Tierras raras, el nuevo petróleo en la carrera por la hegemonía mundial
Durante todo 2025 y parte de 2026 hemos asistido a los envites de la guerra comercial que Donald Trump ha utilizado como herramienta de coerción contra prácticamente todo el globo. Analizando más de cerca la gran mayoría de sus acciones, tanto las comerciales como las bélicas, se dibuja un trasfondo claro: la guerra por la hegemonía mundial con China. En cambio, a Pekín no le gusta ni practica la bravuconería. Sus acciones son más silenciosas, diplomáticas, estratégicas, no miran el corto plazo, sino que son de visión larga, no dan bandazos sin sentido ni se tiran faroles que luego les obligan a recoger sus cartas perdiendo la mano. Pero, eso sí, son más efectivas y saben dónde golpear. Yago Álvarez Barba Coordinador de la sección de economía Tras varios ataques mediante subidas de aranceles a los productos chinos, que llegaron a alcanzar el 145%, el Gobierno de Xi Jinping dio un golpe en la mesa silencioso pero más efectivo que 50 publicaciones de Trump en su propia red social: en abr...