Mujawara: tejer una vecindad revolucionaria por encima de las fronteras
Podríamos empezar de nuevo con una lista. Una lista de peligros, de guerras, de revueltas truncadas, de revoluciones incompletas. Una lista de todas las personas muertas, de todas nuestras muertas. Pero ¿por qué recordar una vez más lo que todes saben, leen, ven, sienten? El mundo, una vez más, está devastado por la codicia de los poderosos: Entonces, ¿cómo seguir? Para nosotres, que hemos conocido las multitudes exultantes, los palacios saqueados y la potencia de nuestra ternura. ¿Cómo seguir ante el horror y la impotencia? ¿Cómo seguir adelante siendo revolucionaries? Están los cínicos, los «realistas», que, cegados por la angustia de su debilidad, nos dicen que hay que elegir. Elegir entre quienes masacran a sus propios pueblos y quienes creen poder frenar su caída declarando la guerra al mundo. Están quienes se rinden o pierden la esperanza. Agotades, resignades. Pero que algún día podrían volver a estar a nuestro lado. Y luego estamos nosotres. Nosotres, que lloramos, que nos sent...