Un regalo de Navidad para Aysén


Por Andrés Gillmore Secretario y vocero Corporacion Costa Carrera Cuenca del Baker.

Un proyecto de la envergadura de HidroAysén, que es netamente privado y no tiene relación alguna con el Estado, no puede justificarse ante el país y ante Aysén, como una via de solución a todos los problemas internos de Aysén. 
Se nos va el año y llegó la Navidad. Una Navidad que como siempre nos trae aires de redención, aires que nos tienen que hacer repensar en conciencia, los fundamentos con los cuales deberemos enfrentar el próximo año y a pesar de que muchos anduvieron pregonando el fin del mundo durante todo el año, aun tendremos que seguir aquí en la tierra dando la batalla diaria por la sobrevivencia. Como todos tengo mis deseos de paz y de amor para todo el mundo en esta Navidad, pero este año tengo esos deseos muy especialmente dirigidos para Aysén, ya que en pocas semanas se decidirá si HidroAysén será definitivamente construido o no. Ya que el consejo de Ministros tiene audiencia marcada para principios de enero para decidir el tema.
Pensando en Aysén y si se le pudiese regalar algo práctico a una región como Aysén, no tuve dudas que el mejor regalo seria concederle la posibilidad, de poder hacerle una auditoria externa al EIA (Estudio de Impacto Ambiental) que presentó HidroAysén y que se aclarara este punto tan trascendental de la intención. Siempre nos hemos preguntado en Aysén, porque es tan complicado para el gobierno aceptar que se le realice una auditoria externa al EIA de HidroAysén.  Con este tema solucionado, habríamos avanzado en algo que hoy es fundamental y es la verdadera piedra de tope que tiene el proyecto.
El vice Pdte Ejecutivo de HidroAysén, Daniel Fernández, ha dicho incansablemente que el estudio presentado es muy profesional y prolijo, que es uno de lo mejores proyectos jamás presentados en esta materia a nivel mundial. Entonces cuál es el problema de aceptar la auditoria externa, al contrario creo que ellos deberían pedirla y hacer suyo el pedido. La negativa de la empresa a enfrentar el tema, es lo que hace sacar las conclusiones de que algo no anda bien y que debe ser verificado.
Cuando me ha tocado participar en seminarios representando la postura de la Corporación Costa Carrera ante el tema HidroAysén, las audiencias quedan sorprendidas cuando afirmo que no solo queremos salvar bosque y ríos en Aysén. Que lo que de verdad defendemos, es la vida de las personas y de las comunidades que se verán intervenidas con el proyecto.
El lunes pasado María Irene Soto en un canal de televisión aysenino, discursó en profundidad sobre la visión de HidroAysén y de verdad sorprendió el discurso al justificar el proyecto, como que son el único medio viable que tenemos en Aysén para mejorar la calidad de vida de nuestras comunidades y que ellos son, la única vía para producir el desarrollo que necesitamos en la región y que además deberíamos estar agradecidos en Aysén ante la tremenda oportunidad que se nos está ofreciendo por parte de la empresa.
Ese discurso es no entender nada de nada, de lo que representa Aysén y su proyección.
Un proyecto de la envergadura de HidroAysén, que es netamente privado y no tiene relación alguna con el Estado, no puede justificarse ante el país y ante Aysén, como una via de solución a todos los problemas internos de Aysén. No les compete bajo ningún punto de vista.
HidroAysén si quiere de verdad obtener credibilidad en Aysén, debe ir por el camino que le corresponde a su rol, presentando un estudio de impacto Ambiental profesional y certero. Reconociendo el desarrollo y la proyección social y económica de las comunidades que pretenden intervenir. No haciendo caso omiso de ellas. Tener la honestidad suficiente de mostrar los verdaderos impactos de la intervención y desarrollar con las comunidades las posibles soluciones a los problemas que se suscitarían, poniendo las cartas sobre la mesa y muy bien abiertas.
Acabamos de ver el caso de la comunidad de Freirina y la relación con la empresa Súper-Pollo. Aysén se ha sentido muy identificada con todo el proceso que ha tenido que vivir y sufrir esta comunidad, porque es un ejemplo real de lo que podría ser a futuro la realidad de Aysén si HidroAysén se construye con un EIA tan deficiente. Si tomamos como espejo lo sucedido en Freirina, de verdad el futuro para Aysén es desalentador.
Por eso sin duda alguna, considero que el mejor regalo de Navidad que se le podría hacer a la región de Aysén, seria poder realizarle una auditoria externa, al estudio de impacto ambiental presentado por HidroAysén.
Feliz Navidad para todos.
elparadiario.

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