El grupo apocalíptico que difunde desinformación climática en las altas esferas globales
Bajo la apariencia de una iniciativa científica ciudadana, AllatRa promueve teorías infundadas sobre el clima en el Parlamento Europeo, el Capitolio estadounidense y las cumbres de la ONU, según revela una investigación de openDemocracy.
CLIMÁTICA
A pesar del firme consenso científico sobre la responsabilidad humana en el calentamiento global, una autodenominada «iniciativa impulsada por voluntarios» dedicada al estudio de la crisis climática y los desastres está logrando colar narrativas pseudocientíficas en los pasillos del poder político mundial, tal y como ha destapado una investigación periodística publicada en openDemocracy. Se trata de AllatRa, una organización fundada en Ucrania en 2014 y con sede actual en Estados Unidos, que ‘predice’ la extinción de la humanidad para el año 2036. A través de una intensa campaña de desinformación, el grupo sostiene que los gases de efecto invernadero no son la causa principal de la crisis climática.
En su lugar, AllatRa culpa a la contaminación por plásticos combinada con un ciclo «cósmico externo» de 12.000 años. Según informes que la organización retiró de su web tras ser contactada por openDemocracy, los nanoplásticos en los océanos estarían impidiendo el enfriamiento del núcleo terrestre. Esto, aseguran sin ninguna base empírica, desencadenaría una actividad sísmica capaz de fracturar la fosa de las Marianas –el punto más profundo de la Tierra– y provocar una explosión masiva que destruiría la atmósfera y los océanos del planeta.
Infiltración en el Parlamento Europeo y cumbres de la ONU
Lo más alarmante de esta organización es su capacidad de penetración institucional. Desde 2024, AllatRa ha sido recibida en el Capitolio de Estados Unidos, el Vaticano y diversas cumbres de la ONU. A principios de este año, coorganizaron una conferencia en el Parlamento Europeo sobre los peligros de los nanoplásticos junto al eurodiputado checo de extrema derecha Ondřej Knotek.
A la charla, titulada ‘Unidos en la libertad: el auge de los diplomáticos espirituales’, asistieron políticos del movimiento MAGA y figuras de la extrema derecha europea, como el diputado rumano George Simion, un admirador de Donald Trump que perdió las elecciones presidenciales de 2025. El propio Trump incluso grabó un mensaje en vídeo para la conferencia, en el que elogiaba la labor del pastor evangélico Mark Burns.
La estrategia de AllatRa y su grupo activista derivado, Sociedad Creativa –que califica el consenso sobre el dióxido de carbono como un «fraude»–, encuentra un eco cómplice en sectores de extrema derecha. Michael Bloss, eurodiputado del Grupo de los Verdes, explicó a openDemocracy que esta facción política facilita este «teatro pseudocientífico» porque «sembrar dudas sobre la ciencia establecida es su modelo de negocio». En Estados Unidos, AllatRa y el pastor Burns organizaron eventos en el Capitolio de Washington a los que asistieron figuras del movimiento MAGA.
El acceso de la organización a las negociaciones climáticas internacionales también ha quedado al descubierto. Activistas de AllatRa lograron acceder a la COP29 de Azerbaiyán, la COP30 de Brasil y la conferencia climática de Bonn de 2025. Consiguieron acreditarse como observadores de la ONU a través de la ONG Egypt the Dream Foundation for Development and Innovation, cuyo presidente, Mohamed Haggag, admitió a openDemocracy haberles facilitado el acceso creyendo erróneamente que eran «científicos y comunicadores auténticos». Y si bien Haggag ha asegurado que no les proporcionará acreditaciones en el futuro,seguía considerando el trabajo de AllatRa «muy científico».
También han tenido contacto directo con el ya fallecido papa Francisco. En 2024, tras una conferencia sobre inteligencia artificial organizada por una fundación vaticana, la presidenta de AllatRa, Maryna Ovtsynova, entregó a Francisco su informe pseudocientífico sobre el cambio climático.
En respuesta a la investigación, Valeria Smian, responsable de comunicación de AllatRa, aseguró en una declaración escrita a openDemocracy que la organización «reconoce el papel clave de las emisiones antropogénicas de gases de efecto invernadero, incluido el CO2, en el cambio climático actual».
Smian añadió que AllatRa «apoya» la posición del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) respecto a que las actividades humanas han provocado de forma inequívoca el calentamiento global. En este sentido, defendió que «el estudio de factores de riesgo adicionales no constituye ‘desinformación climática’ ni ‘negacionismo climático’ y no debería ser tergiversado como tal».
Manipulación de la comunidad científica
Para dotar de legitimidad a sus postulados, AllatRa recurre a científicos reales cuyas posturas son manipuladas en sus documentales. Richard Thompson, profesor de biología marina de la Universidad de Plymouth, denunció a openDemocracy que el grupo altera sus declaraciones, señalando que «están empalmando fragmentos de información y llegando a conclusiones que no están respaldadas por la ciencia». El investigador recuerda que “actualmente, la producción de plástico no se considera un factor central del cambio climático».
El biólogo marino turco Sedat Gündoğdu exigió que se retirara su entrevista de un documental de AllatRa en el que se afirmaba, infundadamente, que la acumulación de nanoplásticos en el cerebro está provocando una «extinción intelectual». «Hacer una afirmación tan infundada y luego relacionarla con los nanoplásticos no es científico», aseveró Gündoğdu.
Extremismo y acoso a periodistas
Más allá de la desinformación climática, la organización se enfrenta a graves acusaciones legales. En una redada policial realizada en noviembre de 2023 en las oficinas de AllatRa en Kiev, las autoridades ucranianas incautaron armas, explosivos, dinero en efectivo, gorras con el lema ‘MAGA’ y retratos de Vladímir Putin. Según documentos policiales a los que tuvo acceso openDemocracy, sobre el cofundador de la organización y otros líderes del grupo pesan órdenes de detención por cargos que incluyen la alta traición.
Además, periodistas de Europa del Este que han investigado a la organización han sufrido represalias. La periodista de investigación checa Kristina Cirokova relató a openDemocracy cómo fue procesada temporalmente por «actividades sospechosas» por una fiscal eslovaca que presuntamente tenía vínculos con AllatRa, aunque los cargos fueron retirados posteriormente.
El peligro del retardismo climático
La influencia de AllatRa no es una mera curiosidad de internet, a pesar de amasar millones de ‘me gusta’ y miles de seguidores en plataformas como TikTok. Borjan Kumer, exministro de Medio Ambiente de Eslovenia, advierte que este tipo de campañas impulsan una «narrativa de retardismo climático». Al desviar el debate público desde la urgente necesidad de abandonar los combustibles fósiles hacia el pánico por escenarios apocalípticos infundados, se retrasa la implementación de políticas de mitigación vitales.
Como resume Patrycja Sasnal, miembro del Comité Asesor del Consejo de Derechos Humanos de la ONU y coautora de un informe sobre desinformación ambiental, en declaraciones a openDemocracy, la desinformación de AllatRa crea una peligrosa «crisis epistémica». En un momento decisivo para la acción climática, «la desinformación apocalíptica provoca ansiedad» y mina la comprensión pública para abordar las verdaderas causas de la emergencia climática.
Fuente: https://climatica.coop/grupo-apocaliptico-desinformacion-climatica/ Imagen de portada: El eurodiputado checo Ondřej Knotek (tercero desde la izquierda), el pastor Mark Burns y la presidenta de AllatRa, Maryna Ovtsynova (centro), en una conferencia sobre nanoplásticos en el Parlamento Europeo. Foto: AllatRa.



