Los monstruos ya no se esconden en las sombras
Tenemos muchos monstruos que destruir (George Seferis) Pero, ¿cómo puede alguien decir la verdad sobre el fascismo, si no está dispuesto a pronunciarse contra el capitalismo, que es el que lo genera? (Bertolt Brecht) Hace más de cuatro décadas, el compositor e intelectual griego Manos Hadjidakis lanzó una advertencia que hoy en día parece menos una reflexión sobre el fascismo que una profecía de nuestra propia época. El mayor peligro, sugería, surge cuando nos acostumbramos al monstruo, cuando su presencia ya no conmociona la conciencia y su violencia empieza a fundirse con las rutinas de la vida cotidiana. La tolerancia no debilita al monstruo; multiplica las condiciones que le permiten prosperar, reforzando su presencia en la vida pública hasta que la propia monstruosidad adquiere la autoridad para gobernar. En este caso, el colapso de la conciencia es inseparable de la separación entre «la creencia y el juicio, la convicción y la acción.» Hemos llegado a un momento así. Por He...