Argentina y Chile se preparan para la posible erupción del volcán Copahue

Una oscura fumarola sigue saliendo del Copahue, el volcán de casi tres mil metros de altura que se alza en la frontera central entre Argentina y Chile. Ambos países han declarado la alerta roja y unas tres mil personas han sido evacuadas de las cercanías del volcán. El Copahue podría hacer erupción en cualquier momento.
Aunque no hay cenizas en el cercano complejo vacacional de Caviahue y la pluma de vapor ha descendido en los últimos días, la actividad sísmica ha aumentado. En las últimas 24 horas ha habido 455 movimientos telúricos por hora en promedio, un parámetro que sugiere que hay un ascenso de magma. De acuerdo con un informe del Observatorio Volcánico de los Andes del Sur, la erupción podría ser mayor que la de 2012, cuando el Copahue lanzó cenizas, gases y humo negro a más de un kilómetro y medio de altura.
El Copahue está en el cinturón volcánico de Los Andes, que se extiende por Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile y Argentina. Este cinturón está segmentado en cuatro grandes arcos volcánicos continentales. El volcán Romeral, en Colombia, es el volcán más norteño del cinturón, mientras que el más sureño es el volcán Fueguino. El Nevado Ojos de Salado, de casi siete mil metros de altura, es el volcán activo más alto del mundo.
---------------------------------
Las razones del volcán


Silvana Melo (APE)

Cuando la tierra tiembla de miedo a sus pies. Cuando el cielo manda olor a azufre y no es el demonio. Cuando la lluvia que llueve es ácida y gris. Cuando el pillán ronca como dormido pero no está dormido. Cuando abre la boca y humea. Y se prepara para regurgitar. Cuando se mueve el mundo que ellos pisan, en los tobillos de la cordillera, los mapuches de Huayquillán saben que el volcán está exasperado.
Los ancianos transmiten la verdad a los que van naciendo y sobreviven a una conquista del desierto que nunca acabó. El volcán Copahue, en realidad, está vivo. Es un espíritu. Un pillán. Es la cosmovisión de la comunidad, como la cosmovisión cristiana relata a un hombre bueno al que asesinaron para resucitar al día tres.
Cada comunidad mapuche está emparentada con un volcán. A Huayquillán le tocó el Copahue. Allí está toda la energía que pone en pie a los árboles y en vuelo a los pájaros. Todo lo bueno y lo malo de los hombres se arremolina en la boca del volcán. Y cuando lo malo es aluvional, se fastidia. “Cuando se le hace algo a la tierra, ella lo devuelve con señales”, dicen.
Hacía doce años que el volcán dormía. Pero el gobierno de Neuquén quiere construir una planta geotérmica en los alrededores. Los mapuches saben que sería un castigo. Que le quitarían al volcán la energía que mantiene en pie a los árboles y en vuelo a los pájaros. “Queremos que el volcán sea libre”, dicen.
En diciembre el Copahue comenzó a humear. Se despertó de visible malhumor. La obra cuesta 134 millones de dólares y la mayor parte sería aportada por el Banco Interamericano de Desarrollo. Mapuches de Huayquillán tomaron coraje y viajaron al Ombligo Civilizado para ir a las oficinas del BID en Esmeralda y Mitre y avisarles que el volcán estaba irritado. Que corren peligro las termas y el glaciar. Que la energía de la planta geotérmica serviría para poner en marcha un proyecto minero a cielo abierto. Que quitarle la energía a él es menos caro que buscar otras fuentes.
Que ni el pillán ni la comunidad Huayquillán están dispuestos a que el mal llueva ácido sobre la vida en paz.
Por eso el Copahue vuelve a toser con reflujo en estos días. Por eso tiemblan los valles otra vez.
Son las razones del volcán.

Entradas populares de este blog

¿Quién es Erick Saracho? La historia del ambientalista que defiende la Riviera Nayarit

La oligarquía del plástico: apenas 7 países y 18 empresas dominan su producción

Megapinería en la Patagonia Argentina: Invasión territorial, incendios y falta de agua