Cumbre del clima en Bonn: Las reducciones de CO2 prometidas están lejos de evitar un cambio climático peligroso, alerta la ONU

•    Un informe detecta una brecha “inadmisible” entre las contribuciones anunciadas y las medidas necesarias para mitigar el calentamiento. Los expertos prevén que la temperatura subirá al menos 3º C y condenará a millones de personas a la miseria

Antonio Cerrillo

Existe una enorme brecha entre las promesas de los gobiernos para recortar las emisiones de gases de efecto invernadero y las reducciones que los científicos reclaman para evitar los daños catastróficos a causa del cambio climático. La contribuciones anunciadas por los países sólo representan un tercio de las reducciones de gases para el 2030 requeridas para cumplir el Acuerdo de París contra el cambio climático. Son algunas de las conclusiones de la última evaluación de la ONU, difundidas ante la 23ª Conferencia sobre Cambio Climático que se celebrará partir del lunes en Bonn.
El resultado es que los planes gubernamentales y las promesas del sector privado y de las autoridades locales hacen prever un aumento de la temperatura de al menos 3º C para el 2100, lejos de la meta del Acuerdo de París. En él se fijó como objetivo limitar el calentamiento a 2º C o menos (respecto a la temperatura de la época preindustrial).
La buena noticia es que las emisiones de CO2 se han mantenido globalmente estables desde el 2014, impulsadas en parte por el menor usos del carbón y más utilización de las fuentes renovables en China e India. Eso alimenta las esperanzas de que ya se haya alcanzado el pico de las emisiones. Sin embargo, otros gases de efecto invernadero, como el metano, siguen en aumento. (No obstante, según un informe de la Organización Meteorológica Mundial, las concentraciones de CO2 en la atmósfera crecieron en 2016 al incidir diversos factores, entre otros el fenómeno climático de El Niño, que redujo la capacidad de absorber el CO2 de la atmósfera).
Al menos 312 personas murieron y otras 2.000 se quedaron sin hogar en las inundaciones registradas en agosto de este año en la capital de Sierra Leona, Freetown, un suceso que provocó la desesperación de personas que buscaban sus seres queridos. Algunos cuerpos fueron arrastrados por las aguas y las casas también se vinieron abajo antes de ser arrastradas por el barro (Saidu Bah / AFP)

“Un año después de la entrada en vigor del Acuerdo de París, aún no estamos haciendo lo suficiente para salvar a cientos de millones de personas de un futuro miserable”, dijo Erik Solheim, director de Medio Ambiente de la ONU. “Esto es inaceptable. Pero si invertimos en las tecnologías adecuadas y aseguramos que participe el sector privado, aún podemos cumplir la promesa que hicimos a nuestros hijos de proteger su futuro. Pero tenemos que abordar esto ya…”
Senda prometida
Para mantener hacia el 2030 una senda que permita contener el aumento de temperatura por debajo de los 2º C, las emisiones de CO2 no deberían rebasar las 42 gigatoneladas (Gt) de CO2 equivalente al año. Sin embargo, atendiendo las promesas anunciadas, el informe detecta una brecha entre 11 y 13.5 GtCO2.
Cada GtCO2 equivale a las emisiones del sector del transporte en la UE durante un año. Si la meta es un aumento de temperaturas de menos de 1,5º C, habría que emitir sólo 36 GtCO2 , con lo que la brecha estaría entre 16 a 19 GtCO2.
Actuaciones posibles
El informe presenta las actuaciones posibles para recortar las emisiones de gases mediante acciones de mitigación en sectores como la agricultura, edificación, energía, silvicultura, industria y el transporte. La adopción de nuevas tecnologías en estos sectores clave, con una inversión de menos de 100 dólares por tonelada de CO2 evitada, podría reducir las emisiones en hasta 36 gigatoneladas por año para 2030, más que suficiente para cerrar la brecha. Gran parte del potencial de inversión se centra en la energía solar y eólica, los equipos eficientes, automóviles limpios, forestación y freno a la deforestación.
 Cientos de personas fueron obligadas a dejar sus casas tras las inundaciones que asolaron la ciudad de Piura, al norte de Perú, el pasado mes de marzo, lo que obligó a acogerlas como refugiados en campos de acogidas en donde obtuvieron refugio, comida y cuidados. La dura temporada de lluvias hizo crecer los ríos y anegó ciudades y campos (Miguel Arreategui / AFP)

Y hay signos de que el mundo se desvía de una trayectoria con altas emisiones. Las crecientes inversiones en energías renovables han hecho bajar el precio de la energía baja en carbono, lo que hace más atractivas las alternativa a los combustibles fósiles.
Repaso a otras iniciativas
Las acciones prometidas por organismos no estatales y subnacionales (como las ciudades y el sector privado) podrían reducir sólo la brecha de las emisiones para 2030 en unos pocos GtCO2e, incluso contabilizando su superposición con las contribuciones nacionales.
En cambio, las 100 empresas emisoras más grandes del mundo que cotizan en bolsa, por ejemplo, representan alrededor de un cuarto de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, lo que demuestra que existe un gran margen para plantearse una mayor ambición.
Otra mejora procedería de la Enmienda de Kigali al Protocolo de Montreal, cuyo objetivo es eliminar el uso y la producción de hidrofluorocarbonos, productos químicos utilizados principalmente en el aire acondicionado, la refrigeración y el aislamiento de espuma.
Si se aplica con éxito, llegará tarde para remediar la brecha del 2030 (su eliminación total se prevé para el 2047), pero puede hacer una contribución real a más largo plazo para alcanzar los objetivos de temperatura.
Además, el G20 no ha marcado un plan suficientemente ambicioso, por eso, se considera necesario que estas naciones lleven a cabo acciones adicionales que conduzcan a reducciones a corto plazo y abran el camino para más cambios en la próxima década.
Manifestantes en la puerta de la Casa Blanca pocos días de la celebración de la cumbre París, en diciembre del 2015 (Yuri Gripas / AFP)
Carbón, amenaza
Se estima que en todo el mundo están hay 6.683 centrales eléctricas de carbón en funcionamiento, con una potencia de 1.964 GW. Si estas plantas siguen operando hasta el final de su vida útil y no se adaptan (con los modernos de sistemas de captura, secuestro y almacenamiento de carbono bajo tierra), seguirán emitiendo gases peligrosamente. A principios de 2017, se estaban construyendo plantas que sumaban 273 GW de potencia adicional y 570 GW en preconstrucción. Estas nuevas plantas podrían generar emisiones adicionales acumuladas de aproximadamente 150 Gt de CO2. Diez países representan aproximadamente el 85% de toda apuesta por el carbón: China, India, Turquía, Indonesia, Vietnam, Japón, Egipto, Bangladesh, Pakistán y la República de Corea.
Los bosques y fijar CO2
El informe también analiza las posibilidades de eliminación de CO2 presente en la atmósfera -mediante medidas de forestación, reforestación, manejo forestal, restauración de tierras degradadas y fijación del carbono en el suelo- como una opción para la acción.
Un lugareño transporta un carromato cerca de la térmica de carbón en Shanxi, en China, en noviembre del 2015 (Handout / Reuters)

Además, un nuevo informe de la Coalición 1 Gigaton difundido el mismo día que los proyectos de energía renovable y eficiencia energética respaldados por socios en los países en desarrollo pueden reducir 1,4 GtCO2e en 2020, siempre que la comunidad internacional cumpla su promesa de movilizar 100.000 millones al año para ayudar a los países en desarrollo a adaptarse al cambio climático y reducir sus emisiones.
“Las políticas de colaboración en proyectos de eficiencia energética y energía renovable son vitales para la descarbonización mundial, ya que proporcionan recursos clave y crean entornos propicios en regiones críticas”, dijo Børge Brende, ministro de Relaciones Exteriores de Noruega.
“Dado que la energía renovable y la eficiencia energética aportan muchos otros beneficios, incluida una mejor salud humana y empleos, exhorto a la comunidad internacional a cumplir con los fondos que prometieron para apoyar a las naciones en desarrollo en su acción climática”, dice Brende.

Fuente: http://www.lavanguardia.com/natural/20171101/432510162353/senda-emisiones-onu.html - Imagen de tapa: En mayo, hubo 500.000 desplazados en las inundaciones de Sri Lanka, donde murieron al 126 personas (Ishara S. Kodikara / AFP)

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