencia afecta a toda la región bañada por el Mekong y a las personas que habitan en ella (Glassman, 2010).
El río Mekong (Nguyen, 1999) nace en China, región del Tíbet, pero su longitud de 4.800 Km., más de la mitad circula por China, produce que su cauce surque buena parte del Sureste Asiático peninsular, esto es, Myanmar, Laos (1600 Km), Camboya (480 Km), Tailandia (920 Km que forman la frontera con Laos) y Vietnam (200 Km). La otra gran característica del río Mekong es que nace a 5.224 metros de altura y desde ahí desciende para finalizar su curso en el delta del Mekong, ya en territorio de Vietnam, siendo uno de los ríos con mayor desnivel del mundo. Al mismo tiempo el conjunto de tierra que riega sus aguas es equivalente a la suma de Francia y Alemania por lo que su importancia para toda la región es extrema. A nivel de biodiversidad, la riqueza de sus aguas sólo está detrás del gran Amazonas por lo que la importancia de este río para la naturaleza global es clave.
Como río eminentemente internacional que es el río Mekong, su gestión debería contar con el beneplácito y la colaboración de todos los países por los que circula. Pero la situación es bien distinta ya que existe una creciente confrontación entre China y los países del Sureste Asiático continental por la gestión y sobre todo por la explotación de sus recursos naturales.


China tiene en funcionamiento tres presas sobre el río Mekong en su territorio, Mawan, Duchashan y Jinghong, otras cuatro están planeadas, y por último, se está construyendo la presa de Xiowan que de construirse, sería la presa de mayor altura del mundo con 292 metros y ocasionaría una grave interrupción en el cauce natural del río hacia el sur. El deseo de construir presas por parte China se centra en su creciente déficit energético y en consecuencia pretende depender menos de las importaciones de gas y petróleo.
Al mismo tiempo que se está produciendo una enorme presión contra el río Mekong en su cuenca alta, fuera de China la presión está en aumento ya que como se muestra en el mapa existen otras diez presas planeadas por los diversos países del Sureste Asiático que acabarían de cambiar definitivamente el carácter del río y producirían efectos graves y duraderos sobre los recursos pesqueros, destrozarían la biodiversidad del río y por último producirían cambios irreversibles en los modos de vida de las gentes que viven de sus aguas. De hecho, se está produciendo una creciente desigualdad en el acceso a los recursos hídricos en toda la zona que podría desembocar en dos consecuencias graves para todas las sociedades afectadas (Resurrecion, Dao, Lazarus y Badenoch, 2011).
Por un lado, el posible movimiento de personas por la destrucción de su hábitat natural, que podrían desembocar en conflictos locales y por otro lado, el choque frontal entre países, principalmente China y Vietnam que ya han tenido choques anteriormente por las islas Spratly ya que ambos representan a los máximos implicados por la gestión del río.
La razón de esta mala gestión del río se produce por tres factores clave: por un lado el crecimiento descontrolado de la población tanto en China como en los países del Sureste Asiático, aspecto que está ejerciendo una insostenible presión sobre el río en términos de una explotación masiva de todo tipo de recursos vinculados al río: hídricos, alimenticios, madereros, energéticos, etc. Así se puede argumentar que se está primando el desarrollo económico sobre la propia sostenibilidad de la naturaleza. Por otro lado y en segundo lugar, el lento desarrollo de energías renovables en todos los países afectados está produciendo que las construcciones de presas sea la opción más factible para todos ellos para la generación de energía. En tercer lugar, la gran organización que debería de gestionar al río Mekong, es decir, la Mekong River Commission (MRC), no está funcionado y cumpliendo los objetivos para la que se creo. La MRC se estableció el 5 de abril de 1995 con el objetivo de

(1) “cooperar en todos los campos del desarrollo sostenible, utilización, gestión y conservación de el agua y de los recursos relacionados del río Mekong”.
Presas chinas sobre el río Mekong (2)


Los cuatro componentes del MRC son Vietnam, Camboya, Laos y Tailandia siendo miembros observadores, Myanmar y el gran implicado en la gestión y destrucción actual del río Mekong, China.
Si bien el objetivo de la organización es legítimo y factible, la organización posee dos problemas de fondo que están produciendo que el río Mekong esté siendo cortado en piezas y utilizado para el interés propio de cada país.
El primer problema reside en que el principal ejecutor del río Mekong, China, no está presente en la organización como miembro ejecutivo sino como observador lo cual mitiga y erosiona la función de la organización al no poder entablarse un diálogo eficaz entre todos los implicados en la gestión del río. Este hecho desnaturaliza a la propia organización. Por ello, la inclusión de China y en menor medida la de Myanmar, es condición imprescindible para dotar de fuerza ejecutora a la organización.
En segundo lugar debido a la presión demográfica junto a los grandes crecimientos económicos de los países implicados, en un intervalo de 5-7%, se está produciendo que los intereses nacionales estén preponderando sobre los antiguos deseos de colaboración entre todos los países implicados y ello ha producido que la propia organización haya perdido capacidad de gestión del río ya que se ha iniciado una carrera por la construcción de presas. Así los conceptos de soberanía nacional sobre el río están suplantando a la gestión global del río como un ente unitario.
Todo ello muestra negras perspectivas para un río vital para sesenta millones de personas y pone de manifiesto de nuevo que se necesitan políticas globales para la gestión y conservación de nuestros recursos naturales.
Javier Gil Pérez es investigador en el Instituto Universitario General Gutiérrez Mellado desde 2007. En la actualidad se encuentra como investigador visitante en el Asia Research Center de la London School of Economics donde investiga sobre nuevas amenazas a la seguridad en el Sureste Asiático.


Referencias:
(1) MRC., About the MRC, en: http://www.mrcmekong.org/about_mrc.htm#MRC
(2) Richardson, Michael, Dams in China Turn the Mekong Into a River of Discord: Rivers Know No Borders, But Dams Do, en: http://www.japanfocus.org/-Michael-Richardson/3210
Bibliografía:
Glasmann, Jim., Bounding the Mekong, University of Hawai Press, Honolulu, 2010.
Nguyen, Thi Dieu., The Mekong river and the struggle for Indochina: water war and peace, Praeger, London, 1999.
Lazarus, Kate, Badenoch, Nathan, Dao, Nga y Resurrection, Bernadette., Water rights and social justice in the Mekong river, Earthscan, London, 2011.
Webs:
www.mrcmekong.org
www.japanfocus.org
http://www.dams.org/
http://www.internationalrivers.org/china/lancang-mekong-river
http://wwf.panda.org/what_we_do/where_we_work/greatermekong/
http://www.mpowernetwork.org/
http://www.savethemekong.org/
www.ecoportal.net

lunes, 30 de mayo de 2011

Manifestaciones antinuclear en Alemania y Francia








Unas 250.000 personas salieron este sábado a la calle en veinte ciudades alemanas exigiendo “desconexión nuclear”, la renuncia inmediata a la energía nuclear con el cierre de las centrales.
Las 17 centrales nucleares de Alemania deberían apagar sus motores hasta el año 2021, recomiendan los expertos de la Comisión Ética designada por el gobierno de la canciller Angela Merkel en su informe final, al que tuvo acceso hoy DPA.
“Una década es suficiente”, escribieron los 17 integrantes de ese gremio, representantes del mundo económico, científico y religioso de Alemania.
El informe le será entregado oficialmente a Merkel hasta el domingo y el lunes será presentando públicamente en Berlín.
Mientras, decenas de miles de personas volvieron a salir hoy a las calles de las principales ciudades de Alemania para exigir el abandono inmediato de la energía nuclear y una rápida transición a las renovables..
“¡Apaguen, apaguen!”, coreaban los manifestantes que avanzaron por
la arteria principal de Berlín pasando por la emblemática Puerta de Brandeburgo y por la cercana Cámara baja del Parlamento alemán, el
Bundestag, hasta llegar a la sede de la Unión Cristianodemócrata
(CDU) de Merkel.
Con ello quisieron enviar una señal a su gobierno de centroderecha, que se reunirá el domingo para tomar la esperada decisión sobre el futuro energético de la mayor economía europea.
La jefa de gobierno de Alemania decidió designar “una comisión ética” tras el desastre en la planta japonesa de Fukushima para que elaborase un plan de abandono de la energía nuclear. Hoy celebraba en Berlín su última deliberación.
El Ejecutivo de Merkel aprobó el año pasado una polémica ley para prolongar hasta 2036 la vida útil de las centrales y revocar el apagón gradual acordado con las operadoras energéticas por el anterior gobierno, del socialdemócrata Gerhard Schröder.
Pero tras el desastre en Japón, anunció una moratoria de tres meses a esa ley y dispuso el cierre temporal de las siete plantas de mayor antigüedad, construidas hasta 1980.


Rafael Poch / La Vanguardia


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Ecologistas franceses piden un referendo sobre el tema nuclear

Los ecologistas franceses celebraron la decisión alemana de cerrar todas sus centrales nucleares a más tardar en 2022 e insistieron en la necesidad de un referendo en este país para decidir una solución al respecto.
La secretaria nacional de Europa Ecología/Los Verdes, Cécile Duflot, señaló que la decisión de la nación vecina demuestra que otra opción es posible aquí.
Dentro del partido socialista se escucharon opiniones encontradas sobre la viabilidad de continuar con la producción nuclear y al mismo tiempo se pronuncian por el desarrollo de otras energías renovables y alternativas. El secretario general de la gobernante Unión por un Movimiento popular (UMP), Jean-François Copé, se mostró totalmente desfavorable a una salida similar a la de Alemania en Francia.
Señaló que 85 por ciento de la electricidad en la nación gala proviene de la energía nuclear, la cual constituye un elemento importante de la potencia indus



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Fukushima
La fusión del combustible y sus posibles consecuencias

David Wright




La semana pasada, la empresa TEPCO (Tokyo Electric Power Company) anunció que creía que el combustible del reactor 1 —y posiblemente también el de los reactores 2 y 3— se había fundido y se hallaba sobre el fondo de la vasija del reactor. Pero suponía que los trabajadores habían sido capaces de mantener el bloque fundido suficientemente frío para evitar que se fundiera también el fondo de la vasija.

Esta rotura del fondo de la vasija sería muy preocupante, pues permitiría que los gases altamente radiactivos procedentes del combustible salieran a la estructura de contención primaria (1). Es más, la masa de combustible fundido reaccionaría entonces con el suelo de hormigón de la estructura de contención primaria, generando todavía más gases radiactivos. Si estos gases escaparan a la atmósfera, bien fuera porque fuera preciso ventilar esta estructura o porque hubiera alguna fuga (que podría ser originada por la propia masa fundida de combustible), sumarían una importante cantidad de radiactividad suplementaria a la ya liberada a raíz del accidente.

TEPCO piensa que la fusión del combustible se produjo el 12 de marzo, un día después del terremoto. Si esto es cierto significa que, a pesar de los problemas que todavía persisten en los reactores, los trabajadores han logrado enfriar el combustible y evitar una rotura de los reactores durante más de dos meses.

El calor de desintegración generado por el combustible es un factor que podría provocar la rotura de la vasija del reactor. Este calor de desintegración disminuye con el tiempo. Al cabo de dos meses, el calor de desintegración desciende a alrededor del 30 % del nivel alcanzado en el momento de la fusión del combustible; al cabo de seis meses habrá descendido a menos del 20 % de dicho nivel y al cabo de un año será de alrededor del 10 % del mismo.

Lamentablemente no está claro cómo afecta la menor carga térmica del combustible a la probabilidad general de una rotura de la vasija del reactor, ya que esto depende de toda una serie de factores desconocidos, como la configuración actual del combustible y la posible corrosión de la vasija.

Al cabo de cinco años, que es el plazo después del cual se habla de trasladar el combustible usado a contenedores secos, el calor de desintegración habrá descendido a cerca del 2 % del valor inicial.



(1) Para conocer las distintas partes de un reactor , los peligros de contaminación y otras cuestiones relacionadas recomendamos el artículo "Preguntas y respuestas para entender el accidente" (actualizado el 3/4/2011): http://www.vientosur.info/documentos/1.1%20Crisis%20nuclear%20en%20Japon.pdf
Traducción: VIENTO SUR


La lenta agonía de la Mata Atlántica en Brasil








Ricardo de Bittencourt (XINHUA)

La divulgación esta semana del sexto Atlas de los Remanentes Forestales puso nuevamente sobre la mesa la situación de la Mata Atlántica, la floresta tropical más destruida de Brasil.

La publicación, realizada por la organización no gubernamental SOS Mata Atlántica, trae datos hasta cierto punto "positivos", como la reducción del ritmo de la deforestación de ese bioma, aun cuando en los últimos tres años perdió otros 312 kilómetros cuadrados.

De acuerdo con informaciones obtenidas por satélites y sistematizadas por el Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales (INPE), eso representa una reducción del 70 por ciento en relación al periodo 2005-2008, cuando se habían deforestado 1.029 kilómetros cuadrados (km2).

Los gráficos de SOS Mata Atlántica indican que la deforestación viene cayendo acentuadamente desde 1990. Mientras en el quinquenio 1990-1995 se había destruido la vegetación de 5.003 km2, en el siguiente (1995-2000) la devastación se limitó a 4.459 km2.

Luego, en el periodo 2000-2005, la disminución fue más brusca: se deforestaron 1.748 km2 para luego, en los cinco años siguientes, alcanzar los 1.341 km2.


Y aunque los números parecen positivos, en realidad revelan que se deforesta menos porque cada vez hay menos selva que deforestar:
Del área original de la vegetación litoraleña de Brasil solamante sobrevive el 7,9 por ciento.


Cuando los portugueses llegaron a Brasil, en el año 1500, la superficie cubierta por la Mata Atlántica y sus variaciones alcanzaba los 1,3 millones de km2, el 15 por ciento del territorio que actualmente tiene Brasil.

Desde el extremo sur y hasta el noreste del país, una serie de formaciones forestales "con características particulares en cada región" se extendía a lo largo de la costa y entraba hasta 600 kilómetros hacia el interior del continente.

A la altura del actual estado de Paraná, esa selva diversificada se extendía hasta donde hoy están Paraguay y Argentina, y lo poco que queda de ella se concentra ahora en los Parques Nacionales de las Cataratas del Iguazú.

El inicio de la explotación económica de la nueva colonia portuguesa se basó, en su primer ciclo, en la explotación del palo brasil, madera tintórea con gran demanda en Europa, pero también de todo tipo de maderas nobles. Esto significa que, desde el inicio de la colonización, la construcción de este país estuvo marcada por la destrucción de las selvas.

Hasta bastante avanzado el siglo XX, la ocupación del territorio brasileño fue costera y, aun en la época de la minería del oro (siglos XVII y XVIII), lo más adentro que habían llegado los colonizadores era hasta Minas Gerais y Goiás. Todas, áreas de Mata Atlántica.

Como resultado de la acción humana, hasta ahora el 92,1 por ciento de aquel bioma fue destruido y en las regiones antes cubiertas por la selva, viven ahora 110 millones de brasileños, cerca del 62 por ciento de la población nacional.

Ese proceso es irreversible, aunque algunas iniciativas aisladas muestren que es posible recrear áreas forestadas con especies nativas.

En el estado de Río de Janeiro, cuyos 43.800 km2 estaban originalmente cubiertos en su totalidad por la selva atlántica y sus sistemas asociados (manglares y cordones litoraleños), ahora sólo quedan 8.620 km2 de esa formación.

Y ello es así porque en el centro del estado existe una extensa región de sierras, donde la dificultad de acceso permitió la sobrevivencia de la vegetación y su región sur se mantuvo aislada de las grandes ciudades hasta la década de 1960.

Esta semana, en el Día Nacional de la Mata Atlántica (27 de mayo), el gobierno local pudo anunciar un hecho sin precedentes: en los últimos dos años, la superficie de áreas legalmente protegidas en el estado se multiplicó por dos.

De acuerdo con el secretario del Medio Ambiente, Carlos Minc, de los 1.010 km2 en unidades de conservación en 2009, se pasó este año a una superficie protegida de 2.090 km2.

Eso fue conseguido, en gran parte, con la promulgación de una ley que incluye, entre los criterios para la distribución de impuestos provinciales entre los municipios, la adopción de medidas efectivas de protección ambiental.

Con ello, muchos municipios decidieron destinar áreas ociosas pero poco degradadas a la creación de unidades de conservación. Sin embargo, eso es todavía poco, si se considera que los otros 6.530 km2 de Mata Atlántica que sobreviven están sin protección.

CHUBUT: Lago Puelo: “Sembrando semillas en el bosque quemado”




Por Sofía Calvo

El pasado 25 de Mayo alrededor de 400 personas se reunieron en Lago Puelo para resembrar el bosque nativo quemado a principios de marzo de este año.

Distintas escuelas de esa localidad, El Hoyo y Epuyén y la comunidad en general sembraron varias hectáreas en los cordones de los cerros Currumahuida y Radal con “bolas de arcilla” mezclada con diversidad de semillas, entre ellas, forrajeras, de cereales y de árboles nativos.

El evento fue previamente coordinado por la ONG “Reverdecer Patagonia”, la municipalidad de Lago Puelo junto con cuatro escuelas de la localidad. Estuvo también cooperando la Brigada de incendios Forestales, Parque Nacional Lago Puelo y los Bomberos Voluntarios de la localidad cordillerana.

Las “tortas de barro con semillas” fueron elaboradas por los alumnos de los establecimientos escolares junto con los docentes.
A éste método lo originó Masanobu Fukuoka para reverdecer las zonas áridas y desertificadas del planeta. Hoy día se practica en muchas regiones del mundo.
Fukuoka (1913-2008) fue un agricultor y microbiólogo japonés, autor de las obras “La Revolución de un rastrojo” y “La Senda natural del Cultivo” en que presenta sus propuestas para una forma de agricultura que es llamada agricultura natural o el método Fukuoka.

La actividad se repetirá el próximo 4 de junio en El Hoyo con los alumnos del secundario y el 20 del mismo mes, otra de similares características en Lago Puelo, donde se convoca a toda la comunidad.

Fuente: PuertaE

La profesión periodística ante las protestas ciudadanas








Maria Lamuedra
Teledetodos



Hace unos meses varios miles de profesores universitarios firmamos un manifiesto para denunciar que las medidas "anticrisis" que estaba adoptando el gobierno eran erróneas. Acordamos elaborar unos materiales multidisciplinares que explicasen lo que estaba pasando, quien había causado la crisis, quienes se estaban aprovechando de ella o por qué la gente parecía anestesiada. Siendo mi ámbito el de la comunicación, elaboré un borrador que quería explicar, gracias a varios conceptos y teorías de la información, por qué los medios estaban ofreciendo sólo una visión de las medidas "anticrisis" y por qué la sociedad parecía haberla aceptado.
En estos días he revisado el texto, teniendo en cuenta los últimos acontecimientos. Quiero compartirlo por si nos ayuda a reflexionar colectivamente en estos momentos que muchos queremos significar como un punto de inflexión hacia la recuperación de los ideales del Estado del Bienestar.
1. ¿Por qué los ciudadanos han parecido creer (hasta hace poco) que sólo había una salida posible?
Imaginemos a un filósofo, fundador del partido comunista italiano, Antonio Gramsci, en una cárcel de los años veinte. Tras el fracaso del comunismo y la victoria del capitalismo se pregunta por qué razones un sistema cómplice, como mínimo, de situaciones sociales injustas puede contar con la apreciación popular de tantos ciudadanos en tantos países del mundo. (O'Donnell, 2007). Imaginemos la Europa de los años 20, las migraciones campo-ciudad, las "masas desarraigadas", las inagotables horas en fábricas, y la alienación que esto provocaba. Todo esto estaba causado por el capitalismo, y sin embargo, esa es la opción que parece haber ganado la batalla a las utopías que movieron y conmovieron a la sociedad de la época. ¿Por qué? se preguntaba Gramsci.
La conclusión a la que llega el autor, a grandes rasgos, es que la posición hegemónica lograda por el capitalismo no se basa en el uso de la fuerza bruta fundamentalmente sino que las clases dirigentes negocian y consiguen el consenso de la sociedad para su proyecto. Este consentimiento social se gana, en parte, mediante la puesta en circulación de discursos que legitiman el sistema a través de la información, la ficción o el humor consumido diariamente por la población, principalmente en los medios de comunicación. Hoy cabe que nos preguntemos lo mismo que Gramsci en los años 20 con respecto a las razones que nos hacen aceptar mayoritariamente unas recetas "anticrisis" que recortan nuestros derechos sociales, y que pensemos: ¿tiene la comunicación mediada algo qué ver? ¿el qué? ¿cómo actúa?, y también: ¿qué posibilidades hay de que sirva para subvertir ese proceso, especialmente desde el 15M?
2. ¿Por qué los medios favorecen las visiones del mundo de las elites político financieras?
a) Desde los años 80 numerosos estudios empíricos han documentado que cuando los periodistas y editores se enfrentan a la tarea de decidir qué es noticia (entre miles de acontecimientos que ocurren cada día), uno de los elementos que más consideran es el status de las fuentes y los protagonistas de los acontecimientos. Por eso, vienen al caso algunas metáforas de teóricos clásicos del Newsmaking: "las noticias son sobre los conocidos, (Gans) o "los medios no pueden representarse como una ventana a la realidad, son más bien una red pensada en la medida de los 'peces gordos'" (Tuchman). Por tanto, gran parte de las noticias tratan sobre cuestiones relativas a los sectores político-económicos de élite y/o están basadas en los testimonios de estos grupos.
b)Esta tendencia se agrava por el preocupante estado de la profesión periodística, algo sobre lo que están de acuerdo la gran mayoría de asociaciones de periodistas del mundo. Algunas de las causas de esta situación son las siguientes:
- Expansión del número de medios de comunicación y soportes, al tiempo que el número de periodistas en activo se mantiene o incluso decrece.
- Precariedad de las condiciones laborales de los periodistas. Esto en España produce a su vez, una gran tasa de abandono de la profesión, por lo que los periodistas son cada vez más jóvenes y están más desmotivados.
- Multiplicación de gabinetes de prensa de empresas, instituciones económicas y políticas con personal muy cualificado y que elabora material de gran calidad, para argumentar la postura de cada entidad particular.
Estos tres condicionantes dibujan unas redacciones en las que los periodistas, cada vez más jóvenes, inexpertos y desmotivados, apenas tienen tiempo para elaborar informaciones propias, y se surten fundamentalmente del material que les llega a la redacción proveniente de los gabinetes de prensa, lo cual excluye una vez más, la visión de todos los sectores sociales que no tienen capacidad económica y organizativa para disponer de un gabinete de prensa lo suficientemente influyente.
c) Los medios cada vez se concentran en menos manos, y con gran dependencia económica de los bancos. El sistema de medios españoles es el que permite mayor concentración de nuestro entorno, y los cambios regulatorios introducidos en 2009 por el actual gobierno intensifican esta tendencia. De hecho como resultado, se han producido la fusión de Antena 3 y La Sexta, por una parte y Telecinco y Cuatro, por otra. Esta segunda unión, por ejemplo, pone en relación los intereses del imperio mediático propiedad de Berlusconi, MEDIASET, y de PRISA, que a su vez debe 5.000 millones de Euros al Banco Santander.
d) La relación entre bancos y medios de comunicación es cada vez más estrecha: el mercadeo financiero ahora también es parte de la actividad empresarial de los medios de comunicación, hay actores de la globalización financiera (banca de inversión) que han entrado en la estructura de propiedad de los grandes grupos de comunicación, y en los consejos de administración de los medios se sientan representantes de la banca. Además, se ha producido un endeudamiento progresivo y sin precedentes de los medios con respecto de la banca (Almirón, 2010).
Como resultado, si tradicionalmente los sectores más poderosos han tenido un protagonismo muy privilegiado en los medios, hoy esto ocurre en aún mayor medida porque los periodistas gozan de menos tiempo, motivación y experiencia para contrastar y registrar voces alternativas. Según el Informe sobre la Profesión Periodística en España (2009)- realizado por la Federación Española de Asociaciones de Prensa (FAPE)- un 83,9% de los periodistas reconocen no contrastan las fuentes lo suficiente.
Por si fuese poco, los periodistas son muy conscientes de los intereses económicos y estratégicos de la empresa para la que trabajan y - su posición laboral es tan precaria que, temerosos, practican la autocensura. Además, según el citado informe el 57.6% de los periodistas encuestados en 2009 manifestaron recibir presiones diariamente en el ejercicio de su labor. Del mismo modo, los 23 directores de medios que contestaron una encuesta de la FAPE convinieron que la que la crisis ha reducido la independencia de los medios frente a las fuentes de financiación. Investigaciones similares realizadas en otros países europeos o en Estados Unidos llegan a conclusiones que indican un camino con un paisaje similar.
3. ¿Por qué el público ha tendido a creer que la única forma de luchar contra la crisis es la que está aplicando el gobierno?
Los medios han ofrecido un mayor espacio a la visión de la crisis que legitima la pérdida de derechos y de poder adquisitivo de la ciudadanía y la tilda de "necesaria e inevitable". Esta es la posición del gobierno, las instituciones europeas, los bancos centrales y el FMI que forman un bloque bastante compacto. El escaso nivel de movilización social contra medidas regresivas como el recorte de pensiones o la reforma laboral parecían sugerir que gran parte de la población no conocía (o no confiaba) en las medidas alternativas que presentaban partidos como Izquierda Unida, los sindicatos o asociaciones como ATTAC.
La Teoría del Agenda Setting demuestra que los medios de comunicación influencian la forma en la que el público organiza su percepción del ambiente (Roberts, 1972). Los medios construyen el marco de referencia desde el que los ciudadanos interpretan los hechos que van sucediendo día a día. Se refiere a esos acontecimientos que aparecen en las noticias y cuyas interpretaciones se van sedimentando en ese marco de referencia, que no es de usar y tirar. Por eso se dice que los mensajes que aparecen en los medios tienen efectos a largo plazo. Si en ese esquema de interpretación preponderan las tesis económicas neoliberales, esas también preponderarán en la opinión pública.
Además, la forma en la que se estructuran las noticias es narrativa, es decir una sucesión de causas que dan lugar a consecuencias en un proceso sin fin. Esto implica que si los que promueven la idea de que los recortes sociales y de derechos son capaces de establecer, mediante los medios, un diagnóstico sobre la crisis que legitime las medidas anunciadas, esta lectura se añadirá al marco de referencia desde el que la población interpreta los acontecimientos.
A veces, las élites políticas y económicas fuerzan ese consenso orquestando campañas mediáticas muy elaboradas en los que aparecen un número de agentes sociales supuestamente diferentes ofreciendo opiniones similares. La población puede terminar dándose cuenta del engaño, pero entonces ya suele ser tarde. Un ejemplo claro de ello es la forma en la que el gobierno de Estados Unidos (y el de sus aliados) mintió sobre la existencia de armas de destrucción masiva en Irak.
Los medios de comunicación nos dictan sobre qué pensar, y aunque no nos dictan directamente qué pensar, cuando ofrecen mayor espacio a unas tesis sobre otras también influyen en cómo pensar. Esto último se acrecienta en temas que están muy alejados del ámbito de la experiencia directa y del conocimiento directo de la mayoría de los ciudadanos, como son precisamente las cuestiones de macroeconomía y de política internacional.
Los medios también ofrecen algún espacio a visiones alternativas sobre la crisis y cómo afrontarla, por ejemplo a sindicatos, Izquierda Unida u otros colectivos. Por ejemplo, los primeros actos de profesores universitarios sobre las medidas "anticrisis" aparecieron en algunos medios de comunicación, pero en proporción, este tipo de visiones siempre aparece como minoritaria.
4. ¿Por qué el público parecía no conocer estas alternativas minoritarias, a pesar de que tienen mayor sintonía con sus intereses?
La teoría de la Espiral del Silencio, que trata el funcionamiento de la opinión pública ofrece una explicación plausible. Fue creada por Noelle-Newman (1982), fundadora del Institut für Demoskopie Allensbash y directora entre 1964 y 1983 del Institut für Publizistik:
Por una parte, los medios (que confieren estatus a aquellos de quienes habla o que aparecen como fuente) contribuyen a crear "un clima de opinión" que se considera mayoritario sobre un tema. Por otra parte, el público tiende a adherirse a las opiniones que considera mayoritarias. En torno al 80% de los ciudadanos cambian de opinión si sienten que la suya no es la mayoritaria (aunque lleven razón). Sólo un 20% se mantiene fiel a sus creencias. Esto ocurre porque los seres humanos deseamos formar parte de la comunidad y detestamos situarnos en los márgenes o estar marginalizados.
Por tanto, si los medios de comunicación presentan como mayoritarias y consensuadas recetas económicas que en realidad están diseñadas por los intereses de la banca, tales recetas:
a) no sólo pasan a constituir el marco de referencia de los ciudadanos,
b) sino que son consideradas como la opción que alberga mayor apoyo social y provoca la adhesión de grandes sectores de la sociedad.
c) y por tanto, otros grupos sociales, incluso aunque no cambian de opinión, callan.
Por tanto, los agentes que promueven las actuales políticas regresivas, mediante los medios de comunicación van a tachar como marginal cualquier visión alternativa a la crisis (y eso es lo que intentaron hacer el 16 de Mayo, y es lo que parecen estar insistiendo en la segunda semana de movilizaciones). Así frenarán que cualquier opción alternativa pueda ir sumando apoyo social.
5. ¿Por que finalmente está teniendo éxito la movilización 15M?
Ese 20% que seguimos pensando de forma diferente hemos empezado a reconocernos, encontrarnos y a ganar visibilidad. El movimiento altermundista, los llamados nuevos movimientos sociales, algunos de ellos autogestionarios, llevan años funcionando y desarrollándose desde posiciones que no han estado en el centro de la Esfera Pública. El estallido de la crisis y sus consecuentes recortes sociales ha hecho que muchos ciudadanos se hayan aproximado a estas visiones y luego, de forma quieta y callada, hayan comenzado a dejarse ver, con iniciativas como la de Universitarios frente a la Crisis, que sumó más de 3.000 firmas, con la campaña contra la corrupción política promovida por Avaaz, con las campañas en favor de la dación en pago apoyadas por ATTAC, por la movilización de Juventud sin Futuro, y otras muchas alternativas que hoy se han encontrado en el movimiento 15M. Mucha gente joven se ha identificado con este nuevo proyecto, y está sirviendo como aglutinante de colectivos diversos.
En estos días ese porcentaje de la población que quiere defender y desarrollar el Estado del Bienestar con uñas y dientes se ha puesto bajo los focos y se perfila como una opción de futuro, lo cual ya está multiplicando las adhesiones y simpatías del resto de la población que observa que hay un nuevo caballo ganador que representa mejor sus intereses. Ahora bien, esto no es sino el inicio de un complicado proceso de cambio. Hoy por hoy, como manifestaron los resultados electorales del 22M, la sociedad española presenta síntomas muy preocupantes, como una elevada tolerancia a la corrupción política.
6. ¿Qué debe hacer el periodismo profesional y el periodismo de servicio público en este clima? El periodismo profesional, frente a las protestas ciudadanas
"LOS MEDIOS NOS ENGAÑAN" Esta es una de las cuatro consignas que aparecían en los carteles de convocatoria del movimiento 15M. De hecho, en la manifestación de Sevilla pude escuchar abundantes eslóganes contra los medios de comunicación, a los que se retrataba como al dictado de los bancos/partidos mayoritarios, y como ajenos a los ciudadanos. Muchos periodistas y estudiosos del periodismo comparten parte de este análisis, y de hecho un porcentaje de los mismos llevan años denunciando que los procesos de concentración mediática, y la precariedad/juventud que impera en las redacciones son dos de los problemas más importantes de la profesión periodística, y de la sociedad española. Y está la Radiotelevisión Pública, cuyos servicios informativos están ahora situados más cerca de los ciudadanos que en ningún otro momento de su historia, pero que continúa recibiendo ataques, para que no termine de levantar, por fin, la cabeza. Los más recientes vienen del Partido Popular, a quienes los ciudadanos han concedido una victoria sin precedentes en las elecciones municipales del 22 de Mayo.
Muchos de los que han protestado en la Plaza del Sol y en otras plazas españolas no saben de las luchas y vicisitudes de los periodistas españoles, de los sindicatos de periodistas, del arrojo de los profesionales de Telemadrid, la labor del Consejo de Informativos de RTVE y de sus heroicos antecedentes.
Los manifestantes han reconocido que los medios, actualmente, son un problema social, y por ello, su causa es ya la de los que venimos trabajando por mejorar el periodismo. Desean unos medios que sirvan al ciudadano, como nosotros. Y por eso ha llegado el momento de que nos reconozcamos todos como co-responsables del desarrollo del Estado del Bienestar, del que un periodismo responsable y unos medios de servicio público son un pilar fundamental. Es el momento de que la profesión periodística, mediante sus organizaciones profesionales se posicione al lado de los que piden un rescate de la democracia, y al hacerlo, rompa la soledad con la que sentíamos que veníamos luchando. La loable iniciativa "sin preguntas no hay cobertura" debe ser sólo la punta visible de lo que se descubra pronto como un enorme iceberg. A ella ya se suma una un nuevo y breve manifiesto desde twitter, "periodismorealya".
Esta parte de España que hoy pide un Estado más social y menos manipulado, debe ser consciente de que eso requiere, como mínimo, de unos medios de comunicación cuyos profesionales tengan condiciones laborales dignas, un marco legislativo que no favorezca la concentración mediática y una radiotelevisión

domingo, 29 de mayo de 2011

¡La Patagonia no!






Editorial de Punto Final
Punto Final



Las más grandes manifestaciones públicas de los últimos veinte años en Chile se han registrado en este mes de mayo. Sus demandas cuestionan la esencia del modelo económico, social y cultural implantado a sangre y fuego por la dictadura militar y conservado por la Concertación y la derecha. Decenas de miles de personas, en su mayoría jóvenes, en Santiago y las principales ciudades del país han impugnado tanto la privatización de la educación como la entrega de la Patagonia a un consorcio multinacional de la energía eléctrica. Las movilizaciones comenzaron el 13 de mayo y tuvieron un punto culminante el 20 en Santiago, y el 21 en Valparaíso, cuando el presidente de la República leía su Mensaje anual al Congreso. Las movilizaciones estudiantiles y ciudadanas continuarán.

Por motivos diversos, estas expresiones populares han resultado sorprendentes. En el caso de HidroAysén, por la velocidad entre la convocatoria y la masiva respuesta alcanzada gracias al impacto que ese tema produce en una opinión pública previamente sensibilizada por la defensa del medioambiente. No ha habido en estas manifestaciones una organización vertical, ni jerarquías, ni grupos políticos hegemónicos. Las redes sociales han demostrado una vez más su capacidad de convocatoria en amplios sectores que hoy tienen acceso a esos canales de comunicación. Se trata en su mayoría de jóvenes de sectores medios y altos que, no obstante contar con la protección de los ingresos familiares, experimentan la enorme frustración que produce un modelo económico y social que los condena a graduarse de “cesantes ilustrados” y a cargar con un pesado endeudamiento por su educación. Encuestas efectuadas pocos días después de la primera protesta, muestran que la oposición a HidroAysén es de entre un 70 y 75%. La Iglesia, a través del comité permanente de la Conferencia Episcopal, calificó de “inaceptable” toda decisión en materia energética que se guíe sólo por intereses económicos. Más áspero fue el juicio del New York Times que llamó al gobierno de Chile a proteger la Patagonia y a rechazar el proyecto HidroAysén por los enormes costos que significará al país y al equilibrio medioambiental. Quizás ese periódico no diría lo mismo si Chile optara por las centrales nucleares que ofrecen construir las transnacionales norteamericanas. Pero el hecho es que el gobierno chileno se ve sometido, por su torpeza, a duras críticas de sectores internos y también extranjeros que deberían ser sus más fieles aliados. Vale la pena consignar que tanto HidroAysén como las organizaciones ecologistas internacionales que rechazan el proyecto, han destinado cuantiosos fondos a financiar la publicidad y la movilización de esta batalla medioambientalista que tiene a Chile como escenario.

A la cabeza de las manifestaciones estudiantiles, entre tanto, está la confederación que agrupa a los estudiantes universitarios. La capacidad de convocatoria de la Confech es también insólita, dadas las elevadas cifras de abstención que registran las elecciones estudiantiles. A diferencia de la protesta contra HidroAysén, en este caso se levanta una crítica de fondo al sistema institucional y al modelo económico, social y cultural originado en el régimen dictatorial. Unas y otras protestas, sin embargo, han ido más allá de lo puntual. Se cuestiona al gobierno por su responsabilidad en la aprobación de los proyectos energéticos que favorecen a grandes empresas transnacionales, y por su hipocresía al recurrir a una “institucionalidad ambiental” que oculta la actuación del presidente de la Republica, que nombra directa o indirectamente a casi todos los integrantes de las instancias decisorias. La protesta estudiantil, a su vez, es muy directa, al acusar al modelo que ha convertido la educación en fuente de lucro de consorcios nacionales y extranjeros, y hasta de partidos políticos, incluyendo algunos de la sedicente “izquierda” que adhiere al sistema.

Lo que está pasando en Chile -con características propias de nuestra realidad- se inscribe en un fenómeno universal de cuestionamiento del capitalismo neoliberal. Y este rasgo común tiene gran importancia, porque señala la necesidad de una alternativa al sistema inoperante. En España miles de personas reclaman contra el Estado y repudian a los partidos que no consiguen detener el desempleo. El estruendoso fracaso electoral del PSOE ha sido la primera consecuencia política de la “indignación” que canaliza el M-15 ciudadano. En Grecia, sumida en la crisis financiera, las manifestaciones populares de trabajadores y estudiantes han conmocionado a Europa. En otras naciones, el descontento se expresa en plebiscitos que repudian al FMI. La situación de España, Italia y Grecia mantiene en vilo la economía europea cuyo desplome lo evitan las multimillonarias transfusiones de recursos del FMI y de la Unión Europea. La protesta social ha aparecido también en EE.UU., llegando al riñón del imperio. Más de diez mil profesores y estudiantes de Nueva York cercaron Wall Street, exigiendo que los bancos y los ricos paguen los costos de una crisis que ellos mismos desataron. Por otra parte, lo que ocurre en los países árabes con las movilizaciones ciudadanas puede cambiar el curso de la historia de esa región, si termina con los regímenes corruptos y las monarquías feudales protegidas hasta ahora por EE.UU.

Lo que sucede en Chile se inscribe en esa ola mundial que quiere sacudirse de la explotación y el abuso capitalista. El fenómeno es auspicioso y estimulante. Vigoriza un cuerpo social adormecido por la economía de mercado y pone en marcha nuevas iniciativas que miran hacia la construcción de una alternativa democrática, solidaria y participativa. La movilización social, sin embargo, necesita crear un eje orientador que le permita subsistir al desgaste que sufre esta forma de lucha, y renovar sus demandas y liderazgos. Neutralizar a la represión, que sigue siendo el instrumento privilegiado para contener la protesta social, es también un asunto de primera importancia. El rechazo a los partidos políticos que expresan sobre todo las manifestaciones contra HidroAysén, debe ser motivo de preocupación especial. El “apoliticismo” ha sido un arma tradicional de la derecha. Los partidos ciertamente se han ganado su desprestigio y deben respetar la autonomía de las organizaciones sociales. Y éstas (así como los movimientos que las agrupan) tienen que asumir que la política, como fuente de reflexión y acción colectivas, proporciona visiones globales y orientaciones que hacen posible el cambio social. Buscar entendimientos y plataformas comunes resulta urgente para fundir lo social y político. El objetivo es construir una alternativa al capitalismo salvaje. Para nosotros se llama socialismo. Socialismo del siglo XXI, democrático y participativo, bien distinto de las experiencias fracasadas del siglo pasado.

(Editorial de “Punto Final” edición Nº 734, 27 de mayo, 2011)
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¡GRACIAS CHILE POR HACERNOS CAUSA PAIS!








Peter Hartmann, Director CODEFF Aisén, Coordinador Coalición Ciudadana por Aisén Reserva de Vida.



El lunes 9 de mayo, la Comisión Evaluadora de Aysén aprobó el EIA del nefasto proyecto HidroAysén con algunas condiciones, tal como se esperaba. O sea ninguna sorpresa, sí mucha pena. La verdad es que esperábamos algo más de valentía y coherencia de parte de las y los integrantes de esa comisión. Sin lugar a dudas todos los arreglines y presiones previas y la señal del mismísimo ministro del interior de esa mañana, fueron más que decisivos. En todo caso, nos confirmaron, una vez más, que el famoso sistema de evaluación ambiental, la “institucionalidad”, vale hongo y que distamos de ser un país democrático.
Por otra parte, agradecemos al gobierno el que al fin deje caer las máscaras. Peor aun, fue francamente vergonzoso ver a la ministra de medio ambiente, al ministro de minería y energía y al presidente justificar la aprobación y el proyecto con las mismas frases de la propaganda engañosa de Hidroaysén.
La reacción de esa misma tarde por una ciudadanía indignada, se intentó aplacar con violencia ¿Qué más se podía esperar? En lo personal, recibí patadas y empujones de un carabinero de fuerzas especiales y luego el chorro del guanaco en una manifestación autorizada, antes que comenzaran los piedrazos que también recibimos nosotros y las bombas lacrimógenas. Eso, para luego ser detenido y liberado, sin cargos, a la medianoche y sin que aun se me devuelva mi cedula de identidad.
Qué más se podía esperar, si los megaproyectos de represas generalmente se han gestado bajo regimenes totalitarios o durante estados de excepción como durante una guerra o la amenaza de ella. O sea, son proyectos que en lo político se sostienen violenta y antidemocráticamente. Y además, son proyectos intrínsicamente violentos, al asesinar millones de seres vivos al inundar miles de hectáreas, al destruir hábitats, al expulsar del territorio, al alterar la calidad del agua y dejarla sin nutrientes, al cortar el paso, al contaminarla. Intrínsicamente violentos también, al destruir culturas, corromper sociedades, desplazar familias y comunidades enteras.
Por supuesto, quienes nos oponemos a esa violencia, no podemos caer en el mismo juego. Nuestro actuar debe ser de no violencia activa y eso lo hemos sostenido y lo seguiremos sosteniendo aunque nos agredan.
Intentar callar a la ciudadanía fumigándola con gases contaminantes por parte de una institución que se promociona como “comprometida con el medio ambiente” y provocando  a quienes se manifiestan pacíficamente, nunca ha dado resultado favorable a quien lo hace.  El que ahora el 74% de los chilenos se pronuncien contra Hidroaysén, no es casualidad.
Agradecemos de corazón la tremenda solidaridad y apoyos recibidos desde todo Chile y el extranjero. ¿Quién se esperaba manifestaciones en Arica, Iquique, Melbourne, Barcelona, Buenos Aires… ? De verdad, esto ha sido muy emocionante.
Así como Endesa con asesoría de Tironi pretendía hacer pasar el proyecto que luego se transformó en HidroAysén, en “proyecto país”, gracias a la siniestra conducción de los ejecutivos de HidroAysén y el actual gobierno ha pasado a ser una épica “causa país”, de esas que los abulizados y farandulizados chilenos hace mucho rato no salían a defender a las calles.
Y cuando el mismo ministro del interior intenta bajarle el perfil a esta causa tildándola de “oportunismo y poca racionalidad” es porque a su propia racionalidad política le hace falta un ubicatex.
Bienvenidos quienes “sueñan con un mundo mejor y creen en la fuerza del espíritu, a los comprometidos con la naturaleza y el prójimo” (Juan Pablo II), quienes se la juegan por una Patagonia libre, viva y bella, quienes levantan y luchan por esta causa país, por ética, idealismo, utopía y topía, enfrentando al poder establecido y al cruel e impersonal mundo del dinero. 

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EL BULLING TELEVISIVO A PATAGONIA SIN REPRESAS
Por: Carlos Pérez Alvarado
La cobertura de la TV chilena al proceso de tramitación y posterior aprobación del proyecto HidroAysén es digno de un urgente análisis que, por desgracia, no se ve por ninguna parte. Obviamente no es esperable una autocrítica, e.d. los canales nacionales no se denunciarían a sí mismos de un sinnúmero de situaciones anómalas que van desde el atropello al derecho que tenemos todos los chilenos a estar oportuna y objetivamente informados, hasta graves faltas a la ética profesional. No es calumnia afirmar que la TV chilena, en este importante asunto, ha tenido una conducta realmente vergonzosa.
Antes del 9 de mayo, el día de la aprobación, la TV apenas prestó interés a la culminación de un proceso de casi 3 años de tramitación ambiental de un proyecto que puede cambiar el destino de nuestra región, aunque no dejó pasar una estridente denuncia relacionada con un ataque con piedras a la casa de una empleada de esa empresa, responsable que no ha sido encontrado pero a quien se le vinculó, sin pruebas, con el movimiento Patagonia sin Represas (PSR) imputándole además a éste la generación de un imaginario clima de violencia y presión indebida, antes de la votación. Eso sí salió en todos los canales, en cambio una investigación periodística seria acerca de los efectos y consecuencias que esta decisión conlleva brillaron por su ausencia. Tampoco tuvieron la intención de dedicar un par de minutos, al menos, para exponer la cantidad impresionante de anormalidades que ha tenido todo el proceso en el marco de la institucionalidad, vulnerada sin pudor por el Gobierno en favor de la empresa, incluyendo cambios de informes, extrañas inhabilitaciones y comentarios imprudentes e ilegítimos del M. del Interior, entre otras.
Para el día de la votación los canales enviaron sus equipos de prensa a cubrir solo la sesión de la Comisión de Evaluación Ambiental (CEA) y los eventuales enfrentamientos que se producirían si el descontento llegaba a mayores. Y eso lamentablemente fue lo que sucedió. Era sorprendente e inédito ver la pantalla de los televisores dividida en dos partes, una que decía Coyhaique y la otra Plaza Italia, en donde se mostraban violentos disturbios desarrollándose en forma simultánea. En otras partes de Chile estas batallas campales entre las fuerzas especiales de la policía y grupos de personas que los enfrentan (incluyendo las que se originan por motivos deportivos), con las consecuencias previsibles, son desconocidas en nuestra región, sin embargo para la prensa que viajó desde Santiago, Hidroaysén se trata de un conflicto más que, seguramente, terminaría en unos pocos días, y a otra cosa mariposa.
Posterior a la decisión, el país, y en forma indirecta, apenas pudo enterarse de las gigantescas manifestaciones que desató la aprobación de las represas y de las marchas organizadas en numerosas ciudades y pueblos de Chile. Estas expresiones de descontento por la medida adoptada por la CEA fueron exhibidas mañosamente con imágenes de desordenes y represión. El viernes 20 de mayo, entre 40 y 60 mil personas de todas las edades desfilaron por casi 3 horas de manera absolutamente pacífica por la Alameda en la capital al ritmo de tambores y lienzos alusivos a la defensa de esta joya de la naturaleza llamada Aysén, pero nuevamente apareció la violencia y prácticamente todos los programas de noticias, como si estuvieran en cadena nacional, se dedicaron a relatar y repetir hasta el cansancio escenas del vandalismo desatado esa noche en las cercanías de la Moneda.
Deben ser poquísimos los chilenos que aún no han visto la impresionante imagen de un desquiciado golpeando a un funcionario de carabineros con un skate, el cual hasta el día de hoy no ha podido ser ubicado para que sea llevado a los tribunales y responda qué tiene que ver su actitud con la defensa de la Patagonia. Este acto condenable copó, por cierto, todos los noticiarios y es de lo único que se habló durante días. El 21 de mayo se sumó la accidentada cobertura del discurso del Presidente de la República en Valparaíso, en medio de nuevas manifestaciones programadas a esa misma hora en todo Chile. Tristemente la marcha en el puerto, a la que asistieron cerca de 30 mil personas, también derivó en disturbios, con los que se matizó el decadente espectáculo protagonizado por la clase política en el Congreso, que sí tiene su espacio asegurado en los noticiarios con sus disputas tan alejadas de la gente. Hipócritas chapitas, lienzos que eran tironeados, panfletos que volaban y gritos destemplados de individuos indignados por el incumplimiento de otras demandas, fueron comidillo de la TV por algunos días, dejando de lado el tema de fondo. Las protestas de miles de personas en Concepción, Valdivia, Curicó, Rancagua, Talca∑, todas absolutamente pacíficas no las mostraron jamás, menos las organizadas en otras ciudades del mundo. La columna de más de 3 mil ciudadanos, algo nunca visto en Coyhaique, o los que desfilaron bajo la lluvia en P. Aysén, en Cochrane, en Cisnes∑ ni siquiera fueron mencionadas.
La frase de Joaquín Lavín; "La gente no quiere paros ni marchas, porque siempre terminan en violencia" parece ser clarificadora y representa nada menos que una nueva campaña del terror, para que la gente lo piense dos veces antes de salir a manifestarse, mientras las autoridades políticas, ¡Vaya coincidencia!, continúan actuando como verdaderos relacionadores públicos en defensa de Hidroaysén, con total impunidad y entera complicidad de esos medios. Es evidente que lo que están buscando las autoridades gobernantes es que el asunto Hidroaysén pase lo más pronto posible al olvido, y si aún insisten en protestar, está la TV que advierte con insistencia lo peligroso que puede ser salir a gritar por una causa que creen noble, constituyéndose esta actitud en un verdadero "bulling" televisivo en contra del Movimiento PSR.
Si hubiera que encontrar una explicación a esta virtual censura, tergiversación y criminalización de la protesta ciudadana, quizás la respuesta se encuentra justamente en el momento en que los presentadores del noticiario central dan paso a los comerciales que financian sus operaciones, ahí uno puede comprobar que los avisos publicitarios de Hidroaysén, emitidos en todos los canales, dicen exactamente lo mismo que afirman el presidente, sus ministros y subalternos en la región de Aysén. Quien crea que no existe una relación impropia entre el gasto de Hidroaysén en publicidad, coincidentemente recontratada luego de las protestas que causó su aprobación, y el manifiesto intento de acallar el repudio del 75% de los chilenos a tal iniciativa empresarial, quiere decir que todavía no se entera que TV chilena ha sido secuestrada por el poder político-empresarial para convertirla en una industria de telebasura que hace mucho, mucho rato, dejó de cumplir su rol esencial de informar objetivamente.

http://www.radiosantamaria.cl/rsm/component/content/3552.html?task=view



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Repercusiones del 21 de Mayo

Peter Hartmann, Director Codeff Aisén,
Coordinador Coalición Ciudadana por Aisén Reserva de Vida

El 21 de mayo, mientras todo Chile se manifestaba contra HidroAysén, el Presidente de la República hacia oídos sordos y entregó un nuevo espaldarazo a Endesa (controlada por la italiana Enel) y Colbún (Matte-Angelini) impulsores de ese megaproyecto y también a las contaminantes termoeléctricas. Ante las protestas, incluso ante sus narices, espetó enojado que, “No podemos decir que necesitamos energía, consumirla abundantemente y al mismo tiempo oponernos a todas las fuentes que la generan”. Estas expresiones son una nueva forma de no querer ver ni escuchar los argumentos técnicos que desde universidades y quienes sí han estudiado acabadamente el tema le han estado mostrando desde hace más de dos años. Por lo demás, esa energía es para el abundante consumo de la expansión minera transnacional y solo marginalmente para los chilenos. ¿O es que el ministro de energía y demás asesores nada le han transmitido al presidente sobre que sí hay alternativa a la destrucción y contaminación del país? ¿Y en que quedaron las promesas electorales del 20% en energías renovables no convencionales en la matriz energética? Vale recordar, que gracias a esas promesas y de que esa sería la prioridad del gobierno, lograron neutralizar y ganarse a los opositores a las represas en la Patagonia.  
Ahora, junto con hacerse el sordo y ciego ante el clamor ciudadano y los argumentos técnicos, el presidente opta por jugársela por mantener el oligopolio eléctrico y monopolio sobre los derechos de agua. Es más, como si fuese poco, propone una solución estatal a la línea de transmisión para hacer viable esos resistidos megaproyectos ¿Porque de eso se trata no? Y perdonen, pero a estas alturas tenemos mucho porqué ser mal pensados.
Esta bien, al gobierno no le importa que tres cuartas partes de los chilenos este en contra de esos proyectos, no le importa ser impopular, y tampoco le importa al presidente incumplir sus promesas y desechar las propuestas y estudios técnicos que le estamos haciendo y mostrando desde la ciudadanía. Si eso no les hace mella, en el caso Barrancones al menos le importó, al presidente, la trasgresión de un área de conservación. Entonces ¿Qué hay del mapa que se le encargó al Ministerio de Bienes Nacionales para evitar  proyectos energéticos en y cercanos a áreas de conservación? ¿Por qué no nos van a decir también que HidroAysén no afecta a ningún parque nacional, ni Reserva de la Biósfera, ni al ordenamiento territorial con un Área de Conservación Ambiental y Cultural, Zona de Interés Nacional para el Turismo, varios monumentos nacionales y zonificación del borde costero?  Para que hablar del sitio de Patrimonio Mundial Natural Hielos y Archipiélagos Patagónicos, el que por lo visto no se atreven o no quieren  enviar a UNESCO. ¿Es que la motivación de proteger la naturaleza del presidente solo quedará en su propia propiedad de Tantauco y de un lugar donde le gusta ir a bucear como es Barrancones?
Si el gobierno cree que va a tapar el sol con un dedo, a la larga se quedará solitario con los impulsores de la destrucción y contaminación de Chile y además deberá hacerse responsable de la radicalización  del conflicto.
Como ya expresamos en la columna anterior, este tipo de proyecto antiético e intrínsicamente violento, solo avanza  y se impone contra la voluntad de la ciudadanía por la fuerza, la mentira y la corrupción, lo cuál también es una forma de violencia y el origen de ella. Esa forma de actuar indudablemente incita a la espiral de la violencia; echarles la culpa a otros, sin evitar los actos propios que llevan a, o detonan la violencia  y/o llevan a radicalizar el conflicto, es harto hipócrita.
Y volvemos a repetir, nuestra “causa país” es épica y ética, por lo cual excluye la acción violenta, quien no quiera entender eso, se colude con la violencia del sistema y de este tipo de proyecto.
Es más, nuestro comportamiento público siempre ha sido no violento y nadie podrá demostrar lo contrario, por lo cual nos extraña que cierto personaje que desprestigia a la política y que suele destacarse por termocéfalo se crea con el derecho a venir a darnos lecciones.

http://www.eldivisadero.cl