La Antártida Oriental en la cuerda floja y a un paso de ser historia

La capa de hielo de la Antártida oriental (EAIS, por sus siglas en inglés) retrocedió durante periodos cálidos prolongados en el pasado, cuando las temperaturas eran las pronosticadas para este siglo. Un equipo de investigación internacional, dirigido por el doctor David Wilson, del Imperial College London utilizó evidencia de un tiempo anterior en la historia de la Tierra, el Pleistoceno tardío, para informar cómo la EIAS podría reaccionar a un clima cálido.
 
Los científicos habían centrado anteriormente mucha atención en la capa de hielo de la Antártida occidental, que se encuentra predominantemente en la tierra debajo del nivel del mar, y contribuye en la actualidad con la mayor parte del deshielo de la Antártida.
La EAIS, por el contrario, se encuentra principalmente en la tierra sobre el nivel del mar. Es la capa de hielo más grande de la Tierra, alrededor de 60 veces el área de Reino Unido. Contiene alrededor de la mitad del agua dulce de la Tierra, pero se supone que es menos sensible a un clima cálido.
Sin embargo, los nuevos datos, publicados este miércoles en 'Nature', sugieren que un calentamiento de 2 ° C en la Antártida, si se mantiene durante un par de milenios, llevaría a la fusión en un área de la EAIS que se encuentra por debajo del nivel del mar. Esto tiene implicaciones para el aumento de los niveles del mar a nivel mundial y la amenaza del calentamiento global para la civilización humana.
El doctor Wilson, del Departamento de Ciencias e Ingeniería de la Tierra del Imperial apunta: "Estudiar el comportamiento de la capa de hielo en el pasado geológico puede aportar información sobre los cambios futuros. Al construir una imagen de cómo la capa de hielo ha crecido y disminuido a medida que las temperaturas han fluctuado, podemos entender la respuesta de la EAIS al calentamiento futuro".
Los científicos habían centrado anteriormente mucha atención en la capa de hielo de la Antártida occidental, que se encuentra predominantemente en la tierra debajo del nivel del mar.
Un aumento del mar de 4 metros si se derrite una cuenca subglacial
Los investigadores estudiaron la Cuenca Subglacial de Wilkes, una de las tres áreas principales donde la EAIS se asienta en un terreno que se encuentra debajo del nivel del mar. Si todo el hielo en esta cuenca se derritiera, el nivel global del mar aumentaría hasta en cuatro metros. Los glaciares, que provienen de capas de hielo, muelen rocas en el continente y luego transportan ese sedimento al cercano océano Austral, dejando atrás un registro de erosión pasada por la capa de hielo.
Para entender cómo el calentamiento afectó a la capa de hielo en el pasado, el equipo analizó químicamente las capas de sedimentos del fondo oceánico que se originaron en la Cuenca Subglacial de Wilkes. Fueron recogidos durante una expedición del Programa Integrado de Perforación Oceánica.

Los investigadores estudiaron capas de sedimentos que se habían asentado en el lecho marino durante cuatro intervalos cálidos previos que ocurrieron entre las edades de hielo (interglaciales) en los últimos 450.000 años. Encontraron "huellas dactilares" químicas en el sedimento que revelaron los patrones cambiantes de la erosión a medida que la capa de hielo avanzaba y retrocedía.
Los hallazgos muestran que la capa de hielo se había retirado de su tamaño actual durante algunos de los interglaciales, cuando las temperaturas eran dos grados más cálidas que los tiempos preindustriales. Los cambios más extremos en la capa de hielo ocurrieron durante dos periodos interglaciares hace 125.000 y 400.000 años, cuando los niveles globales del mar eran entre seis y 13 metros más altos de lo que son hoy.
La pérdida de hielo de la EAIS probablemente haya contribuido significativamente a los niveles del mar más altos en el pasado.
"Lo que hemos aprendido es que incluso un calentamiento moderado de solo dos grados, si se mantiene durante un par de miles de años, es suficiente para hacer que la capa de hielo en la Antártida oriental retroceda en algunas de sus zonas bajas --dice Wilson--. Con las temperaturas globales actuales ya un grado más altas que durante los tiempos preindustriales, la futura pérdida de hielo parece inevitable si no logramos reducir las emisiones de carbono".

Por: ECOticias.com / Red / Agencias

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