jueves, 31 de diciembre de 2015

La información no es más que la corrupción de la sabiduría


“La creencia de que todo se resuelve con más ciencia, más tecnología, más medios, más desarrollo... es pura y simplemente una superstición.” Entrevista con Agustín López Tobajas

De nada sirve cambiar las energías contaminantes por energías limpias si el hombre no empieza por limpiar su alma. Una actitud espiritual correcta da lugar (en términos generales y dentro de ciertos límites) a una relación correcta con el mundo físico, pero no está tan claro que lo inverso sea siempre tan cierto.

No tengo conocimientos técnicos y no puedo —ni, a decir verdad, me interesa— responder desde una perspectiva técnica, así que mi aportación debe ser de índole más bien “humanista”. No quiero calcular índices de riesgo, calibrar costes, ni cuantificar nada. Creo simplemente que toda intervención sobre la naturaleza realizada con los medios de la moderna tecnología da lugar a más problemas de los que resuelve. Hemos obtenido energía para poner a funcionar todos nuestros inventos, pero, para lograrlo, hemos acumulado unas colosales bombas radiactivas que —lo estamos viendo—, un día u otro, estallan. Hemos acabado con ciertas enfermedades, es verdad; pero para conseguirlo —aparte de generar otras nuevas— ha habido que crear un sistema que está consiguiendo acabar con el planeta. Por cada problema, real o ficticio, que la tecnología actual aparentemente resuelve surgen otros diez, mucho más graves que los inicialmente planteados. Desde un punto de vista global, lo peor no son los problemas que actualmente existen; lo peor son los remedios que se nos ocurren.
Además, aun suponiendo que la geoingeniería fuera eficaz, la eficacia no puede ser el criterio supremo de la acción. La eficacia debe estar subordinada a la moral, que no es —o no debe ser— el sometimiento a un conjunto de leyes arbitrarias, sino la adecuación de la conducta a la naturaleza esencial del ser. Cuál sea esa adecuación, incluso cuál sea esa naturaleza esencial, puede tal vez no estar claro, pero sí lo está lo que con seguridad no lo es: pretender ejercer de demiurgos, modelando el universo según los delirios megalomaníacos de nuestras mentes enfermas. Y eso es lo que Occidente lleva haciendo desde hace por lo menos siglo y medio. La geoingeniería es el último desvarío de los doctores Frankestein de nuestros días.
Confiar en la tecnociencia para resolver los problemas actuales de la naturaleza es como poner los lobos a vigilar el rebaño. Resulta penoso ver a algunos saludando alborozados que una región del planeta se coloque bajo “protección científica”. La creencia de que todo se resuelve con más ciencia, más tecnología, más medios, más desarrollo... es pura y simplemente una superstición.
Aunque a algunos les pueda parecer absurdo, pienso que, en última instancia, la solución —si la hubiere— a la llamada “crisis ecológica” pasa necesariamente por una experiencia interiorizada de lo real radicalmente distinta a la que subyace en los planteamientos concordantes de la razón científica y la razón sociológica. Pues el mundo que éstas nos proponen, el mundo que hace posible la geoingeniería, el mundo de la experiencia hoy en día común, no es el mundo real. Se nos ha arrebatado lo real, sustituido ahora por un simulacro en el que la técnica y la ciencia, mejor o peor, “funcionan”. Esto genera una ilusión de realidad con un poder de convicción al que no es fácil sustraerse, pues no se echa de menos aquello que se ha olvidado y a lo que ya no se tiene acceso. En mi opinión, entender esto en profundidad es crucial. Para ello no basta una “concienciación” eco-socio-política, ni tampoco unos planteamientos religiosos, ni, mucho menos, unos conocimientos científico-técnicos.
Hemos olvidado algo fundamental: que la dignidad humana no se mide por lo que el hombre es capaz de acumular sino, justamente al contrario, por aquello de lo que es capaz de prescindir, por todas las cosas inútiles o superfluas a las que sabe renunciar para poder centrarse en lo esencial. Una sociedad sana sería una sociedad que reduciría al mínimo sus necesidades materiales y, por tanto, sus medios técnicos; sería una sociedad capaz de conformarse con lo estrictamente necesario. Parece que ahora hay mucha preocupación por hacer compatible el equilibrio ecológico con el desarrollo y la riqueza. Yo creo que con lo que habría que hacer compatible el equilibrio natural es con la sencillez y la austeridad; y eso, por cierto, no plantea ningún problema ni exige ningún esfuerzo; no requiere ningún «más»; en realidad, ni siquiera requiere ningún «hacer»: se hace por sí solo. Me parece que estaríamos física, mental y espiritualmente más sanos si, en lugar de plantearnos siempre lo que tenemos que hacer, nos planteáramos también lo que tenemos que dejar de hacer. 

Traductor especializado en tradiciones espirituales. En colaboración con María Tabuyo, dirigió la colección Orientalia (Paidós), creó y dirigió la revista Axis Mundi, y, posteriormente, el Círculo de Estudios Espirituales Comparados. Es autor del Manifiesto contra el progreso. Fuente: http://www.agendaviva.com/ArticulosDetalle.aspx?idArticulo=24859&IdRevista=24827&Agust%C3%ADn-L%C3%B3pez-Tobajas

Nada volverá a ser igual en América Latina


Crisis de los gobiernos progresistas y nuevos movimientos sociales


El que termina fue el peor año para el progresismo latino­americano, a tal punto que los gobiernos que habrá en 2016 no se parecerán a los que había en 2014. Pero el año que termina es, paradojas de la vida, un momento clave en la recomposición de los movimientos antisistémicos de la región.
La caída de los gobiernos progresistas es un episodio largamente anunciado. La campana repicó dos años atrás y emitió dos sonidos bien distintos. La abrupta caída de los precios de las commodities fue entendido como un fenómeno pasajero, pero con el tiempo desbarató presupuestos que habían sido elaborados con el barril de petróleo a más de cien dólares.
Un desastre económico largamente anunciado, porque en la década progresista los gobiernos profundizaron la dependencia de la soja, los hidrocarburos y los minerales. Brasil incluso, el único país industrial de la región sudamericana, vio marchitarse su industria mientras engordaban las exportaciones de mineral de hierro, carne y soja a cambio de productos elaborados chinos.
Agotamiento de un modelo
Las llamadas ‘conquistas’ de los progresismos empezaron a mostrar la hilacha de su agotamiento: bajaron la pobreza que había alcanzado niveles tremendos en el pico de la crisis, hacia 2000, pero fueron incapaces de modificar los índices de desigualdad en la región más desigual del mundo. Con la crisis, las políticas sociales están siendo fagocitadas por la inflación, el desempleo y el ajuste fiscal.
Como suele suceder, la crisis económica puso al descubierto las miserias que los años de prosperidad permitieron disimular: gestiones mediocres, corrupciones, falta de proyectos de largo plazo y exceso de declaraciones. ¿Cómo es posible que el socialismo del siglo XXI y las “revoluciones” en marcha hayan sido neutralizadas por un puñado de votos? Así y todo, nada volverá a ser igual en la región. Las experiencias que viven millones de personas pueden no coincidir con los discursos, pero siempre dejan sedimentos.
Para quienes creemos que la historia la hacen los pueblos y que los movimientos sociales juegan un papel central en los cambios, 2015 ha sido un año de alegrías. En Argentina se mostró la enorme potencia del movimiento de mujeres, en junio, cuando 350.000 salieron a la calle en Buenos Aires bajo el lema “Ni una menos”, en rechazo a la violencia machista; así como las 65.000 que se concentraron en Mar del Plata, en el 30º En­cuen­tro Nacional de Mujeres.
La lucha de los estudiantes secundarios en São Paulo, con la ocupación de 200 centros de estudio en rechazo a una reforma educativa neo­liberal, es una muestra de que las jornadas de junio de 2013 siguen vivas en los corazones y en las avenidas brasileñas. La extensión de la lucha contra la minería al sur peruano, donde las comunidades campesinas vienen resistiendo el proyecto cuprífero Las Bambas, en Arequipa, muestra que el movimiento está lejos de agotarse en una región o ante un proyecto concreto. El reciente levantamiento indígena y popular en Ecuador contra la decisión de Rafael Correa de privar a los pueblos del manejo autónomo de la educación intercultural bilingüe es otra muestra de que los Estados no han podido disciplinar a los pueblos.
Ante el giro a la derecha de la región, el reposicionamiento de EE UU y el capital financiero, ahí están los movimientos, en pie de lucha para decir dos cosas que muchos parecen haber olvidado: con la vida no se juega, señores del capital; no usen nuestra lucha como escalera para trepar, señores progresistas. 

Las bolsas respiran tras la conferencia sobre el clima

¡Ya estamos avisados!

Investig'Action

La COP21 acaba de terminar con una retahíla de buenas intenciones que nos ofrece interesantes perspectivas. Pero las reacciones de las bolsas hacen que conservemos las cabeza fría

El infierno del desajuste climático está empedrado de buenas intenciones
Los medios han presentado el acuerdo sobre el clima alcanzado en París desde el ángulo de la euforia, de los políticos radiantes, de “acuerdo histórico”, “de reacciones generalmente positivas”, prácticamente sin ningún ángulo crítico. Se ha dado un gran suspiro de alivio, el planeta está salvado. En efecto, la conferencia ha supuesto una clamorosa victoria diplomática . Todos los países se pusieron de acuerdo sobre los objetivos, se ha creado un marco jurídico para hacer el seguimiento y los textos presentan pasajes interesantes sobre un enfoque global del desarrollo sostenible que no está centrado en el mercado. (1)
No es algo baladí. Pero como señala Jeffrey Sachs, consejero de Ban Ki-moon: “Es fundamental distinguir entre diplomacia e implementación” (2). El objetivo de limitar el calentamiento del planeta a 2°C e incluso a 1,5°C es encomiable, pero se trata solo de buenas intenciones a nivel planetario. Si se aplican los planes de acción de los diferentes gobiernos nacionales la temperatura del planeta más bien ascenderá 2,7°C. Y eso a condición de que se apliquen ya que estos planes no son en absoluto vinculantes. Según Sachs, en el curso de las próximas décadas se alcanzará ya el límite de 1,5°C.
Como afirma el escritor Monbiot de manera contundente y concisa, “comparado con lo que habría podido ser la conferencia es un milagro, comparado con lo que debería haber sido es un desastre” (3).
Planeta o beneficio
A fin de cuentas, en este tipo de conferencia climática todo es cuestión de dinero. Y hay mucho dinero en juego. Las 200 principales empresas petroleras, de gas y hulleras representan un valor de 4.000.000 millones de dólares en el mercado (4), esto es, tanto como el PNB total de los países de América Latina. El imperio económico y financiero de estos gigantes no sufre el menor daño. Ellos han financiado con millones de dólares la conferencia de París y los miembros de sus grupos de presión estaban sentados en la mesa de negociación.
De hecho, la opción ante la que nos encontramos es bastante simple: o bien quemamos todas las reservas de combustibles fósiles de las que disponemos y nos encaminamos a una subida de temperatura de entre 3 y 5°, lo que hará que el planeta sea muy inhabitable, o bien tratamos de mantener la subida de temperatura por debajo de los 2°C, así que solo podemos quemar entre un 20 % y un 40 % de las reservas (5).
Si los gigantes de la energía tienen que dejar intacto entre el 60 % y el 80 % de sus reservas, el valor comercial de sus reservas se derrumbará, estas empresas perderán toda su solvencia y caerá el precio de sus acciones. Por lo tanto, había que examinar cómo iba a reaccionar las bolsas después de la conferencia sobre el clima.
¡Las bolsas respiran aliviadas!
Con un acuerdo climático adecuado las acciones de las empresas de energías fósiles deberían haber caído mientras que las de las empresas de energía verde deberían haber subido. Las bolsas no han reaccionado en absoluto de esta manera.
Después de la conferencia sobre el clima las acciones “verdes” solo han ganado entre un 1,5 % y un 2%, mientras que las acciones de gas y petróleo solo bajaron medio porcentaje (6). Ni siquiera han sufrido contrariedades las acciones de la principal culpable, la industria del carbón, todo lo contrario. Mientras se preparaba la conferencia estas acciones bajaron constantemente debido al temor a una conferencia que impusiera unos acuerdos vinculantes, pero en cuanto acabó la conferencia la tendencia a la baja se detuvo (7). ¡Uf! 
Los presidentes de la industria fósil están más bien tranquilos tras la conferencia. No creen que los acuerdos alcanzados tengan un impacto directo sobre sus negocios. “Por hablar francamente, no estamos demasiado preocupados. El acuerdo no cambia gran cosa en este momento”, afirma un presidente de la industria del carbón (8). Un presidente de una empresa petrolera afirma que “la industria tiene otras preocupaciones en este momento, sobre todo, el bajo precio del petroleo”. (9) Un cuadro superior de una empresa de energía verde prevé para su empresa “pocos cambios significativos en los próximos 4 a 5 años” (10).
Los monopolios energéticos, y con ellos los mercados financieros y los accionistas, afirman felices que el mundo político no cumplirá lo prometido. “Shall we save the planet? No, we should, but… unfortunately the profit stands in the way” [“¿Salvaremos el planeta? No, deberíamos hacerlo pero, por desgracia, se interpone el beneficio”]. Sin lugar a dudas, el desenlace de la conferencia sobre el clima se podría resumir así.
Los pueblos van a cambiarlo todo
El problema es indudablemente que no esperamos demasiado de las autoridades. Según el FMI, los gobiernos nacionales subvencionan cada año al sector de la energía fósil con 5.300.000 millones de dólares (incluidos los costes procedentes de la contaminación del aire). Esa cantidad es mil veces la cantidad que gastan en investigación y desarrollo de las energías renovables y 50 veces el montante que los países ricos conceden a los países en desarrollo para su lucha contra el calentamiento climático. (11) Esta enorme desproporción refleja la preferencia de los poderosos lobbies y las relaciones de fuerza a nivel mundial. Por muy bien gestionada que esté, una conferencia sobre el clima no va a solucionar nada de ello.
La salvación del planeta dependerá de la lucha que venga de la base, en cada país por separado. Como afirma Claudia Salerno, embajadora de Venezuela en Bélgica y negociadora climática, “los acuerdos de París cambian algunas cosas, pero los pueblos van a cambiarlo todo”.
Habrá que obligar a los poderes públicos y a los gigantes de la energía a dar prioridad al planeta sobre el beneficio. La parte más importante de esta tarea todavía está por empezar. Es una lucha contra el tiempo.
Notas:
(7) Uno de los dos gráficos muestra la evolución de las acciones de Peabody (industrie hullera) y de BP (industrie petrolera) respectivamente durante el mes pasado: http://seekingalpha.com/symbol/BTU; http://www.hl.co.uk/shares/shares-search-results/b/bp-plc-ordinary-us$0.25/share-charts
Traducción del neerlandés al francés: Anne Meert para Investig'Action
Fuente: http://michelcollon.info/Les-bourses-respirent-apres-la.html?lang=fr - Traducido del francés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos




Agujero de la capa de ozono en la Antártica registró máxima amplitud en diciembre



El cuarto agujero más grande del planeta registró una extensión de más de 10 millones de kilómetros cuadrados.
“El tamaño del agujero fluctúa de año en año y por lo general es más grande después del frío del invierno y el más pequeño tras el verano (no olvidar que las estaciones son opuestas en el hemisferio sur). Desde octubre se han obtenido medidas record de crecimiento.” 
A comienzos de diciembre la expedición científica del Instituto Antártico Chileno (Inach) y la Universidad de Santiago (Usach) llegaron hasta el glaciar Unión para medir en terreno el agujero de ozono en el continente blanco. De acuerdo a los especialistas, el Dr. Raúl Cordero y el Dr. Alessandro Damiani, líderes de la investigación, diciembre de 2015 pasará a la historia como el registro de la mayor extensión del agujero de la capa de ozono en la Antártica, alcanzando una dimensión de más de 10 millones de kilómetros cuadrados, es decir más del doble del promedio obtenido para las últimas tres décadas en estas mismas fechas.
Desde que existen datos satelitales al respecto, este agujero ha sido catalogado como el cuarto de mayor extensión en el planeta. La campaña de mediciones de ozono en territorio antártico comenzó el 15 de noviembre pasado, con el viaje al centro de la Antártica, con cuatro investigadores de la Universidad de Santiago y el envío de alrededor de 600 kg de equipamiento de la mejor tecnología radiométrica disponible. Según detalla el Dr. Cordero, al igual que en ocasiones anteriores, la campaña de este año contó con el apoyo del Inachy se llevó a cabo hasta mediados de diciembre en el “Estación Científica Polar Conjunta Glaciar Unión”, gestionada conjuntamente por las tres ramas de las Fuerzas Armadas. La estación está ubicada en la latitud 79 Sur, a unos 1.000 km del polo sur.
“La depleción o agotamiento en la capa de ozono es primariamente provocada por la presencia en la estratósfera polar de sustancias ‘destructoras de ozono’, generadas por actividades industriales en latitudes medias”, explica el Dr. Cordero.
El investigador indica que la destrucción masiva de ozono estratosférico que anualmente ocurre sobre la zona antártica entre septiembre y diciembre es favorecida por la coincidencia durante la primavera de muy bajas temperaturas de la estratósfera antártica y del vórtice polar antártico, que tiende a evitar que el ozono de otras latitudes cierre el agujero. “Cuando las temperaturas suben al final de la primavera, cesa la destrucción masiva de ozono, mientras que el debilitamiento del vórtice polar permite que ozono de otras latitudes cierre el agujero”, afirma Cordero.
Cómo afectará al clima de la Antártica en el futuro
El investigador de la Universidad de Santiago destaca además los efectos en el clima que podrían originarse de las variaciones futuras en la columna de ozono. “La evolución del agujero podrían influir en el balance energético de la Antártica. La depleción de ozono ha afectado la temperatura estratosférica y está correlacionada con variaciones en los vientos y en la temperatura superficial medida en la Antárctica durante los últimos decenios. Por lo tanto, una mejor comprensión de la interrelación entre cambio climático y Agujero de Ozono es necesaria. Ese es el objetivo ultimo de nuestro trabajo”, concluye el científico.
Fuente: veoverde.com

Chile: El proyecto Vizcachitas y el conflicto por el recurso hídrico en la cuenca del río Putaendo


La comunidad se opone a la eventual operación minera por el impacto que podría acarrear sobre el río Rocín o el estero de Chalaco, alimentadores de la cuenca.
Andes Copper es una minera canadiense que pretende desarrollar el proyecto de cobre y molibdeno Vizcachitas en plena cordillera, al inicio de la cuenca del río Putaendo. Una idea que podría traer empleo, pero que ve cada día más difícil lograr su “licencia social”.
En la nota publicada por La Segunda se detalla que la comunidad de Putaendo está levantada en contra de la eventual operación minera por el impacto que podría acarrear sobre el río Rocín o el estero de Chalaco, alimentadores de la cuenca. En el primer cauce, la empresa desea instalar una central de pasada de 28-30 MW para la cual inscribió los derechos hídricos. Y en el segundo, la comunidad teme que se instale el yacimiento a rajo abierto y un tranque de relaves.
En el vespertino se consigna además que los vecinos creen que en una comuna donde hoy rige un decreto de escasez hídrica, prevén que la minera capte la poca agua que hoy alimenta a la agricultura.
Además se resalta que Andes Copper ha intentado convencer a los líderes de la comunidad de que el proyecto es sustentable.
Sin embargo, el alcalde Guillermo Reyes, “existe un serio riesgo de que la minera, con sus derechos no consuntivos, seque el río Rocín, generando daños irreparables en las zonas agrícolas o de regadío de frutales”. Además, ve otros efectos no ponderados como “la presencia de relaves en la zona, que podrían contaminar las napas subterráneas” e incluso un eventual daño a los glaciares del sector Los Patos, que vincula incluso al patrimonio histórico.
Adicionalmente, en la misma zona, los opositores buscan acreditar la presencia de huemules, lo que podría implicar una verdadera cortina sobre el área cordillerana.
“Nuestra comuna no tiene vocación minera y no permitiremos este proyecto en la zona. Es un tema resuelto: no queremos perder nuestra agua”, sostiene el alcalde, quien coordinó una nueva marcha masiva contra la minera, señala la nota publicada por La Segunda.
El potencial del depósito
Vizcachitas es un proyecto conocido por los geólogos desde hace muchos años, ubicado en un cinturón rico en metales, vecino a Los Pelambres por el norte, y Andina y Los Bronces por el sur.
Desde la década de los 80 que hay empresas circulando para explotarlo. Pero no ha pasado de la fase de prospección.
El año pasado, Andes Copper desarrolló un estudio conceptual, con el fin de definir la disponibilidad de cobre en la zona, donde estimó una producción anual de entre 50.000 y 180.000 toneladas de cobre fino anual, que al menos por 28 años podría entregar ventas por unos US$600 millones al año.
Alto impacto
Conscientes de la oposición que enfrenta, la minera trata de resaltar los beneficios que un proyecto así traería para la economía de Putaendo. De partida, que generaría cerca de 1.500 puestos de trabajo.
“Comprendemos la preocupación de los ciudadanos por lo que ocurra en la zona. Sabemos que muchas veces se generan ciertas dudas en las personas ante proyectos de este tipo, principalmente por falta de información”, apunta Antony Amberg, CEO de Andes Copper.
Respecto al fondo de la disputa, la pelea por los recursos hídricos, Amberg explica que de ir adelante con el yacimiento, requerirían 330 litros por segundo de agua, en el caso de que la decisión sea llevar adelante el proyecto más pequeño, de unas 50 mil toneladas de cobre anuales. Hoy solo poseen derechos de agua por 250 litros por segundo de la cuenca vecina del Aconcagua. “No tenemos ni nunca hemos tratado de comprar derechos de aguas consuntivos en el río Putaendo”, explicó el ejecutivo, quien aseguró que están evaluando opciones para minimizar el consumo hídrico.
Por lo pronto, Amberg asegura que el proyecto se encuentra en una fase preliminar y que sólo “si el proceso ambiental y social finalmente se aprueba, recién el 2020 podríamos tomar la decisión de construir. Pero yo creo que es más realista hablar de 2021 ó 2022, augura.

Comunidades mapuche acudirán a Tribunal Ambiental por proyecto MAPA de forestal Arauco


Al Tribunal Ambiental recurrirán las comunidades mapuche que perdieron este lunes el último recurso administrativo para evitar la construcción del Mejoramiento y Ampliación de la Planta Arauco.

Por unanimidad, el Consejo de Evaluación Ambiental rechazó el recurso que presentaron cinco comunidades mapuche, en contra de la votación favorable del Mejoramiento y Ampliación de la Planta Arauco, MAPA.
Recordemos que la abogada Paula Villegas presentó un recurso en el que pedía que se dejara sin efecto la votación favorable al proyecto, porque a su parecer no hubo un proceso de consulta indígena. Sin embargo, este argumento no fue acogido por los miembros del consejo.
A raíz de esto, Villegas reconoció que se acabaron las posibilidades administrativas y sólo queda recurrir al Tribunal Ambiental de Valdivia.
Pablo Gutiérrez, vocero de los comuneros, aseguró que para ellos es complejo continuar con su vida, por las plantaciones forestales.
La Ampliación de la Planta Celulosa Arauco significará una inversión superior a los 2.300 millones de dólares y se señala que en el período de construcción permitirá contratar a cerca de cuatro mil personas.
Fuente: Radio Bio Bio

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Manifiesto contra el progreso


Un programa de decrecimiento, que a nivel individual siempre puede tener, sin duda, su sentido, a nivel social se convertiría, sin una conciencia generalizada que lo sustentase, en otra nueva utopía algebraica, en una receta ‘alternativa’ más que añadir a la interminable lista de programas, institucionales o revolucionarios, para fabricar la felicidad.

Decrecer significa lo inverso de crecer y no otra cosa: decrecer es tener cada vez menos, es sustituir el asfalto por tierra, es abolir la informática, acabar con la televisión, tener cada vez menos periódicos, dejar de fabricar la infinidad de cosas estúpidas que no se necesitan absolutamente para nada, consumir cada vez menos. En definitiva, tener menos para ser más.
Naturalmente, la realización de tal posibilidad a escala social sería un milagro sin parangón en la historia conocida de la humanidad. Ciertamente, el hombre actual, tan moderno, tan libre, tan progresista, tan dueño de sí, puede desintegrarse si le desconectan de la televisión, del automóvil, de la prensa diaria, del teléfono móvil y de internet.


Lo que conmúnmente se llama ‘realidad’ no es sino un colosal entramado de ficciones, mantenido en pie por la acción manipuladora de la publicidad y los medios de información, y alimentado por el ciudadano ‘medio’, entregado a la superstición de la noticia y el culto a la exterioridad. Somos sencillamente superfluos. Una sociedad que hace del aspecto físico, el dinero y el prestigio social, del deporte, la gastronomía y la moda sus divinidades domésticas, no supera los mínimos necesarios que confieren derecho a la existencia.
La actual unificación del mundo no permite siquiera contemplar el final de nuestra civilización como un trauma normal; en una sociedad globalizada, las catástrofes son inevitablemente globales. Con todo, si no hay lugar al optimismo, tampoco lo hay al pesimismo, pues la catástrofe, en definitiva, no es que Occidente se hunda, sino que subsista.

Para saber más: Manifiesto contra el progreso. Agustín López Tobajas. 2005.

Argentina/Inundaciones en el Litoral: La mano humana tras el agua


Las lluvias debidas al fenómeno de El Niño explican parte de las inundaciones, pero no son la única clave de lectura posible a la hora de deslindar qué causa las catástrofes, opinan activistas que mencionan responsabilidades políticas y empresarias.
Por Darío Aranda
Desmontes, destrucción de humedales, cambios en el uso del suelo y represas son algunos de factores que contribuyeron a la inundación que afecta al Litoral. Así lo afirmaron organizaciones sociales y ambientales que, además de a las abundantes lluvias, apuntaron a las responsabilidades de sectores empresarios y políticos, y al avance de la frontera agropecuaria. “Si no se toma en serio el proceso de cambio climático y si se continúa con la expansión de la frontera agrícola, los escenarios catastróficos serán aún más incontenibles”, alertó Jorge Daneri, de la ONG ambiental entrerriana M’Biguá.
“Entre Ríos está, en el corto y largo plazo, ante la posibilidad de una sucesión de catástrofes hídricas y climáticas irreparables”, alertó en agosto pasado Jorge Daneri, de la Fundación M’Biguá, Ciudadanía y Justicia Ambiental. Daneri enumeró trece factores que conducían a un desastre ambiental; uno de ellos: “Entre Ríos apostó en los últimos 20 años al modelo sojero y simplificador del uso de la tierra, devastador de la diversidad biológica, en montes y ríos, con un claro impacto hídrico”.
El 24 de diciembre, con la inundación ya desatada, Daneri señaló que lamentaba haber tenido razón. Cuestionaba que los gobiernos no hubieran escuchado las advertencias de organizaciones sociales, denunció que “la política siempre actúa en la emergencia, con el asistencialismo” y nunca apunta a las causas de la inundación.
Daneri, que hace más de veinte años investiga sobre los ríos del Litoral, precisó la confluencia de factores en la actual inundación: proyectos hidroeléctricos aguas arriba (Brasil) y la falta de protección a los humedales que actúan como reguladores de caudales. “Brasil ha destruido el río Paraná en su cuenca. Ahora el río Uruguay se encuentra en terapia intensiva con decenas de represas hidroeléctricas construidas, en construcción y planificadas”, alertó Daneri y afirmó que las represas “no sólo no regulan las crecientes, sino que las vuelven más catastróficas”. Llamó a la urgente puesta en funcionamiento de un comité de cuencas entre Paraguay, Argentina, Brasil y Uruguay.
Distintos sectores reconocen la influencia del fenómeno de El Niño, un patrón climático que implica cambios en la temperatura de las aguas en la parte central y oriental del Océano Pacífico tropical e impacta directamente en la distribución de las lluvias en las zonas tropicales. Las organizaciones socioambientales coinciden en ese factor, pero también puntualizan en las responsabilidades de sectores económicos y políticos.
Federico Kopta, biólogo y parte del Foro Ambiental de Córdoba, cuestionó que se apele a la “alternativa más fácil de echarles la culpa a las lluvias”. Apuntó al cambio de uso del suelo, por desmontes e implantación de cultivos, desde soja hasta pinos, como existe en el Litoral. “Esto cambia drásticamente la dinámica hídrica, generando una menor retención de agua y un incremento de la erosión”, afirmó.
Otro factor humano determinante es la ocupación de lugares inundables. “Si no existen obras de prevención, el agua volverá a buscar el lugar que le pertenece. Y si allí hay ciudades, volverán a ser inundadas”, advirtió Kopta.
Daneri, de la Fundación M’Biguá, apuntó a “negligencia, falta de medidas gubernamentales y carencia de obras” para enfrentar la situación. Puntualizó que en Entre Ríos no funciona el Consejo Regulador de Uso de Fuentes de Agua (Corufa), nunca se reglamentó la “Ley de Riesgo Hídrico y Línea de Ribera”, aprobada en 1996 y que aborda la gestión de cuencas de ríos, y el delta entrerriano (que es zona de humedales) fue invadido por explotaciones de soja, arroz y ganadería. Recordó que en 2004 un fallo judicial ordenó proteger los montes nativos (de similar manera que la Ley Nacional de Bosques). “El bosque nativo ha sido destruido con la complicidad activa de los gobiernos”, denunció.
Hernán Giardini, de Greenpeace Argentina, afirmó que la deforestación es una de las principales causas de las inundaciones. Recordó que, desde 2008, en Entre Ríos se desmontaron 85.000 hectáreas y también se arrasaron miles de hectáreas aguas arriba del río, en Brasil. “Los bosques son nuestra esponja natural y paraguas protector. Cuando perdemos bosques nos volvemos más vulnerables ante las intensas lluvias y corremos serios riesgos de inundaciones”, señaló Giardini.
Recordó que desde la sanción de la Ley de Bosques (2007) hasta fines de 2014 se deforestaron dos millones de hectáreas. “La situación actual de la Selva Paranaense o Selva Misionera, atravesada por los ríos Uruguay, Paraná e Iguazú, es realmente crítica, sólo queda un siete por ciento de la superficie original de bosques, mientras que en Paraguay y Brasil ha sido prácticamente destruida”, aseguró.
La ONG Guyra monitorea desde 2010 el estado de los bosques en el Gran Chaco Americano (Paraguay, Bolivia y Argentina, cuenca de los ríos Paraguay y Paraná). En cuatro años fue desmontado 1,6 millón de hectáreas. De ese total, 532.000 hectáreas corresponden a bosques de Argentina que fueron arrasados, equivalente a la superficie de 26 veces la Ciudad de Buenos Aires.

Fuente: Pagina12 - Imagenes: www.noticiasargentinas.com.ar - www.ellitoral.com

Alerta roja: China se ahoga con su propia contaminación


“En China más de 100 millones de personas han sido conminadas a permanecer en sus casas el día de Nochebuena, después de que al menos 10 ciudades emitieran alertas rojas a causa del smog.” 

Aire irrespirable La Contaminación cubrió gran parte del este y del centro del país, por lo que las autoridades de cada provincia recibieron la orden de implementar una serie de medidas orientadas a frenar la neblina tóxica. La alerta llegó como consecuencia de que amplios sectores del país sufrieran su cuarta ola de aire asfixiante a causa de la intensa contaminación, en lo que va de este mes. Las diez ciudades más afectadas constituyen el centro industrial en expansión de Tianjin, en el noreste del país. Además, la provincia oriental de Shandong, donde viven casi 96 millones de personas y es uno de los sitios más contaminados, emitió su primera advertencia de nivel superior (alerta naranja) el miércoles 23, según anunció la oficina de medio ambiente provincial. ¿Un primer paso? Aparentemente es la primera vez que en una provincia entera se ha emitido una alerta roja, ya que China se caracteriza por no ser muy comunicativa respecto a lo que sucede de fronteras adentro de su nación, pero en esta oportunidad al parecer es tan grave el problema que los comunicados han trascendido a nivel internacional. En el centro de Xinxiang, provincia de Henan, el rango de las PM2.5 (partículas microscópicas muy dañinas que penetran profundamente en los pulmones) alcanzaron cotas que superaron los 720 microgramos por metro cúbico durante el transcurso del jueves 24/12. Dado que según la OMS (Organización Mundial de la Salud), el nivel de exposición máxima recomendado es de 25 microgramos por m3 en un período de 24 horas, la lectura alcanzó cotas que multiplican esta cifra casi 30 veces. La crítica pública mordaz sobre el manejo del gobierno de la neblina tóxica, ha obligado a Pekín a emitir las primeras alertas rojas, el nivel más alto de los cuatro con que se mide el estado del aire en ese país, aunque la capital pudo cancelar la suya propia gracias al ingreso de un frente frío que limpió gran parte del smog que la cubría. Pero en otras partes no tuvieron tanta suerte, por lo que los colegios debieron cerrar, así como las grandes fábricas y se prohibió la circulación de la mitad de los coches privados. Este problema viene azotando al país desde hace ya mucho tiempo, pero la gran mayoría lo sufre en silencio. Esta vez, al parecer ante la alerta roja emitida por la capital, muchas ciudades siguieron su ejemplo y se lanzaron a advertir a sus habitantes de que el grado de contaminación era muy alto y que por ello no se les aconsejaba salir de sus hogares, ya que ni las mascarillas resultaban adecuadas para protegerse de la polución. El problema del carbón Desde hace ya varios años, los ciudadanos de esta enorme potencia que basa su increíble desarrollo en el consumo de combustibles fósiles, especialmente el carbón (del que poseen grandes reservas) se ven atormentados por la contaminación, que hace prácticamente irrespirable el aire. En muchos puntos de China, especialmente en las zonas más industrializadas, la mascarilla es un elemento imprescindible para poder salir a la calle, ventilar una casa resulta una utopía y tender ropa al sol para que se seque es una medida impensable, ya que las prendas ennegrecen a “ojos vista” impregnándose de carbonilla. Pero las consecuencias de la contaminación no se quedan ahí; los habitantes de las zonas más polucionadas sufren de problemas respiratorios graves, agudización de enfermedades, afecciones en la piel y muchos otros inconvenientes, a los que han tenido que adaptarse como han podido, ante la inacción gubernamental para parar de contaminar. Medidas “descontaminantes” El presidente de China, Xi Jinping, ha dicho que las emisiones de CO2 del país, a las que el carbón es el principal contribuyente, llegarán a su máximo "alrededor de 2030", una fecha que coincidentemente es una de las que se han barajado en la última Cumbre del Clima, donde este país se comprometió, como todos los demás, a reducir sus emisiones “lo antes posible”. Según las declaraciones del Consejo de Estado de China existen planes para reducir en un 60% la cantidad de "contaminantes principales" procedentes de sus plantas eléctricas de carbón para el año 2020, aunque Greenpeace denunció que Pekín había aprobado la construcción de 155 nuevas centrales eléctricas que queman carbón en 2015. Una reflexión final El ascenso de China que le ha ubicado como la segunda economía más grande del mundo fue impulsado en gran medida por el carbón, que si bien les resulta barato, es una de las fuentes más sucias de producción de energía. Como el crecimiento se desacelera, el país está viviendo un momento muy difícil y si bien ellos alegan que están tomando medidas para no depender de los combustibles fósiles, la contaminación sigue causando estragos en el medio ambiente y en la salud pública y a la vista está que los paliativos resultan ser insuficientes y poco efectivos. 

España: Raro, raro, raro, más de 100 fuegos forestales en invierno



Nueve días después de que más de 40 fuegos comenzaran a calcinar zonas de hayas, robles, matorral y eucalipto en Cantabria, y tras una semana en la que se han reducido a cenizas al menos 2.000 hectáreas de "extraordinario valor ecológico", el fuego ha resurgido en el norte del país.

Más de un centenar de incendios arrasan en estos momentos los montes del norte de España, concretamente, de Cantabria, donde permanecen activos un total de 80 fuegos y de Asturias, donde se han contabilizado este lunes 30 fuegos, de los cuales 19 estaban controlados esta tarde. También se han originado focos en el País Vasco y Navarra. Nueve días después de que más de 40 fuegos comenzaran a calcinar zonas de hayas, robles, matorral y eucalipto en Cantabria, y tras una semana en la que se han reducido a cenizas al menos 2.000 hectáreas de "extraordinario valor ecológico", el fuego ha resurgido en el norte del país. La alarma cundía este domingo por la noche en tierra cántabra cuando se declaraban 70 fuegos. El Gobierno de la región pedía la "urgente" intervención del Ejército con medios terrestres y aéreos para combatirlos y sofocarlos. Incluso el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, difundía a través de su cuenta de Twitter un mensaje diciendo que la situación en la comunidad era de "absoluta emergencia" pues el viento del sur soplaba a "80 kilómetros por hora". De madrugada, el Gobierno cántabro activaba el Plan Especial de Incendios Forestales de la Comunidad Autónoma sobre incendios forestales (INFOCANT) pasando del nivel 1 al nivel 2 (alerta máxima). A las 2,00 horas de este lunes llegaban a la zona un total de 89 efectivos de la Unidad Militar de Emergencia (UME) con 12 autobombas, 2 camiones nodriza, vehículos auxiliares y equipos de telecomunicaciones. Otros 50 efectivos del Batallón V de León han partido este lunes por la mañana para relevar y reforzar a sus compañeros, según han informado a Europa Press fuentes de esta unidad. Además, a lo largo del día se ha unido a ellos un tercer batallón de la UME de similares características. Todos ellos trabajan mano a mano con las cuadrillas de la Dirección General del Medio Rural y miembros del 112. A primera hora de este lunes, cerca de 80 incendios permanecían activos en Cantabria, al tiempo que la alerta naranja por vientos saltaba desde el portal de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). La situación más complicada se ha encontrado, con más de 15 focos activos, en la zona de Cabúerniga-Los Tojos, especialmente en el entorno de la localidad de Bárcena Mayor. 
MÁS DE 400 EFECTIVOS 
En total, más de 400 efectivos trabajan por tierra contra los más de 80 incendios forestales que siguen activos este lunes en Cantabria. Sin embargo, el fuerte viento, que podría alcanzar los 130 kilómetros por hora en las cumbres montañosas, ha impedido usar los medios aéreos disponibles --seis hidroaviones del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, y el helicóptero del Gobierno regional--. Mientras, en Asturias se han declarado este lunes hasta 49 fuegos de los cuales 19 ya estaban controlados esta tarde. El Principado también ha solicitado la colaboración de la UME a causa de la simultaneidad de estos incendios, a las adversas condiciones meteorológicas, y al elevado riesgo de nuevos fuegos. En las tareas de extinción y vigilancia están trabajando unos 200 efectivos de Bomberos del SEPA, empresas forestales y Agentes del Medio Natural, además de los efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME). De forma paralela, se han originado otros dos focos en Navarra (en Arantza) y el País Vasco (en las inmediaciones de Sopelana, en Vizcaya), por lo que el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA) también ha enviado medios aéreos para colaborar con las labores de extinción. Concretamente, ha enviado dos aviones anfibios 'Canadair', de 5.500 litros de capacidad de descarga, procedentes de la base de Torrejón de Ardoz (Madrid). 
2.000 HECTÁREAS CALCINADAS 
Desde que el pasado sábado 19 de diciembre las llamas comenzaran asomar en el norte de España, a pesar de estar en pleno mes de diciembre, ya se han quemado unas 2.000 hectáreas de gran valor medioambiental y, tanto los gobiernos regionales como los ingenieros de montes, los ecologistas y hasta el fiscal de medio ambiente, coinciden en que la mano del hombre está detrás de los mismos. Concretamente, en Cantabria apuntan al 99 por ciento de incendios provocados. Las reacciones durante esta semana no se han hecho esperar. Así, el presidente del Principado de Asturias, Javier Fernández, remarcaba que parecía "imposible" que la simultaneidad con la que se iniciaron más de un centenar de focos de incendio en el occidente asturiano fuera "fortuita". Asimismo, el Fiscal Coordinador de Medio Ambiente y Urbanismo, Antonio Vercher, admitía que hay "muchos elementos que permiten pensar que puedan ser intencionados" los múltiples incendios forestales que se produjeron el fin de semana del 19 y 20 de diciembre, desde Galicia hasta el País Vasco y Navarra. 
POSIBLE ATAQUE COORDINADO 
También las ONG ambientales apuntaban a un posible "ataque coordinado" en el que la ley de Montes podría "estar detrás" con vistas a facilitar la construcción en terrenos quemados. Así lo indicaba el portavoz de Amigos de la Tierra, Alejandro González, que, también atribuía las llamas a causas meteorológicas, a la incidencia del cambio climático, a la costumbre del uso del fuego en el medio rural y a la "matorralización" del monte en España. Por su parte, la presidenta de Foro Asturias, Cristina Coto, ha calificado este lunes la gestión de los incendios como "lamentable" y ha pedido "la comparecencia en la Junta de los consejeros de Presidencia, Guillermo Martínez y de Agroganadería, María Jesús Álvarez, junto a la de los respectivos directores generales para dar cuentas" sobre esta situación. Además, el consejero de Presidencia y Participación Ciudadana de Asturias, Guillermo Martínez, ha insistido en la importancia de la colaboración ciudadana para hacer frente a los numerosos incendios que se están produciendo. Así, ha instado a cualquier persona que denuncie ante "cualquier sospecha". 

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Los incendios de Asturias son intencionados 

Es decir, el fin de semana del 20 de diciembre, hubo unas personas que de forma intencionada prendieron fuego en más de 100 puntos de Asturias. 


Los incendios que llevan una semana activos en Asturias no son fortuitos, son incendios provocados de forma intencionada prácticamente en su totalidad. Es decir, el fin de semana del 20 de diciembre, hubo unas personas que de forma intencionada prendieron fuego en más de 100 puntos de Asturias. Aprovecharon el gran volumen de incendios para garantizar que los servicios de extinción no fueran capaces de apagarlos antes de que alcanzaran su objetivo destructor. Esas personas, bien por irresponsabilidad o bien porque era su objetivo, prendieron fuego en un fin de semana con vientos de hasta 100 km/h. Cualquiera que conozca el monte sabe que es una barbaridad y una irresponsabilidad hacer eso. Como consecuencia de esos incendios, se han quemado muchas hectáreas de monte, algunas son pastizales, otras son monte bajo, otras son plantaciones privadas de árboles, pinos o eucaliptos y otras son bosques autóctonos públicos y privados. Como consecuencia de estos incendios, se han quemado cuadras y casas. Como consecuencia de estos incendios ha perdido la vida una persona, José Antonio Rodríguez. Un trabajador que arriesgó y perdió su vida por hacer su trabajo protegiendo el bien común. Quienes prendieron el fuego sabían que todo esto podía pasar. Probablemente alguno de ellos querían que esto pasara. No queremos esconder la responsabilidad del gobierno del Principado que ha desoído una y otra vez las protestas de los bomberos del Principado que ponían en evidencia la falta de medios. Tampoco entendemos por qué se tardó tanto en avisar a la UME y pasar al estado de alerta correspondiente a una emergencia de este calibre. Un baldón más en la gestión de una Consejera a la que solo le pedimos que se vaya. No queremos esconder la responsabilidad del gobierno del PP que con su ley de montes, no solo permite la recalificación de terrenos quemados, sino que ha querido restringir las funciones y el trabajo de la guardería de medio ambiente, un colectivo imprescindible para la lucha contra estas lacras. No queremos esconder el protagonismo del cambio climático en estos incendios. Mayores temperaturas y mayores sequías, hacen que el monte arda más fácilmente. Pero queremos decir alto y claro que si no se hubiese prendido el monte, no hubiera ardido. Y queremos decir alto y claro que es malo, muy malo, para nuestro futuro y nuestro presente que arda el monte. Es malo para nuestra economía y no se puede consentir que el supuesto beneficio cortoplacista de unos pocos sea la ruina del bien común. Sin ir más lejos, el perjuicio causado al turismo con estos incendios, tiene una incidencia mayor en el PIB de Asturias, que el de muchas hectáreas de pastizales. Este no es el camino, ni son las formas para buscar soluciones a los problemas económicos de la ganadería extensiva o al despoblamiento rural. La causa de los incendios no es que el monte esté “sucio”. No es que la gente se vaya de los pueblos. La causa de los incendios es que alguien prendió fuego. Y el fuego no es la solución a nada, es un problema muy grave que hay que erradicar. EQUO Asturies rechaza a la política agrícola común (PAC) contra la que votó el grupo Verde del Parlamento Europeo, y a la que el colectivo de agentes forestales, conocedores del tema, acusan de motivar a los incendiarios. Desde EQUO Asturies pedimos un mayor esfuerzo en educación y prevención. Pero también pedimos que la ley actúe contundentemente contra quien quema nuestro patrimonio y nuestro futuro. 




El planeta que acumula basura hasta en el espacio


Según este profesor, aproximadamente un total de 20.000 piezas orbitan alrededor de la tierra formando lo que se conoce como 'basura espacial'. Mediante la animación es posible ver el considerable aumento de restos presentes en el espacio durante los últimos 60 años. Un incremento que llega hasta el punto de que es casi imposible ver la tierra.

La cantidad de escombros que rodea la Tierra no ha hecho más que aumentar desde que comenzó la carrera espacial. Stuart Grey, profesor del University College de Londres que forma parte del Laboratorio de Navegación y Geodesia Espacial, lo muestra en este vídeo en el que se ve la evolución de la cantidad de basura espacial que hay en torno a la tierra desde 1957 hasta ahora. Según este profesor, aproximadamente un total de 20.000 piezas orbitan alrededor de la tierra formando lo que se conoce como 'basura espacial'. Mediante la animación es posible ver el considerable aumento de restos presentes en el espacio durante los últimos 60 años. Un incremento que llega hasta el punto de que es casi imposible ver la tierra. Para la realización del vídeo, el profesor se ha basado en datos precisos de dónde se situaba cada una de las piezas en cada momento con la información que ofrece Space-Track, web con información orbital. A continuación se muestra la impresionante evolución de basura espacial en torno al planeta Tierra. La carrera espacial comenzó el 4 de octubre de 1957 con el lanzamiento del satélite Sputnik 1 por parte de la Unión Soviética. Fue el primer satélite artificial lanzado al espacio y su órbita seguía un camino curvado alrededor de la tierra. Tal y como explica la animación, si los objetos son lanzados a suficiente altura sobre la atmósfera, pueden estar orbitando durante siglos. Sputnik 1 tenía 58.5 centímetros de diámetro y el cuerpo del cohete desde el que se lanzó este satélite estaba cubierto de reflectores que podían verse desde la tierra, mostrando así al mundo la habilidad técnica de la Unión Soviética. El 1 de febrero de 1958, Estados Unidos respondió a la URSS lanzando el Explorer 1 para realizar experimentos científicos. Recopilando el número de veces que el satélite chocaba con partículas cargadas, se descubrió la existencia de cinturones compuestos por éstas alrededor de la Tierra. Se les conoce como los cinturones de Van Allen. Yuri Gagarin fue el primer astronauta en realizar un viaje al espacio exterior el 12 de abril de 1961. En la misma década, algunas potencias lanzaron sus satélites al espacio y ese año se alcanzó la cifra de 200 objetos orbitando alrededor de la Tierra. Los restos en el espacio podían ir desde cohetes como en el caso del Sputnik 1 (en rojo) a restos que se rompían durante el lanzamiento o las misiones de los satélites (en azul) En los 70, cuando el hombre llegó a la luna, ya se podía apreciar la 'invasión' de restos provocados por la rotura de satélites o la colisión entre estos. En 1980 eran unos 5.000 objetos los que orbitaban alrededor de la Tierra. Se empezaron a lanzar satélite aún más lejos de la superficie terrestres hacia lugares en los que todavía pudiesen mantener la órbita. A su vez se empezaron a dejar los cuerpos de los cohetes en estas órbitas lejanas. En la década de los 90 la presencia de satélites era mayor que nunca. Los astronautas se quedaban en órbita durante largos períodos de tiempo y fueron ellos los que pudieron visualizar el impacto ocasionado por estos satélites. En el año 2000 había cientos de misiones en el espacio incluyendo las tripuladas a una 'altura baja', los satélites de navegación en una órbita media y satélites de comunicación y meteorológicos en una órbita geoestacionaria. En total, unos 9.000 objetos. En 2007, un misil lanzado desde China creó 2.000 nuevos restos de basura espacial. Dos años después, en el 2009, los satélites COSMOS 2251 y IRIDUIM 33 colisionaron creando 2.000 piezas más de restos. Cada día se crea más basura espacial dejando en la actualidad unos 20.000 restos que van desde el tamaño de una manzana al de un autobús.


El pueblo Japonés que recicla el 90 % de los residuos que genera


Los 2000 habitantes de la Isla de Kamikatsu, una región remota del país, separan los residuos que producen dividiéndolos en 34 categorías diferentes. Los ciudadanos tienen el deber de llevar sus residuos a una estación de recogida. Sólo las personas mayores que no tienen coche, están exentas de la obligación.

De esta forma se han eliminado los camiones y contenedores de recogida, así que cada familia es responsable de la gestión de los residuos en sus propias casas. La recogida de basura tradicional no es inviable económicamente hablando en una zona montañosa con casas muy dispersas.
En el centro, hay incluso un lugar montado a modo de Centro de Intercambio, donde es posible practicar el trueque y llevarse lo que otra familia ya no usa o necesita. Objetos que están en perfecto estado y pueden ser reutilizados por otra familia.
Además, con el dinero recaudado con el reciclaje de residuos, el municipio da subsidios para la compra de material para hacer compost, billetes de lotería o bonos para compra de comida. En el año 2000, la tasa de reciclaje fue de 55%, hoy día ya están alrededor del 90% (sin contar el compostaje que se hace en los hogares). Su objetivo es llegar a reciclar todos los residuos que generan en 2020.
La medida se implementó en el año 2001, cuando el gobierno local decidió disminuir las tasas de incineración de residuos domésticos en la isla a través del programa Residuos cero. Kamikatsu renunció a las subvenciones estatales para levantar dos nuevas plantas incineradoras. Tres pueblos cercanos han copiado esta buena iniciativa y han decidido seguir el ejemplo de Kamikatsu. ¿También podríamos aprender de ellos, no?