La manipulación de la crisis ecológica: Instrumento de depredación, desigualdad y suicidio colectivo
La crisis ecológica no es un accidente, no es un fallo técnico, no es una desgracia que nos cayó del cielo. Es el resultado calculado, deliberado y perfectamente orquestado de un sistema que necesita destruir la vida para seguir acumulando riqueza en manos de unos pocos. Como advertía Engels hace más de un siglo: «No debemos vanagloriarnos demasiado sobre las victorias del hombre sobre la naturaleza. Por cada una de estas victorias la naturaleza se venga sobre nosotros.» Esa venganza ya no es metáfora. Es el presente. Es la carne quemada de los ancianos en las olas de calor. Es el aire que acorta la vida de los niños. Es el mar que sube y traga hogares enteros. Por J. Luis Carpintero El capitalismo ha construido una maquinaria ideológica perfecta para que nada cambie mientras todo parece cambiar. Su estrategia tiene fases: Primero, negaron. Los lobbies fósiles durante décadas financiaron la mentira de que el calentamiento global no existía, de que la ciencia era una conspiración, aun a...