El regalo
Texto de: Dora Gerstmayer, finalista del Certamen de relatos ecotópicos de Ecologistas en Acción 2025 Ana busca un banco para sentarse en el paseo arbolado de la ciudad. Es principios de mayo, pero el calor y la humedad ya son sofocantes y pegajosos. No suele ir al huerto a estas horas, prefiere las primeras horas de la mañana, pero el trabajo comunitario les obligó a encontrar una hora adecuada para todos. Le encantan sus quehaceres en el huerto: sembrar, observar las plantas, mimar el suelo, mirar cómo corre el agua mientras riega y descubrir los cientos de bichos que pululan por allí. Aunque cada persona tiene su trocito de tierra, los trabajos más duros los hacen entre todos mientras charlan y debaten trucos de cultivo. Ese día les toca montar los sombreadores de cañas para las plantas; el sol pega demasiado fuerte y hay que buscar soluciones. Llevan el huerto comunitario entre toda la gente del barrio; se conocen bien, tanto del huerto como de otros talleres y trabajos voluntarios...