¿Y si desconectásemos voluntariamente del sistema capitalista?
«Hay que conseguir que se quede ciego y escondernos ante él mientras se derrumba, tal vez a través de una política nocturna o de éxodo (…), mediante la creación de espacios más autónomos del capital (…), con estrategias de lucha activa no violenta y desobediencia civil…» (Ramón Fernández Durán) Si tuviéramos que adivinar el nombre de un país rico en petróleo, oro y tierras raras, seguramente nos vendría a la cabeza el nombre de alguno de los países enriquecidos. Quizá nos sorprendería saber que nos estamos refiriendo a Sudán, el único país donde el estado de hambruna está confirmado oficialmente. Vivimos en un mundo de paradojas. No obstante, el anterior relator especial de la ONU sobre la extrema pobreza y los derechos humanos, Olivier de Schutter, lo tenía claro cuando nos advertía de que nuestra economía responde a la demanda de los grupos más ricos de la sociedad, provocando formas de producción extractivas que empeoran la exclusión social en nombre de la creac...