Cuba. Comienza la cacería de brujas en EE. UU. tras informe de Marco Rubio: Congreso cita a medios y organizaciones solidarias
La
ofensiva política e ideológica impulsada por la Administración de
Donald Trump y por el secretario de Estado Marco Rubio comienza a
traducirse en medidas concretas de persecución contra medios de
comunicación y organizaciones sociales de izquierda en Estados Unidos.
El pasado 22 de julio, el Comité de Recursos y Arbitrios (Ways and Means
Committee) de la Cámara de Representantes emitió citaciones judiciales
(subpoenas) contra tres entidades: el colectivo The People’s Forum, el
medio independiente BreakThrough News y el Instituto Tricontinental.
Resumen Latinoamericano
La
excusa oficial es una investigación sobre el supuesto «flujo de más de
39 millones de dólares vinculados al empresario tecnológico Neville Roy
Singham» y presuntas «conexiones con organizaciones relacionadas con el
Partido Comunista de China». El comité afirma que pretende determinar si
estas entidades, exentas de impuestos, «participaron en actividades
políticas o de protesta» que pudieran contravenir la legislación fiscal
estadounidense.
Sin embargo, el contexto político deja pocas
dudas sobre el verdadero objetivo de esta operación. Apenas unos días
antes, Marco Rubio había presentado el informe «Cuba: la Capital del
Comunismo del Siglo XXI», un documento que recupera la peor tradición
del macartismo estadounidense al señalar como sospechosas a
organizaciones, medios y movimientos que se oponen al bloqueo contra
Cuba, apoyan la causa palestina o cuestionan la política exterior de
Washington.
Lejos de limitarse a la propaganda, aquel informe parece
haberse convertido en la hoja de ruta para una nueva campaña de
persecución ideológica. Sus dos grandes objetivos son justificar el
endurecimiento del bloqueo económico y las amenazas de intervención
contra Cuba, al tiempo que criminaliza a quienes, dentro de Estados
Unidos, expresan solidaridad con la Isla o con otras causas
internacionales.
BreakThrough News denuncia un ataque contra la libertad de prensa
En
un comunicado público, BreakThrough News denunció que ha sido
convertido en el blanco de una auténtica «cacería de brujas» impulsada
por el comité parlamentario controlado por el movimiento MAGA.
El
medio, cuyo corresponsal en La Habana es el periodista puertorriqueño
Luis de Jesús, afirma que la citación exige comunicaciones internas,
registros financieros y abundante documentación, pese a que no existe
acusación alguna de delito. Recuerda además que, como organización
periodística sin ánimo de lucro, cumple todas las obligaciones fiscales,
auditorías y requisitos de transparencia establecidos por la
legislación estadounidense.
Según su denuncia, su único «delito» ha
sido informar sobre las movilizaciones de solidaridad con Palestina,
denunciar las redadas contra inmigrantes realizadas por ICE y documentar
las políticas de Washington «desde Cuba hasta el Congo».
Para
BreakThrough News, el objetivo no es descubrir ninguna irregularidad,
sino desgastar económicamente a un medio independiente mediante largos
procedimientos legales, mientras los grandes conglomerados mediáticos
financiados por multimillonarios permanecen intactos.
La organización
sostiene que se trata de «un flagrante abuso de poder» y de «un ataque
directo» contra la Primera Enmienda de la Constitución estadounidense y
contra la libertad de prensa.
The People’s Forum: «Es una reedición del Comité de Actividades Antiamericanas»
Por
su parte, The People’s Forum considera que la Administración Trump y
sus aliados en el Congreso han iniciado una ofensiva generalizada contra
las organizaciones progresistas, socialistas y de izquierda.
Su
director ejecutivo, Manolo De Los Santos, denuncia que la citación
parlamentaria recibida exige entregar comunicaciones internas,
documentos organizativos y registros financieros antes del próximo 7 de
agosto.
La organización vincula directamente esta actuación con el
informe elaborado por Marco Rubio, que acusa de forma indiscriminada a
quienes se oponen al bloqueo contra Cuba o defienden causas de justicia
social.
En su comunicado, The People’s Forum afirma que la
investigación parlamentaria «no es una supervisión legislativa
legítima», sino una auténtica búsqueda política de brujas inspirada en
el antiguo Comité de Actividades Antiamericanas (HUAC), responsable
durante la Guerra Fría de perseguir a miles de personas por sus ideas
políticas.
La organización recuerda que el propio informe promovido
por Rubio reivindica la actuación del senador Joseph McCarthy y la
destrucción del movimiento socialista estadounidense de la posguerra, lo
que, a su juicio, demuestra el carácter abiertamente ideológico de esta
nueva campaña.
Además, advierte de que los ataques no se limitan a
The People’s Forum. El documento del Departamento de Estado también
señala a organizaciones como National Lawyers Guild, CODEPINK,
Democratic Socialists of America, la Brigada Venceremos, IFCO/Pastores
por la Paz y otras entidades comprometidas con la defensa de los
derechos civiles, la solidaridad internacional y el fin del bloqueo
contra Cuba.
La solidaridad con Cuba, en el punto de mira
Las
organizaciones afectadas coinciden en que el verdadero objetivo de esta
ofensiva no es fiscal ni administrativo, sino político.
Todas ellas
participan activamente en campañas contra el bloqueo económico impuesto a
Cuba, en la defensa de Palestina, en la denuncia de las deportaciones
masivas de inmigrantes y en la movilización frente a las políticas de
guerra de Washington.
Por ello consideran que las citaciones
emitidas por el Congreso constituyen un grave precedente para la
libertad de expresión y la libertad de organización en Estados Unidos, y
llaman a construir una amplia respuesta social frente a lo que
califican como un nuevo macartismo. Las denuncias de BreakThrough News y
The People’s Forum coinciden en una idea central: la persecución ya no
se dirige únicamente contra Cuba o contra quienes defienden el fin del
bloqueo, sino contra cualquier voz crítica que cuestione la política
exterior e interior de la actual Administración estadounidense.
Fuente: Resumen Latinoamericano
