Argentina: Sembrar y resistir, juntarse y celebrar
Soberanía alimentaría y movimiento campesinos, defensa del territorio y pueblos indígenas, construcción de alternativas y asambleas socioambientales. Violencias y gobiernos, impunidad y Poder Judicial, corporaciones y saqueos. Frente a la militancia del pesimismo, las cosechas (y cicatrices) del 2025 y las siembras para el 2026.
Por Darío Aranda
Violencia. Es una palabra que puede resumir al gobierno de Javier Milei.
Rebeldía. Una forma de definir a movimientos campesinos, pueblos indígenas, asambleas socioambientales, cooperativas de productores e intelectuales críticos (entre otros). Que, pese al contexto, siembran todos los días, se rebelan ante las injusticias del poder.
Guerra. Es la declarada por el Gobierno hacia los de abajo. Lo que aplica Milei no es solo un modelo económico: es un plan para beneficiar (más) a los de arriba e (intentar) someter a los de abajo. El ejemplo más actual y cotidiano es la represión semanal a los jubilados y el desprecio que muestra con la personas con discapacidad. Ningún gobierno democrático había sido tan violento para con ellos.
Saqueo. Es el pilar del modelo económico-político basado en el extractivismo (megaminería, agronegocio, forestales y petróleo, entre otros). Un modelo, apoyado también por todos los gobernadores y el Poder Judicial, que se impone con violencia y que hasta arremete con un elementos imprescindible para la vida: el agua.
Hasta acá la foto, el hoy. Pero también hay una película: se multiplican las hectáreas agroecológicas, rebrotan las colonias agrícolas, las movilizaciones no dejan de sucederse (Paraná, Andalgalá y Salta son solo algunos ejemplos), los pequeños-grandes triunfos están presentes (aunque muchas veces nos cuesta incluso apreciarlos), los ámbitos de ciencia digna refuerzan su compromiso. Incluso hay espacio para la celebración: los diez años del tan pequeño como digno pueblo de Las Coloradas (Neuquén) que venció y echó a una minera de su territorio; o la maravillosa Peña Trashumante (espacio histórico de educación popular); o los ya instalados Puentes de Agua (el próximo será en la mendocina Uspallata).
Al hablar de "película" y caminos que se recorren (y no quedarse solo con la "foto"), este fin de año se concretó un gran triunfo de los pueblos indígenas. Un paso adelante tan histórico como silenciado: el Pueblo Nivaĉlé logró que el Estado Nacional lo reconozca como un pueblo preexistente a la conformación de lo que hoy es Argentina. Fueron décadas de lucha, movilizaciones, asambleas, burocracias y negación de derechos. Fueron siglos de mantener viva la llama de una cultura milenaria que dice: así fuimos, acá estamos y así seremos. Un pueblo originario que celebra la vida y construye presente y futuro.
Nos vemos en 2026.
Fuente: https://agenciatierraviva.com.ar/sembrar-y-resistir-juntarse-y-celebrar/ - Imagen de portada: Foto: Natalia Roca • Minga

