Europa ‘expolia’ los bosques tropicales



"Está bien documentado que la UE ha sido líder en el mundo de las importaciones de productos que provocan deforestación, pero ésta es la primera vez que tenemos datos que muestran que gran parte de esta deforestación también es ilegal", afirma Saskia Ozinga, coordinadora de Campañas en Fern, una ONG con sede en Bruselas, que publica el informe.

Un promedio de un campo de fútbol de bosque es talado ilegalmente cada dos minutos para suministrar a la UE carne, cuero, aceite de palma y de soja, alimentos para animales y biocombustibles. Países Bajos, Italia, Alemania, Francia y Reino Unido son los mayores consumidores de productos de origen ilegal que llegan a la UE, que, en su conjunto, importa un 25 por ciento de toda la soja, 18 por ciento de todo el petróleo de palma, 15 por ciento de toda la carne y 31 por ciento de todo el cuero en el comercio internacional derivado de la destrucción del bosque tropical ilegal. "Está bien documentado que la UE ha sido líder en el mundo de las importaciones de productos que provocan deforestación, pero ésta es la primera vez que tenemos datos que muestran que gran parte de esta deforestación también es ilegal", afirma Saskia Ozinga, coordinadora de Campañas en Fern, una ONG con sede en Bruselas, que publica el informe. El estudio, 'Bienes robados: la complicidad de la UE en la deforestación tropical ilegal', se basa en la investigación llevada a cabo en 2014 para estimar por primera vez la cantidad de consumo de la UE que es responsable de la deforestación ilegal, por su valor y por la pérdida de bosques. Se basa en el extenso y creciente cuerpo de investigación que documenta la deforestación ilegal de carne, cuero, aceite de palma y de soja, particularmente en Brasil e Indonesia. Debido a sus grandes puertos, Países Bajos importa la mayoría --un tercio-- de los productos de deforestación ilegal que desembocan en Europa, pero muchos de estos productos repercuten a otros países europeos. Según el estudio, Países Bajos, Italia, Alemania, Francia y Reino Unido importaron el 75 por ciento y consumen el 63 por ciento de los productos ilegales importados a la UE. Diferentes productos son más importantes en distintos países: Países Bajos y Alemania son los mayores importadores de aceite de palma, que se utiliza en cosméticos y productos alimenticios que llenan las tiendas de comestibles, mientras Reino Unido es un destino particularmente importante para la carne de vacuno procedente de la deforestación ilegal. La mayor parte del cuero cruza las fronteras de Italia, con mil millones de euros importado en productos de deforestación ilegal, por lo que es el mayor consumidor de bienes de deforestación ilegal de la UE. Francia es el mayor importador de soja, la mayoría empleada para alimentar a pollos y cerdos criados para consumo de carne. La investigación concluye que la mayoría de los productos básicos agrícolas ilegales que cruzan a la UE se originan en Brasil e Indonesia. Más de la mitad de estos productos son originarios de Brasil, donde se estima que alrededor del 90 por ciento de la deforestación es ilegal; una cuarta parte proviene de Indonesia, donde cerca del 80 por ciento de la deforestación se cree que es ilegal, y Malasia y Paraguay están entre un número de otras fuentes importantes. "El consumo de la UE hace más que devastar el medio ambiente y contribuir al cambio climático", afirma Sam Lawson, autor del informe. "La naturaleza ilegal de la deforestación significa que también se está impulsando la corrupción y conduce a la pérdida de ingresos, la violencia y el abusos de los derechos humanos. Los que buscan detener la deforestación ilegal han sido amenazados, atacados o incluso asesinados", alerta. El informe detalla las acciones que la UE debe realizar para poner fin a su contribución a la deforestación ilegal. "La demanda de productos forestales de riesgo está siendo impulsada por una serie de diferentes políticas de la UE, como la agricultura, el comercio y la política energética --explica Ozinga--. Necesitamos con urgencia un plan de acción para hacer diferentes políticas coherentes, reducir el consumo de la UE y garantizar que sólo importamos materias primas legales y producidas de manera sostenible". El informe sugiere que la UE también debería utilizar su poder de mercado para promover reformas en los países proveedores con el fin de reducir la ilegalidad, al igual que ha hecho el Plan de Acción de la UE para hacer frente a la tala ilegal. El informe reconoce que muchas empresas se han comprometido recientemente de manera voluntaria para limpiar sus cadenas de suministro con promesas de deforestación cero pero advierte que en un contexto de ilegalidad generalizada, las empresas tendrán dificultades para cumplir con estos compromisos sin la acción del gobierno.

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