Un láser para medir la atmósfera

 

En una península de la Antártida, un láser dispara al cielo para estudiar la atmósfera en la estación de investigación Concordia . Se trata del instrumento de detección y medición de luz, o lidar, una técnica de detección remota que utiliza la luz para estudiar un objeto.
Para ello, se dirige un rayo láser pulsado -que emite su energía en forma de pulsos- al objetivo fijado y los sensores registran las propiedades de la luz dispersa resultante. Con estas mediciones, los investigadores recopilan información sobre la atmósfera, incluida su densidad, temperatura, velocidad del viento, la formación de nubes y las partículas en aerosol.
La estación opera dos instrumentos lidar. El fotografiado es el más pequeño de ambos, ubicado a 500 metros al sur de Concordia. A diario durante el período invernal, se emite un rayo láser durante un minuto cada cinco minutos.

Base Concordia en la Antártida (ESA/IPEV/PNRA–E. Kaimakamis)

Los lidar, junto con el instrumento sonar, ayudan a monitorear la capa límite atmosférica. Se trata de la capa inferior de la troposfera de 1 kilómetro de espesor donde los cambios en la superficie de la Tierra influyen fuertemente en la temperatura, la humedad y el viento.
Estos cambios en la superficie terrestre son causados en gran parte por la actividad humana. El aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero está elevando las temperaturas y la liberación de clorofluorocarbonos (CFC) está adelgazando la capa de ozono, particularmente en las regiones polares.

Fuente: https://www.lavanguardia.com/ciencia/20200811/482787188405/laser-rayo-atmosfera-concordia-antartida-lidar.html - Imagen de portada: Láser del instrumento de detección y medición de luz lidar de la base Concordia (ESA/IPEV/PNRA–S. Thoolen)
 

Entradas populares de este blog

¿Quién es Erick Saracho? La historia del ambientalista que defiende la Riviera Nayarit

La oligarquía del plástico: apenas 7 países y 18 empresas dominan su producción

Megapinería en la Patagonia Argentina: Invasión territorial, incendios y falta de agua