Abre tu mente




Escrito por Alfonso Basco 

El mundo evoluciona a la vez que retrocede. Ambas cosas ocurren muy rápidamente. Las nuevas tecnologías y los avances científicos se mueven a un ritmo inimaginable cien años atrás. Tanto como avanza el hambre, la injusticia o la degradación del medio ambiente. Seguramente, esto era igual de impredecible hace cien años. 

Nuestro planeta ha entrado en una dinámica compleja e inestable, en la que aparentemente son muy pocos los que han encontrado su lugar. Ni siquiera los países llamados ricos se sienten ahora cómodos, seguros y con su población razonablemente feliz.
¿Qué ocurre? Vivimos en un sistema insostenible, que comienza a demostrar con cada vez mayor intensidad su principal rasgo de distinción. Lo sabíamos, y lo sabemos. Sin embargo, no contábamos con que es el propio sistema el que nos ha creado unas necesidades, y como no, el miedo a perderlas. Es un planteamiento de fácil aplicación y difícil escapatoria. Puesto que para ello, uno no se rebela contra alguien sino contra uno mismo. Contra tu propia forma de vivir, contra tus miedos, contra tu aceptación de lo que te rodea. Esa es la parte más difícil, el sistema lo sabe.
El mundo está bajo amenaza y esta vez no se trata de terrorismo. Sino de migraciones masivas, guerras, hambrunas, falta de agua.
Hace tiempo, Albert Einstein mencionó que no es posible resolver los grandes problemas con el mismo nivel de conciencia con el que han sido creados. Y la verdad, ahora mismo ese planteamiento no podría estar de mayor actualidad. Abre tu mente. El planeta necesita ayuda y la necesita ahora. Desde lo ético, lo humano te concierne. Desde lo pragmático, lo que hoy hagas o no hagas por los demás, te repercutirá mañana. Inevitablemente. El mundo está bajo amenaza y esta vez no se trata de terrorismo. Sino de migraciones masivas, guerras, hambrunas, falta de agua, deforestación, minería a cielo abierto... y con el ser humano cada vez más desconfiado del propio ser humano. Esta situación requiere una conciencia global y como no, una respuesta global. En la que todos y todas participemos, actuemos, demos respuesta a un mundo amenazado y necesitado de ayuda. No es el momento para guardar silencio o esperar a ver qué ocurre.
Efectivamente, tu ayuda no es suficiente para solventar, por sí sola, las amenazas que se avecinan. Pero tu aportación, entendida como un esfuerzo conjunto para cambiar las reglas de nuestro sistema injusto, será el mejor motor del cambio. Cambio posible, y necesario. Y como alguien dijo muy sabiamente, lo imposible sólo tarda un poco más. A por ello. 

Alfonso Basco. Director de Cultura de Solidaridad    www.culturadesolidaridad.org
Ilustraciones: http://www.webmujeractual.com/poemas/wp-content/uploads/2010/02/colores.jpg -

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