martes, 21 de febrero de 2017

¿Cómo hacemos frente a esta gran encrucijada?

La activista Yayo Herrero acaba de publicar el libro La Gran Encrucijada con Alicia Torrego y Fernando Prats, en el marco del Foro Transiciones. Un libro sobre la crisis ecosocial y el cambio de ciclo histórico cuyo diagnóstico no aporta nada nuevo, según comenta Yayo, pero que recoge el mejor conocimiento científico que tenemos ahora mismo con un estilo narrativo que conecta con personas a las que no estábamos siendo capaces de llegar. “Nos han dicho muchas veces «basta ya de diagnósticos, vamos a las soluciones», pero creo que hay que seguir insistiendo porque aún no se ha conseguido un relato universal sobre lo que está pasando. Es necesario salir de nuestros núcleos para atraer a capas de la sociedad más amplias a este empeño por transitar hacia sociedades ecologistas, justas e igualitarias. Con este libro estamos conectando con entornos más socialdemócratas o de corte más neokeynesiano o de economía verde”.
 
Es necesario abrir los debates más polémicos de las transiciones y debatir con cuantos más sectores de la opinión pública, mejor. Por ejemplo, si hablamos de transitar hacia renovables, habrá que estudiar cómo se financia para que dé cobertura a las necesidades de las mayorías sociales, y por otro lado, habrá que planificar esa transición, ya que la fabricación de generadores y placas solares supone la emisión de gases de efecto invernadero y la utilización de materiales escasos. Para Yayo, esta dinámica de planificación requiere “autoorganización en lo local y políticas macro que cuenten cuántas toneladas de materiales, cuánto gasto energético y cuántas emisiones se pueden generar con estos procesos sin empeorar las dinámicas de colapso”.
En la parte de propuestas sí hay novedades. El libro establece estrategias, dinámicas y planes sectoriales sobre qué hacer con los residuos, el agua, la energía, etc. Más allá de participar en construir alternativas locales, también piensa en cómo desde la política pública o de lo común podemos tratar de generar procesos ilusionantes de transición. “Si se quisiera, podría haber toda una batería de políticas públicas bien pensadas que podrían empujar esas dinámicas de autoorganización en lo local. Visibilizar eso es muy importante porque ahora mismo se percibe un salto enorme entre esas iniciativas autorganizadas y la percepción que tiene mucha gente de que no nos ayudan a frenar las dinámicas de apisonadora o de doctrina del shock”.
No existe una receta con sus ingredientes y tiempos de cocción exactos que nos hagan transitar con éxito. Pero al menos, tenemos claro qué queremos. ¿Cuál es el aceite que permitirá cocinar las necesarias transiciones? “El lubricante para mí sería la construcción de poder ciudadano. La disputa de la hegemonía cultural que nos conduzca a la disputa de la hegemonía política. Construir un tejido social que pueda impulsar, sostener y apoyar a aquellas instituciones que quieran ir por el camino de las transiciones socioecológicas y que pueda forzar a otras instituciones a que se sumen a la dinámica”. Para Yayo, la clave es conseguir que estos temas sean una preocupación generalizada.
¿Cómo involucrar a más gente en este cambio cultural?
Dice Manuel Castells que la lucha de poder fundamental es la batalla por la construcción de significados en las mentes. En el libro hay un capítulo titulado “Sin reconfigurar los imaginarios sociales no será posible el cambio”. ¿Cómo hacemos eso y qué nos falta?
Empezamos con la autocrítica. “Nos ha fallado el no haber sabido conectar con la gente normal”, dice Yayo con rotundidad. Añade que la eclosión de Podemos nos tendría que proporcionar algunos elementos para el aprendizaje: “Hay muchas cosas de Podemos que ni comparto ni me gustan, pero hay que reconocer que supo aprovechar las grietas que dejaba el modelo hegemónico para colarse ahí. Utilizó algunas nuevas categorías como lo de la “casta” y la idea de “los de arriba y los de abajo”, conceptos del 15M, que consiguieron amplificar el mensaje a otros públicos. Nosotros no hemos sabido aprovechar esas grietas”. ¿Por qué? “Creo que no acabamos de encontrar fórmulas o no terminamos de atrevernos a pisar ciertos espacios”. Desde hace unos meses, Yayo participa en las tertulias del programa radiofónico “A vivir” de la Cadena Ser: “El programa dura unos 45 minutos, a repartir entre unas 6 tertulianas. No es mucho tiempo y explicar la dimensión de la crisis ecológica requiere de un buen rato. Pues a pesar de eso, lo hago y me llegan comentarios muy positivos de gente a quien he hecho reflexionar a raíz de participar en espacios tan pequeños de alta audiencia”. Y añade que tampoco hemos tenido fuerzas, ni estrategia ni capacidad para meternos en asociaciones de vecinas o en los barrios cuando hablamos del activismo ecologista en ciudades grandes como Madrid. “Estamos muy alejadas de la vida cotidiana de la gente”.
Entonces, ¿cómo nos acercamos a la gente? Dependiendo a quién queramos llegar, debemos pensar en un mensaje o en otro y en cuál es la forma más eficaz para comunicarlo. Vamos a la práctica. “Por ejemplo, con personas mayores es fácil empezar hablando de austeridad porque lo tienen aún en su marco de referencia cultural. Son personas que, en su mayoría, se han educado en pueblos donde todo se aprovechaba. Entonces, cuando te diriges a esas personas puedes empezar por ahí”. Sin embargo, desde hace unos años, se ha ridiculizado a muchos de estos perfiles austeros estereotipándolos como tacaños, atrasados o poco modernos. Tal ha sido el cambio que, cuando te diriges a personas entre 45 y 65 años, la estrategia cambia. “Generalizando enormemente, estos perfiles adultos que han vivido el despliegue del crecimiento económico, la llegada del «progreso» y la cultura del usar y tirar, es mucho más difícil empezar por las alternativas porque estas pasan por la reducción drástica del consumo material. Si no lo pones en relación con el problema al que ha llevado vivir como si no hubiera limites, a la gente le cuesta entender porque presentamos estas medidas tan radicales que van en contra del confort y la buena vida, entendida esta a través del consumo”.
Es decir, la deconstrucción de falsa idea de confort requiere de la fase de diagnóstico. “No es el caso de los mayores, como contaba, o cuando son pequeños, que antes de ser poseídos por el consumo ven las cosas con una claridad y una nitidez increíble. No es lo mismo la gente que vive en lo rural o en ámbito insular, que ven en su territorio los límites. No nos vale una receta de comunicación única para todos los lugares y perfiles. Nos falta mucho en el terreno de comunicar la alternativa y, como digo, hay que construirla de forma distinta dependiendo del territorio y el contexto de cada lugar”.
Además, hay que comunicar la alegría. Si algo caracteriza las charlas de Yayo es la energía con la que sales de ellas. A pesar de contar una realidad crudísima, tras escuchar las palabras de Yayo, tienes ganas de pasar a la acción. ¿Cuál es el truco? “He tenido la suerte de encontrar y poder conectar con la mejor gente del mundo que es, precisamente, la que quiere cambiar las cosas. Cuando voy a dar una charla me encuentro gente que me cuida, que me acoge, gente bien articulada, gente que piensa como darle la vuelta a las cosas, gente solidaria que se preocupa por quien no tiene cómo pagar la luz... Vivir al lado de esta gente es la caña. Y yo eso, lo comunico y lo digo mucho en Ecologistas en Acción: Igual caminamos hacia el colapso pero no es lo mismo caminar sola y rodeada de hostilidad que hacerlo acompañada de la mejor gente que hay en el mundo”.
¿Cómo conciliar vida privada, activismo y trabajo?
“Con alegría”. La pregunta es sencilla. “Yo me río mucho en el curro, me río mucho en Ecologistas en Acción, con mis amigos... Esa posibilidad de reírse con la gente y de disfrutar es lo que te da fuerza para poder seguir haciendo cosas”. Acude a su trayectoria vital: “Cuando trabajaba en la gran empresa, tenía la sensación de que una parte de mi vida la tenía dedicada a algo que no me importaba en el fondo. Entonces cuando tuve la posibilidad de dar el salto en el vacío, dejar el curro y empezar a explorar el mundo del cooperativismo y otras cosas, a mí se me produjo una armonización de repente entre las cosas que me preocupaban, lo que me parecía importante y con lo que me ganaba la vida, y eso te genera una salud mental impresionante”. ¿Y cuando hay momentos en los que no puedes más? “Hay momentos de cansancio, pero creo que es un momento en el que necesitamos mucho activismo y para mí la solución no está en restarle tiempo a la militancia. La cuestión está en crear espacios que sean gratos, que te refuercen y te hagan sentirte muy bien. A mí me parece difícil cuidarme a mí misma sino genero esa estructura de cuidado en los espacios en los que yo quiero estar y estoy”.
El problema es cuando los espacios activistas son hostiles. “A veces, se reproducen muchas lógicas del mundo público o de la empresa privada o de la familia, donde hay relaciones de subordinación, de poder y de jerarquía, y a veces nos tratamos mal. Igual que existe un homo economicus alejado de la vida, creo que también existe un hommo militantus”. Tenemos que superar a esos antiguos militantes que decían «Yo no he venido aquí a hacer amigos» o «Aquí lo importante es que cambiemos el mundo», comenta Yayo.
Ella es partidaria de dedicar tiempo y energía a las organizaciones: “a resolver conflictos, a hablar las cosas y a generar formas de tratarnos que haga que la gente se sienta bien”. Y para eso, las organizaciones tienen que regenerarse y “dar cancha” a otras personas más jóvenes o nuevas. Una de las cosas que valora de Ecologistas en Acción es que las personas con una trayectoria larga y cierta responsabilidad en la organización saben retirarse sin dejar de estar. “A veces, por haber ocupado espacios de decisión, tu opinión tiene un peso distinto al de las demás y eso es un problema. Aunque seas abierta y democrática, terminas teniendo un peso que, aunque jerárquicamente ya no te corresponde, el grupo te lo concede”.
Yayo Herrero dejó la Coordinación y luego la Secretaría, pero no ha dejado de participar en Ecologistas en Acción, ya sea pintando una pancarta o viajando al punto que sea de la geografía española para mediar en un conflicto. Siempre a disposición de las personas y de las transiciones. Hay teorías conspiratorias que dicen que en realidad, Yayo no es solo una, sino que hay dos y por eso ella puede estar en todas partes. Se van turnando, dicen las malas lenguas. Después de muchos años de militancia en el ecologismo social, quienes la conocen saben que Yayo Herrero, no hay más que una; solo que es... mucha Yayo.

Nota:
[1] Esta entrevista (completa) ha sido originalmente publicada y escrita en la revista Ecologista que publica Ecologistas en Acción.
Fuente: http://www.elsalmoncontracorriente.es/?Igual-caminamos-hacia-el-colapso

La salida del capitalismo ya ha empezado

 André Gorz

La crisis del sistema se manifiesta tanto a nivel macro-económico como a nivel micro-económico. La principal causa es el cambio radical tecno-científico que introduce una ruptura en el desarrollo del capitalismo y arruina, con sus repercusiones, la base de su poder y su capacidad para reproducirse. Intentaré analizar esta crisis primero bajo la perspectiva macro-económica [1], y segundo a través de sus efectos en el funcionamiento y la gestión de las empresas [2].


[1] La informatización y la robotización han permitido producir cada vez más mercancías con cada vez menos trabajo. El coste del trabajo por unidad de producto no ha dejado de disminuir y el precio de los productos tiende a bajar. Sin embargo, cuanto más disminuye la cantidad de trabajo para una producción particular, más tiene que aumentar el valor producido por trabajador -su productividad- para que la masa de beneficio no disminuya. Obtenemos por tanto esta paradoja aparente : cuanto más aumenta la productividad, más tiene que aumentar ésta para evitar que el volumen de beneficio disminuya. La carrera hacia la productividad tiende a acelerarse, los recursos humanos a reducirse, la presión sobre el personal a endurecerse, el nivel y la masa salarial a disminuir. El sistema evoluciona hacia un límite interno donde la producción y la inversión en la producción dejan de ser lo suficiente rentables.
Las cifras prueban que se ha alcanzado este límite. La acumulación productiva de capital productivo no ha dejado de experimentar una regresión. En los Estados-Unidos, las 500 empresas del índice Standard & Poor’fs disponen de 631 millones de millones de reservas líquidas ; la mitad de los beneficios de las empresas americanas proviene de operaciones en los mercados financieros. En Francia, la inversión productiva de las empresas del CAC 40 ni siquiera aumenta cuando sus beneficios se multiplican.

Puesto que la producción ya no es capaz de valorizar todos los capitales acumulados, una parte creciente de ellos se queda bajo la forma de capital financiero. Se constituye una industria financiera que no deja de refinar el arte de hacer dinero comprando y vendiendo solamente diversas formas de dinero. El dinero mismo es la única mercancía que produce la industria financiera a través de operaciones cada vez más arriesgadas y cada vez menos controlables en los mercados financieros. La masa de capital que la industria financiera drena y gestiona supera desde luego la masa de capital que valoriza la economía real (el total de los activos financieros representa 160.000 millones de millones de dólares, es decir de tres a cuatro veces el PIB mundial). El “valor” de este capital es puramente ficticio ; descansa en gran parte sobre el endeudamiento y el “good will”, es decir sobre anticipaciones : la Bolsa capitaliza el crecimiento futuro, los beneficios futuros de las empresas, el futuro alza de los precios inmobiliarios, las ganancias que podrán aportar las reestructuraciones, fusiones, concentraciones, etc.. Las cotizaciones de la Bolsa se hinchan de capitales y de sus plus-valías futuras : los bancos incitan a las familias a comprar (entre otras cosas) acciones y certificados de inversión inmobiliaria, a acelerar así el alza de las cotizaciones, a pedir prestado a sus bancos importes crecientes en la medida que aumenta su capital ficticio bursátil.
La capitalización de las anticipaciones de beneficios y crecimiento mantiene un endeudamiento creciente, alimenta la economía en liquidez, debidos al reciclaje bancario de plus-valías ficticias, y permite a los Estados-Unidos un “crecimiento económico” que, basado en el endeudamiento interno y externo, es claramente el motor principal del crecimiento mundial (incluso del crecimiento chino). La economía real se convierte en un apéndice de las burbujas especulativas sustentadas por la industria financiera. Hasta el inevitable momento en que las burbujas estallan, arrastran a los bancos hacia bancarrotas en cadena que amenazan de colapsar el sistema mundial de crédito, y que amenazan a la economía real de una depresión severa y prolongada (la depresión japonesa dura ya quince años).
Siempre podremos culpar a la especulación, a los paraísos fiscales, a la opacidad y a la falta de control de la industria financiera (en particular los “hedge funds”), pero la amenaza de depresión, incluso de colapso que pesa sobre la economía mundial, no se debe a la falta de control : se debe a la incapacidad del capitalismo de reproducirse. Sólo se perpetua y funciona sobre bases ficticias cada vez más precarias. Pretender la redistribución, a través del impuesto, de las plus-valías ficticias de las burbujas precipitaría exactamente lo que intenta evitar la industria financiera : la desvalorización de masas gigantescas de activos financieros y la quiebra del sistema bancario.
La “reestructuración ecológica” sólo puede agravar la crisis del sistema. Es imposible evitar una catástrofe climática sin romper de manera radical con los métodos y la lógica económica que impera desde hace 150 años. Si prolongamos la tendencia actual, se multiplicará el PIB mundial por un factor 3 o 4 hasta el 2050. Sin embargo, según el informe del Consejo sobre el Clima de la ONU, las emisiones de CO2 tendrán que disminuir de un 85% hasta esta fecha para limitar el calentamiento climático a 2ºC máximo. Más allá de 2ºC, las consecuencias serán irreversibles y no controlables.
Por tanto el decrecimiento es un imperativo de superviviencia. Pero supone otra economía, otro estilo de vida, otra civilización, otras relaciones sociales. Sin estas premisas, sólo se podrá evitar el colapso a través de restricciones, racionamientos, repartos autoritarios de recursos característicos de una economía de guerra. Por tanto la salida del capitalismo tendrá lugar sí o sí, de forma civilizada o bárbara. Sólo se plantea la cuestión del tipo de salida y su ritmo con el cual va a tener lugar.
Ya conocemos la forma bárbara. Prevalece en varias regiones de África, dominadas por jefes de guerra, por el saqueo de las ruinas de la modernidad, las masacres y tráfico de seres humanos, en un panorama de hambrunas. Los tres Mad Max eran novelas de anticipación.
En cambio, no se suele plantear una forma civilizada de salida del capitalismo. La evocación de la catástrofe climática que nos amenaza conduce generalmente a considerar un necesario “cambio de mentalidad”, pero la naturaleza de este cambio, las condiciones que lo hacen posible, los obstáculos que hay que saltar parecen desafiar la imaginación. Proyectar otra economía, otras relaciones sociales, otros métodos y medios de producción y otros modos de vida se tacha de “irrealista”, como si la sociedad de la mercancía, del asalariado y del dinero fuera infranqueable. En realidad una multidud de indicios convergentes sugieren que ya se ha iniciado esta superación y que las probabilidades de una salida civilizada del capitalismo dependen ante todo de nuestra capacidad de distinguir las tendencias y las prácticas que anuncian su factibilidad.
[2] El capitalismo debe su expansión y su dominación al poder que ha adquirido en un siglo, tanto en la producción como en el consumo. Al privar primero a los obreros de sus medios de trabajo y de sus productos, se ha garantizado progresivamente el monopolio de los medios de producción y ha conseguido subsumir el trabajo. Con la especialización, la división y la mecanización del trabajo en grandes instalaciones, los trabajadores se convirtieron en los apéndices de las megamáquinas del capital. Se tornó así imposible para los productores apropiarse de los medios de producción. Gracias a la eliminación del poder de aquéllos sobre la naturaleza y el destino de los productos, se ha asegurado al capital el cuasi-monopolio de la oferta, es decir el poder de anteponer en todos los ámbitos las producciones y los consumos más rentables, así como el poder de crear los gustos y deseos de los consumidores y la manera con la que iban a satisfacer sus necesidades. Este poder es el que la revolución informacional empieza a agrietar.
En un primer momento, el objetivo de la informatización fue la reducción de los costes de producción. Para evitar que esta reducción de costes conllevara la correspondiente baja de los precios de las mercancías, había que, en la medida de lo posible, sustraerlas a las leyes del mercado. Esta sustracción consistía en conferir a las mercancías cualidades incomparables gracias a las que parecen no tener equivalente y dejan de ser por tanto simples mercancías.
El valor comercial (el precio) de los productos tenía, por lo tanto, que depender más de sus cualidades inmateriales no medibles que de su utilidad (valor de uso) sustancial. Estas cualidades inmateriales -el estilo, la novedad, el prestigio de la marca, la rareza o “exclusividad”- tenía que conferir a los productos un estatuto comparable al de las obras de arte. Éstas últimas tienen un valor intrínseco : no existe ningún patrón que permita establecer entre ellas una relación de equivalencia o “precio justo”. No son por tanto verdaderas mercancías. Su precio depende de la rareza, de la reputación del creador, del deseo del comprador eventual. Las cualidades inmateriales incomparables proporcionan a la empresa productiva el equivalente de un monopolio y la posibilidad de asegurarse una renta de novedad, rareza, exclusividad. Esta renta esconde, compensa y a menudo sobrecompensa la disminución del valor en su aceptación económica que la reducción de los costes de producción genera para los productos en tanto que mercancías por esencia intercambiables entre sí según la relación de equivalencia.
De un punto de vista económico, la innovación no crea valor : es el medio para crear una rareza fuente de renta y conseguir un sobreprecio en detrimento de los productos competidores. La parte de la renta en el precio de una mercancía puede ser diez, veinte o cincuenta veces más grande que su coste de producción, y no sólo se aplica a los artículos de lujo ; también se aplica a los artículos del día a día como zapatillas de deporte, camisetas, móviles, discos, pantalones vaqueros, etc..
Sin embargo, la renta no tiene la misma naturaleza que el beneficio : no corresponde a la creación de un aumento de valor, de una plus-valía. Redistribuye la masa total del valor a favor de las empresas rentistas y en detrimento de los otros ; no aumenta esta masa [1].
Cuando el incremento de la renta se convierte en la meta determinante de la política de las empresas -más importante que el beneficio que, por su parte, choca con el límite interno que hemos indicado antes- la competencia entre empresas descansa ante todo sobre su capacidad y rapidez de innovación. De ella depende ante todo la amplitud de su renta. Por tanto intentan superarse con el lanzamiento de nuevos productos o modelos o estilos, con la originalidad del diseño, con la inventiva de sus campañas de marketing, con la “personalización” de sus productos. La aceleración de la obsolescencia, que va de la mano con la menor durabilidad de los productos y de la menor facilidad para repararlos, se convierte en el medio decisivo para aumentar el volumen de ventas. Obliga a las empresas a inventar continuamente necesidades y deseos nuevos, a atribuir a las mercancías un valor simbólico, social, erótico, a difundir una “cultura del consumo” que apuesta por la individualización, singularización, rivalidad, envidia, es decir, lo que he llamado en otro escrito la “socialización antisocial”.
En este sistema todo se opone a la autonomía de los individuos ; a su capacidad de reflexionar juntos sobre sus objetivos y necesidades comunes ; de concertarse sobre la mejor manera de eliminar el despilfarro, de ahorrar recursos, de elaborar juntos, como productores y consumidores, una norma común de lo suficiente -lo que Jacques Delors llamaba una “abundancia frugal”. Sin duda alguna, la ruptura con la tendencia del “producir más, consumir más” y la redefinición autónoma de un modelo de vida que aspira a hacer más y mejor con menos, supone la ruptura con una civilización donde no se produce nada de lo que se consume y no se consume nada de lo que se produce ; donde los productores y consumidores están separados y donde cada uno se opone a sí mismo ya que es siempre lo uno y lo otro a la vez ; donde todas las necesidades y todos los deseos se centran en la necesidad de ganar dinero y el deseo de ganar más ; donde la posibilidad de autoproducción para el autoconsumo parece fuera de alcance y ridículamente arcaico - sin razón.
Sin embargo, la “dictadura de las necesidades” pierde fuerza. La influencia que las empresas ejercen sobre los consumidores se vuelve más débil a pesar del aumento exponencial de los gastos para el marketing y la publicidad. La tendencia a la autoproducción gana de nuevo terreno gracias al peso creciente que tienen los contenidos inmateriales en la naturaleza de las mercancías. El monopolio de la oferta escapa poco a poco al capital.
No era difícil privatizar y monopolizar contenidos inmateriales mientras los conocimientos, ideas, conceptos utilizados en la producción y concepción de las mercancías se definían en función de máquinas y de artículos en los que se incorporaban para un uso concreto. Máquinas y artículos se podían patentar y la posición de monopolio quedaba protegida. La propiedad privada de los conocimientos y de los conceptos se hacía posible, ya que eran inseparables de los objetos que les materializaban. Eran un componente del capital fijo.
Pero todo cambia en el momento en que los contenidos inmateriales no son inseparables de los productos que los contienen, ni siquiera de las personas que los poseen ; cuando acceden a una existencia independiente de todo uso particular y se convierten en susceptibles de ser reproducidos en cantidades ilimitadas por un coste ínfimo, tras su traducción en programas. Entonces se pueden convertir en un bien abundante que, por su disponibilidad ilimitada, pierde cualquier valor de cambio y cae en el dominio público como bien común gratuito - salvo si se consigue impedirlo al prohibir el acceso y el uso ilimitados para los cuales está hecho.
El problema que enfrenta “la economía del conocimiento” proviene del hecho de que la dimensión inmaterial de la que depende la rentabilidad de las mercancías no es, en la edad de la informática, de la misma naturaleza que éstas últimas : no es propiedad privada ni de las empresas ni de sus colaboradores ; no tiene un carácter privatizable y no puede por consiguiente convertirse en una verdadera mercancía. Sólo se puede disfrazar de propiedad privada y mercancía al reservar su uso exclusivo a través de artimañas jurídicas o técnicas (códigos de acceso secretos). No obstante este disfraz no cambia nada a la realidad de bien común del bien así disfrazado : sigue siendo una no-mercancía no vendible cuyo acceso y uso libres están prohibidos porque permanecen siempre posibles, porque le amenaza las “copias ilícitas”, las “imitaciones”, los usos prohibidos. Incluso el autodenomidado propietario no los puede vender, es decir transferir la propiedad privada a otro, como lo haría con una verdadera mercancía ; sólo puede vender un derecho de acceso o de uso “bajo licencia”.


Así la economía del conocimiento se basa en una riqueza cuya vocación es la de ser un bien común, y los patentes y copyrights que debieran privatizarlo no cambian nada : la era de la gratuidad se expande de manera irrefrenable. La informática y el Internet atacan las bases del reino de la mercancía. Todo lo que se traduce en lenguaje numérico y reproducible, comunicable sin gastos tiende irresistiblemente a convertirse en un bien común, incluso en un bien común universal cuando es accesible a todos y utilizable por todos. Cualquiera puede reproducir con su ordenador contenidos inmateriales como el diseño, planes de construcción o de montaje, fórmulas y ecuaciones químicas ; inventar sus propios estilos y formas ; imprimir textos, grabar discos, reproducir tablas. Más de 200 millones de referencias están actualmente accesibles bajo licencia “creative commons”. En Brasil, donde la industria del disco comercializa 15 nuevos discos al año, los jóvenes de las favelas graban 80 discos por semana y los difunden en la calle.
Las tres cuartas partes de los ordenadores fabricados en 2004 se construyeron en favelas con los componentes de materiales desechados. El gobierno apoya a las cooperativas y agrupaciones informales de autoproducción para el auto-abastecimiento.
Claudio Prado, que dirige el departamento de cultura numérica en el ministerio de Cultura de Brasil, hace poco : “El empleo es una especie en vía de extinción Tenemos la intención de saltarnos esta fase sin interés del siglo XX para pasar directamente del siglo XIX al siglo XXI”. Por ejemplo se ha apoyado oficialmente la autoproducción de ordenadores : se trata de favorecer la “apropiación de las tecnologías por los usuarios con un objetivo de transformación social”. La próxima etapa será lógicamente la autoproducción de medios de producción. Volveré sobre este tema.
Lo importante por el momento es que la principal fuerza productiva y la principal fuente de rentas caen progresivamente en el dominio público y tienden hacia la gratuidad ; que la propiedad privada de los medios de producción y por tanto el monopolio de la oferta son cada vez menos posibles ; que por consiguiente la influencia del capital sobre el consumo se relaja y éste puede tender a emanciparse de la oferta mercantil. Se trata aquí de una ruptura que ataca la base del capitalismo. La lucha emprendida entre los “programas propietarios” y los “programas libres” (libre, “free”, es también el equivalente en inglés de “gratuito”) ha sido el inicio del conflicto central de esta época. Se extiende y se prolonga en la lucha contra la mercantilización de las riquezas primas -la tierra, las semillas, el genoma, los bienes culturales, los saberes y las competencias comunes que constituyen la cultura cotidiana y que son las condiciones previas a la existencia de una sociedad. Del resultado de esta lucha dependerá que la salida del capitalismo tenga lugar de forma civilizada o bárbara.
Salir del capitalismo implica necesariamente nuestra emancipación de la influencia que ejerce el capital sobre el consumo y de su monopolio sobre los medios de producción. Significa restablecer la unidad del sujeto de la producción y del sujeto del consumo y retomar la autonomía en la definición de nuestras necesidades y de su modo de satisfacción. El obstáculo insalvable que el capitalismo había colocado en este camino era el carácter mismo de los medios de producción que había creado : constituían una megamáquina donde todos eran sirvientes y que nos dictaba qué fines perseguir y qué vida llevar. Este periodo llega a su fin. Los medios de autoproducción high-tech convierten la megamáquina industrial en virtualmente obsoleta. Claudio Prado alega “la apropriación de las tecnologías” porque todos pueden apropiarse la clave común de todas : la informática. Porque, como lo pedía Iván Illich, “cada uno puede utilizarla sin dificultad tan a menudo o tan poco como lo desea” sin que el uso que hace de ella usurpe la libertad de otros de hacer lo mismo” ; y porque este uso (se trata de la definición de Illich de las herramientas conviviales) “estimula la realización personal” y amplía la autonomía de todos. La definición que Pekka Himanen da de la Etica Hacker es bastante parecida : un modo de vida que antepone “la felicidad de la amistad, del amor, de la libre cooperación y de la creatividad personal”.
Las herramientas high-tech existentes o en curso de desarrollo, generalmente comparables a periféricos de ordenadores, apuntan hacia un futuro donde prácticamente todo lo necesario y deseable podrá ser producido en talleres cooperativos o comunales ; donde las actividades de producción se podrán combinar con el aprendizaje y la enseñanza, con la experimentación y la investigación, con la creación de nuevos gustos, perfumes y materiales, con la invención de nuevas formas y técnicas agrícolas, de construcción, de medicinas, etc.. Los talleres comunales de autoproducción estarán interconectados a escala global y podrán intercambiar o poner en común sus experiencias, invenciones, ideas, descubrimientos. El trabajo será productor de cultura, la autoproducción un modo de plenitud.

Dos circunstancias abogan en favor de este tipo de desarrollo. La primera es que existe bastante más know-how, talento y creatividad de lo que la economía capitalista es capaz de utilizar. Este excedente de recursos humanos sólo puede ser productivo en una economía donde la creación de riqueza no se someta a criterios de rentabilidad. La segunda es que “el empleo es una especie en vía de extinción”.
No digo que estas transformaciones radicales vayan a tener lugar. Sólo digo que por primera vez podemos querer que se realicen. Los medios existen, así como la gente que los ponen en práctica metódicamente. Es probable que sean los sur-americanos o sur-africanos los primeros que decidan recrear en los suburbios desheredados de las ciudades europeas los talleres de autoproducción de su favela o de su township de origen.

André Gorz, el 17/09/2007
Traducción y revisión de Florent Marcellesi y Lara Pérez Dueñas.
[1] El valor trabajo es una idea de Adam Smith, que veía en el trabajo la sustancia común de todas las mercancías y pensaba que éstas se intercambiaban según la cantidad de trabajo que contenían.
El valor trabajo no tiene nada que ver con lo que entenderíamos hoy en día y que (en el caso de Dominique Méda y otros) se tendría que designar como trabajo valor (valor moral, social, ideológico, etc.).
Marx afinó y siguió trabajando en la teoría de A. Smith. Simplificando al máximo, se puede resumir la noción económica de la manera siguiente : una empresa crea valor al producir una mercancía vendible con trabajo para cuya remuneración pone en circulación (crea, distribuye) poder adquisitivo.
Si su actividad no aumenta la cantidad de dinero en circulación, no crea valor. Si su actividad destruye empleo, destruye valor. La renta de monopolio consume el
Fuente: decrecimiento.info - Imagen: ‪Rolando Astarita - WordPress.com‬ - ‪Manuel Isidro Molina‬

Bosques nativos: Rechazo internacional al Proyecto de Ley en Córdoba, Argentina

38 premios Nóbel Alternativos de todo el mundo piden a Legislatura  y al Gobierno que descarten definitivamente el cuestionado proyecto de ley.

Entre las personalidades que firman el petitorio se encuentran Johan Galtung de Noruega, el Obispo Erwin Krautler de Brasil, Vandana Shiva de India, el economista Manfred Max Neef de Chile y el fundador del Foro Social Mundial, Chico Whitakker.
Personalidades de 29 países rechazan así el proyecto de ley que pretende reducir en un 50% la superficie de bosques protegidos en Córdoba e impulsan el inicio de un nuevo proceso, esta vez participativo.
 "Además de inconsulto e ilegal el proyecto gubernamental de ley reduce multas para infractores, quita pena de prisión y habilita rolado para destruir la zona interna de los bosques nativos", indicó el Dr. Raúl Montenegro.
 Los Premios Nóbel Alternativo de todo el mundo consideraron nulo el proyecto porque no se consultó a los ciudadanos y pueblos indígenas.
 Tras reclamar plena libertad de expresión, condenaron enérgicamente las injustas descalificaciones hechas por el gobierno y organizaciones ruralistas contra José Luis Serrano ("Doña Jovita") y Raly Barrionuevo.
"Este es solo el comienzo de una movida internacional que prevé la visita de prestigiosas personalidades para apoyar a las comunidades, asambleas y organizaciones nucleadas en la Coordinadora en Defensa del Bosque Nativo", anticipó el Dr. Raúl Montenegro.
Córdoba (Argentina), 19 de febrero de 2017. La Fundación para la defensa del ambiente de Córdoba, FUNAM, informó sobre el "creciente rechazo internacional al proyecto de ley de bosques nativos impulsado desde el gobierno de Córdoba y parte de la legislatura".
38 premios Nóbel Alternativos de todo el mundo piden a la Legislatura y al Gobierno que descarten definitivamente el cuestionado proyecto de ley. Este petitorio circula internacionalmente en idiomas español e inglés y pronto se agregarán otras versiones.
          Entre las personalidades que firman el petitorio se encuentran Johan Galtung de Noruega, el Obispo Erwin Krautler de Brasil, Vandana Shiva de India, el economista Manfred Max Neef de Chile y el fundador del Foro Social Mundial, Chico Whitakker. También han firmado Bianca Jagger de Nicaragua, Embajadora de Buena Voluntad del Consejo de Europa, L. Hunter Lovins de Estados Unidos y Michael Succow de Alemania, reconocido defensor de la biodiversidad. Personalidades de 29 países rechazan así el proyecto de ley que pretende reducir en un 50% la superficie de bosques protegidos en Córdoba. Además de solicitar su archivo impulsan el inicio de un nuevo proceso, esta vez participativo.
          "Además de inconsulto e ilegal el proyecto gubernamental de ley reduce multas para infractores, quita pena de prisión y habilita rolado para destruir la zona interna de los bosques nativos. El desconocimiento de la biodiversidad que mostró el gobierno al hacer este proyecto sorprende a prestigiosos especialistas internacionales", indicó el Dr. Raúl Montenegro, Premio Nóbel Alternativo 2004 y Profesor Titular Plenario de Biología Evolutiva en la Universidad Nacional de Córdoba en Argentina.
Los Premios Nóbel Alternativo de todo el mundo consideraron nulo el proyecto porque no se consultó previamente a los ciudadanos y pueblos indígenas. Tras reclamar plena libertad de expresión, condenaron enérgicamente las injustas descalificaciones hechas por el gobierno y organizaciones ruralistas contra José Luis Serrano ("Doña Jovita") y Raly Barrionuevo. "Este es solo el comienzo de una movida internacional que prevé la visita de prestigiosas personalidades para apoyar a las comunidades, asambleas y organizaciones nucleadas en la Coordinadora en Defensa del Bosque Nativo", anticipó el Dr. Raúl Montenegro.

CONTACTO: Prof. Dr. Raúl A. Montenegro
Email: biologomontenegro@gmail.com
Teléfono / Phone: +54 9 351 5 125 637
Teléfono / Phone: +54 3543 422236


PETITORIO FIRMADO POR GALARDONADOS
CON EL PREMIO NÓBEL ALTERNATIVO DE TODO EL MUNDO:
 
LOS PROYECTOS DE LEY DEBEN PROTEGER A LOS BOSQUES NATIVOS Y LA GENTE,
NO DESTRUIRLOS.
 
Como galardonados con el Premio Rigth Livelihood, internacionalmente conocido como Nóbel Alternativo, estamos muy preocupados por la creciente destrucción de los últimos bosques nativos de la provincia de Córdoba (Argentina). Fuimos informados que el gobierno y una mayoría de la legislatura cordobesa impulsan un proyecto de ley que reduce la actual superficie de bosques protegidos de 4 millones de hectáreas (Ley Provincial 9.814/2010) a 2 millones de hectáreas. El proyecto gubernamental no respeta la Ley Federal sobre Bosques Nativos 26.331/2006, ignora los derechos de los pueblos indígenas, reduce las penalidades a quienes violen la ley y permite el uso de rolos que destruyen la biodiversidad interna de los bosques.

En este contexto:
Pedimos al gobierno y a la Legislatura de Córdoba que descarten el proyecto de nueva ley, el así llamado "Proyecto de Ley Schiaretti". Esta iniciativa, impulsada por grandes propietarios de tierras, sojeros y ganaderos reduce en un 50% la actual superficie de bosques protegidos.
Pedimos al gobierno de Córdoba que inicie un proceso verdaderamente participativo para que pueda redactarse un nuevo proyecto de ley sobre bosques nativos. Este proyecto deberá aumentar –nunca disminuir- la actual superficie de bosques protegidos por la Ley Provincial 9.814/2010.
Debe prohibirse permanentemente el uso del rolado que destruye la diversidad interna de los bosques nativos aunque se preserven los grandes árboles.
Debe considerarse que los bosques nativos no son solamente árboles, sino un complejo de especies vivas que interactúan, entre ellas la humana. Esta biodiversidad es esencial para preservar las "fábricas naturales" de agua, suelo y estabilidad ambiental. Las economías regionales y el turismo pueden colapsar si los ecosistemas naturales son destruidos.
Nosotros apoyamos con fuerza el pedido de las comunidades indígenas locales, de Comechingones y Sanavirones, para que siempre sean consultadas antes de que decisiones gubernamentales y privadas afecten sus territorios y los ambientes ancestrales. El gobierno de Córdoba y la Legislatura nunca los consultó sobre el Proyecto de Ley Schiaretti de bosques nativos.
Nosotros nos solidarizamos con el actor José Luis Serrano ("Doña Jovita") y con el cantante Raly Barrionuevo, quienes se oponen al proyecto de ley impulsado desde el  gobierno y poderosas asociaciones de terratenientes, sojeros y ganaderos. En este contexto condenamos enérgicamente la presión y la injusta descalificación que lanzaron públicamente la asociación ruralista Cartez y el gobierno contra éstos y otros artistas comprometidos.
En una sociedad democrática todos tienen derecho a defender su futuro. De nada vale que los poderosos y las corporaciones recorten libertades y silencien la verdad, pues libertades y verdades siempre prevalecen sobre el temor y las mentiras.

Firmantes,
Galardonados con el Premio Nóbel Alternativo (Right Livelihood Award, Estocolmo, Suecia) de todo el mundo, Febrero de 2017

Chico Whitakker, Brasil
RLA, Premio Nóbel Alternativo 2006
Vandana Shiva, India
RLA. Premio Nóbel Alternativo 1993
Bill McKibben, Estados Unidos (USA)
RLA, Premio Nóbel Alternativo 2014
Hannumappa R. Sudarshan, India
RLA, Premio Nóbel Alternativo 1994
Nnimmo Bassey, Nigeria
RLA, Premio Nóbel Alternativo 2010
Maude Barlow, Canadá
RLA, Premio Nóbel Alternativo 2005
Obispo Dom Erwin Kräutler, Brasil
RLA, Premio Nóbel Alternativo 2010
Inge Genefke / Rehabilitation and
Research Centre for Torture Victims, Dinamarca
RLA, Premio Nóbel Alternativo 1988
Birsel Lemke, Turquía
RLA, Premio Nóbel Alternativo 2000
Manfred Max Neef, Chile
RLA, Premio Nóbel Alternativo 1983
Alla Yaroshinskaya, Rusia
RLA, Premio Nóbel Alternativo 1992
Anwar Fazal, Malasia
RLA, Premio Nóbel Alternativo 1982
Angie Zelter / Trident Ploughshares, Reino Unido (UK)
RLA, Premio Nóbel Alternativo 200
L. Hunter Lovins, Estados Unidos (USA)
RLA, Premio Nóbel Alternativo 1983
Ida Kuklina, Rusia
RLA. Premio Nóbel Alternativo 199
Andras Biro, Hungría
RLA, Premio Nóbel Alternativo 1995
Henk Hobbelink / GRAIN, España
RLA, Premio Nóbel Alternativo 2011
Swami Agnivesh, India
RLA, Premio Nóbel Alternativo 2004
Tony de Brum / El Pueblo de las Islas Marshall, Islas Marshall
RLA, Premio Nóbel Alternativo 2015
Kasha Jacqueline Nabagenera, Uganda
RLA, Premio Nóbel Alternativo 2015
Uri Avnery, Israel
RLA, Premio Nóbel Alternativo 2001
Ruchama Marton, Israel
RLA, Premio Nóbel Alternativo 2010
Fernando Rendón / Festival de Poesía de Medellín, Colombia
RLA, Premio Nóbel Alternativo 2006
Lara Lutzenberger, por José Lutzenberger, Brasil
RLA, Premio Nóbel Alternativo 1988
Michael Succow, Alemania
RLA, Premio Nóbel Alternativo 1997
Ibrahim Abouleish Abouleish, Egipto
RLA, Premio Nóbel Alternativo 2003
Dipal Barua / Grameen Bank, Bangladesh
RLA, Premio Nóbel Altrnativo 2007
Sima Samar, Afganistán
RLA, Premio Nóbel Alternativo 2012
Tony Clarke, Canadá
RLA, Premio Nóbel Alternativo 2005
Johan Galtung, Noruega
RLA, Premio Nóbel Alternativo 1987
Fernando Funes Aguilar, Cuba
RLA, Premio Nóbel Alternativo 1999
Walden Bello, Filipinas
RLA, Premio Nóbel Alternativo 2003
Martin Almada, Paraguay
RLA, Premio Nóbel Alternativo 2002
Jacqueline Moudeina, Chad
RLA, Premio Nóbel Alternativo 2011
Bianca Jagger, Nicaragua
RLA, Premio Nóbel Alternativo, 2004
Annelies Allain / IBFAN, International Baby Food Action Network, Suiza
RLA, Premio Nóbel Alternativo, 1998
Pat Mooney, Canadá
RLA, Premio Nóbel Alternativo, 1985
Raúl Montenegro, Argentina
RLA, Premio Nóbel Alternativo 2004
Registro de apoyos internacionales
depositado en la oficina del
Campus Córdoba, Right Livelihood College (RLC),
Facultad de Psicología, Universidad Nacional de Córdoba).
A través de la red oficial de los galardonados con el premio RLA, 

Fundación Right Livelihood Award, Estocolmo, Suecia.


www.renace.net - Imagenes: ‪La Voz de San Justo - San Francisco Córdoba Argentina‬ - ‪Red Agroforestal Chaco Argentina‬ - ‪La Izquierda Diario‬

Los robots muestran más dificultades de lo esperado en Fukushima

Terra España

Las sondas robóticas enviadas a uno de los reactores nucleares dañados en la central japonesa de Fukushima revelaron desafíos mayores de lo esperado para las tareas de limpieza emprendidas en la planta.
 
El robot "escorpión" de control remoto se envió el jueves a la vasija de contención del reactor de la Unidad 2 para investigar la zona en torno al núcleo que se fusionó hace seis años, indicó la operadora de la planta, Tokyo Electric Power Co. Sin embargo, el dispositivo falló cuando ascendía entre los escombros radiactivos.
El robot, que llevaba un dosímetro y dos pequeñas cámaras, transmitió algunos datos e imágenes pero no pudo localizar el combustible nuclear fusionado, una información clave para determinar cómo retirar los escombros del reactor. El robot quedó abandonado dentro de la vasija en un punto en el que no bloquee el acceso de otro dispositivo similar en el futuro.
En las últimas semanas, los primeros análisis han detectado daños estructurales en las rutas previstas para los robots y una radiación mayor de lo esperado, lo que implica que habría que revisar los diseños y sistemas de los robots.
TEPCO está teniendo problemas para desmantelar la central, un proceso que se espera dure varias décadas. Un terremoto y un tsunami en 2011 provocaron las fusiones de núcleo en las instalaciones. Decenas de miles de personas tuvieron que evacuar sus hogares y muchos aún no han podido regresar debido a la alta radiación.
Otro robot diseñado para despejar escombros para el dispositivo principal, la sonda "escorpión", tuvo que regresar este mes a mitad de su labor porque dos de sus cámaras habían quedado inutilizadas tras dos horas, en las que su exposición total a la radiación alcanzó un nivel de tolerancia máxima de 1.000 sieverts, un nivel que puede matar a un humano en segundos. La duración prevista del robot era de 10 horas, o 100 sieverts por hora.
Una limpieza inadecuada, la alta radiación y los daños estructurales podrían limitar a otras sondas enviadas en el futuro, y podría requerir cámaras y otros componentes más resistentes a la radiación, indicaron responsables de TEPCO.
La compañía necesita saber el estado y la ubicación exacta del combustible fusionado, así como otros daños estructurales en cada uno de los tres reactores accidentados, para determinar la forma mejor y más segura de retirar el combustible.
A pesar de las peligrosas cifras, indicó la empresa, la radiación no se está filtrando fuera del reactor. Imágenes tomadas desde dentro de la cámara han mostrado daños y estructuras cubiertas de material fundido, posiblemente mezclado con combustible nuclear fundido, y parte una plataforma en forma de disco colgada sobre el núcleo fusionado.

Mari Yamaguchi está en Twitter como twitter.com/mariyamaguchi
Su trabajo puede encontrarse en http://bigstory.ap.org/content/mari-yamaguchi
Fuente:https://noticias.terra.es - Imagenes: ‪El Mexicano‬ - ‪El Informador‬

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RESUMEN del mes de ENERO de 2017: Central nuclear de Fukushima
  11-03-2011, 2153  días han transcurrido desde el inicio de la catástrofe y sin solución
• Retrasada la remoción de escombros en el Reactor # 3, pero llegada de los primeros elementos del nuevo edificio para el retiro de combustible gastado. La eliminación del combustible gastado debería haber comenzado en enero de 2018. Al principio, TEPCo debía comenzar en 2015. Todavía no conocemos su nuevo calendario: Debris Removal at Reactor # 3 Delayed, but Arrival of the First Elements of the New Building for its Spent Fuel Removal « nuclear-news
Se retrasan los planes para retirar combustible nuclear en Fukushima N ° 3. El trabajo está ahora programado para comenzar en el año fiscal 2018 como muy pronto. Los retrasos se deben a los altos niveles de radioactividad alrededor de las instalaciones: Plans to remove nuclear fuel at Fukushima N° 3 reactor delayed again « nuclear-news
• TEPCO encuentra posibles residuos de combustible nuclear bajo el reactor número 2 de Fukushima. Según la agencia de noticias Kyodo, los empleados de la compañía japonesa encontraron sustancia negra bajo el reactor con ayuda de un brazo telescópico y se espera que continúen las exploraciones a mediados de febrero usando un robot equipado con una cámara: TEPCO Finds Possible Nuclear Fuel Debris Under Fukushima's Reactor Number 2
• El metraje apunta a dificultad en la remoción del posible combustible derretido en la planta de Fukushima. El combustible derretido ha entrado en contacto con el agua subterránea que fluye del lado de la montaña, generando agua contaminada radiactivamente todos los días: Footage points to difficulty in removing possible melted fuel at Fukushima plant - The Mainichi
• TEPCO reinserta una cámara en el reactor 2 de Fukushima. Tomar fotos del combustible fundido en el interior se considera un paso importante hacia el desmantelamiento de los reactores que se fundieron. El video publicado por TEPCO el 26 de enero muestra goteo de líquido y lo que parece ser el vapor que flota dentro del contenedor: TEPCO reinserts camera in Fukushima reactor 2 « nuclear-news
• Fracaso nuclear japonés. El reactor nuclear japonés de Monju dejó de operar en forma definitiva. La planta funcionó apenas 250 días en sus 22 años de existencia, pese a que el gobierno invirtió casi diez mil millones de dólares en la planta experimental. Finalmente, el gobierno estimó que era más económico cerrar. El cierre y desmantelamiento costará otros tres mil millones de dólares y tomará 30 años: http://www.metrord.do/laverdadverdad...-btgq8TbBkAnY/
• "No valía la pena morir por Monju." - dice la esposa del alto funcionario nuclear, quien se suicidó cayendo desde el octavo piso de un hotel donde se alojaba. Shigeo fue puesto a cargo de la investigación interna de la sospecha de encubrimiento sobre el accidente ocurrido en Monju en 1995: https://nuclear-news.net/2017/01/13/...-who-suicided/
• Medición de la radiación 16μSv / h a nivel del suelo en Namie-cho, Fukushima. Lo que el turista no verá mientras viaja Fukushima: Toneladas de residuos altamente radioactivos, Toneladas de desechos radiactivos que se queman a través de incineradores, alimentos contaminados, niños que limpian caminos de radiación tan cerca de Daiichi - la mayoría sin protección real, la discriminación de las víctimas, etc: https://nuclear-news.net/2017/01/26/...cho-fukushima/
• NHK Japón Especial Fukushima - Bosque Radiactivo. El siguiente Documental de NHK proporciona una fascinante perspectiva visual sobre la transformación de la región de Fukushima, a 230 kilómetros al norte de Tokio tras el desastre triple de marzo de 2011. El terremoto, el tsunami y la fusión nuclear de la central nuclear de Fukushima Daiichi destruyeron la región que sigue siendo un terreno baldío hasta la fecha: https://nuclearexhaust.wordpress.com...niversity-usa/
• La radiación de Fukushima amenaza. El accidente central nuclear de Fukushima en Japón hace seis años no se ha reparado. No hay precedente para este tipo de desastres en la historia humana. Los efectos sobre la salud se hacen más significativos cada día. Desafortunadamente, su realidad ha sido ocultada por el gobierno japonés. Y no sólo eso: han conseguido los JJOO: http://www.globalresearch.ca/fukushi...n-life/5566712
• Nuevos datos muestran niveles masivos de radiación en Odaka, Minamisoma. La política de hacer que una población regrese y viva en áreas aún más contaminadas que la mayor parte de la Zona de Control de Radiación, mientras reduce las ayudas financieras y de vivienda para los evacuados, es una grave violación de los derechos humanos: https://nuclear-news.net/2017/01/14/...ka-minamisoma/
• LA INDUSTRIA NUCLEAR NO QUIERE RESPONSABILIDAD POR ACCIDENTES DE REACTORES. Estas empresas proveedoras nucleares no creen que sus reactores sean seguros. Ellos quieren esta protección porque temen los enormes costos de un accidente nuclear y no quieren pagar por los riesgos que sus productos crean. Si la industria de los reactores nucleares no cree que su producto es seguro y reconoce que la pérdida financiera que incurriría en un accidente es insostenible, ¿por qué deberíamos el público, las víctimas aceptar la enfermedad, la morbilidad, las mutaciones genéticas, ser evacuados?: https://nuclear-news.net/2017/01/03/...tor-accidents/
• Una resolución que pide la inspección de las instalaciones nucleares israelíes ha sido derrotada en la Conferencia General del OIEA. La resolución pedía la vigilancia internacional del reactor nuclear israelí en Dimona, que se sospecha de desarrollar material fisible para el supuesto arsenal nuclear de Israel que "representa una amenaza permanente a la paz y la seguridad en la región": http://www.globalresearch.ca/israel-...ctions/5502024 , https://nuclear-news.net/2017/01/30/...-nuke-program/

FUENTE: http://resumenesdesdefukushima.blogspot.com.ar/

La gasolina ecológica

En los supermercados hay aceite de palma hasta en la sopa pero también se vende como ingrediente para dar de comer a coches y camiones
 Gustavo Duch

¿Qué tienen en común unas galletas para la merienda con una crema de verduras del supermercado? ¿Y unas pizzas listas para calentar con unas empanadillas precocinadas o con unos bollitos enfundados en plástico? Averiguarlo es sencillo. Al comparar las listas de los ingredientes de cada producto hay uno que aparece repetido en todos ellos, el aceite producido a partir del fruto de la palma africana, el monocultivo del siglo XXI, descrito en alguna de sus múltiples fórmulas de bautizo: aceite de palma, aceite de palmiste, grasa vegetal (palma), grasa vegetal fraccionada e hidrogenada de palmiste, sodium palmitate, estearina de palma (palm stearin), palmoleina u oleina de palma (palmolein), manteca de palma o, algo más rebuscado, el nombre científico de la palma aceitera, la elaeis guineensis. 
En concreto, la mitad del aceite de palma que Europa importa -unos siete millones de toneladas mayoritariamente del sudeste asiático- se dedica a la producción de agrodiesel o de biodiesel como les gusta decir a las empresas del sector pues así, vestida de verde, les fue muy bien para conseguir que, allá por el año 2003, la Unión Europea incentivara su uso.
MUCHA MÁS CONTAMINACIÓN
Ya entonces desde diferentes organizaciones campesinas y ecologistas planteamos con todas nuestras fuerzas el peligro de estas políticas de sustitución de combustibles fósiles, tanto desde la preocupación del encarecimiento de los precios de los alimentos básicos al contar con menos hectáreas para su producción, como por consecuencias ambientales. Pero no ha sido hasta el año pasado que la Unión Europea ha reaccionado. Las evidencias y los estudios son muy tajantes como el más reciente informe de Transport & Environment (T&E) que explica que talar o quemar bosques para dar paso a los cultivos de las palmas acaba representando que el aceite de palma suponga un 303% más de emisiones que el diésel fósil. Tres veces más de contaminación.
La reacción de la Unión Europea de todas maneras es muy tímida permitiendo que hasta el 2020 se siga consumiendo la misma cantidad que actualmente, un 7% del consumo de combustible en el transporte, para acabar en el 2030 reduciendo su uso hasta un 3,8%. Incluso me permito dudar de si finalmente se mantendrá esta medida pues, si como dice la Oil World, el precio del aceite de palma es el más barato de los últimos 15 años, me temo que las presiones de la industria (facturó 13.400 millones en el 2014) impidan la aplicación de esta insuficiente medida.
Cuando el cambio climático ya está desprendiendo icebergs y floreciendo almendros, y cuando los intereses económicos de este coltán viscoso son responsables de la expulsión de mucho campesinado de sus tierras y son una de las causas de la violencia en Honduras o en el aborto de un profundo proceso de paz en Colombia, transiciones tan lentas y voluntades tan cortas no son aceptables.

Gustavo Duch es coordinador de la revista Soberanía Alimentaria, Biodiversidad y Culturas.
Fuente: http://www.elperiodico.com/es/noticias/opinion/gasolina-ecologica-articulo-duch-5732892

¿Será nutritivo el maíz transgénico que produce cadaverina y putrescina?

Emmanuel González-Ortega
Ecoportal


Un estudio publicado recientemente en la muy reconocida revista científica ‘Scientific Reports’ aportó nuevas y contundentes evidencias sobre la realidad de los cultivos transgénicos y sobre el peligro para la salud de los paquetes tecnológicos (herbicidas) que los acompañan.
Aunque este estudio confirma algo que ya se sabía o que puede deducirse sin demasiado esfuerzo (que los cultivos modificados genéticamente NO son equivalentes a los cultivos convencionales), lo hace con datos que son incontrovertibles.  

En esta investigación se realizaron análisis detallados de los perfiles de presencia de proteínas (proteómica) y de expresión de moléculas bioquímicas (metobolómica) que revelaron diferencias significativas entre una variedad de maíz transgénico (NK603), modificado genéticamente para tolerar al herbicida glifosato; y un maíz convencional (no transgénico). Para evitar alteraciones en los resultados sobre la composición de ambos tipos de plantas debidas a factores externos (ambientales), los dos tipos de maíz se sembraron en condiciones similares, en la misma locación y en la misma temporada, a lo largo de dos ciclos de siembra. Adicionalmente, una porción de los maíces transgénicos sembrados fue asperjada con herbicida glifosato en una ocasión. El análisis evidenció una diferencia significativa en la expresión de 117 proteínas y de 91 moléculas bioquímicas (metabolitos) en el maíz transgénico NK603, en comparación con el maíz convencional. Los autores del estudio concluyeron que tales diferencias se deben exclusivamente al procedimiento técnico de modificación genética de las plantas de maíz.
El maíz transgénico NK603 fue originalmente generado por Monsanto (ver aquí), mediante la técnica de transferencia de ADN conocida como bombardeo de micro partículas, la cual consiste, tal como lo dice el nombre, en bombardear partículas metálicas microscópicas recubiertas con el ADN que se desea introducir a células de la planta (ver aquí). Los métodos biotecnológicos con los que se han generado prácticamente todas las plantas transgénicas que se comercializan actualmente no permiten conocer la localización en el genoma en el que forzosamente se introdujo el material genético de interés biotecnológico, ni tampoco cuantas copias del transgen se han introducido, lo que hace sentido que las técnicas moleculares provoquen desarreglos moleculares y metabólicos en las plantas transgénicas. El estudio encontró que algunos de los metabolitos que estaban marcadamente alterados en las plantas transgénicas son compuestos conocidos como putrescina y cadaverina; la presencia de estas moléculas en el organismo se han relacionado a procesos inflamatorios y como precursores de compuestos cancerígenos. Los animales muertos y en proceso de putrefacción producen dichos compuestos.
Es muy relevante comentar que la variedad de maíz transgénico NK603 fue utilizado para alimentar a ratas durante dos años y determinar si había daños a la salud de estos animales por el consumo de maíz transgénico y glifosato. Dicho estudio fue duramente atacado por las empresas semilleras y por científicos con conflictos de interés.
Dicha variedad de maíz transgénico NK603 tolerante al herbicida glifosato fue aprobado en México para consumo humano y animal por SAGARPA y COFEPRIS desde el año 2002 sin que se realizaran análisis de laboratorio, pero como evidenció el estudio, el maíz transgénico NK603 no es sustancialmente equivalente al maíz convencional. ¿Está este maíz en los alimentos que consumimos? ¿Hay además residuos de herbicidas tales como el glifosato en los alimentos? ¿Las autoridades evalúan la presencia de transgenes y herbicidas en los alimentos?
En el contexto de los organismos modificados genéticamente, el criterio de equivalencia sustancial está basado en una comparación superflua de las características entre un OGM y su contraparte convencional. Anticipando el desarrollo y comercialización de los cultivos transgénicos, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos –OCDE- (OECD, por sus siglas en inglés) introdujo la equivalencia sustancial, y este concepto posteriormente fue asumido por la organización mundial de la salud (OMS) y por la FAO. Aunque previamente se han realizado y publicado estudios científicos –no tan exhaustivos como el más reciente- que evidencian las alteraciones moleculares y metabólicas en los cultivos transgénicos (por ejemplo, maíz, soya, tabaco). Sin embargo, hasta el día de hoy la gran mayoría de cultivos transgénicos están clasificados como sustancialmente equivalentes. La equivalencia sustancial absuelve a las compañías semilleras transnacionales de realizar pruebas toxicológicas y nutricionales en animales necesarios para establecer si el efecto biológico de los cultivos transgénicos es equivalente a de sus contrapartes convencionales.
Considerando que el maíz transgénico NK603 tolerante a glifosato fue aprobado en México desde 2002, y que no se tiene certeza de que los protocolos de bioseguridad mexicanos funcionen para evitar la dispersión de maíces transgénicos en el campo mexicano; ni que el organismo de prevención contra riesgos sanitarios ha emitido información sobre la presencia de ese u otras variedades de maíz transgénico en los alimentos, podemos suponer que estamos comiendo maíz transgénico que produce compuestos tóxicos: cadaverina, putrescina; además del herbicida glifosato, clasificado como probablemente cancerígeno.

Fuente: http://www.ecoportal.net/Eco-Noticias/Sera-nutritivo-el-maiz-transgenico-que-produce-cadaverina-y-putrescina

lunes, 20 de febrero de 2017

La “mayor amenaza” a la libertad y la prosperidad mundial

Homar Garcés
Rebelión


Según reportes de medios de información, Myron Ebell, el personaje designado por Donald Trump para dirigir su equipo de transición de la Agencia de Protección Ambiental, afirmó que los activistas del clima y el medio ambiente son “la mayor amenaza para la libertad y la prosperidad en el mundo moderno”. Tal apreciación, en boca de un denegador tarifado del cambio climático, enuncia un común denominador del sistema capitalista global: la idea -antigua, por cierto- respecto a la expansión ilimitada del progreso humano a costa de los recursos finitos de la naturaleza, todo lo cual exige hacer caso omiso a cualquier advertencia en contrario; por lo que todo activista a favor de la preservación de la naturaleza que nos rodea será considerado enemigo del progreso y, por extensión, del bienestar que este originaría -por igual- para todos.
 
 No importa que esta posición afecte la existencia equilibrada de fauna y flora, de suelos, de ríos y mares, o del aire que aún puede respirarse. Nada de esto importará en tanto los dueños del capital obtengan pingües ganancias y, en teoría, las «compartan» con los trabajadores que explotan a diario, quienes -gracias a la ideología dominante y al consumismo compulsivo que los enceguece y los convierte en esclavizados- terminan incrementando sus arcas, en un ciclo que muchos (de pensarlo) lo conciben como una fatalidad insalvable e inmodificable.
Esto apenas revela lo que sucede a manos de las grandes corporaciones transnacionales, cuya sed insaciable de ganancias, le imponen precio a todos los recursos naturales, así ello suponga financiar el asesinato de luchadores ecologistas, aborígenes y campesinos, como viene ocurriendo desde hace largo tiempo en diversas naciones de nuestra Abya Yala, siendo los casos de Berta Cáceres, en El Salvador, y de Sabino Romero, en Venezuela, algunos de los más sonados. O forzar la construcción de obras, como las del oleoducto Dakota Access, que tratan de impedir activistas por el medioambiente y la tribu nativa estadounidense Sioux de la Reserva Standing Rock, que tienen el aval gubernamental sin atender a otras razones. En todos ellos se desconocen leyes y derechos ancestrales de los pueblos originarios y campesinos que defienden de la voracidad capitalista los territorios que ocupan, la mayoría de las veces contando con la complicidad de gobiernos corruptos y, en un menor grado, poco conscientes del grave daño que legitiman con sus medidas, impulsadas básicamente por un afán económico, aunque den y demanden garantías para proteger el ambiente.
 
Como lo plantea descarnadamente en su artículo “Cambio climático: el reloj del Juicio Final no se detiene”, el académico e investigador del Instituto de Estudios Latinoamericanos y del Centro de Investigación y Docencia en Educación, de la Universidad Nacional de Costa Rica, Andrés Mora Ramírez, “ni el cambio climático es un ‘cuento chino’, ni tenemos el tiempo a nuestro favor para seguir postergando decisiones que serán determinantes para el futuro del planeta, para el equilibrio de sus ecosistemas y, más aún, para garantizar las posibilidades de supervivencia de nuestra especie”. Sin embargo, desde diversas instancias, muchos obvian la urgencia que todo esto reviste, exponiendo a una grave inminencia de extinción no solamente a la humanidad sino a todo género de vida sobre La Tierra; presentando y patrocinando la explotación sin restricciones de la naturaleza como la única ruta para salir de la crisis económica en que se halla el mundo en general.

Imagenes: ‪RT‬ - ‪El Confidencial‬ - ‪Reveal‬