viernes, 31 de julio de 2015

El flujo energético determina las sociedades


La Historia de la Humanidad se ha caracterizado por la creación de una estructura social y tecnológica cada vez más compleja dirigida a captar la energía disponible del entorno. El incremento en el flujo energético permite a su vez el crecimiento de los asentamientos humanos. A medida que aumenta la población, la vida social se hace más densa y variada, lo cual promueve el avance de la cultura. Las sociedades se colapsan cuando el flujo de energía se interrumpe bruscamente.

El colapso se caracteriza por la reducción de los excedentes alimentarios, el agotamiento de las reservas gubernamentales, la disminución del consumo de energía per cápita, el abandono de infraestructuras clave como los sistemas de irrigación, las carreteras y los acueductos, el aumento de la desconfianza popular hacia el Estado, la descomposición de la autoridad central, la despoblación de las áreas urbanas y el aumento de la frecuencia de las invasiones y los saqueos por parte de grupos o ejércitos procedentes del exterior.

En el sistema de producción hidráulica, en los primeros estadios se crean los sistemas de irrigación, se abren nuevos campos para el cultivo y se construyen carreteras para trasladar el grano del campo a la ciudad. El gasto energético tiene como resultado un incremento neto de energía. En la fase final de la historia de la civilización, el Estado se ve obligado a dedicar más dinero a conservar la infraestructura agrícola existente, así como a mantener las burocracias estatales que controlan la sociedad. Para dar respuesta a estas mayores necesidades energéticas se cae a menudo en una sobreexplotación de los campos para obtener ingresos adicionales de energía, lo cual lleva a la degradación y erosión del suelo y a un descenso de la productividad.

La población cada vez trabaja de manera más dura e intensiva. El Estado acostumbra a imponer más tributos a sus súbditos para cubrir los objetivos. El malestar social obliga a dedicar parte de la energía en mantener la ley y el orden, destinando las reservas alimentarias al estamento militar. A menos que se encuentre un nuevo suministro energético, sea fruto de una conquista o de la explotación de una nueva fuente de energía, el colapso es inevitable.

Para saber más: La economía del hidrógeno. Jeremy Rifkin. 2.002.

Fukushima, cientos de miles de millones tirados a la ‘basura’



El incremento de estas ayudas públicas, acordado después de una petición de la compañía, se suma a las compensaciones recibidas anteriormente por el desastre de marzo de 2011, cuando tres reactores sufrieron una fusión después de un terremoto y un tsunami, en el peor accidente nuclear desde el registrado en Chernóbil (Ucrania) en 1986. 

El Gobierno de Japón ha aprobado este martes un aumento de las compensaciones derivadas de la catástrofe nuclear de la central de Fukushima hasta alcanzar un total de 7,07 billones de yenes (unos 51.700 millones de euros). Tepco, la compañía eléctrica pública que operaba en la central nuclear de Fukushima, recibirá 950.000 millones de yenes más de fondos públicos (unos 6.950 millones de euros), además de los 6,125 billones recibidos el año pasado (unos 44.880 millones de euros), según han confirmado el Gobierno japonés y la propia empresa. 
El incremento de estas ayudas públicas, acordado después de una petición de la compañía, se suma a las compensaciones recibidas anteriormente por el desastre de marzo de 2011, cuando tres reactores sufrieron una fusión después de un terremoto y un tsunami, en el peor accidente nuclear desde el registrado en Chernóbil (Ucrania) en 1986. Desde entonces, Tepco se ha enfrentado a una serie de demandas legales de compensación por el desastre. La factura eléctrica japonesa ha aumentado un 25 por ciento desde la catástrofe ya que el país se ha visto obligado a importar más combustibles fósiles desde el cierre de todos los reactores nucleares para su revisión y modernización. El Gobierno del primer ministro, Shinzo Abe, y Tepco, que fue rescatada con el dinero de los contribuyentes en 2012, están llevando a cabo de forma conjunta una limpieza sin precedentes para disminuir los niveles de radiación en las ciudades cercanas a la planta, aunque es probable que algunas zonas conserven ciertos niveles de radiación durante décadas. Tepco también ha tratado de mantener el control de la situación dentro de la planta y se estima que las labores de limpieza y la retirada del combustible fundido tenga un coste de miles de millones de euros y tarde décadas en completarse. El Gobierno planea revocar en dos años la orden de evacuación para las personas que se vieron obligadas a abandonar sus casas por el desastre, como parte de un plan para limitar los pagos de las compensaciones y acelerar las labores de reconstrucción. 

Fuente: ep

Los chilenos y el negacionismo climático


El modelo  de desarrollo chileno se agotó básicamente por dos motivos y que a esta altura ya se han transformado en tendencias globales de nuestra civilización: el cambio climático y la desigualdad social.
El 62 % de los chilenos ubican al cambio climático como el principal problema internacional, muy por delante de la crisis económica mundial y del extremismo islámico. Esta cifra se desprende de la encuesta internacional realizada a más 40 millones de personas de todo el planeta por el centro de investigaciones Pew.
Si existe una opinión tan formada por la ciudadanía  ¿Por qué no se traduce esta opinión mayoritaria en una política de Estado para enfrentar esta amenaza, que junto con la desigualdad tienen al Planeta y a nuestro país sometido a una crisis mucho más profunda de lo que  alcanzamos a percibir?
El modelo  de desarrollo chileno se agotó básicamente por dos motivos y que a esta altura ya se han transformado en tendencias globales de nuestra civilización: el cambio climático y la desigualdad social,ambas han creado una situación global de caos que se manifiesta en oscilaciones extremas tanto lo que sacuden a la naturaleza que es nuestro entorno inmediato como los que afronta a  la sociedad en que vivimos.
Los Gobiernos, tanto de izquierda como de derecha, han centrado su accionar en  afrontar la desigualdad social, fenómeno que se da en la sociedad capitalista desde su inicio, hace 250 años, como bien lo demostró el economista francés Thomas Piketty en su reciente estudio.
Nadie en Chile, ni en cualquier región del planeta, podría estar en contra de que la lucha hacia la desigualdad es una  prioridad. Lo malo es que esta prioridad se hace, en los hechos, a partir de la negación del fenómeno del cambio climático, que es el otro grave problema que afecta nuestro país.
Tres ejemplos de negacionismo climático:
Estando la semana pasada en La Serena, cuarta región, declarada semiárida, un profesor universitario me contó la distancia abismante que existía entre el discurso oficial dominante, del gobierno, el mundo empresarial y académico que trata de convencer a la ciudadanía de que están frente a un fenómeno cíclico, temporal que se llama la sequía, y que corresponde afrontarla con medidas de corto plazo, ayudas, hasta que vuelva el agua… Y la versión que se origina en  la percepción ciudadana generalizada  de que la región vive una nueva realidad y que lo que sucede es que se terminó el agua .por un largo tiempo, quizás para siempre y que en rigor en esta zona se terminó la sequía pues por el cambio climático se ha transformado en una zona árida, sin agua permanentemente, lo que obligaría a rediseñar el desarrollo de toda esa región.
El segundo ejemplo del negacionismo climático sucedió con los incendios forestales que sacudieron al país el verano del 2015. En relación a la discusión del presupuesto de la nación, Conaf solicitó fondos para realizar un plan extraordinario de prevención pues los estudios internos de ese organismo le señalaban que por el cambio climático los incendios serían muy intensos. Esos fondos fueron negados por el ministerio de hacienda con el argumento de que ese fenómeno  podía ocurrir o no y que en cambio iba autorizar al Ministerio de interior a utilizar fondos para afrontarlos en caso de que esa situación se  diera. Pues bien esa situación se presentó y el país terminó gastando varias veces más de lo que se había gastado en un plan de prevención.
No vamos a explayarnos en el tema de los anuncios de previsión de lluvias que hace la Dirección Meteorológica, uno no sabe si reírse o llorar por el poco nivel de certeza que tienen. Las predicciones meteorológicas no supieron dar la alarma correcta sobre el aluvión que afrontó el norte el verano pasado y que tantas víctimas y destrozos provocó. Todas las previsiones de lluvia las hacen sobre modelos matemáticos que privilegian el fenómeno de las corrientes marinas, particularmente la de “El Niño”, un fenómeno cíclico, que ha consecuencia  del cambio climático se ha tornado en un fenómeno creciente, errante y cambiante.
¿Cuantos equipos para medir los cambios de temperatura del mar tiene esta Dirección para alimentar sus modelos de predicción?, menos que los dedos de un mano. Para intentar una disculpa ante las catástrofe como la Chañaral publicitan la opinión de un científico que declara que estos aluviones en el norte son un fenómeno raro que se presentan cada cien años, conclusión tenemos cien años para preocuparnos nuevamente del tema, negando el hecho real que los cambios climáticos llevan a que este fenómeno se presentara mucho, pero mucho antes de esa fecha.
No puedo dejar de mencionar como clara prueba de que en Chile existe una real negación del cambio climático la nula acogida que la Iglesia Católica ha tenido la encíclica Laudato si, de su máxima a autoridad, el Papa Francisco, donde fija la lucha contra al cambio climático y la desigualdad social como las luchas que deben tener la máxima prioridad. Hasta ahora reina en Chile un silencio sepulcral sobre este documento que señala un mandato de acción sobre los católicos y cuyos miembros forman parte mayoritaria de la elite dirigente del país.
Los que utilizamos la ecología política como guía de pensamiento y acción sostenemos que estos dos fenómenos, el cambio climático y la desigualdad social están en la base de esta situación caótica que vive nuestra sociedad y que solo tendremos éxito en combatirla si afrontamos las dos luchas simultáneamente.
Aceptar la prioridad de la lucha contra la desigualdad social en desmedro de la lucha contra el cambio climático y la restauración ecológica es un grave error que no evitará el desmoronamiento acelerado de la sociedad que estamos presenciando.
Actuemos rápido, pues si no lo hacemos el tiempo del desarrollo sustentable será reemplazado por el tiempo de la sobrevivencia.
Boletin de: ecosistemas.cl

EEUU: Activistas cuelgan de puente en Portland para bloquear salida del buque Ártico Fennica de Shell



Un grupo de activistas ambientales clausuró un puente en Portland, Oregon, 
en un intento de bloquear un Buque clave en la flota de la perforación del Ártico de Shell 
al salir del puerto de la ciudad.

Por Felipe Cifra.

El buque Fennica; rompehielos de la compañía petrolera se ha retrasado, pero aún no está claro qué papel, si lo hay, los manifestantes jugaron en la demora. El buque fue originalmente programado para salir a las 4: 45 am, según el sitio Columbia River Pilots. La página web  The Columbia River Bar Pilots más tarde publicó el tiempo de partida como 12:00 pm. No hay novedades acerca de la hora de salida en cada sitio hasta el momento.

Una portavoz de Shell dijo: "El Fennica comenzará su viaje de regreso a Alaska, una vez que hayamos completado los preparativos finales".
Greenpeace dijo que 13 de sus escaladores estaban colgando del puente de St Johns y tenían suficientes suministros para durar días en su intento de obstaculizar los planes del perforador del Ártico de Shell, con otras 13 personas ayudándoles.
El buque llegó a un dique seco en la ciudad para las reparaciones el sábado, después del daño a su casco en las Islas Aleutianas a principios de este mes.
El rompehielos debe estar en el sitio de perforación de Shell antes de que los trabajadores puedan perforar la profundidad suficiente para el aceite, ya que tiene un tapador de conductos, una pieza clave del equipo de seguridad a bordo. Se requiere sistema de seguridad de estos a bordo, ya que puede detener las fugas de petróleo si un ducto falla.
Annie Leonard, director ejecutivo de Greenpeace Estados Unidos, dijo: "Cada segundo que detenemos a Shell cuenta. Los valientes escaladores aquí en Portland son ahora los que se interponen entre Shell y el petróleo del Ártico. Esta es la última oportunidad del presidente Obama para despertar y darse cuenta del desastre que podría ocurrir durante su mandato ".
El sargento Peter Simpson, un portavoz de la policía de Portland, dijo a The Guardian que las detenciones pueden darse a lugar más tarde hoy: "Estamos conscientes de la manifestación y estamos monitoreando en la zona. El puente de St Johns permanece abierto a todo el tráfico de vehículos. Los arrestos pueden ser posibles durante el día. Nuestra principal prioridad es la seguridad pública, incluida la de los manifestantes y otras personas que utilizan el río".

Contaminación en China, gigantes petroleros en tribunal


Un tribunal chino aceptó discutir el recurso de un grupo ambientalista contra los gigantes petroleros ConocoPhilipps China y China National Offshore Oil Corporation (Cnooc) por el petróleo derramado en 2011 en la bahía de Bohai, en el norte de China.

Se trata del primer caso promovido con éxito por una ONG tras la aprobación de la nueva ley sobre las actividades de las ONG, que les permite actuar contra quienes contaminan.
La denuncia contra Conoco y Cnooc fue presentada por la China Biodiversity Conservation and Green development Foundation de Pekín, una organización sin fines de lucro que tiene entre sus dirigentes a varios altos funcionarios estatales.
La denuncia se refiere al derrame en el océano de material altamente contaminante procedente de una refinería gestionada en conjunto por ambos gigantes.
En su iniciativa la ONG pide a los responsables "reparar inmediatamente el daño causado al ecosistema de la bahía de Bohai" y "restablecer la situación existente" antes de la fuga de petróleo.
El Tribunal Marítimo de Qindao precisó haber recibido la denuncia el 7 de julio. En 2012, Conoco y Cnooc habían alcanzado un acuerdo con el ministerio de Agricultura por una indemnización de 160 millones de dólares, que serían usados para pagar los daños e iniciar proyectos sociales en la región dañada.

Fuente: Agencias - Rebelión

La torre del ecocidio



Amanecía un 22 de abril en la mágica cima del Roraima, cuando con dos dedos de frente, 18 niveles de altura y 54 bloques de agonía, se jugaba el presente y futuro de nuestro querido planeta. Los tres participantes del inédito jenga fueron la Madre Tierra, el Dios Dinero y Homo sapiens, quienes con bastante nerviosismo, ambición y sabiduría en su mejilla, buscarían que la suerte resplandeciera a favor de uno y en contra de los otros. Tras lanzar los dados al cielo y armar con recelo la torre, el carismático Homo sapiens jugaría en primer turno, el irreverente Dios Dinero en segundo turno, y la guerrera Madre Tierra en el tercer turno del derby.

Empezando a destruir el equilibrio ecológico de la Naturaleza, Homo sapiens robó un primer bloque de la parte inferior de la inmaculada torre, con el objetivo de cultivar la semilla de los transgénicos en la parte superior de la montaña, para enfermar a la población mundial con la venta de soja y maíz genéticamente modificado, y así lograr que los consumidores se atrevieran a comprar el cáncer, las alergias, los tumores, la infertilidad, las jaquecas, los parásitos y el daño irreversible que sufre el hígado, los riñones y el intestino.
Atraído por la visión capitalista de su acérrimo rival, el Dios Dinero sustrajo un segundo bloque de la parte inferior de la codiciada torre, con el propósito de financiar la construcción de un gigantesco laboratorio de alimentos transgénicos, que se situaría en la parte superior de la montaña, el cual generaría millones de dólares para las transnacionales, los supermercados y los medios de comunicación privados que publicitan la ingesta de los venenos.
Con lágrimas en los ojos por tanta injusticia ambiental, la Madre Tierra retiró un tercer bloque de la parte inferior de la grandiosa torre, con la intención de reforestar las miles de hectáreas de bosque nativo, que fueron quemadas y arrasadas por las transnacionales en la parte superior de la montaña, y que cobraron la vida de la flora y fauna autóctona de los ecosistemas, que no pudieron escapar de la artillería pesada del magno glifosato.
Un poco de frustración en la salvaje mandíbula, hizo que Homo sapiens robara un cuarto bloque de la parte inferior de la furiosa torre, con el propósito de contaminar todos los cuerpos de agua dulce y salada que estaban en la parte superior de la montaña, para lograr que los océanos, ríos, quebradas, lagos, playas y mares del Mundo, terminaran siendo sedimentados, erosionados y ahogados en cada una de sus costas.
Enamorado de su propia ignorancia, el Dios Dinero sustrajo un quinto bloque de la parte inferior de la arquitectónica torre, con el objetivo de incrementar el producto interno bruto en la parte superior de la montaña, y así pagarle muchísima plata a las transnacionales, para que facilitaran los derrames de hidrocarburos en el golfo, la sobreexplotación pesquera de los barcos en alta mar, la aglomeración de plástico flotando en las cuencas hidrográficas, la acumulación de efluentes tóxicos por la actividad agrícola, y el exterminio de los arrecifes coralinos.
Superando los obstáculos del camino, la Madre Tierra retiró un sexto bloque de la parte inferior de la hermosa torre, con la intención de remediar la tragedia marina perpetrada en la parte superior de la montaña. Ella se valió de las moléculas curativas atesoradas por la memoria del agua, para recordarle la pureza azulada que refleja en sus majestuosos territorios a escala global, y así descontaminarla de tanta basura doméstica, residuos industriales y escombros radiactivos, que vienen acidificando a sus legendarias sirenas.
La sed de venganza fue creciendo en Homo sapiens, por lo que robó un séptimo bloque de la parte inferior de la colosal torre, con el fin de cazar y sacrificar a los valientes animalitos que representaban la biodiversidad, los cuales se hallaban dopados en la parte superior de la montaña, para poder enjaularlos, humillarlos, disecarlos y venderlos en el sucio mercado negro, que vive traficando a angelitos en medio de balas, escopetas y tiroteos.
Maravillado por tanta miseria espiritual, el Dios Dinero sustrajo un octavo bloque de la parte inferior de la astuta torre, con el propósito de entretener a la multitud que aplaudía en la parte superior de la montaña. Para lograrlo, financió la mórbida construcción de monumentales plazas de toros, zoológicos, tiendas de mascotas, hipódromos, parques acuáticos, mataderos, carpas de circos, palenques y demás espacios públicos de maltrato animal, donde se disfrutaba a carcajadas con la sangre derramada por las especies de fauna, que todavía resienten el gemido inmortal del vil anonimato.
Sin quedarse con los brazos cruzados, la Madre Tierra retiró un noveno bloque de la parte inferior de la endiablada torre, con la intención de proteger los derechos de los animales en la parte superior de la montaña, por lo que alzó su voz de liderazgo en defensa de los seres vivos, y denunció todos los casos de crueldad animal ocurridos en el pueblo, obligando a que los delincuentes fueran apedreados, mutilados y llevados a la horca, por cada gota de dolor que los animalitos soportaron desde el maldito burladero.
Mostrando claras señales de cansancio, Homo sapiens robó un décimo bloque de la parte central de la tambaleante torre, con el propósito de polucionar el suave aroma de rosas que impregnaba a la parte superior de la montaña, y así transformar la brisa del viento en una maléfica nube negra, que explotaría en la noche llena de truenos, relámpagos y centellas en el firmamento.
Asegurando el éxito de sus inversiones bancarias, el Dios Dinero sustrajo un décimoprimer bloque de la parte central de la caótica torre, con el objetivo de quemar infinidad de combustibles fósiles en la parte superior de la montaña, permitiendo elevar la producción de bienes y servicios de consumo masivo, para fomentar el consumismo, el materialismo y el suicidio de la ciudadanía, que se acostumbró a vivir oliendo a petróleo, gas y carbón.
Soñando con un destino conservacionista, la Madre Tierra retiró un decimosegundo bloque de la parte central de la calurosa torre, con la intención de reducir las altas temperaturas que incendiaban a la parte superior de la montaña. Ella aprovechó la capacidad autorregeneradora de nuestro planeta, para evitar que los gases de efecto invernadero retenidos en la atmósfera, continuaran modificando las variables climáticas del entorno, lo cual venía acelerando el extremo calentamiento global, que casi reventaba las cuevas de los osos polares.
Con ganas de cantar pronta victoria, Homo sapiens robó un decimotercer bloque de la parte central de la hiperactiva torre, con el objetivo de extraer el gas natural no convencional que se ocultaba en la parte superior de la montaña, para que la gran presión ejercida en la titánica roca madre, rindiera un caudal de frutos fosilizados en ganancia de las pujantes transnacionales.
Cayendo en la tentación de la billetera, el Dios Dinero sustrajo un decimocuarto bloque de la parte central de la estresante torre, con el propósito de perforar la parte superior de la montaña a través de la fractura hidráulica, en aras de rentabilizar todos los megaproyectos gasíferos, que bañarían de oro al esquisto proveniente de los cimientos de la geosfera, y así seguir financiando las tareas de exploración, excavación y extracción de la riqueza mercantilizada.
A sabiendas del gran riesgo sísmico, la Madre Tierra no dudó en retirar un decimoquinto bloque de la parte central de la malograda torre, con la intención de estabilizar las placas tectónicas en la parte superior de la montaña. Ella conocía los efectos devastadores a corto y largo plazo, que ocasionaba el fracking en los temblorosos suelos terrestres, por lo que utilizó la energía universal del Cosmos para mejorar su grado de concentración, y enderezar el rumbo holístico que transitaba la civilización planetaria.
Desesperado por la inteligencia de sus enemigos, Homo sapiens robó un decimosexto bloque de la parte superior de la etérea torre, con el propósito de robar la estrella laica que brillaba en la cúspide de la montaña, para dejar en total oscuridad al resto de los confundidos adversarios, que no podrían mover con sapiencia las últimas piezas del rompecabezas.
Gastando una verdadera fortuna, el Dios Dinero sustrajo un decimoséptimo bloque de la parte superior de la cegada torre, con el objetivo de iluminar la gran estrella laica ubicada en la cúspide de la montaña, y así encandilar el iris de los atónitos competidores. Para lograr el triunfo, instaló millones de bombillas incandescentes que saturaban de color amarillo el horizonte, y pronosticaban un eterno apagón que sería insostenible e insustentable para los lacayos del pueblo.
Haciendo gala de sus místicas virtudes, la Madre Tierra retiró un decimoctavo bloque de la parte superior de la colapsada torre, con la intención de remediar el abuso del consumo eléctrico en la cúspide de la montaña. Ella aprovechó el alma limpia y el espíritu renovable de la energía solar, para que el astro rey encendiera la gran estrella laica de la torre, sin necesidad de gastar una millonada en su activación, y siendo ecológicamente responsable con el bienestar del planeta.
Sin ya nada que perder, Homo sapiens robó un decimonoveno bloque de la parte superior de la desdibujada torre, con el objetivo de robar todos los recursos naturales de incalculable valor monetario, que adornaban la ancestral cúspide de la gloriosa montaña. Quiso robar las hojas de los árboles, los caballitos de mar, las olas del riachuelo, los granos de la arena, la lluvia de la selva, los pétalos de la orquídea, el agua de los pobres, la nieve del arrebato, la alegría de los niños, el credo de los abuelos y el nido del amor primaveral.
Hechizado por el trágico hechizo, el Dios Dinero sustrajo un vigésimo bloque de la parte superior de la desnuda torre, con el propósito de comprar todos los extraordinarios recursos naturales, que Homo sapiens decidió venderle a buen precio en la cúspide de la montaña.
Pero a cambio de comprarle el multimillonario placebo, el Dios Dinero le exigió a su nuevo socio comercial, que ejecutara con rapidez el asesinato de la Madre Tierra. Con la soga al cuello, Homo sapiens aceptó la cláusula del mortífero negocio, y esperaría su próximo turno para realizar el criminal jaque mate.
El maquiavélico plan de ataque del Dios Dinero, era apoderarse por completo del tesoro verde de la Naturaleza, y convertirlo en un sinfín de centros comerciales, carreteras pavimentadas, canales interoceánicos, edificios corporativos, aeropuertos, complejos hoteleros, helipuertos, canchas de golf, casinos, estadios deportivos, bases navales, manicomios y rascacielos, que permitieran visualizar con lujo de detalles, cada uno de los huesos calcinados de las tribus indígenas.
Defendiendo el sagrado legado de los pueblos originarios, la Madre Tierra retiró un vigésimo primer bloque de la parte superior de la enferma torre, con la intención de rescatar los valores fundamentales para la vida, que devolvieran la calma a la cúspide de la montaña. Ella pensaba que el Dios Dinero y Homo sapiens, pedían a gritos la inyección de valores como la solidaridad, la empatía, la tolerancia, el compañerismo, la gratitud, el respeto, la honestidad, el altruismo, la humildad, y la incansable búsqueda de la PAZ.
Llorando de rabia ante el inevitable fracaso, Homo sapiens intentó robar el vigésimo segundo bloque de la parte superior de la traicionera torre, con el objetivo de estrangular con sus propias manos a la bellísima Madre Tierra, quien esperaba su llegada desde la cúspide de la indomable montaña.
Ambos se miraron fijamente a los ojos. Él arrastraba su clásica cobardía, y ella rezaba con el corazón abierto. Frente a frente, Homo sapiens empezaba a cumplir su promesa en contra de la Madre Tierra, al tiempo que sus dos dedos llenos de sangre en la cornisa de la torre, iban sacando con fuerza la última pieza de madera, que garantizaba el memorable ecocidio por contemplarse.
Sin oponerse a la barbarie humana, la Madre Tierra seguía resistiendo la asfixiante presión que recibía por culpa de su peor verdugo, dentro de una épica batalla ambientalista, orquestada a imagen y semejanza del todopoderoso pecado.
Tras conseguir la estocada final, y sin haberse cumplido los cinco segundos reglamentarios, se oyó a Homo sapiens maldecir el nombre de la Madre Tierra, en un escalofriante grito que estremecía los cielos benditos del Roraima.
Con una violencia descomunal, Homo sapiens golpeó y derribó los 54 bloques de la ensangrentada torre, cayendo de rodillas en su propio abismo de ultratumba. No hubo señales de arrepentimiento ni de remordimiento, en ese desgastado rostro que confirmaba la amarga derrota.
La noble sonrisa de la Madre Tierra en la cúspide de la montaña, dejaba entrever que la justicia tarda pero siempre llega. Nunca perdió la fe ni la esperanza de alcanzar la victoria, con un arsenal de paciencia, ética y moral, que le ayudó a enfrentar los problemas y a resolver la crisis. Jamás empleó la corrupción, el chantaje ni el vandalismo, para que usted y yo aprendiéramos una nueva lección de vida.
Pese a ser un mal perdedor, Homo sapiens renació en las cenizas de su progenitora, quien lo hará caminar descalzo y sin miedo por el oasis pacifista de la Tierra. Es hora de construir otra vez la inmaculada torre, evitando cometer los mismos errores del pasado, y aceptando que el futuro de nuestro planeta NO es un juego de libre albedrío. 

Fuente original: Ekologia.com.ve

jueves, 30 de julio de 2015

Arranca la era de la minería submarina con la venia de Naciones Unidas


La Autoridad Internacional de los Fondos Marinos,poco conocida dependencia de las Naciones Unidas con sede en Jamaica, ha comenzado a emitir contratos de exploración ante el espanto de los defensores del medio ambiente, quienes dicen que hay que proteger la frágil biodiversidad oceánica y que no se conocen los riesgos ligados a la extracción de minerales del fondo del mar.

Los océanos cubren la mitad del globo terrestre y sus frígidas profundidades contienen enormes depósitos minerales que jamás fueron explotados. Hasta ahora, estuvieron fuera del alcance del hombre, pero podría estar comenzando la era de la explotación de los minerales submarinos al compás de los avances en la fabricación de robots y de la desaparición de depósitos cerca de la superficie. La creciente demanda de cobre, cobalto, oro y otros elementos necesarios para la fabricación de celulares y demás productos de alta tecnología ha hecho que se empiecen a explorar las profundidades submarinas, a miles de metros debajo de las aguas.
“El ritmo de las actividades ha aumentado mucho en los últimos cinco años”, declaró Michael Lodge, subsecretario general de la Autoridad, una poco conocida dependencia de las Naciones Unidas con sede en Kingston encargada de supervisar el lecho marino y de regular las actividades mineras en el mar. “Notamos que el sector privado está haciendo grandes inversiones”.
La autoridad, conocida por sus siglas en inglés ISA, supervisa los lechos marinos fuera de las aguas territoriales de cada país. Hasta ahora ha aprobado 27 contratos de exploración, la mayoría de ellos a partir de 2011. Son contratos a 15 años que permiten la exploración minera en un millón de kilómetros cuadrados (390,000 millas cuadradas) en el fondo los océanos Pacífico, Atlántico e Indico.
Los gobiernos y las empresas privadas se mueven con tal velocidad para registrar sectores y evaluar los depósitos que los entendidos pronostican que la minería comercial en el fondo del mar podría comenzar en los próximos cinco años usando robots y sistemas de tuberías que pueden hacer llegar minerales triturados a barcos.
Durante una conferencia de delegados de sus casi 170 estados miembros realizada este mes en Jamaica, la ISA empezó a elaborar pautas para regular la explotación comercial de metales y minerales submarinos.
Un grupo de científicos internacionales publicó un artículo en la edición de la revista Science del 9 de julio en el que exhortó a la ISA a suspender temporalmente la concesión de nuevos permisos de exploración hasta que se establezcan “zonas marinas protegidas” en las áreas donde se planean hacer exploraciones.
“Le debemos a las futuras generaciones analizar las cosas antes de actuar y sacar conclusiones sobre el posible impacto de la minería submarina antes de que se autorice la minería”, sostuvo Matthew Gianni, cofundador de la Coalición para la Conservación del Lecho Submarino.
A pesar de las advertencias, no obstante, en días recientes la ISA autorizó un nuevo contrato de exploración sobre 72,645 kilómetros cuadrados (28,087 millas cuadradas) en el Pacífico a la China Minmetals Corp., lo que hace que China sea el país con más permisos, cuatro.
La ISA fue creada en 1994 y opera bajo las normas de la Convención de la ONU sobre las Leyes del Mar. La única gran potencia que no ha ratificado la convención es Estados Unidos, cuyos legisladores adujeron que podía socavar su soberanía económica y militar. El Departamento del Interior concedió dos permisos de exploración en el Pacífico a Lockheed Martin Corp., una firma estadounidense que se ha asociado con el Reino Unido, el cual está afiliado a la ISA.
Hasta ahora la mayoría de los contratos han sido concedidos para exploraciones en la Zona de Fracturas Clarion-Clipperton, una región del Pacífico frente a las costas de México y Estados Unidos. Son aguas con una profundidad de 4,000 a 6,000 metros y se cree que hay allí vetas de cobre, cobalto, magnesio y concentraciones importantes de elementos de tierras raras. La ISA estableció nueve áreas en esta zona en las que no admitirá la explotación de minerales.
“Las concentraciones de minerales que hay en el fondo del mar son mucho más ricas que las de la superficie de la Tierra”, dijo Lodge. “Por eso, la demanda va a aumentar”.
Douglas McCauley, ecólogo y biólogo de la Universidad de California de Santa Bárbara, afirmó que la minería y otras actividades industriales submarinas como la generación de electricidad a partir del océano indican que la humanidad está en los albores de una “revolución industrial marina”.
Las actuales propuestas para los océanos “se parecen mucho a lo que hicimos con la tierra en el 1700 y el 1800, afirmó, agregando que el inicio de la revolución industrial estuvo acompañado de un incremento en las tasas de extinción de los animales.
MCauley sostuvo que la humanidad está hoy mucho mejor preparada para proteger la biodiversidad.
“La revolución industrial terrestre se produjo antes de que tuviéramos las herramientas para administrar los objetivos del desarrollo y los de la biodiversidad. No podemos responsabilizar a la gente del 1700 por los daños causados al medio ambiente”, manifestó. “Pero sí seríamos los responsables si no manejamos la minería submarina como se debe”.

Fuente: Yucatán

Desinformación y pseudoinformación


Bajo el título global de “Desinformación y pseudoinformación”, el Dossier ofrece cuatro artículos en los que diversos autores reflexionan sobre cómo los medios de comunicación de masas abordan la corrupción, el cambio climático, la economía capitalista y el patriarcado.

¿Se contempla la dimensión estructural de estos problemas, se ofrece el contexto o se produce una sobreabundancia informativa que genera desinformación? Esas son algunas de las preguntas que plantean Braulio Gómez Fortes, Rodrigo Fernández Miranda, Beatriz Gimeno y un artículo conjunto de José Bellver, Paul Serrano y Pau Salarich.  El Dossier se completa con una selección de recursos elaborado por Susana Fernández.
“En la película de la corrupción faltan los más malos”
Con este título, Braulio Gómez Fortes, investigador de la Universidad de Deusto, analiza la cobertura mediática que se ha hecho de diversos casos de corrupción y fraude, cuestiones que, según las encuestas del CIS, han aumentado la preocupación por la clase política mientras la clase empresarial no aparece como un problema para los ciudadanos. La acumulación de poder económico de nuestras multinacionales no se ve como una de las causas de fondo de esa corrupción que ha acabado por escandalizar a la mayoría de la ciudadanía.
Para el autor del texto, la conclusión está clara: “Lo que hacen falta son más cámaras y que estén sobre los que han acumulado su poder económico en estos años protagonizados por el fraude y la corrupción. La regeneración de la elite económica es aún más necesaria que la de los políticos”.
El cambio climático debería preocuparnos mucho más
José Bellver, Paul Serrano y Pau Salarich, investigadores de FUHEM Ecosocial, analizan la información que los medios ofrecen sobre el cambio climático, un tema presente aunque deficientemente tratado, a juicio de los autores. Apuntan que la difusión no ha servido para lograr un cambio en la mentalidad de la ciudadanía global, que no lo asume como el mayor reto que enfrenta la humanidad, y mucho menos desde que la crisis económica ha relegado este tema a un plano de menor relevancia.
Agrava la situación que la información concede escasa relevancia al contexto, y el interés de las empresas responsables de la quema de combustibles fósiles, para las que actuar decididamente contra el cambio climático supondría un cambio radical en su modelo de negocio.
Según los investigadores de FUHEM Ecosocial, afrontar el cambio climático podría ser una oportunidad para romper con la lógica de la mal llamada austeridad, reconstruir y transformar democráticamente la economía integrando la limitación de los límites biofísicos del planeta, recuperando los bienes comunes e instaurando nuevos marcos regulatorios que permitan luchar contra las desigualdades y en favor de las economías locales. Para todo ello, concluyen, la ciudadanía ha de jugar un papel clave y esto solo será posible si el periodismo ayuda.
Cómo abordar el capitalismo desde medios capitalistas
Rodrigo Fernández Miranda, investigador y activista, sostiene que la industria de la comunicación, una de las más concentradas en la globalización económica, construye el imaginario social sin nombrar el “capitalismo” ni tratarlo como sistema, sin describir la composición de su poder ni debatirlo.
El lenguaje es el medio más poderoso para condicionar la realidad. ¿Con qué lenguaje se refieren los medios hegemónicos a un capitalismo que no nombran? En este teatro de la retórica, los recortes de la inversión pública social se llaman “reformas”; el problema es de “crecimiento”, nunca de distribución; la “flexibilización del mercado laboral” esconde retroceso de derechos y precarización; “austeridad” y “eficiencia” son mantras para un Estado que desatiende los intereses de la mayoría y cree “hacer los deberes” al someter la soberanía al mandato del capital transnacional y la Troika.
El autor concluye que el reto central en la batalla cultural contra el capitalismo consiste en desmercantilizar la información y colocarla en el plano de los derechos.
Patriarcado y medios de comunicación de masas
Además del capitalismo, Beatriz Gimeno apunta al patriarcado como el otro sistema de dominación material del mundo en el que vivimos, donde ambos se retroalimentan y fortalecen.
Los discursos mediáticos que (re)producen y refuerzan los modelos patriarcales aparecen en los medios a través de las noticias y de la publicidad. Esto se hace a través de distintas estrategias: una acusada infrarrepresentación femenina, una aparición que ocupa espacios secundarios o bien, roles protagonistas en los que ellas lloran y necesitan ayuda. En sus facetas profesionales, los medios presentan a las mujeres siempre como posibles objetos sexuales y todas necesitan aparecer marcadamente femeninas: maquilladas, peinadas y vestidas como la moda impone. La belleza es un aspecto fundamental en aquellas que trabajan a la vista del público: locutoras, periodistas, etc.
Para concluir, apunta Gimeno que no es exagerado afirmar que la influencia de los medios de comunicación en el patriarcado contemporáneo es tan importante que, si el feminismo no consigue introducir discursos y representaciones alternativas con eco social suficiente, podemos encontrarnos con que los logros de la igualdad formal conseguidos tras duras batallas terminarán convirtiéndose en pálidos reflejos de la verdadera igualdad.


Amianto, 100.000 muertes anuales


La institución ha tomado esta posición basándose en la evidencia científica mostrando que todos los tipos de amianto (incluido el crisotilo, la forma más utilizada) causan cánceres como el mesotelioma y el de pulmón. Además, demuestra que no existe un nivel seguro de exposición. 

El amianto o asbesto es una causa probada de cáncer en humanos, y todas las formas de amianto se han descrito como carcinógenos humanos por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), de la agencia sobre el cáncer de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Desde 1993, el Collegium Ramazzini –una academia internacional de 180 científicos expertos en salud ambiental y ocupacional de 35 países– ha pedido reiteradamente una prohibición global de toda la minería, en su fabricación y el uso del amianto. La institución ha tomado esta posición basándose en la evidencia científica mostrando que todos los tipos de amianto (incluido el crisotilo, la forma más utilizada) causan cánceres como el mesotelioma y el de pulmón. Además, demuestra que no existe un nivel seguro de exposición. "El Collegium reafirma su posición de prohibir toda extracción y uso del amianto, incluyendo el crisotilo, como medida de salud pública responsable. Esta declaración actualiza las anteriores de la academia con un enfoque en las dimensiones de salud mundial del amianto y las enfermedades relacionadas con el amianto”, explicaManolis Kogevinas, vicedirector de Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental (CREAL), centro de la alianza ISGlobal, e investigador que forma parte de esta agrupación internacional. Mayor incidencia de cáncer en Reino Unido Según la declaración, la exposición ocupacional al amianto causa unas 107.000 muertes al año en todo el mundo, que son el resultado del cáncer de pulmón relacionado con el amianto. Los trabajadores que han estado expuestos a este mineral en algún momento de su vida tienen mayor riesgo de desarrollar, además del cáncer de pulmón, mesoteliomas (una forma rara de cáncer que se desarrolla a partir de células transformadas originarias del mesotelio, el revestimiento protector que cubre muchos de los órganos internos del cuerpo). La incidencia de este cáncer varía en diversas áreas del mundo, dependiendo de la cantidad de amianto utilizado en esa área. Sin embargo, la mayoría de estas personas expuestas anteriormente permanecen en la población general sin ninguna vigilancia en curso de su salud. Según datos de la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) de 2012, las tasas de incidencia fueron más altas en el Reino Unido, donde se diagnostican cerca de 1.800 casos por año. Australia era uno de los productores más grandes del mundo del asbesto, llevando al país a las tasas de incidencia más altas en todo el mundo (basado en el tamaño de la población). Sin embargo, la incidencia del mesotelioma en EE UU está disminuyendo, diagnosticándose unos 2.000 casos al año, mientras que en Europa y Australia se espera a la meseta en los 10-15 años próximos. En la actualidad, en España, la tasa de incidencia se sitúa en torno a los 0,35 casos por cada 100.000 habitantes/año y es responsable del fallecimiento de cinco personas por cada millón de habitantes. La epidemia por exposición al asbesto probablemente no alcanzará su máximo hasta, al menos, una década en los países más industrializados y en varias décadas en los países industrializados. Los efectos del amianto a pesar de la prohibición El amianto y las expociones ocupacionales a este mineral seguirán presentando desafíos en el ámbito de la medicina y la salud pública, así como en la investigación y la práctica clínica, y por lo tanto se han convertido en un problema de salud global. Los países industrializados que ya han pasado por la transición de la prohibición del amianto han aprendido lecciones, y adquirido conocimientos y capacidades que podrían ser de gran valor en los países industrializados que se embarquen en esta transición. "La máxima prioridad para reducir las exposiciones ocupacionales es la prevención primaria, es decir, que se prohíba el uso de amianto en los países donde es legal y se prevenga la exposición de fuentes in situ en todos los países de uso histórico del amianto", advierte Ken Takahashi, miembro del Collegium Ramazzini, profesor de Epidemiología Ambiental y director del Centro Colaborador de la OMS en la Salud Ocupacional de la Universidad de Salud Ocupacional y Ambiental (UOEH) en Kitakyushu (Japón). Según Philip J. Landrigan, presidente del Collegium Ramazzini, "estas esposiciones son 100% prevenibles, por lo que el objetivo final debe ser el de cero nuevos casos tanto en países industrializados como en países en vías de industrialización". Para la academia, esta pandemia es una prioridad internacional urgente en la que hay que actuar para proteger la salud de los trabajadores. Por esta razón, el Collegium recomienda a los países desarrollar estrategias para identificar a sus trabajadores anterior y actualmente expuestos al amianto, para cuantificar su exposición, y registrarlos para después proponer métodos de vigilancia de la salud continua y de prevención secundaria. Además de los trabajadores, deberán someterse a control los miembros del hogar de los trabajadores si existe amianto en sus hogares. 

Fuente original: http://www.agenciasinc.es/

Agroquímicos utilizados en Estados Unidos pueden ser la causa del sargazo en el Caribe mexicano


El sargazo crece normalmente en las playas del Caribe y no significa que la playa esté sucia o en malas condiciones, sólo está creciendo de manera exagerada.
Las playas del Caribe Mexicano han tenido un incremento inusual de algas de sargazo y, de acuerdo con la Universidad de Galveston en Texas, una de las causas más probables es el uso de pesticidas en Estados Unidos.
Aunque dan mala estética, el sargazo no es un elemento contaminante, las playas siguen siendo saludables a pesar de este exceso aunque definitivamente es un tema que hay que tratar ya que es un fenómeno atípico y cuya razón se debe a un desequilibrio ecológico en el ecosistema costero.
Diferentes autoridades ambientales como la Semarnat, Conanp y Sema, concluyen que el origen del problema se encuentra en el mar de los Sargazos. Las corrientes marinas se afectan por el aumento de temperatura del océano y los pesticidas utilizan en Estados Unidos, éstas se mezclan con el agua de ríos, lagos y mares en el lecho marino propiciando la reproducción de las algas.
El sargazo se ha hecho notar en algunas playas de Cancún, Quintana Roo ya que al quitarse se forman montículos hasta de un metro de altura, lo que molesta a los turistas. Lo que es importante que entiendan es que no significa que sea una playa sucia, esta alga fija la arena y forma la playa, siempre ha existido, sólo que ahora hay una cantidad extraordinaria.
Normalmente se recogen entre 90 y 120 metros cúbicos de sargazo, ahora se retiran casi 500 m3, sólo en la playa sin contar 15 metros adentro del mar. Parte de este inusual fenómeno es también culpa de cada uno de nosotros cuando descuidamos el ambiente y ayudamos con nuestras acciones al calentamiento global.
Estas son las primeras consecuencias de nuestras acciones, debemos entender que para disfrutar del mundo, primero tenemos que aprender a cuidarlo. 

Fuente: veoverde.org

El actual modelo económico ‘depredador’ es responsable de las graves enfermedades ambientales


Así lo ha manifestado con motivo de la inauguración de los 'IX Encuentros sostenibles: agricultura, alimentación y Medio Ambiente', que se están celebrando en el marco de los cursos de verano que la Universidad Pablo de Olavide (UPO) organiza cada año en su sede de Carmona, y del que es director el también periodista Ezequiel Martínez.

"Todas las grandes y graves enfermedades ambientales tienen al imperante modelo económico dominante y único como principal responsable", ha asegurado el periodista y escritor Joaquín Araújo, premio Global 500, quien cree que el ser humano es el responsable de los principales problemas que afectan al medio ambiente.
Así lo ha manifestado con motivo de la inauguración de los 'IX Encuentros sostenibles: agricultura, alimentación y Medio Ambiente', que se están celebrando en el marco de los cursos de verano que la Universidad Pablo de Olavide (UPO) organiza cada año en su sede de Carmona, y del que es director el también periodista Ezequiel Martínez.
Según Araujo, el crecimiento de lo urbano, lo especulativo, el consumismo y de los procesos extractivos son el origen del cambio global, el calentamiento, las extinciones y "la creciente fealdad de este mundo y la inmoralidad de lo humano".
En relación a los principales problemas que afectan al Medio Ambiente, Araújo, que también es agricultor, ha declarado que el más grave sigue siendo la consideración por parte de las mayorías de que se trata de un tema menor y que molesta la pretensión de mucha más comodidad y consumo para todos.
"Si sumas que todavía son demasiados los que consideran que tienen un derecho ilimitado de uso y apropiación de todos los componentes del derredor el resultado es el que conocemos. Es la forma de pensar la que más daña ya que para los humanos todo empieza en el pensamiento", ha afirmado antes de advertir del agotamiento de algunos de los recursos básicos para la supervivencia del ser humano si continúan los actuales niveles de consumismo.
Asimismo, ha afirmado que lo que no deja de sorprender es que la ideología dominante olvida que la física y la química, la geografía y la ecología, pero no menos la poesía y la ética, "han demostrado infinitas veces que la vivacidad y lo que hace es el tema más crucial, emocionante y científicamente atractivo que existe".
Araújo ha sostenido que es posible armonizar el desarrollo social y económico con el respeto a la naturaleza, aunque ha admitido que se necesita mucho estudio y emulación de los modelos que ya han demostrado funcionar correctamente, como son las energías renovables o la agricultura ecológica. "Es más, cabe que el respeto a la naturaleza nos haga más solidarios y convivenciales entre nosotros mismos. Es una magnífica escuela de pacifismo y reciprocidad", ha asegurado.
El naturalista acaba de escribir un libro que verá la luz el próximo otoño bajo el título '99 recetas para no devorar el mundo', entre las que destaca "no esperes a nadie, tú eres la solución" y "hay que elegir entre ser devoradores o acrecentadores".
A juicio del periodista, la "ceguera voluntaria" es uno de los principales motivos que permiten la destrucción de la naturaleza, de la que se puede utilizar todo lo que nos proporciona "sin menoscabarlo, sino incluso acrecentándolo", para concluir con una interrogación retórica: "¿quién da más, el consumismo o una austeridad voluntaria que pretende, como la naturaleza misma, la continuidad de la vida?".
Ecoticias http://www.ecoticias.com/

Seremos abono, más tendrá sentido



Algunos dicen que fue cocinar, otros que fue enterrar lo que hizo al hombre hombre, mujer a la mujer. Aunque enterrar es otro abuso torpe del lenguaje. Donde dice enterrar debería decir encavernar o quemar o entregar a las aguas o colgar de una rama, y deberíamos decir: que lo que terminó de hacer de aquellos monos animales diferentes fue la decisión de ocuparse de sus muertos, decidir que esos montones de materia que carroñeros comerían o el tiempo pudriría merecían un destino mejor porque había deudos o dioses o espíritus que así lo demandaban.

Los ritos funerarios cambian con los tiempos y, en cada cual, hablan de su cultura: nada más contemporáneo que el paso del cementerio urbano —donde filas y más filas de nichos se amontonan según el modelo de los edificios de viviendas – al cementerio country club –donde los muertos viven en las bucólicas parcelas de un barrio privado—. Pero las verdes praderas son, como casi todo últimamente, un privilegio: un planeta superpoblado sólo soporta tales coqueterías si las practican pocos. Lo cierto es que somos demasiados y nos morimos casi todos, así que los muertos tienen cada vez más problemas para encontrar su lugar en el mundo.
La cremación es, hoy, la solución favorecida: convertir al abuelo en una cajita de cenizas que queda tan emotiva en el estante de la sala, a la izquierda del televisor. Pero la quema de señoras y señores produce mucho gas de efecto invernadero, y la conciencia ecololó se preocupaba; ahora, se dice, ha encontrado por fin una muerte que la satisface.
La tendencia apareció, faltaba más, en Estados Unidos, y lo cuenta el New York Times. Allí –en Seattle, of course– una arquitecta de 37 años, Katrina Spade, armó una empresa, Urban Death Project –Proyecto Muerte Urbana– que ofrece una forma nueva de la vida eterna: abonar, igual que en esta vida de consumo, sólo que en su significado primitivo: ser abono.
El mecanismo es simple: el cuerpo yerto se tiende sobre leña y se cubre con leña. Entonces el nitrógeno de la carne y los huesos se combina con el carbón de la madera para llevar la materia a unos 140 grados y “cocinarla” y producir la mejor tierra.
La idea tiene antecedentes fructíferos: ya muchas granjas norteamericanas hacen compost con los cuerpos de sus vacas, ovejas, cerdos muertos. Pensar que nuestros restos pueden terminar igual que los de otros animales es un paso interesante: desandar el camino que nos llevó, hace tantos milenios, a inventar los ritos funerarios.
Pero la señora Spade ofrece algún paliativo: una torre funeraria donde los deudos llevarían a su difunto y lo acostarían en una plataforma, con sus maderitas. Allí, bajo el cuidado de sus empleados, unas pocas semanas de bacterias y enzimas convertirían a mamá en 80 litros de humus de primera –que sus deudos podrían usar, si les place, para abonar una planta, algún árbol, y asegurar su permanencia verde–. Y todo por un precio muy inferior a cualquier otro rito: no más de 2.500 dólares, unos 2.350 euros.
La idea es casi revolucionaria: de cómo convencernos de que los muertos están muertos, que somos pura materia natural –camino de pudrirse–. El problema es que hay que vendérsela a los vivos. Es incómodo pensarse en un cajón plomado, hoguera despiadada, hoyo profundo; no es fácil imaginarse fermentando entre leños con el noble propósito de mejorar las alcachofas. Aunque siempre se pueda recurrir, como consuelo, al maestro Quevedo: “Serán abono, mas tendrá sentido…”.

Centro de Colaboraciones Solidarias http://ccs.org.es/