Fukushima, cientos de miles de millones tirados a la ‘basura’



El incremento de estas ayudas públicas, acordado después de una petición de la compañía, se suma a las compensaciones recibidas anteriormente por el desastre de marzo de 2011, cuando tres reactores sufrieron una fusión después de un terremoto y un tsunami, en el peor accidente nuclear desde el registrado en Chernóbil (Ucrania) en 1986. 

El Gobierno de Japón ha aprobado este martes un aumento de las compensaciones derivadas de la catástrofe nuclear de la central de Fukushima hasta alcanzar un total de 7,07 billones de yenes (unos 51.700 millones de euros). Tepco, la compañía eléctrica pública que operaba en la central nuclear de Fukushima, recibirá 950.000 millones de yenes más de fondos públicos (unos 6.950 millones de euros), además de los 6,125 billones recibidos el año pasado (unos 44.880 millones de euros), según han confirmado el Gobierno japonés y la propia empresa. 
El incremento de estas ayudas públicas, acordado después de una petición de la compañía, se suma a las compensaciones recibidas anteriormente por el desastre de marzo de 2011, cuando tres reactores sufrieron una fusión después de un terremoto y un tsunami, en el peor accidente nuclear desde el registrado en Chernóbil (Ucrania) en 1986. Desde entonces, Tepco se ha enfrentado a una serie de demandas legales de compensación por el desastre. La factura eléctrica japonesa ha aumentado un 25 por ciento desde la catástrofe ya que el país se ha visto obligado a importar más combustibles fósiles desde el cierre de todos los reactores nucleares para su revisión y modernización. El Gobierno del primer ministro, Shinzo Abe, y Tepco, que fue rescatada con el dinero de los contribuyentes en 2012, están llevando a cabo de forma conjunta una limpieza sin precedentes para disminuir los niveles de radiación en las ciudades cercanas a la planta, aunque es probable que algunas zonas conserven ciertos niveles de radiación durante décadas. Tepco también ha tratado de mantener el control de la situación dentro de la planta y se estima que las labores de limpieza y la retirada del combustible fundido tenga un coste de miles de millones de euros y tarde décadas en completarse. El Gobierno planea revocar en dos años la orden de evacuación para las personas que se vieron obligadas a abandonar sus casas por el desastre, como parte de un plan para limitar los pagos de las compensaciones y acelerar las labores de reconstrucción. 

Fuente: ep

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