¿Qué es la Trompeta de Ángel?

Las plantas trompeta, también conocidas como trompetas de ángel, han sido mencionadas recientemente en documentos vinculados al caso Epstein, donde se hacía referencia a este tipo de flores. Más allá del contexto judicial, lo relevante es comprender qué son realmente estas plantas y por qué despiertan tanta inquietud. Se trata de especies ornamentales con una composición química poderosa, capaces de afectar el sistema nervioso humano. Su historia combina botánica, farmacología y un delicado equilibrio entre medicina y toxicidad.

por Carolina Gutiérrez Argüelles

Plantas trompeta y su arquitectura natural venenosa
Las plantas trompeta pertenecen al género Brugmansia, originario de América del Sur. Son arbustos o pequeños árboles que pueden alcanzar hasta cinco metros de altura y producen flores colgantes en forma de campana, de colores blanco, amarillo, rosa o anaranjado. Su aroma intenso, especialmente al anochecer, atrae polinizadores como polillas nocturnas.

Desde el punto de vista botánico, forman parte de la familia Solanaceae, la misma del tomate, la papa y el tabaco. Sin embargo, a diferencia de estos cultivos comunes, todas las partes de las plantas trompeta son altamente tóxicas: hojas, flores, semillas y raíces contienen alcaloides tropánicos que funcionan como mecanismo de defensa natural frente a herbívoros.
Alcaloides tropánicos, la química que altera el sistema nervioso
El verdadero poder de las plantas trompeta reside en su composición química. Contienen escopolamina, atropina e hiosciamina, compuestos que actúan bloqueando los receptores muscarínicos de acetilcolina en el sistema nervioso. La acetilcolina es un neurotransmisor fundamental para funciones como la memoria, el control muscular y la regulación del ritmo cardíaco.

Cuando estos alcaloides interfieren en el sistema colinérgico, pueden provocar síntomas como dilatación de pupilas, sequedad extrema, taquicardia, desorientación, alucinaciones y pérdida de memoria temporal. En dosis elevadas, la intoxicación puede causar convulsiones, parálisis respiratoria e incluso la muerte. La diferencia entre dosis terapéutica y dosis tóxica es mínima, lo que convierte a estas plantas en organismos de alto riesgo si se manipulan sin conocimiento.
Entre farmacia y jardín: el doble rostro químico
Paradójicamente, algunos de los compuestos presentes en las plantas trompeta tienen aplicaciones médicas. La escopolamina se utiliza en parches transdérmicos para prevenir náuseas y mareos por movimiento. La atropina, por su parte, se emplea en oftalmología para dilatar pupilas y en emergencias médicas para tratar bradicardias.

Estos usos están cuidadosamente regulados y dependen de dosis exactas y formulaciones farmacéuticas estandarizadas. En laboratorio, los alcaloides se aíslan y purifican bajo estrictos controles de seguridad. Esto demuestra un principio clásico de la toxicología formulado por Paracelso en el siglo XVI: “la dosis hace el veneno”.
Cuando la botánica se mezcla con lo sagrado
Las Brugmansia han sido utilizadas durante siglos en rituales chamánicos en regiones andinas y amazónicas. Algunas culturas indígenas las empleaban con fines espirituales debido a sus efectos psicoactivos, aunque siempre bajo la supervisión de líderes experimentados. Su uso indebido podía resultar peligroso incluso en contextos tradicionales.
En la actualidad, la intoxicación accidental suele ocurrir por ingestión de semillas o infusiones preparadas sin conocimiento. Centros de toxicología en América Latina y Estados Unidos registran cada año casos asociados a la familia Solanaceae, incluyendo Brugmansia y Datura, un género cercano que también contiene alcaloides similares.
La delgada línea entre ornamento y peligro
A pesar de su toxicidad, las plantas trompeta continúan cultivándose como ornamentales en jardines y parques por su apariencia espectacular. Esto implica la necesidad de información clara: mantenerlas fuera del alcance de niños y mascotas es esencial, así como evitar manipularlas sin guantes. No es peligroso simplemente estar cerca de la planta en condiciones normales, pero la ingestión o preparación casera de extractos puede desencadenar cuadros graves. La intoxicación requiere atención médica inmediata y tratamiento hospitalario para estabilizar funciones vitales.
Nuevos archivos del caso Epstein citan plantas trompeta, conocidas por su toxicidad y efectos neurológicos como confusión y pérdida de memoria.
Las plantas trompeta representan uno de los ejemplos más fascinantes de la naturaleza: flores de belleza hipnótica que esconden una química poderosa capaz de alterar profundamente el organismo humano. Su mención en documentos judiciales recientes ha despertado interés, pero más allá del contexto, lo fundamental es comprender su biología y toxicidad. Entre medicina, tradición y riesgo, estas plantas recuerdan que la naturaleza no es solo paisaje, sino un sistema complejo donde cada especie guarda secretos químicos capaces de sanar o dañar según el uso que se les dé. ¿Cuántas otras maravillas botánicas esconden historias similares entre sus pétalos?

Fuente: https://ecoosfera.com/medio-ambiente/natura/caso-epstein-plantas-trompeta/



 

Entradas populares de este blog

Antártida: qué países reclaman su soberanía y por qué

La oligarquía del plástico: apenas 7 países y 18 empresas dominan su producción