Animales desesperados ante la peor sequía de Australia

Las ausencia de lluvia se agrava en Australia ocasionando una sequía histórica del 100% de Nueva  Gales del Sur, incluyendo Sydney. En los últimos días la crisis de agua ha estado empeorando.

Para ilustrar lo que está sucediendo, una estudiante de terapia ocupacional que regresaba a la casa rural de su familia en Broken Hill,  mostró a multitudes de emús desesperados corriendo en busca de agua.
“Había un montón de emús corriendo por la casa tratando de encontrar agua“, dijo Esther Mckenzie a Storyful en agosto, al publicar el video capturado el 17 de julio.
Su antigua y próspera propiedad, siempre verde con ovejas y ganado de corral de Nueva Gales del Sur “está irreconocible”, agregó en declaraciones vertidas en ABC Radios el 14 de agosto.
“Estoy un poco preocupada por la salud mental de papá”, reveló, ya que para los agricultores y ganaderos es una pérdida difícil de superar.
“La presa se redujo a menos de un metro de agua, y ahora esa presa es probablemente del tamaño de un óvalo de fútbol”, exclamó.
No hay informes meteorológicos de cuando terminará la sequía, que también afecta el 57 por ciento de Queensland, reportó el medio australiano. “Pocas familias de agricultores han escapado del extremo seco”.
En el video al pié se ve parte de lo que está sucediendo, se observan “cientos de vacas sedientas que pululan cerca de un camión de agua después que su dueño manejó más de una hora para obtener agua, solo para mantenerlas con vida“.
Los hijos de los agricultores que estudian en internados a kilómetros de distancia, notan la diferencia cada vez que vuelven a casa.
Lara Ciesiolka, de 15 años, relata que su familia siempre ha cultivado papas, trigo y sorgo desde principios de los años setenta. Pero en su último viaje a casa, en solo un trimestre escolar, todo se volvió sorprendentemente seco.
“Fue realmente, muy seco, y eso es tan aterrador de ver [porque] la última vez que fui a casa no estaba tan mal”, dijo.
“Todavía estamos plantando nuestros cultivos de papa en este momento, pero esta es la primera vez en la historia que no hemos sido capaces de sembrar cultivos de secano”.
“Me hace sentir bastante mal porque me preocupa el bienestar de mi familia y de otras familias durante esta época de sequía. Mientras su padres tratan de despreocuparla de sus problemas económicos, apuntando que la situación financiera “se basa fuertemente en nuestra cosecha, así que da mucho miedo. Si no llueve, no tendremos un ingreso”.
A su vez Archi Stace, otro estudiante, explicó al medio australiano que “no solo no llueve, es el hecho de que muchas familias no tienen ingresos, están endeudadas, van a través de la depresión, y no hay nada que puedan hacer al respecto, todo mientras tratan de mantener a sus familias”.
“No creo que mucha gente comprenda el significado de esto”, manifestó el joven.
“El campo debe ser un lugar verde y delicioso, y en este momento es solo tierra“.
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Afganistán golpeado por la peor sequía en décadas
 AFP / FARSHAD USYAN Una niña afgana lleva recipientes vacíos para llenarlos de agua cerca de Mazar-i-Sharif, en el norte de Afganistán, el 19 de julio de 2018
  Cuando su cosecha de trigo se secó, Ghulam Abas vendió sus animales y se unió a los miles de granjeros que escapan a las ciudades empujados por la peor sequía en décadas en Afganistán.
La falta de precipitaciones, nieve y lluvia, que descendieron un 70% en los últimos meses en comparación con medias anuales, devastó los cultivos de invierno amenazando aún más el ya precario modo de vida local y la subsistencia de millones de agricultores.
Como cientos de familias en el pueblo de Sharkint, en la habitualmente fértil provincia de Balkh (norte), Ghulam Abas, de 45 años, abandonó sus tierras ahora estériles y se fue a la capital regional, Mazar-i-Sharif, con los once miembros de su familia y sin esperanzas de encontrar un trabajo.
"Nunca había visto una sequía igual", asegura a la AFP este hombre que fue granjero durante 30 años. "Nunca habíamos tenido que huir del pueblo o vender el ganado".
Mientras el cielo permanece exasperantemente azul y las temperaturas elevadas, los agricultores empiezan ya a preocuparse por las cosechas de verano.
La cosecha nacional de trigo, que cayó en 2,5 millones de toneladas, ya es una de las más bajas "al menos desde 2011", según el sistema de alerta precoz sobre el riesgo de hambruna creado en 1985 por USAid, la agencia de desarrollo de Estados Unidos.
Según Naciones Unidos, más de dos millones de afganos están bajo la amenaza de "grave inseguridad alimentaria" y necesitarán ayuda de emergencia en los próximos seis meses.
Cabras y ovejas murieron por miles debido a que se secaron los pozos y a la falta de pastos, subrayó la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios, OCHA.
"Si las autoridades y la comunidad internacional no abordan inmediatamente el problema, Afganistán puede enfrentarse a una calamidad que se prolongará el próximo invierno" boreal, afirmó a la AFP Toby Lanzer, responsable de OCHA en Afganistán.
Pero, para miles de campesinos como Abas es ya demasiado tarde.
"Hace tres años tuvimos lluvia y nieve, gané más de 300.000 afganis (casi 4.300 dólares). Pero este año, incluso vendiendo mis cabras y ovejas gané apenas 100.000 afganis", lamenta.
- Ayuda insuficiente -
La falta de precipitaciones de Balkh dejó la tierra agrietada. Más de 450.000 agricultores y pastores nómadas de la provincia prefirieron sacrificar sus rebaños o venderlos para alimentar a sus familias, explica a la AFP Zabiulá Zubin, director provincial de cultivos.
"Todos los aldeanos se preguntan qué hacer con sus animales y cómo mantenerlos con vida, porque es lo único que tienen", subraya Hayi Sorab, que aún conserva 400 cabras y ovejas en el distrito de Dawlat Abad.
La sequía se suma a una situación de inseguridad general, debida a los ataques de los talibanes y del grupo yihadista Estado Islámico que afecta a los civiles a un nivel sin precedentes desde hace diez años.
La agricultura es el principal recurso de la economía afgana: emplea a cerca de 15 millones de personas en las 20 provincias más afectadas por la sequía, según la ONU.
La posibilidad para estas personas de encontrar otro empleo son prácticamente nulas en un país donde el ya de por sí elevado desempleo se ve agravado por el retorno de cientos de miles de refugiados de Irán o Pakistán.
Y, sin ayudas públicas para los campesinos, Ghulam Abas advierte sobre la tentación de dedicarse al cultivo de la amapola de opio, más lucrativo y resistente.
Afganistán es con mucho el primer productor mundial de opio a pesar de los miles de millones de dólares invertidos en la lucha contra el narcotráfico.
"Un gobierno apenas capaz de pagar a sus soldados no puede ayudar a su población en las regiones alejadas", lamenta Abas. "Estas condiciones acabarán empujando a la gente hacia los cultivos ilegales", sentencia.

Fuente: https://www.afp.com/es/noticias/211/afganistan-golpeado-por-la-peor-sequia-en-decadas-doc-1888651

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