Ecotopías o la importancia de los relatos y las imágenes
Climática nos brinda un adelanto de 'Ecotopías. Son tiempos de creer y de crear', el libro de Kois Fernández Casadevante con ilustraciones de Joan Negrescolor dirigido a niños y niñas.A continuación, compartimos tres extractos de distintas partes del libro y algunas páginas completas.
¿Qué son las ecotopías?
Los mitos, los cuentos y las fábulas han sido durante milenios la principal fórmula mediante la que las personas se comunicaban y transmitían conocimientos importantes. Las historias nos permiten construir visiones compartidas de la realidad, cooperar, consolidar o cuestionar creencias y dotar de sentido a la vida.
A lo largo de la historia, en tiempos oscuros suelen surgir relatos luminosos, como linternas que alumbran caminos para construir sociedades mejores: utopías. Hoy no resultan muy visibles porque esos relatos son eclipsados por las historias que reafirman escenarios de futuro catastróficos, ya sea para alertarnos del riesgo o para que nos resignemos: distopías.
Graves amenazas se ciernen sobre el mundo, como la crisis climática, el aumento de la desigualdad y la erosión de las democracias. A la vez, miles de alternativas están surgiendo en todos los rincones del planeta. Necesitamos combinar el realismo y la evidencia científica con la capacidad de imaginar horizontes de futuro esperanzadores, partiendo de las experiencias más inspiradoras que conocemos: ecotopías.
Ante el desánimo y el derrotismo generalizados, tenemos la responsabilidad de hacer que el cambio resulte creíble y deseable. Hoy sembramos los relatos del mañana.
Experiencias inspiradoras
El germen de otros mundos se encuentra en los proyectos que tratan de transformar el presente. Allí donde lo sencillo sería encontrar insuficiencias, carencias y defectos, nuestra responsabilidad es contemplar las potencialidades. Las ecotopías surgen de cultivar una mirada apreciativa, capaz de ver el inmenso árbol en la diminuta semilla.
Elaborar una ecotopía es componer un puzle, lograr una imagen completa y compleja de un mundo alternativo, partiendo de piezas que separadas y aisladas resultan insuficientes. Al juntar, encajar y combinar experiencias parciales termina por aparecer el borrador de una sociedad sustancialmente diferente. Pequeñas iniciativas encierran la capacidad de resolver grandes problemas, siempre que logren expandirse, reforzarse y multiplicarse.
Las modestas experiencias comunitarias, así como las políticas más innovadoras, son la mejor fuente de inspiración para moldear futuros deseables. En las próximas páginas se encuentra la materia prima para modelar sueños con toma de tierra, los ingredientes para alimentar otros modelos y los argumentos para dotar de credibilidad a
quienes sostienen que cambiar las cosas es posible.
Son tiempos de creer y de crear
El futuro que deseamos ya existe, solo que tan a pequeña escala y tan disperso geográficamente que no resulta fácil de percibir. Imagina un territorio donde se juntaran simultáneamente todas las buenas prácticas que hemos visto en este libro y otras muchas que funcionan de forma desperdigada por distintos lugares del planeta. Al agrupar estos fragmentos de presentes alternativos, como si fueran trozos de un espejo roto, se nos muestra una imagen inédita de la realidad. Vemos otro mundo en funcionamiento.
Las ecotopías invierten el dicho que afirma aquello de «si no lo veo no lo creo», pues, si no creemos en ellas, no las vemos y pasan desapercibidas. Nos recuerdan que, en buena medida, los límites de lo posible dependen de las creencias de la gente, de lo que considera viable. Todas las personas tenemos una parte de responsabilidad en cómo miramos el mundo y en cómo narramos la posibilidad de transformarlo.
Las historias nos hacen más fuertes o profundizan nuestra impotencia. Ante el miedo al futuro,
el pesimismo y el desánimo, necesitamos imaginar futuros donde sea deseable vivir, que seduzcan
y motiven a la gente a implicarse en su construcción.
El mundo no cambia con nuestras opiniones sino con nuestras acciones. No podemos sentarnos a esperar, debemos ponernos en pie y empezar a caminar. Un sendero no es más que una superposición de huellas que termina por convertirse en camino. Lo que estamos viendo pueden ser únicamente las primeras pisadas.
Son tiempos de creer y de crear.
Fuente: https://climatica.coop/adelanto-libro-ecotopias/ - Imagen de portada: ilustración de la portada del libro. Foto: Joan Negrescolor.



