La familia de los leones y los tigres está perdiendo la batalla con el hombre

    •    Las poblaciones de grandes felinos disminuyen a un ritmo alarmante debido a la desaparición de sus hábitats y presas, la caza furtiva y el comercio ilegal

En los últimos tiempos se ha reducido sustancialmente la población de grandes felinos. Estos animales han pasado de depredadores a presas. Presas porque están desapareciendo sus hábitats. Presas porque sus propias presas, imprescindibles para unos animales de alimentación 100% carnívora, también están desapareciendo. Y presas también porque a menudo son víctimas de los humanos, que los cazan furtivamente, ya sea por temor, placer o comercio ilegal.

Lorena Farràs Pérez

Con el objetivo de alertar del peligro de extinción que corren el guepardo, el jaguar, el león, el leopardo, la pantera de las nieves, el puma y el tigre, Naciones Unidas ha decidido dedicar el Día Mundial de la Vida Silvestre , que se celebró el 3 de marzo, a los grandes felinos.
Todos los grandes felinos tienen una historia similar, “una serie de amenazas comunes”, señala Luís Suárez, responsable de Especies de la organización conservacionista WWF. “La pérdida de hábitat les afecta especialmente porque son animales que precisan de amplios territorios para poder cazar”, explica el experto. Esta pérdida de hábitat se produce porque el hombre gana terreno pero también se debe “al cambio climático, como es el caso del leopardo de las nieves”, denuncia Suárez.
Otra lacra común de los grandes felinos es “la persecución del hombre” o “la competencia con el ser humano”, según el portavoz de WWF. Y no menos importante es “la disminución de sus presas debido a una caza insostenible”. Suárez explica el caso del león: “Las especies de la que se alimenta suelen ser cazadas también por los hombres”. La población de leones africanos ha caído un 40% en los últimos 20 años, según cifras facilitadas por la ONU.
Los tigres ocupan actualmente tan sólo el 7% de su territorio histórico (helovi / Getty Images/iStockphoto)

El tigre es el más amenazado de los grandes felinos. Su población ha disminuido un 95% en los últimos 100 años. WWF denuncia que los tigres ocupan actualmente tan sólo el 7% de su territorio histórico, descendiendo desde una población de 100.000 ejemplares a principios del siglo XX, hasta los 3.890 actuales (en el 2010 era apenas 3.200). De las nueve subespecies existentes quedan solamente seis, ya que tres de ellas se han extinguido (el tigre balinés, el del Caspio y el de Java). Vive fundamentalmente en Asia, especialmente en la India, pero también en Rusia y China.
El mensaje que quiere transmitir la ONU es que los seres humanos somos responsables del declive de los grandes felinos, por lo que también podemos ser su salvación. El año pasado, los Estados Miembros de las Naciones Unidas aprobaron la tercera de una serie de resoluciones innovadoras para poner fin a la caza furtiva y el tráfico ilícito de especies protegidas. Los Gobiernos, la sociedad civil y los agentes del sector privado de todo el mundo están trabajando unidos para llevar a la acción esa voluntad.
En última instancia, la ONU asegura que la solución para salvar a los grandes felinos y a otras especies amenazadas son las políticas de conservación basadas en conocimientos científicos sólidos y en el estado de derecho, que además deben tener en cuenta plenamente las necesidades de la población local. Los grandes felinos son especies clave. Al protegerlos también se protegen los vastos parajes que habitan y la gran diversidad de seres vivos que hay en ellos.
En España no habitan grandes felinos pero sí uno de los felinos más amenazados del mundo, el lince ibérico. “Después de haber tocado fondo a principios del siglo XXI, con un centenar de ejemplares, ahora la especie se ha recuperado y ya hay unos 550”, explica Suárez. Esta recuperación ha sido fruto de un meticuloso trabajo que ha permitido salvarlo in extremis, garantizar la cría en cautividad y emprender las reintroducciones.
La especie ha pasado de “en peligro crítico de extinción” a la categoría inferior de “en peligro”. Pero el lince ibérico dista mucho de estar a salvo todavía. “Tiene dos espadas de Damocles: una gran mortalidad debido principalmente a atropellos y la disminución de la población de conejos, crucial para su alimentación”, advierte el experto. A pesar de su menor tamaño, el lince comparte también amenazas con sus hermanos mayores, los grandes felinos.

Fuente: http://www.lavanguardia.com/natural/20180303/441164150897/grandes-felinos-lince-onu-extincion-peligro.html

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