Calcinamiento, negligencia y cenizas
Mientras las olas de calor asfixian nuestras ciudades y los incendios devoran el mundo rural a un ritmo sin precedentes, asistimos a un espectáculo dantesco de indolencia colectiva, porque la situación actual no es solo una emergencia climática, es el resultado directo de una irresponsabilidad compartida y escandalosa. Las administraciones públicas miran hacia otro lado, los ciudadanos siguen con sus hábitos de consumo y negligencia, y los Acuerdos de la Cumbre de París permanecen archivados como una pieza de museo, incumplidos una y otra vez con total impunidad. Por J. Luis Carpintero El humo que respiramos y las cenizas que se posan en nuestras calles no son solo consecuencia del cambio climático: son el reflejo de nuestra propia negligencia. Como ya se venía advirtiendo, estamos ante un problema ambiental y social de primera magnitud que retroalimenta las dos grandes crisis de nuestro tiempo: la pérdida de biodiversidad y el calentamiento global. Sin embargo, ni la sociedad ni nuest...