España: La exposición al fuel del "Prestige" provoca daño a corto plazo en el ADN de ratas



El 19 de noviembre se cumplen 10 años del hundimiento delPrestige, que provocó uno de los mayores desastres ecológicos de España. El vertido pronto alcanzó las costas gallegas y el resto de la Cordillera Cantábrica hasta las Landas francesas y Portugal. Miles de personas participaron en las labores de limpieza de las playas contaminadas y quedaron expuestas durante un tiempo prolongado al fuel.
Para confirmar los efectos en la salud provocados por la exposición al fuel en esta y otras circunstancias, un equipo de investigadores de la Universidad de A Coruña hicieron un experimento con dos cepas diferentes de ratas y una cámara de inhalación especialmente diseñada para producir la exposición al fuel.
Los animales estuvieron expuestos -dos horas por día, cinco días por semana- a un fuel de composición similar al vertido del Prestige. Su estudio se publica ahora en Journal of Toxicology and Environmental Health,
"La inducción de daños en el material genético, así como el desarrollo de distintas dolencias de tipo respiratorio, ya había sido previamente descrita en las personas que participaron en las labores de limpieza del vertido", aclara a SINC Vanessa Valdiglesias, investigadora en la Unidad de Toxicología de la Universidad de A Coruña, institución que, junto al Instituto de Investigación Biomédica de A Coruña, ya había intentado describir los efectos del vertido en la salud.
El trabajo en ratas demuestra la relación directa entre la exposición por inhalación a los compuestos emanados por el fuel y el daño en el material genético
"Sin embargo -continúa Valdiglesias- en estos trabajos las medidas de exposición ambiental fueron escasas o inexistentes, con lo que resultaba difícil atribuir los efectos observados directamente a la exposición al fuel".
El nuevo trabajo en ratas demuestra la existencia de una relación directa entre la exposición por inhalación a los compuestos emanados por el fuel y el daño en el material genético. Para analizar las posibles alteraciones en el ADN y en sus procesos de reparación, los investigadores extrajeron muestras de sangre a cada animal y las sometieron a test citogenéticos.
Los resultados fueron claros: la exposición a fuel por vía inhalatoria induce daño en el ADN en ambos tipos de rata -que reaccionaron con una susceptibilidad diferente a los compuestos del fuel-, y también alteraciones en los procesos de reparación de ADN.
Inhalación en gasolineras, pozos y refinerías
El grupo de investigadores evaluó el daño en el ADN a nivel global y, de forma más específica, el daño oxidativo, con objeto de guiar las decisiones diagnósticas y terapéuticas para el cuidado de los afectados por la exposición al fuel, en cualquier circunstancia. "Esto incluye tanto la realización de actividades ocupacionales -pozos de extracción, refinerías, gasolineras, etc.- como las labores de limpieza tras vertidos accidentales", especifica la autora principal.
Valdiglesias propone informar correctamente del riesgo que supone una exposición de este tipo para la salud. "Considero relevante la coordinación y la organización en general de las labores de limpieza y recuperación de la zona afectada", añade la investigadora.
Pero, en su opinión, lo más importante es seguir las instrucciones facilitadas por personas cualificadas en cuanto al equipamiento de protección personal a utilizar en cada caso -como el uso de mascarillas, guantes y monos- y emplearlo correctamente.
A esto se añade el que determinados grupos de riesgo, como los niños, las embarazadas y las personas con alguna enfermedad cardiorrespiratoria "deberían evitar en medida de lo posible la exposición a fuel", concluye. 
Imagen: publico.es - 20minutos.es
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Ecologistas en Acción advierte que el desastre podría volver a repetirse
Lecciones no aprendidas del Prestige


El desastre del “Prestige” puede volver a repetirse, dado que en los 10 años transcurridos no se ha extraído ninguna lección, y el impacto del fuel sobre el ecosistema y las personas que recogieron el chapapote continua sin conocerse de forma exhaustiva, ha subrayado hoy Ecologistas en Acción.
“No estamos preparados para decir ‘Nunca mais’”; se mantiene el mismo riesgo, ha subrayado el coordinador de Ecologistas en Acción, Theo Oberhuber, durante la presentación de las actividades de su ONG con motivo del próximo juicio del Prestige, que comienza el día 16.
En esta causa están acusados el capitán del buque, Apostolos Mangouras; el jefe de máquinas, Nikolaos Argyropoulos, y el primer oficial, Ireneo Maloto, por delitos contra los recursos naturales y el medio ambiente, daños y desobediencia-resistencia, así como el entonces director general de la Marina Mercante José Luis López-Sors González, por un delito contra el medio ambiente y daños.
Entre las lecciones no aprendidas, Oberhuber ha señalado “la impunidad” de los responsables políticos -hubo un desastre “pero las decisiones políticas lo agravaron”-; las banderas de conveniencia siguen existiendo -lo que hace “más difícil” castigar a los verdaderos culpables-; y no hay operativo ni un solo plan de contingencia del Estado para evitar este tipo de accidentes.
Además, aún se desconocen en su globalidad “las consecuencias ambientales del vertido”, así como las afecciones a la salud de voluntarios.
Los estudios existentes se refieren “a especies y zonas muy concretas, pero no hay un informe global del impacto sobre los ecosistemas” ni de los daños sobre la salud, ha dicho Oberhuber, uno de los miles de voluntarios que en 2002 ayudaron a la recogida de 77.000 toneladas de fuel vertidos por el “Prestige” en las costas de Galicia, Asturias, Cantabria y el País Vasco.
Tras preguntarse si el país “está condenado” a vivir un nuevo Prestige, Oberhuber ha dicho que los estudios sobre los daños a la salud han llegado tarde y no se advirtió a pescadores y voluntarios del riesgo que corrían: sólo teníamos “buena voluntad”, una mascarilla de tela que finalmente se demostró inservible y unos guantes de fregar.
Según el coordinador de Ecologistas en Acción, aún hay chapapote depositado en el fondo marino y en zonas arenosas; el buque vertió 77.000 toneladas y se recogieron más de 90.000 toneladas, de las cuales más de las dos terceras partes “eran piedras, agua y arena”.
Entre las actividades previstas con motivo del juicio y el décimo aniversario, figura la apertura de un perfil de Facebook (Yo limpié chapapote) donde todos los voluntarios pueden compartir sus vídeos, fotos y recuerdos.
Y el próximo día 16 comienza la ciber-acción “Yo acuso” para expresar “quién debería estar sentado en el banquillo”, ha explicado Nerea Ramírez, otra de las coordinadoras de la organización ecologista.

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