«Donde el amor, allí el mundo»
Reseña de Elena Krause: Por su fondo, Donde el amor, allí el mundo es una puerta a la riquísima biblioteca del pensamiento ecologista. Por su forma, también, es una muñeca matrioska. Una voz que contiene otra voz que a su vez contiene otra voz y otra y otra, porque —como en Gaia— el pensamiento es un cuerpo conformado por múltiples pieles. Capas y capas del conocimiento con el que nos obsequiaron aquellos que nos precedieron y aquellos que en este mismo instante están pensando con nosotros. Así, Jorge Riechmann es mucho más que un filósofo o que un excelente escritor, es un sereno que con una mano sostiene la luz que debe conjurar las tinieblas de nuestra ignorancia ecológica y con la otra sostiene un manojo de llaves imperfectas —pero honestas— que nos abren la puerta a las bases de una Nueva Cultura de la Tierra. Leer este libro es tomar una de esas llaves y abrir esa cancela. El germen de este libro se recoge en otro ensayo anterior: Simbioética. Homo sapiens en el entramado de la v...