¿Habrá más lluvias en Chile? Lo que cambia con la llegada de ‘El Niño’ y qué dicen los expertos

El 21 de junio de 2026 ha comenzado el invierno en Chile. La estación ha llegado a la zona centro-sur sin señales de lluvias y con mañanas con frío extremo. El pronóstico del tiempo para los primeros días del mes de julio no muestra mayores variaciones, aunque esta realidad va a cambiar en las siguientes semanas con la consolidación del arribo del fenómeno de El Niño, que provocará cambios en las estimaciones de precipitaciones.

Sebastián Dote

Los especialistas estiman que este fenómeno climático, que es impulsado por el debilitamiento de los vientos alisios y el consecuente calentamiento anómalo de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial, provocará episodios de lluvias intensos pero breves. Esta situación enciende las alertas, en especial por las posibilidades de inundaciones en los sectores urbanos y las afectaciones agrícolas en la ruralidad. También existen dudas sobre si los sistemas frontales intensos asociados a este fenómeno climático mitiguen la megasequía que arrastra el país sudamericano por más de una décadas.
¿Por qué todavía no hay lluvias en la zona central?

Durante las últimas semanas las ciudades de la zona centro-sur de Chile, entre ellas la capital Santiago, han registrado un descenso considerable en las temperaturas mínimas, con varios días en donde el termómetro ha quedado por debajo de los 0°. Este frío extremo ha estado acompañado de una ausencia de lluvias, lo que es provocado por un anticiclón subtropical semipermanente del Pacífico y una alta presión fría. Alejandro Sepúlveda, periodista especializado en meteorología, ha dicho que la permanencia de este fenómeno impediría el arribo de las precipitaciones durante esta semana, pero ha avisado que el posible desplazamiento de este escudo antilluvias puede cambiar en la segunda semana de julio. “La probabilidad de precipitaciones aumentaría desde el martes 7 (de julio) para La Araucanía, Biobío, Ñuble, Maule y la Región Metropolitana”, ha dicho el especialista al canal Mega.
Cuándo llega el fenómeno de ‘El Niño’
Los expertos locales estiman que la llegada de El Niño ya se ha concretado en el mes de junio, con el inicio de una fase denominada como Niño neutro una fase de transición que se caracteriza por la baja pluviometría (precipitaciones) y frío. La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, por su sigla en inglés) ha precisado que existe una probabilidad del 63% de que El Niño alcance una categoría muy fuerte entre noviembre y enero, lo que lo posicionaría entre los eventos más intensos del registro histórico desde 1950. Para los países del hemisferio norte esto se traduciría en lluvias intensas y breves, mientras que en el hemisferio sur se incrementan las posibilidades de olas de calor.
¿La llegada de ‘El Niño’ provoca más lluvias?
Patricio González Colville, agroclimatólogo de la Universidad de Talca, ha confirmado que el fenómeno de El Niño incrementa la posibilidad de lluvias muy intensa en corto tiempo, por lo que ha advertido que “no hay que bajar la guardia” ante la llegada de un invierno aparentemente más seco y estable. Sobre la fecha en la que se reflejarían los cambios, el especialista mencionó el cierre del mes de julio y agosto. Así se repetiría lo registrado en los años 2015 y 2023, cuando también hubo un Niño que se manifestó con fuerza. “En estos años, fue justamente agosto el mes con lluvias intensas, y le precedieron meses deficitarios en precipitaciones, tal cual como está ocurriendo ahora. En 2015 Santiago pasó de 0.0 milímetros (mm) en junio a 111.4 mm en agosto; en Curicó [una ciudad de la región del Maule, al sur de la capital], la oscilación fue de 22 mm a 183.0 mm en para los mismos meses”, ha dicho González.
Pablo Sarricolea, académico del Departamento de Geografía de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile e investigador del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2), ha precisado que los datos sobre las precipitaciones deben ser observados con prudencia. “No es correcto asociar automáticamente El Niño con más lluvias en Chile, porque hay otras condiciones que las modulan. La relación es probabilística y no de causa-efecto. El mensaje correcto es que El Niño mueve la aguja hacia más lluvia, no que garantiza lluvia”, ha dicho Sarricolea.
Las precipitaciones y la megasequía
Las lluvias intensas y de corto tiempo que están asociadas al fenómeno de El Niño no significan necesariamente un aporte a la escasez de agua que afecta a gran parte de Chile. Pablo Sarricolea advierte que el problema no es solo cuánto llueve, sino cómo, dónde y en qué forma cae esa precipitación. “El punto crítico para el agua es que más lluvia no equivale automáticamente a más reservas utilizables. El Niño tiende a elevar la isoterma cero, así que parte de lo que normalmente sería nieve podría caer como lluvia líquida en cordillera”, ha explicado. Estos factores pueden incidir en una reducción de la acumulación de nieve, que es la principal reserva de agua para los meses de primavera y verano, además de provocar remociones en la zona cordillerana que podrían enturbiar el agua usada para abastecer a las grandes ciudades del valle central.

Fuente: https://elpais.com/chile/2026-07-01/habra-mas-lluvias-en-chile-lo-que-cambia-con-la-llegada-de-el-nino-y-que-dicen-los-expertos.html - Imagen de portada:  Transeúntes cruzan la calle durante la lluvia en Santiago de Chile, en de julio, de 2025 ESTEBAN FELIX (AP)

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