Calentamiento global y fuga hacia adelante del capitalismo fósil, la principal amenaza para la salud pública mundial
La catástrofe climática no es solo un sueño lejano; ya está aquí. El verano de 2026 lo demuestra, con olas de calor sin precedentes que azotan Europa Occidental. Desde mediados de junio, 540.000 hectáreas de bosque en la Unión Europea han sido arrasadas por el sol, los cultivos han sido quemados y los ríos se han secado, obligando al cierre de centrales nucleares. China ha sufrido inundaciones masivas, mientras que Túnez, Chipre y Argelia experimentan sequías y escasez de agua sin precedentes. El deshielo y colapso de un glaciar en Nepal han provocado un tsunami de lodo y hielo que ha causado miles de muertes. La huella de carbono de Nepal es de 0,6 toneladas de CO2 per cápita, muy lejos de las 8,2 toneladas de Francia y de las 17 toneladas de Estados Unidos. Sin embargo, el techo del mundo se está calentando el doble de rápido que el resto del planeta y, debido al calentamiento climático, corre el riesgo de perder al menos el 7% de su PIB para 2050, según el Banco Mundial1. Quiene...