Honduras y Guatemala: Los traficantes de cocaina destruyen los bosques de América Central

Los bosques en países como Honduras y Guatemala se retiran para permitir la construcción de carreteras y pistas secretas de aterrizaje utilizadas para el tráfico de drogas, así como para el blanqueo de dinero proveniente del narcotráfico.
Un nuevo estudio muestra que el tráfico de drogas en América Central está causando un aumento significativo en la tasa de deforestación.
Los bosques en países como Honduras y Guatemala se retiran para permitir la construcción de carreteras y pistas secretas de aterrizaje utilizadas para el tráfico de drogas, así como para el blanqueo de dinero proveniente del narcotráfico.
“Los científicos creen que el flujo de dinero de drogas fomenta a los ganaderos, los traficantes de madera y los cultivadores de palma de aceite para expandir sus actividades”, según varias fuentes de información. Parte de este aumento de la actividad aparentemente fue causado por un cambio hacia estos países por los productores y traficantes de drogas ilícitas después de la represión en México hace unos 7 años.
En Honduras, por ejemplo, la zona afectada por la deforestación a gran escala cada año se incrementó en más de 4 veces entre 2007-2011, que es paralelo a un aumento en el tráfico de cocaína en el país. Antes del salto, la deforestación podría haber sido 20 kilómetros cuadrados por año, pero de 2011, un año pico, vio cerca de 175 kilómetros cuadrados destruidos, con un nuevo promedio de más de 60 kilómetros cuadrados.
El dinero de la droga también causa problemas con los que están tratando de ayudar. Los funcionarios son sobornados, los grupos conservacionistas están amenazados (“Honduras tiene ahora la tasa de homicidios más alta del mundo”), y se anima a los agricultores y ganaderos locales para ampliar sus actividades.
Esta deforestación es utilizado por los narcotraficantes para lavar parte de sus beneficios:
Los propios vendedores de drogas a menudo ven ventajas en la conversión de los bosques en tierras agrícolas.
La compra y la deforestación de los bosques ayuda a blanquear sus capitales, y los traficantes suelen tener suficiente influencia política para asegurar que los títulos de las tierras no se impugnen.
A través de este proceso, la tierra “mejorada”, entonces se puede vender sin preocupaciones a las empresas.
De esta manera, lo que antes era bosque se pierde de forma permanente para ceder a la agricultura.
Hay que hacer algo, pero no está claro qué. El gobierno local y las fuerzas del orden, sin duda tiene que jugar un papel determinante, pero la sensibilización con la comunidad internacional para que puedan ofrecer apoyo es también una buena idea.
Fuente original: http://www.canalazul24.com/

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