martes, 2 de agosto de 2016

Frugalidad

Una sociedad frugal, una alegría de vivir, un altruismo, una cooperación y apoyo mutuo, un placer en el ocio, un gusto por el trabajo bien hecho, una hospitalidad con el extranjero, una armonía con la naturaleza, un reducir el derroche, una utopía amistosa, un pedir menos.

Un cambio de valores, una verdadera deconstrucción del pensamiento económico, poniendo en cuestión las nociones como crecimiento, pobreza, necesidades, ayuda... La economía como medio para la vida humana y no como fin.
Redescubrir la riqueza en el florecimiento de las relaciones sociales de convivencia, en la frugalidad, la sobriedad, la simplicidad, la sencillez, es decir con cierta austeridad de consumo material; sin limitaciones en el consumo de sentimientos y vida festiva.
Un conocimiento para cubrir las necesidades, trabajar menos para vivir mejor, una vuelta a lo local. Suprimir el peso sobre el medio ambiente de las cargas que no aportan ninguna satisfacción.
El consumo galopante exige el ayuno para combatir la opulencia de la sin razón. La paz sólo la puede iluminar el Sol. ¿Cuánto es suficiente?
   “Sin frugalidad nadie puede ser rico, y con la frugalidad poquísimos serían pobres”