Optimismo tecnológico

El 8 de diciembre de 1953 Eisenhower ofreció una conferencia con el título de “átomos para la paz”; difundió los supuestos beneficios de la generación eléctrica mediante reactores nucleares. El principal argumento que mencionado en ese momento fue el reducido costo económico de producir este tipo de electricidad, algo que el tiempo ha demostrado que es una falacia.
Los mundos felices han resultado siempre inalcanzables para las tecnologías que habían de crearlos. Las grandes proclamas propagandistas de los tecnofanáticos no son otra cosa que elementos de distracción social que sirven de tapadera para determinados intereses relacionados con la industria.
La tecnología puede remediarlo todo mañana: Alimento ilimitado, alternativas ilimitadas para la sustitución de recursos, modos de vida de abundancia, energía ilimitada... Las últimas huidas hacia delante corresponden a la biotecnología, la fusión nuclear, la nanotecnología y la industria espacial.
Se hace necesario un proyecto de autocontención basado en el conocimiento de la física y la ecología, y también de las ciencias sociales que observan el comportamiento real de los humanos, para evitar las peores consecuencias de un modelo tecnológico que abra una vía de no retorno hacia la eliminación de lo humano.
Fuente: decrecimiento.info - Imagen: www.prensared.com

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