La población mundial se acerca a los siete mil millones





El 31 de octubre la población mundial será de siete mil millones de personas, de acuerdo con el Fondo de Naciones Unidas para la Población (UNFPA). A propósito de esto, el organismo ha creado la iniciativa 7 Billion Actions (siete mil millones de acciones), que pretende reunir experiencias –siete mil millones de ellas, según sugiere el nombre- de individuos que han puesto en marcha cambios positivos en sus comunidades.
Un mundo con siete mil millones de personas, dice UNFPA, presenta muchos retos e incontables oportunidades para marcar una diferencia positiva. Hasta aquí, el enfoque institucional del asunto. El otro enfoque, el menos popular, es que quizá seamos demasiados individuos de una especie que consume también demasiados recursos. Puestos a marcar fechas, no olvidemos que el 27 de septiembre fue el Earth Overshoot Day, el día en el que los humanos entramos en déficit con el planeta, en el que comenzamos a consumir más de lo que la naturaleza puede generar.
Como explicaba Deutsche Welle, todos los recursos que los humanos consumirán el resto de este año no serán renovados. El Global Footprint Network calcula que los seres humanos estamos usando los recursos equivalentes a entre 1,3 y 1,5 planetas. La paradoja es que al mismo tiempo, millones de personas en el llamado Cuerno de África están apenas sobreviviendo gracias a la ayuda alimentaria de las organizaciones internacionales.
Seguramente recuerdan que existe una organización llamada Optimum Population Trust, en la que participan Sir David Atenborough y Jane Goodall, cuyo principal objetivo es llamar la atención del público sobre la necesidad urgente, tanto para nosotros como para el medio ambiente, de limitar el crecimiento de la población. Qué decir del Voluntary Human Extinction Movement (VHEMT) –o movimiento de extinción humana voluntaria- que aboga por la extinción de la especie humana para salvar al planeta.
Volviendo a la iniciativa de la UNFPA, sospecho que su nombre es puramente referencial. Dudo que haya detrás una verdadera aspiración de reunir tal número de acciones individuales que hayan tenido repercusiones positivas a escala comunitaria. ¿Ha impulsado usted un cambio beneficioso para, por ejemplo, su barrio en los últimos años? Basta con que una persona responda que no para que todo el nombre se vaya al traste.
Trivialidades aparte, el punto es que es altamente probable que un porcentaje significativo de la población, al que pertenezco, no haya hecho algo positivo en su entorno más amplio. Aquello de que el grano de arena es suficiente resulta peligrosamente cómodo. Para cerrar, cito a Jeffrey Sachs, Director del Earth Institute de la Universidad de Columbia, en una entrevista publicada en el blog de la iniciativa:
Hay una opinión muy extendida, que debe ser abordada. Y esa opinión es que la población realmente no importa, que la Tierra puede seguir manteniendo más y más gente así que ¿por qué preocuparse? Ese punto de vista está mal y es un malentendido peligroso. (Traducción propia)

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