La primera granja industrial de pulpos del mundo ya tiene fecha: por qué científicos están alarmados
La primera granja de pulpos del mundo podría convertirse pronto en realidad. El proyecto, impulsado por la multinacional española Nueva Pescanova en las Islas Canarias, busca producir pulpo a escala industrial por primera vez en la historia. La idea parece sacada de la ciencia ficción: criar hasta un millón de pulpos al año para abastecer la creciente demanda mundial. Pero mientras la industria lo presenta como una innovación en acuicultura, científicos y organizaciones ambientales advierten que este experimento podría tener implicaciones éticas y ecológicas enormes.
por Carolina Gutiérrez Argüelles
La primera granja de pulpos del mundo: el proyecto que inició todo
La empresa pesquera Nueva Pescanova anunció hace algunos años su intención de construir la primera granja industrial de pulpos en el puerto de Las Palmas, en Gran Canaria. El objetivo es ambicioso: producir cerca de 3.000 toneladas de pulpo al año, lo que equivaldría al sacrificio de aproximadamente un millón de pulpos de la especie Octopus vulgaris.
El proyecto representa una inversión cercana a 70 millones de euros y busca transformar la forma en que se produce este alimento, que tradicionalmente se obtiene mediante pesca salvaje. Si la iniciativa logra superar los trámites administrativos y ambientales pendientes, la instalación podría convertirse en la primera planta del mundo dedicada a la cría masiva de pulpos para consumo humano.
¿Cómo funcionaría una granja industrial de pulpos?
El sistema propuesto se basa en un modelo de acuicultura intensiva. Los pulpos serían criados en tanques controlados dentro de instalaciones cerradas, donde se regularían variables como temperatura, alimentación y densidad de población.
La empresa sostiene que esta tecnología permitiría producir pulpo de forma más predecible y reducir la presión sobre las poblaciones salvajes. Sin embargo, también implicaría mantener miles de animales en espacios artificiales. Según estimaciones del proyecto, la granja estaría diseñada para albergar decenas de miles de pulpos al mismo tiempo, lo que convertiría a esta instalación en un experimento sin precedentes dentro de la acuicultura global.
¿Por qué los científicos están preocupados?
La polémica surge porque los pulpos no son animales comunes dentro de la producción alimentaria. Diversas investigaciones han demostrado que poseen uno de los sistemas nerviosos más complejos del océano, con cerca de 500 millones de neuronas distribuidas entre su cerebro y sus ocho brazos. Esto significa que pueden resolver problemas, aprender de la experiencia y manipular objetos con gran precisión.
En 2021, un análisis científico que revisó más de 300 estudios concluyó que estos cefalópodos son animales sintientes capaces de experimentar dolor y angustia. Debido a esto, muchos investigadores consideran que mantenerlos en entornos industriales podría provocar estrés crónico, agresión entre individuos e incluso canibalismo, ya que en la naturaleza suelen vivir de forma solitaria. Para algunos expertos, intentar criarlos en masa podría ser incompatible con su comportamiento natural.
El debate ambiental detrás de la granja de pulpos
El proyecto también plantea preguntas sobre sostenibilidad. A diferencia de peces herbívoros o filtradores, los pulpos son depredadores carnívoros, lo que significa que su alimentación depende de otros animales marinos. Algunos científicos estiman que producir un kilogramo de pulpo podría requerir entre tres y cinco kilogramos de pescado salvaje, utilizado para fabricar alimento industrial. Esto podría aumentar la presión sobre ecosistemas marinos ya afectados por la sobrepesca. Además, organizaciones ambientales temen que los residuos generados por una instalación de este tamaño —ricos en nitrógeno y fósforo— puedan alterar la calidad del agua y afectar la biodiversidad marina cercana.
La posible primera granja industrial de pulpos del mundo marca un momento clave en la relación entre tecnología, alimentación y ética animal. Mientras la industria busca nuevas formas de producir alimentos para una población creciente, la ciencia recuerda que no todas las especies se adaptan fácilmente a la producción masiva. El proyecto en Canarias aún enfrenta evaluaciones y críticas, pero ya ha abierto una conversación global sobre el futuro de la acuicultura. En un océano lleno de criaturas complejas e inteligentes, la pregunta sigue abierta: ¿hasta dónde debería llegar la producción industrial de animales marinos?
Fuente: https://ecoosfera.com/medio-ambiente/natura/primera-granja-pulpos-espana/




