Los peligros del fracking para la salud y el medio ambiente


Juan López de Uralde
Portavoz de EQUO

Este fin de semana numerosas localidades españolas vivieron movilizaciones contra el “fracking”. Hace sólo unos meses esa palabra era absolutamente desconocida para los miles de españoles que este fin de semana se movilizarán en su contra, y que han tenido que aprender su significado a base de busquedas en internet, debates organizados por ecologistas o películas de YouTube. Por si usted aún no lo sabe,  el fracking es una técnica para extraer gas natural de yacimientos no convencionales. Se trata de explotar el gas acumulado en los poros y fisuras de ciertas rocas sedimentarias estratificadas de grano fino o muy fino, generalmente pizarras o margas, cuya poca permeabilidad impide el movimiento del gas a zonas de más fácil extracción. Para ello es necesario realizar cientos de pozos ocupando amplias áreas e inyectar en ellos millones de litros de agua cargados con un cóctel químico y tóxico para extraerlo. (Se sabe que hay al menos 260 sustancias químicas presentes en alrededor de 197 productos, y algunos de ellos se sabe que son tóxicos, cancerígenos o mutagénicos).
No es fácil determinar en qué zonas se va a aplicar el fracking, ya que las empresas no están obligadas a decirlo hasta que se perfora el pozo. La manera más gráfica y más completa de ver que zonas están ya bajo concesión y, diferenciados por el nivel de avance en los permisos para prospección y explotación, es accediendo a este mapa: (Información oficial Actualizada a 2012. )
Los impulsores del fracking utilizan la dependencia energética del exterior como justificación para su actividad. España, con una dependencia energética exterior de más del 80%, tiene ciertamente una enorme vulnerabilidad en ese sentido. Sin embargo, lo cierto es que los últimos gobiernos de España han despreciado nuestra principal fuente de energía: el sol.  Mientras las energías renovables son una alternativa segura y limpia, el fracking nos expone a altos riesgos para la salud y el medio ambiente.
¿Qué peligros tiene el fracking para la salud y el medio ambiente?
* Riesgos durante la perforación: Riesgos de explosión, escapes de gas, escapes de ácido sulfhídrico (muy tóxico en bajas concentraciones), y derrumbes de la formación sobre la tubería. Entre las sustancias disueltas a partir de la fracturación rocosa, donde está el gas y durante el proceso de fractura, se encuentran metales pesados, hidrocarburos y elementos naturales radiactivos.
* Contaminación de acuíferos: Posibilidades de que una de las fracturas inducidas alcance un acuífero, contaminando el agua con los fluidos de la fracturación y con el propio gas de la formación que se pretende extraer. Cada perforación, necesita unos 200,000 m3 de agua para la fracturación hidráulica. Teniendo en cuenta que los aditivos químicos suelen suponer entorno a un 2% del total de agua introducida, esto supone que en cada pozo se inyectan 4,000 toneladas de productos químicos altamente contaminantes, estos retornan a la superficie (sólo un 15-80% de los mismos) teniendo que ser depurados, si bien no se detallan técnicas reales de depuración y cantidad de fluido que pudiera ser retornados una vez depurados.
* Contaminación del aire: Muchos de estos aditivos son volátiles pasando a la atmósfera directamente. Por otro lado para el acondicionamiento e inyección en la red de suministro, una cantidad de este gas, en mayor o menor grado dependiendo de la calidad de la explotación, pasará a la atmósfera por escapes y acondicionamiento del mismo. El gas no convencional extraído está formado por metano en su gran parte. Este es un gas de efecto invernadero mucho más potente en la atmósfera, que el propio CO2, en concreto, 23 veces más potente que los gases que se generan en su combustión.
* Terremotos: Se ha constatado un aumento de la sismicidad coincidiendo con los periodos de fracturación hidráulica. De singular peligrosidad en las cercanías de centrales hidroeléctricas, nucleares, centros logísticos de almacenamiento de combustibles, refinerías, oleoductos, etc.
* Ocupación del terreno: Se suelen perforar de 1.5 a 3.5 plataformas por km2, con una ocupación de 2 hectáreas por cada una, lo que supone un gran impacto paisajístico. El periodo de ocupación de cada uno de estos pozos es dependiendo de la riqueza energética interna del subsuelo variable entre 5 y 7 años.
* Especulación económica: Se deja entrever una gran fuerza de los lobbies energéticos estadounidenses para vender el producto de su experiencia e investigación tras años de ensayos y errores. Puede entrar en juego la especulación de que cada país haga creer a los demás los ricos potenciales de este gas que en su interior albergan sus subsuelos.
Es EEUU el verdadero motor y exportador de esta técnica y el que está impulsando su expansión en el resto del mundo. En otros países la situación legal está como sigue: En Europa ya se han declarado moratorias o prohibiciones al fracking , como por ejemplo en Francia, Bulgaria, Irlanda, Rumanía, Chequia, o algunos estados alemanes. En otros, como Austria, se imponen límites ambientales muy severos para el uso de la técnica. En Estados Unidos, en donde se está usando ampliamente la fractura hidráulica desde hace una década, la oposición popular está muy extendida tras comprobarse los peligros reales de esta técnica.
Por todo esto, EQUO estará presente este fin de semana en las movilizaciones, y unirá su voz a todos aquellos que reclaman una política energetica que deje atrás los hidrocarburos y la energía nuclear, para avanzar hacia un modelo que se base en las energias renovables.
http://blogs.publico.es/dominiopublico/6953/los-peligros-del-fracking-para-la-salud-y-el-medio-ambiente/

Centenares de personas marcharon contra la "barbarie" del fracking

Los manifestantes alertan sobre los riesgos de esta técnica de extracción del gas natural y reclaman leyes a nivel nacional que prohíban tales explotaciones
Mas de 2.000 personas, según la Policía, se han manifestado este sábado en Burgos contra la técnica de fractura hidráulica para la extracción de gas, y a favor de la promulgación de leyes que prohíban esta técnica de extracción en el conjunto nacional, pese a la tormenta de lluvia y granizo que acompañó la convocatoria. Los manifestantes, bajo una intensa lluvia, han recorrido las principales calles de la ciudad, desde la Plaza del Mío Cid hasta el Museo de la Evolución Humana (Meh), bajo el lema "Fracking no. Ni aquí, ni en ningún sitio".
La portavoz de la Plataforma contra el Fracking de Castellón, Carla Olucha, ha explicado que esta convocatoria, en la que han participado representantes de otras organizaciones del País Vasco, Asturias, Aragón, la Comunidad Valenciana y Castilla y León, era intentar que se frene "la barbarie medioambiental" que supone este tipo de extracciones. En este sentido, ha insistido en que ya se conocen los efectos a medio y largo plazo de este tipo de explotaciones, como sus consecuencias nocivas en el organismo humano, en forma de tumoraciones y alergias, un fuerte impacto ambiental y un alto nivel de contaminación.
En alusión a los intereses políticos que pueden esconderse detrás del fracking, ha pedido a las administraciones "que les interese más el pueblo y no fuercen un modelo energético caduco" y se incentiven y promuevan las energías renovables.
Entre los manifestantes, se encontraba la diputada provincial socialista, Esther Peña, y el portavoz de Ecologistas en Acción de Burgos, Luis Oviedo, quien ha mostrado satisfacción por la "importante" respuesta a la convocatoria. Al respecto, ha señalado que esta manifestación, en la que han participado representantes de numerosos municipios burgaleses donde se pretende implantar el fracking, "obligará a los alcaldes de la zona a tener en cuenta esta reacción".
En cuanto a las competencias de los municipios para frenar la implantación de las empresas especializadas en este tipo de extracciones de gas, el portavoz de Ecologistas en Acción de Burgos ha insistido en que, de acuerdo a la estructura competencial de la Constitución, las entidades locales tienen poder para no conceder este tipo de licencias, a la vez que ha recordado que la Junta de Castilla y León puede prohibir estas explotaciones en el conjunto del territorio.
En la actualidad, cerca del cincuenta por ciento del territorio español posee algún tipo de explotación o intereses de extracción a través de fracking o fractura hidráulica. Entre las provincias con mayor presencia de estos intereses, se encuentran Palencia, Burgos, Teruel, Jaén, Córdoba, Guadalajara, Zaragoza, Valladolid y el conjunto del País Vasco.
Consecuencias inciertas
Esta técnica consiste en la inyección de agua con aditivos químicos a una profundidad de entre 3.500 y 5.000 metros, lo que, según Luis Oviedo, puede tener consecuencias "inciertas", porque no se sabe cómo reaccionarán esos productos con otros que se encuentren a esa profundidad y si, a largo plazo, acabarán saliendo a la superficie.
Aunque las empresas que han solicitado los permisos aseguran que sólo utilizan entre tres y doce productos químicos en cada explotación y que son inocuos, el portavoz ecologista ha asegurado que, según datos de la Agencia de Medio Ambiente de Estados Unidos y de las empresas que operan allí, se utilizan unos 800 productos químicos y, entre ellos, varios tóxicos para el medio ambiente y el ser humano.
Las empresas, por su parte, niegan que esta técnica revista riesgos para las personas o el entorno. La portavoz de la plataforma Shale Gas España, Mónica Vicente, considera "infundadas" las críticas a la fractura hidráulica y ha asegurado, en declaraciones a Efe que, aunque nunca se ha utilizado en España, es una técnica muy probada en Estados Unidos, donde se utiliza desde 1940 y en otros países europeos, donde en algunos casos se viene empleando desde 1970.
AGENCIAS Burgos

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