La naturaleza, devastada, se vuelve paisaje ante nuestra indiferencia
La información y los efectos del calentamiento global se acumulan, pero la voluntad de actuar se paraliza: Hace unos días regresé de Berlín, donde pude conocer algunas de las políticas con las que la ciudad intenta prepararse para la nueva realidad climática y ambiental que vivimos: resiliencia urbana, electromovilidad, infraestructura verde. Volví con la paradójica sensación de haber visto parte de lo mejor que somos capaces de hacer y, al mismo tiempo, de haber constatado de cerca la dimensión colosal del problema que todavía no sabemos cómo enfrentar. Por Gonzalo del Castillo Mientras recorría algunas de las respuestas más avanzadas al cambio climático, Europa volvía a arder. La sequía golpeaba -y aún continúa haciéndolo- a la mitad de la Unión Europea y el Reino Unido; los incendios consumían cientos de miles de hectáreas, y una sucesión de olas de calor dejaba una marca todavía más brutal: solo en Alemania, se calculan ya más de 15.000 muertes vinculadas al calor en lo que va del ...