El drone-insecto más pequeño del mundo

No es un capítulo de Black Mirror, ni mucho menos. Es posiblemente el drone más pequeño del mundo y visto desde lejos a uno le costaría distinguirlo de un alguacil. Justamente eso es DragonflEye, el prototipo de la compañía Draper diseñado para transportar mercancías, polinizar y por supuesto... realizar espionaje.

Para demostrar su funcionamiento, los padres de la criatura acaban de sacar un video donde se ve a este pequeño alguacil robótico agitar las alas y sostenerse algunos segundos al aire.
Si bien la tecnología todavía no está perfeccionada, pero es que DragonflEye no funciona como un drone. Este alguacil lleva una especie de “mochila” que hace las funciones de cerebro y procesa la trayectoria que se le haya programado.
Pero también se pretende que este pequeño dron sea capaz de desprenderse de su programación y actuar de forma más parecida a un insecto vivo. Esto lo consigue con materiales sensibles a la luz que hacen al insecto capaz de reaccionar a sus cambios de longitud de onda.
El proyecto consiste en montarle una especie de “mochila” al insecto que hace las funciones de cerebro y procesa la trayectoria que se le haya programado. (Foto: captura video)
En este segundo año del proyecto los técnicos de Draper están centrándose en mejorar el vuelo del insecto. Para ello, decidieron que la mejor estrategia es determinar unas áreas de actividad, alrededor de las cuáles volará DragonflEye.
De concretar este proyecto, los drones insecto podrían tener aplicaciones en un sinfín de ámbitos. El principal sería replicar las actividades de los insectos vivos, como la polinización, aunque esta vez bajo el control del ser humano. Por razones evidentes también sería una excelente herramienta de espionaje y de transporte de objetos pequeños. También se cree que podría tener aplicaciones biomédicas.

(Fuente: La Vanguardia)

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