Calentamiento global y paradojas ideológicas


Carlos Riba García
Rebelión

Hace dos días discutí con mi vecino. Era 21 de agosto, en el hemisferio sur aún quedaba un mes entero de invierno, y mi vecino y yo llevábamos ropa veraniega. 
Comentamos el calor que estaba haciendo e, inmediatamente, empezamos a recordar situaciones de mucho frío que ambos habíamos vivido en otros años, cuando éramos jóvenes. 
Naturalmente, le mencioné la cuestión del calentamiento del planeta. Mi vecino, olvidando por completo aquellos fríos de otros tiempos, me dijo que él no creía en ese tema tan meneado desde hace algunos años; yo le dije “Bueno, eso es lo que sostiene la derecha”. Y él dijo lo que dicen todos los que tienen pensamientos de derecha y apoyan las políticas de la derecha: que él no es de derecha; lo típico. Mi vecino me dijo que él no está informado sobre la cuestión, aun así sostenía con vehemencia y muchos argumentos su incredulidad sobre el calentamiento global. La discusión se fue haciendo un poco más áspera, aunque dentro de unos límites civilizados. Eso sí: imposibilidad absoluta de acercamiento de posiciones.
Esta discusión me hizo reflexionar. Llamamos conservadores a los de derecha; sin embargo, yo, que me considero de izquierda desde hace muchos años, en relación con lo discutido con mi vecino soy un conservador. Conservador en cuanto a que quiero conservar, proteger la salud de la Tierra y de la vida en el planeta. Mientras que mi vecino puede muy bien pretenderse progresista ya que a él le mueve y persigue el desarrollo ilimitado de las posibilidades de progreso del género humano, es decir, del progreso, sin más. Aunque, es cierto, tengamos que ponerle comillas a esa noción y llamarla “progreso”.
Imagen: ecoexpoonline.com 
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El deshielo del Ártico provoca olas de cinco metros

Un nuevo y preocupante fenómeno ha sido captado en el Polo Norte, específicamente, dentro del Océano Ártico, donde no sólo se han registrado importantes niveles de deshielo sino que ahora también, y por primera vez, olas de cinco metros de altura.
Este suceso fue captado por el experto de la Universidad de Washington, Jim Thomson, quien detectó durante septiembre de 2012 estas importantes olas generadas por el viento, que no sólo serían una evidencia del calentamiento globalsino que podrían ser la causa, además, de un derretimiento más acelerado en el hielo de esta zona. “Es potencialmente un nuevo proceso en donde las olas pueden empujar, mover y romper capas de hielo”, aseguró el científico en la publicación de Geophysical Research Letters de su investigación.
La investigación de Thomson muestra que durante 2012, se llegaron a formar olas de hasta cinco metros de altura durante la parte más fuente de una tormenta, que habrían surgido de vientos habituales en la zona pero con una nueva realidad de mar abierto mucho más amplio en la zona. Este fenómeno también responde al retroceso del hielo ártico durante el verano, que sucede en un promedio habitual de 150 kilómetros de la costa, sin embargo, en 2012, esta cifra saltó a los mil 500 kilómetros, permitiendo una mayor temporada de mar abierto y por tanto, un escenario más proclive a generar olas más altas.
Según los expertos, este fenómeno podría significar un importante cambio en las condiciones históricas de esta zona de hielo y podría traer consecuencias dentro de ese ecosistema como también dentro de la navegación. “En este minuto, no conocemos la importancia que este proceso podría tener en escenario futuros”, por lo que sería, según Thomson, muy difícil evaluar sus implicaciones. El científico junto a un grupo de otros expertos esperan evaluar más a detalle este fenómeno dentro de la zona, con una serie de instrumentos que serán ubicados en Alaska.
Fuente original: http://www.canalazul24.com/

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