Más despacio, por favor
Nunca habíamos tenido tantas herramientas para ahorrar tiempo y, sin embargo, nunca habíamos vivido con tanta prisa. ¿Qué dice de nosotros una vida en la que descansar parece un fracaso?: La escena se repite a diario. Mensajes y mensajes que se acumulan en la bandeja de entrada, listas de tareas que desbordan antes si quiera de alcanzar a cumplirlas, compromisos que aguardan su turno en una agenda ya inútil por sobrecargada y plazos que se multiplican y superponen sin poder hacer nada por evitarlo. Otra vez la maldita contractura en el cuello, la punzada en la boca del estómago, la respiración que se acelera… Y vuelta a empezar. De nueve a cinco. De lunes a viernes. De septiembre a agosto. Y cuando acaba el trabajo, toca enfundarse el disfraz de doer. Marta Castillo Economistas sin Fronteras ¿Aún no has visto la última peli de [inserte aquí el nombre o la plataforma del momento]?, hay que moverse, preparar un hyrox, 10.000 pasos –mínimo– al día, uf, medita, te veo estresada; ¿has proba...