Hacia un ecologismo pacifista y emancipador
Hubo un tiempo en el que el ser humano miraba sus manos y veía en ellas el origen del mundo, el artesano tenía una idea en su mente y, con habilidad y esfuerzo, la convertía en materia. Hoy, de esos tiempos sobreviven ruinas. En la silenciosa y fría lógica del capitalismo, hemos sido despojados de nuestro lugar como creadores para ser relegados a la categoría de meros accesorios; engranajes de carne y hueso al servicio de una maquinaria que ya no nos pertenece. Por J. Luis Carpintero Karl Marx, con una clarividencia que hoy resulta escalofriante, diagnosticó esta tragedia: en el capitalismo, el «valor» ha cobrado vida propia. Ya no somos nosotros quienes movemos el dinero o las herramientas, es el capital el que se ha convertido en un «sujeto autómata», un ente vampírico que busca únicamente crecer y valorizarse a sí mismo, alimentándose de nuestra energía vital. La Revolución Industrial no solo trajo humo y fábricas, trajo la emancipación de la máquina respecto a la mano humana. Y con...