Ver, oír y nadar: la luz y el ruido también contaminan los océanos
Los efectos de la contaminación acústica y la contaminación lumínica son evidentes en todos los seres vivos marinos, desde las pardelas hasta los corales, pasando también por los microorganismos: Cuando rompen el cascarón, las crías de tortuga boba siguen la luz. Durante cientos de miles de años, las guiaban el débil resplandor de las estrellas y el reflejo de la luna en la superficie del mar. En las últimas décadas, ponen rumbo a los hoteles en primera línea de playa. En su universo, tierra significa oscuridad y océano es igual a luz. Pero eso ha cambiado sin que hayan tenido tiempo todavía de entenderlo. Juan F. Samaniego El efecto de la contaminación lumínica sobre la orientación de las tortugas bobas recién nacidas no es algo novedoso. Fue descrito por primera vez en un artículo científico publicado en 1990. En los 35 años que han transcurrido desde entonces se ha hablado mucho de contaminación lumínica y de sus impactos en los ecosistemas y en la salud humana. Pero eso no nos...