El Plástico Mata



Si estás leyendo esto casi seguro llevas aditivos tóxicos del plástico en tu sangre. Los niños recién nacidos tampoco se libran, ya que los reciben de la madre.

Por: http://elplasticomata.com 

Personas de plástico
El 90%de los niños recién nacidos y casi todos los adultos analizados  están contaminados con disruptores endocrinos y otros productos tóxicos presentes en el plástico.
¿Qué enfermedades están asociadas a los aditivos tóxicos del plástico?
Cáncer: Cáncer de mama, útero, ovarios, vagina y cérvix, cáncer del cerebro y sistema nervioso, leucemias, cáncer de pulmón y del sistema respiratorio, cáncer de próstata y testículos, cáncer de hígado y de riñón, linfomas…
Infertilidad, abortos espontáneos, quistes uterinos
Pubertad precoz en niñas
Deformaciones del pene en niños, hipospadias
Hiperactividad, deficiencia de atención, parkinson
Autismo
Enfermedad cardiovascular
Obesidad
Diabetes
Es decir, casi todas las dolencias que han ido sospechosamente en aumento  en las dos últimas décadas.
¿Sabías que la composición de muchos plásticos es un secreto industrial?
Ahora mismo hay más de 80.000 tipos de plástico registrados , la mayoría protegidos por patentes que convierten su composición en un secreto industrial total o parcialmente.
Hasta más del 50% del peso del plástico se debe a decenas de aditivos que le otorgan sus propiedades (dureza,  flexibilidad, rigidez, color, etc.)
Hay cientos de estudios científicos (ver fuentes) que demuestran que aditivos comunes del plástico son muy peligrosos para la salud. Entre ellos destacan los bisfenoles, los ftalatos, el cloruro de vinilo, el estireno, los retardadores de llama y los metales pesados.
Algunos de estos tóxicos son disruptores endocrinos. Esto significa que imitan el comportamiento de las hormonas. Incluso concentraciones pequeñísimas (partes por billón) pueden producir mutaciones graves a nivel celular en ambos sexos. Los fetos y los niños son especialmente sensibles a la disrupción endocrina.
La Organización Mundial de la Salud y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente han declarado que los disruptores endocrinos son una amenaza global para las personas y el planeta
¿Cómo protegerme?
Evita las comidas y bebidas envasadas en plástico.
Evita usar recipientes de plástico para servir, guardar o calentar comida.
Alternativas seguras son el cristal y el acero inoxidable.
Evita la comida y bebida en latas –el interior de las latas tiene un recubrimiento que puede contener disruptores endocrinos.
No uses biberones de plástico. Los de cristal son más seguros -aunque de vez en cuando se te rompa uno.
Evita los juguetes de plástico flexible y con fuerte olor. No dejes que los niños los chupen.
Recuerda también:
Muchos plásticos segregan cada vez más tóxicos con el tiempo, el uso y el lavado.
El calor, el microondas y la acidez de la comida o bebida son factores que pueden aumentar la liberación de estos productos tóxicos en la comida o bebida.
Ojo con algunos plásticos “seguros”,  ”BPA Free”, “no estrogénicos”…  
Varios países han prohibido algunos aditivos peligrosos del plástico, como el bisfenol A. Como respuesta, la industria del plástico ha reemplazado los aditivos prohibidos con otros “alternativos”. El problema es que muchos de estos nuevos aditivos o bien tienen efectos desconocidos, o ya existen estudios que indican que pueden ser iguales o peores, como el bisfenol S (alternativa legal al bisfenol A).  El secretismo en torno a las formulaciones de estos plásticos está generando controversia, demandas judiciales y preocupación en los ciudadanos.
Playas y Océanos de plástico
El 100% de las playas analizadas en todo el mundo, por muy remotas que sean, dan positivo por microplásticos en la arena (además de los plástico visibles que las contaminan).  Durante los próximos siglos los niños no sabrán lo que es una playa libre de plásticos. En algunas islas de el Pacífico están comenzando a formarse playas de partículas de plástico,
El plástico contamina ya todos los mares del planeta.  En los gigantescos giros oceánicos (las regiones centrales de los océanos) hay más fragmentos de plástico (la mayoría menores de 2mm) que plankton, es decir que el alimento base de la vida en el mar.  El 100% de las muestras de agua de mar analizadas dan positivo por el disruptor endocrino bisfenol A, un aditivo del plástico.
Una cultura de usar y tirar adicta al plástico
En 2012 se produjeron 280 millones de toneladas de plástico. El plástico es muy ligero, imagina el volumen de 280 millones de toneladas,
De aquí al 203o la industria confía en producir 33.000 millones de toneladas más.
Sólo en EEUU (5% de la población mundial) se desechan 500 millones de botellas de plástico por agua cada semana. Si las pusiéramos en fila darían la vuelta al mundo cinco veces.
Sólo en EEUU cada 5 minutos se tiran 2 millones de botellas de plástico, suficientes para cubrir ocho campos de fútbol.
El espejismo del “reciclaje”
El reciclaje del plástico no funciona y no es una solución sostenible. Es un simple parche que nos hace sentir bien y nos aleja de las soluciones verdaderas.
La triste realidad es que cuando pones un plástico en un contenedor de reciclaje nadie se responsabiliza de que vaya a ser empleado para nada. Además, las posibilidades de que sea convertido en otro objeto de plástico similar (es decir reciclado de verdad como el metal o el vidrio) son mínimas.
Lo normal es que los plásticos terminen en la basura o en el medio ambiente, con un costo terrible para el planeta y la salud humana, no sólo ahora, sino para muchas generaciones futuras.  En 2012 se produjeron más de 280 millones de toneladas de plástico en el mundo (!) (¡imagina su volumen!)
En EEUU el porcentaje de plásticos recuperados frente a los producidos apenas supera el 7%. En Europa es de un 25%.
Esos porcentajes tan bajos corresponden a los países con mejores sistemas de gestión de residuos del mundo. Imagina en los países en vías de desarrollo, donde vive el 85% de la población mundial. Estos países se están ahogando en una marea de plástico por carecer de medios para gestionar los desechos generados por la cultura de “usar y tirar”. Además, Europa, EEUU y canadá exportan millones de toneladas de sus desperdicios de plástico a países más pobres.
El mal uso intencionado de la palabra “reciclaje”
Poner un plástico en un contenedor especial no es “reciclar”, ya que nadie garantiza que se vaya emplear para nada, y mucho menos que vaya a ser reciclado de verdad.
Por razones técnicas y económicas el plástico es muy caro y complicado de reciclar de verdad, es decir, en ciclo cerrado como el metal o el cristal.
Salvo algunas excepciones, lo mejor que le puede pasar al plástico que ponemos en un contenedor es que sea convertido en otros objetos no reciclables (lo que se llama downcycling),  plásticos de inferior calidad, textiles… Es decir, que sólo estamos retrasando su llegada al basurero.  Además, el downcycling no frena la necesidad de fabricar millones de toneladas de plástico nuevo para fabricar cada vez más objetos desechables. Y en el supuesto de ciencia ficción de que consiguiéramos someter a “downcycling” el 100% de los plásticos que se fabrican, ¿qué haríamos con los objetos generados? ¿Tapizar el mundo entero con tejidos de forro polar?
Otra falacia notable es los símbolos triangulares de “reciclaje” con flechas que vemos dibujados o grabados en los plásticos y que llevan un número dentro. Esos triángulos con flechitas en absoluto quieren decir que ese plástico sea reciclable. Los números son una manera de agrupar en 7 clases las más de 80.000 resinas plásticas que hay en la actualidad, y las flechitas no quieren decir absolutamente nada, simplemente están ahí para engañar al consumidor. Muchos grupos llevan años pidiendo que esos símbolos engañosos sean eliminados.
En caso de duda lo mejor es evitar el plástico por precaución, siempre que se pueda

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