La especie humana como patología terrestre


Jose Manuel Naredo
 

"Un mono antropoide tuvo una vez un hijo enfermo, desde el punto de vista estrictamente animal o zoológico, verdaderamente enfermo...", postulaba ya Miguel de Unamuno (1913) refiriéndose al homo sapiens .
Esta consideración, reiterada en estudios posteriores, subraya que el animal humano es el único al que no le bastan los instintos para orientar su comportamiento, sino que tiene que acudir a esquemas simbólicos o culturales que den sentido y otorguen racionalidad a lo que hace. Y entre las creaciones de la mente humana que hoy gobiernan nuestra existencia destaca cada vez más la idea usual de lo económico , con la convención social del dinero que le da vida y sus afanes de crecimiento permanente (J.M. Naredo, 2003a).
La extensión de ese empeño enfermizo del crecimiento económico hace que, con los potentes medios técnicos disponibles, la especie humana aparezca como una especie de patología terrestre. Pues, en el marco de la llamada "globalización", el objetivo generalizado del crecimiento económico promueve la progresiva explotación y uso humano masivo de la biosfera, la corteza terrestre, la hidrosfera y la atmósfera, unidos a la expansión de asentamientos e infraestructuras, a ritmos muy superiores al del crecimiento demográfico, que están dejando huellas de deterioro territorial evidentes.
Lo cual avala la consideración antes mencionada de la especie humana como patología parasitaria de la biosfera que devora, simplifica y deteriora el complejo entramado de ecosistemas y paisajes que había llegado a tejer la vida evolucionada en la Tierra.

Para saber más: La especie humana como patología terrestre - Publicado en: decrecimiento.info - Imagenes: ecohabitar.org - curiosidades.batanga.com 


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