Italia sufre más de 30.000 incendios forestales en el último mes

Con varios fuegos activos, el panorama en este país europeo se ha agravado por las altas temperaturas y la mayor sequía en los últimos setenta años: Italia sufrió más de 30.000 incendios forestales en el último mes, un 14 % más en comparación al mismo periodo de 2021, cuando fue el país más golpeado de Europa por el fuego, informaron los bomberos este viernes (22.07.2022).

 
Entre el 15 de junio y el 21 de julio, los bomberos tuvieron que intervenir en 32.921 incendios, un panorama agravado por las altas temperaturas y la mayor sequía de los últimos setenta años, que dificulta las labores de extinción.
Esta combinación de factores hace prever que 2022 dejará unos datos peores que los del año pasado, cuando Italia fue el país europeo que más incendios forestales sufrió, con 159.537 hectáreas quemadas, según un informe publicado el viernes por el Instituto italiano para la salud del planeta (Iiph).

La zona más afectada por los incendios durante el último mes fue Sicilia (sur), donde los bomberos realizaron 6.534 intervenciones, seguida de Apulia (sur) con 5.134 fuegos, Lacio (centro), cuya capital es Roma, con 4.799, y Calabria (sur) con 3.195 incendios.
En el monte de Massarosa, cerca de Lucca (centro), sigue uno de los mayores fuegos activos, que ha quemado ya 868 hectáreas y cuya evolución preocupa, pues el viento está provocando que se disperse y avance "de forma irregular, creando una pluralidad de focos que luego son extremadamente difíciles de controlar y gestionar", explicó el presidente de la Toscana, Eugenio Giani.
Otras cien hectáreas han ardido en un incendio activo desde la tarde del jueves en Certaldo, próximo a Florencia (centro), mientras que cerca de Pisa (centro) las llamas han arrasado con otras 92 hectáreas.
Esta situación, que afecta a otros países como España y Portugal, se ha visto agravada por la ola de calor que golpea Italia, con picos de hasta 42 grados y con dieciséis ciudades en el máximo nivel de alerta, entre ellas Roma, Bolonia, Florencia, Génova, Milán y Turín.
También influye la sequía, la mayor de las últimas siete décadas y que, ante la falta de precipitaciones, se está agudizando. El principal río del país, el Po, tiene un 10 % de su caudal medio. Sin embargo, las autoridades recuerdan que "la mayor parte de los incendios forestales es causada por comportamientos superficiales y a menudo dolosos" y piden la colaboración ciudadana, especialmente ante "las condiciones climáticas adversas".
La razón por la que el país se ve enfrentado al problema, es una combinación de responsabilidades políticas, de burocracia de protección forestal y también de presunta actividad delictiva.
Incendios intencionados
Según Coldiretti, la asociación de agricultores más grande de Italia, al menos el 60 por ciento de los incendios forestales fueron provocados.
Este 2 de agosto, dos pirómanos fueron arrestados en Troina, una ciudad rural en la provincia de Enna, en el centro de Sicilia, donde se están construyendo numerosas plantas de energía eólica. Esto ha levantado sospechas, porque dichas instalaciones ocupan terrenos destinados a la agricultura. "Debemos prestar mucha atención a la hipótesis de que el negocio eólico quiere debilitar a los agricultores locales, obligándolos a hacer otra cosa", dijo Fabio Venezia, alcalde de Troina, al periódico italiano La Repubblica, sugiriendo que el incendio provocado obligaría a los agricultores a vender sus tierras.
Para evitar que esto suceda, ya en 2000 se aprobó una ley nacional que prohíbe un cambio de uso de terreno quemado durante los 15 años posteriores al incendio. Sin embargo, depende de las autoridades locales hacer cumplir la ley correctamente y evitar que se permitan excepciones.

La Comisión Antimafia Siciliana, un organismo creado por el parlamento siciliano, está auditando a algunos propietarios de terrenos con el fin de esclarecer si han sido contactados por intermediarios para que ofrezcan sus terrenos al sector eólico.
Financiación insuficiente y escasez de personal
Además de la hipótesis de fuegos intencionados, la lenta respuesta ante los incendios también ha sido un problema importante. Durante años, los bomberos se han quejado de que no pueden garantizar servicios adecuados debido a la financiación insuficiente y la escasez de personal.
Una ley de 2016 fusionó la Corporación Nacional Forestal con los "Carabinieri” (el cuerpo de policía militar de Italia), haciendo que las brigadas de bomberos, que generalmente operan en áreas urbanas, sean responsables de la mayoría de las tareas de control de incendios forestales. Debido a que la prevención de incendios se gestiona a nivel regional, los gobiernos regionales tienen que firmar protocolos de cooperación periódicos con los cuerpos de bomberos, aunque estos no siempre cuentan con los medios para combatir los incendios en las zonas rurales, muy afectadas por la sequía.
En 2018, el gobierno italiano aprobó una innovadora ley de gestión forestal, que Bussone describe como "una de las mejores de Europa". Sin embargo, no contó con los recursos necesarios, que según la UNCEM, serían de al menos 100 millones de euros al año.
 
Fuente: DW -jc (efe, Il Fatto Quotidiano, Corriere della Sera, TG3)

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