El calor extremo de mayo en Europa evidencia el colapso de la normalidad climática
Las altas temperaturas han dejado récords centenarios y víctimas mortales en varios países. El cambio climático antropogénico ha hecho que este calor sin precedentes fuera al menos cinco veces más probable, según Climate Central: Europa se asfixia antes de tiempo. Lo que hace apenas unas décadas habría sido considerado una rareza estadística hoy se erige como el enésimo recordatorio de la realidad climática que ha desencadenado la quema de combustibles fósiles en el último siglo. Una ola de calor anómala y sin precedentes para un mes de mayo ha reventado desde el fin de semana los termómetros en la parte occidental del continente.
Eduardo Robaina
En Francia, al menos siete personas han muerto en los últimos días. Si bien dos murieron mientras hacían deporte y las otras cinco se ahogaron mientras se bañaban, la portavoz del Gobierno francés, Maud Brégeon, atribuye todas (de forma directa e indirecta) a las altas temperaturas. En Reino Unido ha pasado algo similar. Cuatro adolescentes han perdido la vida ahogados en los últimos días en distintas zonas de agua.
En Reino Unido, este miércoles se ha roto provisionalmente el récord de temperatura mínima más alta en mayo por tercera noche consecutiva tras alcanzar los 21,4 °C en la ciudad de Camborne. El día anterior también se superó la temperatura máxima más alta desde que hay registros. Fue en Kew Gardens, un jardín botánico del suroeste de Londres, donde se alcanzaron los 35,1 ºC, muy por encima del récord anterior (32,8 ºC en 1922 y 1944).
En Francia, este miércoles hay 13 departamentos al oeste del país en alerta naranja por una “ola de calor excepcional, histórica e inédita para el mes de mayo”, como lo ha definido la agencia meteorológica francesa. El martes, fue el día más caluroso jamás registrado en mayo, con una temperatura media de 24,8 °C. Las temperaturas máximas están alcanzando niveles muy altos para esta época del año, entre 10 y 15 grados por encima del promedio para finales de mayo. Asimismo, durante la noche los termómetros han estado por encima de los 20 ºC, lo que se conoce como noches tropicales.
Situación similar en España, aunque sin ser considerada oficialmente ola de calor. No obstante, desde la AEMET explican que “se han dado valores habituales en julio” en el conjunto del país, y avisa de que “con el ascenso térmico que se espera a partir del miércoles, el calor será propio de la canícula, el período más cálido del año”. En este sentido, la Agencia Estatal de Meteorología pronostica que el calor dure varios días más, sin que todavía se vislumbre una vuelta a la normalidad.
Los termómetros estarán en muchos puntos cerca de los 40 ºC y durante la noche no bajarán de los 20 ºC, lo que ha llevado a muchas comunidades a activar avisos amarillos. Según detalla el portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), Rubén del Campo, el observatorio de Igeldo en San Sebastián registró una mínima que no bajó de los 24,5 °C el pasado día 25, lo que supone superar en 2,2 grados su récord histórico para mayo en una serie de casi un siglo. En el aeropuerto de Santander, el martes alcanzó los 37,1 °C, la máxima más alta registrada en este mes desde 1954. La excepcionalidad es tal que Santander acumula ya cinco jornadas por encima de los 30 °C en este 2026, cuando el máximo histórico previo para el periodo comprendido entre enero y mayo era de apenas dos días.
Otro país que también está sufriendo los estragos de un mayo veraniego es Portugal, donde los termómetros han llegado hasta los 38 ºC, lo que ha llevado a muchas localidades a activar la alerta máxima por riesgo de incendios forestales.
Esta situación de temperaturas extraordinariamente altas, muy inusuales para estar todavía en mayo, “se debe fundamentalmente a la presencia de una potente dorsal sobre nuestras latitudes«, explica Rubén del Campo. Este fenómeno, detalla, instaura una fuerte estabilidad atmosférica que suprime la ventilación y actúa como una tapa que atrapa el calor en la superficie. Además, el experto subraya el papel de un segundo factor termodinámico clave que agrava el estrés térmico: «En estas dorsales hay un fenómeno que se denomina subsidencia. Consiste en que el aire tiende a descender desde las capas altas a las bajas, y mientras se produce este descenso, se calienta porque sufre una compresión». Lejos de remitir, esta combinación mantendrá los termómetros generalizados entre 5 y 10 grados por encima de lo normal, una anomalía que superará incluso la barrera de los 10 grados en el tercio norte.
El papel del cambio climático en este episodio de calor extremo queda claro, como refleja el mapa que elabora diariamente el organismo científico Climate Central. La imagen de arriba, que aglutina desde el viernes pasado hasta este martes, muestra la península Ibérica, el sur de Francia, partes del Reino Unido, además de Marruecos teñidas de un rojo intenso, lo que corresponde a los niveles 4 y 5 (Excepcional) del índice. Esto significa que el cambio climático antropogénico ha hecho que estas temperaturas primaverales asfixiantes sean, al menos, entre 4 y 5 veces más probables de lo que lo habrían sido en un mundo sin emisiones de gases de efecto invernadero.
Fuente: https://climatica.coop/altas-temperaturas-mayo-europa-2026/ - Imagen de portada: La estatua de un hombre con la cara contra el sol en el Jardín de las Tullerías durante la ola de calor histórica de mayo en París. Foto: Hans Lucas.


