Cinco lugares que hay que visitar antes de que desaparezcan

Nada se crea, nada se destruye, todo se transforma. Según esta simplificación de la ley de la conservación de la masa, no debemos temer que un ecosistema biodiverso y hermoso desaparezca, sólo debemos temer que se transforme en un lugar yermo, seco o despojado de sus características naturales valiosas y, en muchos casos, únicas. Esta transformación está sucediendo en muchos lugares del mundo, lugares que hay que visitar antes de que desaparezcan tal como son actualmente.
Algunas organizaciones ecologistas de Estados Unidos dicen que el Río Kootenai es el más amenazado de ese país. Su curso es curioso: nace en la Columbia Británica, en Canadá, pasa por los estados estadounidenses de Idaho y Montana, y vuelve a Canadá. En 1920 los humedales que lo rodean en el Valle de Idaho fueron drenados para crear tierras de cultivo, a pesar de que eran una parada para aves migratorias. En 1975 fue construida la presa Libby, que alteró los flujos fluviales y las temperaturas de manera tan significativa que los científicos creen que el esturión blanco del Kootenai no existirá dentro de 30 años.
Este año ha habido una plaga de langostas en Madagascar sin precedentes. Era lo que le faltaba a la vegetación de esta isla, ya amenazada por la deforestación y el tráfico ilegal de maderas preciosas. A esto hay que sumarle la caza ilegal de lémures. Muchas de las especies de este animal están en peligro. Los Bosques lluviosos de Atsinanana, en el oriente de la isla, ya forman parte del Patrimonio de la Humanidad en Peligro. La impresionante y única Avenida de los Baobabs está cada vez más cercada por plantaciones de azúcar.
A la Isla de Lord Howe, al este de Australia, le habría ido mejor de no haber sido descubierta. Desde que los humanos pasan por ella varias especies y subespecies endémicas de pájaros se han extinguido. Aproximadamente 10% de la superficie forestal de la isla ha sido talada para la agricultura, y otra gran extensión está a merced del ganado, los cerdos y las ratas. Fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1982 y muchas acciones de protección se han puesto en práctica, pero la contaminación del agua subterránea por las aguas residuales se ha convertido en un nuevo problema.
Los Everglades, en Florida, Estados Unidos, ha sufrido todo tipo de problemas, desde una casi plaga de pitones liberadas por humanos irresponsables hasta la contaminación de sus marismas debido al paso excesivo de los barcos. El daño será irreversible si el nivel del agua del mar aumenta tanto que inunde los humedales. Según algunas proyecciones, los pinos de los Everglades pueden desaparecer por completo con la entrada de agua salada.
El nivel del Mar Muerto, el punto terrestre más bajo del planeta, está disminuyendo en más de un metro por año. A medida que disminuye el nivel de agua salada, aumenta el flujo de agua dulce subterránea de los acuíferos adyacentes. De acuerdo con Environment 360, este agua dulce entra en contacto con la capa de sales rocosas del Mar Muerto y la disuelve, creando un hueco subterráneo. Y donde hay un hueco subterráneo, pronto habrá un sumidero. ¿Os imagináis al Mar Muerto desapareciendo como como desaparece el agua por el desague?

Vía | e360.yale.edu
Vía | www.frommers.com
Vía | news.nationalgeographic.com

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