COP28: algo huele a petróleo (o a podrido) en Dubái

Durante décadas he seguido con atención el desarrollo de las cumbres de cambio climático, realizadas en distintos países del mundo, al principio con mucha expectativa y esperanza, de que por fin los intereses de los seres humanos y el ambiente se pusieran por encima de los negocios y la rentabilidad sin límite. Con el correr de los años y la finalización de cada una de ellas, he pasado de la desconfianza, a la decepción y la frustración total por los “logros alcanzados”, que confirman lo dicho por Eduardo Galeano, que quienes dirigen el mundo “creen que la Tierra es una pista de carreras y la naturaleza un obstáculo a vencer” y con dicha lógica se atropellan todo.

Por Ricardo Luis Mascheroni

Desde el 30 de noviembre y hasta el 12 de diciembre, se desarrolla en Dubái (Emiratos Árabes Unidos), la COP28, con el cada vez más inalcanzable objetivo de lograr un consenso para reducir los gases de efecto invernadero que provocan el tan mentado y peligroso cambio climático, pese a todas las alertas catastróficas.
El maquillaje y la pintura verde sólo alcanzan para teñir un poco, cambiar algunas cosas, para que en realidad nada nada cambie y a la par que resuenan los ecos de discursos encendidos, apelando a la responsabilidad de todos para salvar el futuro común, la industria armamentista aumenta sus presupuestos a niveles astronómicos para matar con mayor eficiencia y celeridad, y las mineras, petroleras, bancos y los casinos globales se derraman por toda la geografía planetaria, en una danza de billones que nos arrastra en su torbellino devastador.

Como lo he expresado en otros escritos: Éramos muchos y parió la abuela, si así como lee, ya que además de la ineficacia demostrada por la ONU en estos temas y otros, se asevera sin ponerse colorado, que la energía nuclear (con los peligros que encierra) podría ser la solución en la lucha contra el cambio climático y para ello es necesario construir muchas centrales nucleoeléctricas, más del doble de la que están en funcionamiento en el planeta.
Frente a tantos disparates, uno se ve tentado a pensar que el cambio climático no es todo lo amenazador que dicen o que el objetivo encubierto es salvar la Tierra, más no a muchos de sus habitantes, los que sin dudas estarían sobrando.
En cada una de las que precedieron, lo único que ha sobrado es la falta de voluntad política para lograr acuerdos que impidan que millones de personas sigan marchando hacia el abismo, más allá de las altisonantes declaraciones en pos de la responsabilidad común en salvaguarda del planeta.
Lo único que se ha afianzado en estos tiempos, es el fabuloso turismo verde en torno a las cumbres de la ONU, que según distintas fuentes, asistirán más de 70.000 personas, con un costo exorbitante de millones de euros e inundando los cielos de contaminantes de los jet privados de los poderosos.
Todos los apelativos y apelaciones a la racionalidad caen en saco roto, ni siquiera la decidida intervención del Papa Francisco, logra que los poderosos de la Tierra dejen de pensar en sus propios intereses económicos y no sigan rascándose para adentro.
Podemos confiar que esta cumbre realizada en el corazón del poder petrolero, pueda aceptar que el consumo de hidrocarburos se estabilice o reduzca?, cuando lo más seguro es que se incrementen los negocios en torno al principal problema en ciernes.
Por otro lado, la mezquindad de los países de mayor capacidad económica y responsables del descalabro, es asombrosa, ya que los fondos comprometidos para instrumentar medidas de adaptación y mitigación a la nueva realidad climática, brillan por su ausencia, más allá de los compromisos, no muy claros, sobre los fondos a aportar, que nunca aparecen.
Todo estaría indicando que en esta cumbre, al igual que las anteriores, poco se avanzará hacia la solución del problema, pero los discursos alarmistas resonarán en todo el mundo, sin demasiada atención por parte de quienes dirigen los negocios globales, porque hasta en las calamidades se llevan la parte del león.
Dentro de un año nos encontraremos con los mismos problemas, quizás agravados y diciendo las mismas cosas.

Fuentes: Rebelión
——————————————————————————————————
La COP28 frena el límite a los combustibles fósiles e incendia la crisis climática
La presidencia de la Cumbre del Clima ostentada por EAU hace suyos los deseos de la Organización de Países Exportadores de Petróleo y presenta una propuesta que elude hablar del abandono de petróleo, gas y carbón y apela solamente a una reducción.

El presidente de la COP28 y CEO de la compañía petrolera estatal de Emiratos Árabes Unidos, Sultan Al Jaber. Foto: COP28 EAU

La gran batalla que se ha presentado en las últimas semanas en torno a la 28 edición de la Cumbre del Clima es, fundamentalmente, si los 197 países con representación aceptarían un compromiso de eliminar gradualmente los combustibles fósiles o simplemente abogarían por reducirlos. Ayer Lunes, ese debate ha sufrido un giro significativo. La presidencia de la COP28, ostentada por Emiratos Árabes Unidos y con el magnate petrolero Sultan Al Jaber a la cabeza, ha hecho suyos los postulados de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y ha presentado un borrador de decisión con una propuesta que elude hablar del abandono de petróleo, gas y carbón.

Javier H. Rodríguez

Cada palabra del texto parece claramente medida: “Reducir tanto el consumo como la producción de combustibles fósiles, de manera justa y ordenada, con el fin de alcanzar el objetivo de cero emisiones netas antes de 2050 o en torno a esa fecha, como sugiere la ciencia”. Según han venido denunciando las principales organizaciones ecologistas del mundo, estos días en Dubai, los integrantes de la coalición de productores de petróleo OPEP han hecho serios esfuerzos para tratar de obstaculizar los avances hacia un acuerdo global destinado a reducir progresivamente la dependencia de combustibles fósiles. Los representantes de los países de la OPEP, con Arabia Saudí a la cabeza y respaldados por defensores de la industria del carbón, el petróleo y el gas, han rechazado públicamente cualquier versión del texto que haga alguna mención a los combustibles fósiles.
El documento se denomina oficialmente Evaluación Global y hacer referencia al primer balance hecho sobre el Acuerdo de París, rubricado en 2016. Si la propuesta de dudosa ambición en torno a los combustibles fósiles logra resistir el previsible contraataque de los negociadores de los principales países productores de petróleo, constituiría la primera vez que, dentro del marco de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, se inste a los países a disminuir su producción de combustibles fósiles aunque sea de una manera que la Unión Europea ya ha tachado de “insuficiente” y con “elementos inaceptables”.
Los adjetivos los han colocado los dos negociadores europeos, la vicepresidenta tercera del Gobierno, Teresa Ribera, y el polémico comisario de Acción Climática de la UE, Wopke Hoekstra. Y es que los gobiernos de los países representados tendrán ahora la oportunidad de expresar sus opiniones en un debate sobre la redacción que se avecina complejo. “Echamos de menos conceptos y orientaciones que nos permitan lo que se necesita para salir de esta Conferencia con lo que se necesita, una senda clara de lo que debe hacer el sector de la energía para asegurar un declive rápido de emisiones, el papel de los combustibles fósiles, no solo en el horizonte de 2050, también en el de 2030”, ha argumentado la presidenta semestral del Consejo de Medio Ambiente y Energía, Ribera durante la tarde de este lunes junto al exasesor de la petrolera Shell y ahora comisario Wopke Hoekstra.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/cop28/cop28-frena-limite-combustibles-fosiles-incendia-crisis-climatica

Entradas populares de este blog

¿Quién es Erick Saracho? La historia del ambientalista que defiende la Riviera Nayarit

La oligarquía del plástico: apenas 7 países y 18 empresas dominan su producción

Megapinería en la Patagonia Argentina: Invasión territorial, incendios y falta de agua