Argentina-Corrientes: “En los polos madereros la gestión de jubilaciones por incapacidad se está convirtiendo en un negocio”

Por No son Bosques

A partir de un informe del Banco Mundial que sugirió promover la actividad forestal en la provincia de Corrientes para aumentar el Producto Bruto Geográfico, muchos fondos, programas y herramientas fueron puestos a disposición de este sector. A su vez, hace más de 30 años, la foresto-industria recibe apoyo del estado nacional, en especial a través de la ley 25.080 aprobada a fines de los 90.
Sin embargo, desde el Centro de Estudios El Agua Vale más que el Oro afirman que ésta actividad no sólo ofrece escasos y precarios puestos de trabajo sino que está convirtiendo en costumbre ver gente mutilada en los polos madereros por accidentes en los aserraderos o en las plantaciones forestales.
El centro de estudios surgió en la ciudad de Corrientes en marzo de 2012 tras una jornada contra la mega minería a cielo abierto en apoyo a la localidad riojana Famatina. Conformado por estudiantes y jóvenes profesionales, el grupo investiga y difunde problemáticas relacionadas con los impactos sobre los bienes naturales y la apropiación de los mismos. Conversamos con sus integrantes acerca de la expansión de monocultivos forestales en la provincia, uno de los temas que indagaron en profundidad.
-¿Qué beneficios otorga la ley nacional 25.080 (hoy 26.432) de promoción de plantaciones forestales? 
-A nivel nacional la ley otorga estabilidad fiscal por 30 años que se puede prorrogar por 50 años, exceptuando el IVA, aunque los forestadores lo recuperan cuando realizan inversiones para la actividad –compra de maquinarias-. También les disminuyen el impuesto a las ganancias; los eximen del impuesto a los bienes personales; y el incremento patrimonial por el crecimiento de las plantaciones no está sujeto al impuesto a las ganancias ni bienes personales. Respecto a los subsidios, para las plantaciones de 1 a 300 hectáreas por año se les reintegra el 80% de costos de implantación (mano de obra y compra de plantines); y para las plantaciones de 301 a 500 hectáreas por año, les reintegran el 20%. Para poda y raleo reintegran el 70% del gasto.
Además, cada provincia que adhiere a esta ley le agrega otros beneficios que en el caso de Corrientes son la exención del impuesto a los sellos, al impuesto inmobiliario y a los ingresos brutos por las ventas.
-¿La provincia se estaría ocupando de los reintegros atrasados?
-Efectivamente, como el reintegro desde Nación a los forestadores tardaba entre 12 y 18 meses, el gobierno provincial, con el fin de fomentar la actividad, se hizo cargo del reintegro a los productores que presentaron los planes e hicieron las inversiones, y es la provincia la que espera el dinero de Nación.
-¿La ley es un atractivo para las grandes empresas forestales nacionales o extranjeras?
-Sí, primero porque tienen posibilidad de que les reintegren la inversión y luego por los beneficios fiscales como la estabilidad fiscal por 30 años. Esta ley finalizaba en 2009, pero por la presión de la industria forestal se prorrogó 10 años más.
-Esta ley ofrece los mismos beneficios para plantar árboles nativos, sin embargo, por lo general no se elige cultivarlos 
-Incluso el reintegro para una plantación con nativos es mayor, pero no son los elegidos, de igual manera seguiría siendo un monocultivo, por eso lo mejor es que se mantenga la vegetación nativa sin desmontar.
-¿Qué otras ventajas recibe el sector forestal?
-Desde el gobierno provincial han creado programas específicos como capacitaciones para industrializar la madera con la idea de organizar varios polos forestales dentro de la provincia.
De por sí, las actividades primarias tienen mucho beneficios en Corrientes, por ejemplo, tienen exento el impuesto a los ingresos brutos, entonces los arroceros o forestadores no pagan ningún impuesto provincial sobre las ventas. Además, a través del Fondo de Inversión para el Desarrollo de Corrientes (FIDECOR) y el Fondo de Desarrollo Industrial (FODIN), les reintegran la inversión en innovación tecnológica hasta el 60%, hasta el 25% del salario mínimo vital y móvil de cada nuevo empleado, la tarifa eléctrica, gastos de traslado de la materia prima, subsidio de tasa hasta la mitad si es un crédito para comprar maquinaria, etc. Los fondos provienen del Consejo Federal de Inversiones (CFI) de la coparticipación que le corresponde a cada provincia.
Hay que tener en cuenta que en 2008, la provincia contrató un servicio de asesoramiento del Banco Mundial, por 200 mil dólares, para que determine qué actividades aumentarían más el Producto Bruto Geográfico. En primer lugar sugirieron la forestación, luego el arroz, la citricultura, la ganadería, el ecoturismo y la horticultura. Respecto a la citricultura, hay dos polos muy importantes, uno en Bella Vista y otro en Monte Caseros, qué también reciben grandes beneficios, pero la estrella del momento es la forestación y la mayoría de los beneficios están dirigidos a aumentar la superficie forestal y de arroz.
Ahora, en el informe el Banco Mundial admite que no hicieron los estudios de sustentabilidad de las actividades propuestas.
-Y están proponiendo actividades incompatibles, por ejemplo, el ecoturismo versus monocultivos de árboles o de arroz.
-Porque el ecoturismo en realidad lo utilizan como una pantalla, nótese la contradicción de que las arroceras están tomando agua de los Esteros del Iberá de manera ilegal y el mismo Ministro de Producción de la provincia declaró que antes eran diez las arroceras que lo hacían y ahora son sólo cuatro, ¡él mismo está reconociendo el acto ilegal y no las frenan! Entonces es un doble discurso, porque la provincia no hace nada respecto a la conservación de los Esteros del Iberá, y el ecoturismo sería una actividad más para obtener ganancias, no para preservarlos. Allí avanzan las plantaciones, y no hay ningún estudio serio de los impactos en el ecosistema de las miles y miles de hectáreas de monocultivos de árboles.
-¿En el sistema Iberá está permitido forestar?
-Los Esteros del Iberá están protegidos por la Reserva Natural y el Parque Provincial [1]. En el Parque solamente pueden hacerse actividades científicas, ecoturismo y pesca con devolución y en la Reserva, que está alrededor, permiten realizar explotaciones pero tomando todas las medidas necesarias para no alterar el ecosistema, sin embargo, los mismos arroceros expresan que si tendrían que tomar esas medidas, la actividad no sería rentable. Entonces, nuevamente, se admite que están produciendo de manera irregular. Para las forestaciones es lo mismo, tienen que hacer todo lo necesario para no impactar en el ambiente, pero no es posible que no lo afecten si plantan monocultivos de árboles a gran escala o utilizan agroquímicos.
-El cuestionado plan de ordenamiento de bosques nativos de la provincia  ¿promovió el avance del monocultivo forestal?
-Esta ley organiza el territorio en colores verde, amarillo y rojo. En estas últimas zonas no se puede modificar el ecosistema, en las amarillas se puede, pero con autorización y plan de manejo, y en las verdes se puede desmontar y hacer otras plantaciones. En Corrientes las zonas rojas son limitadísimas, incluso, la reserva no tiene nada punteado de rojo. Si bien la Ley de Bosques es nacional, cada provincia determina las áreas y especies que quiere preservar, y en Corrientes por ejemplo, se decidió no preservar los montes de espinales porque abundan en nuestro paisaje y limitarían las zonas para convertir en forestaciones industriales por ejemplo. A su vez, la autorización para el cambio de uso de suelo la otorga el Instituto Correntino del Agua y del Ambiente que tiene un dudoso funcionamiento.
-Respecto a los pequeños productores ¿también están forestando? 
-Sí, ese es otro problema, mucha gente que se dedicaba a tener chacra comenzó a forestar. Existen programas más chicos para los que poseen menos de 10 hectáreas que les financian el 100% de la forestación. Esto se fomenta desde el gobierno provincial y muchas veces con participación de otros organismos como el INTA. Conocemos pequeños productores en la zona de Concepción en Corrientes que tienen sus pocas hectáreas forestadas. Antes plantaban tomates, les fue mal y no vieron otras alternativas. Otros que tienen 10 hectáreas, utilizan una o dos para plantar tomates o algún otro cultivo y una para plantar pinos o eucaliptos, pero lo hacen porque prácticamente esta regalada la inversión, les dan los plantines y luego le reintegran el gasto de la mano de obra.
-¿Qué apoyo estatal recibe el pequeño productor para cultivar alimentos en comparación con los beneficios para el sector forestal?
-Para el pequeño productor casi no hay beneficios. Hay una línea de microcréditos que no tiene comparación con los incentivos para el sector forestal, por ejemplo, pueden recibir 25 mil pesos de crédito a una tasa subsidiada, mientras que a las empresas forestales, que por lo general cuentan con patrimonio, les llegan a prestar 700 mil pesos.
-Algunos senadores provinciales aseguran que Corrientes saldrá de la pobreza con las plantaciones forestales
-Creemos que no, porque se trata de grandes superficies plantadas que ocupan poca mano de obra durante la plantación, mucho menos para el mantenimiento y algo para poda y raleo. En segundo lugar, la mayor parte de los rollizos sale de la provincia sin ser industrializada, principalmente hacia Misiones y Entre Ríos. Corrientes hizo una gran campaña de plantaciones esperando que se instale una pastera, y el episodio en Gualeguaychú permitió que se frene en parte. No saben qué hacer con tanta cantidad de materia prima y están intentando industrializarla de diferente manera.
-¿Qué pasaría si logran aumentar la industrialización dentro de la provincia? 
-Si se industrializa sin instalar una pastera, no podrían absorber la cantidad de forestaciones que hay. Además, hay muchos lugares en que las condiciones de trabajo para la gente que industrializa la madera son deplorables, allí parece que no llega la Subsecretaría de Trabajo ni la AFIP. En los polos madereros es muy común que la gente pierda alguna parte del cuerpo, tanto en los aserraderos como en las plantaciones forestales. La gestión de jubilaciones por incapacidad se está convirtiendo en un negocio en esas localidades y tener alguna parte del cuerpo mutilado se está haciendo común. Incluso la gente prefiere gestionar esta pensión por discapacidad antes que soportar las malas condiciones laborales y los bajos pagos, y es un costo social que afronta la sociedad porque esa persona no va a volver a trabajar en relación de dependencia, y cuando vuelva a trabajar lo hará de manera irregular sino pierde la pensión. A su vez, se atenderá en un hospital público, es decir, son todos costos que afronta la sociedad. Entonces, si van a industrializar de esa manera no creemos que sea beneficioso para la provincia.
-Respecto a los contratistas que prestan servicios de plantación y cosecha a las empresas forestales, ¿están siendo debidamente controlados? 
-Es un gran problema, el control es escaso en cuanto a las ganancias de estos prestadores y de las condiciones en las que trabajan sus empleados. Las grandes empresas forestales tercerizan estás tareas para ahorrarse gastos e inconvenientes, entonces contratan servicios forestales para que hagan el corte de la madera.
-¿Se han realizado denuncias contra contratistas por irregularidades o por accidentes laborales?
-No, generalmente los obreros terminan arreglando con el contratista que muchas veces no tiene nada a su nombre para preservar su patrimonio. El problema es que las personas que generalmente trabajan en la actividad forestal no tienen muchos recursos y no pueden esperar a que termine un juicio, entonces no les queda más que arreglar con los patrones.
-¿Cómo se benefician los municipios con la actividad forestal?
-Las forestaciones que están dentro de la jurisdicción de los municipios no dejan nada a las arcas de la comuna. Si tenés un local comercial necesitas algún tipo de habilitación, pero al estar en el campo no tenés que pagar nada, sólo el impuesto inmobiliario rural que para las empresas forestales está subsidiado. Lo que puede llegar a aportar es la gente que compra combustible y alimentos para llevar al monte, como llaman a la plantación forestal.
[1] La Reserva Natural del Iberá fue creada en 1983 y el Parque Provincial Iberá en 1996, aunque ambos fueron delimitados recién en 2009. Unas 481.000 hectáreas –en su mayoría tierras fiscales- conforman el parque donde sólo puede practicarse ecoturismo, pesca deportiva con devolución e investigaciones científicas. Otras 800.000 hectáreas –en su mayoría privadas- constituyen la reserva donde se podrían realizar actividades productivas, aunque con pautas estrictas para no perturbar el medio ambiente ni a la fauna. Además, se resguarda la cultura del habitante de los esteros.

Fuente: http://nosonbosques.com.ar/noticias/en-los-polos-madereros-la-gestion-de-jubilaciones-por-incapacidad-se-esta-convirtiendo-en-un-negocio/

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