lunes, 25 de julio de 2016

Argentina: Vuelve el interés por encontrar uranio también en Río Negro y Neuquén


Imagen: Medición de la radiación en rocas del suelo con equipo manual RS-120 Super-SCINT.



La Comisión Nacional de Energía Atómica, vuelve a operar en los medios de prensa hablando del la minería de uranio y la generación nuclear de energía como si se tratara de cultivar un jardín de flores. Hace unas semanas el ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, ratificó ante el Senado el plan nacional para avanzar en el desarrollo de uranio. Con la decisión del gobierno nacional de sostener los proyectos nucleares una minera retomará tareas de exploración al norte de Valcheta, provincia de Río Negro.

Además de usarse como combustible en la centrales nucleares para generar energía eléctrica, se lo utiliza en centros de medicina y en reactores de investigación, además de su uso para fines militares. Alemania está cerrando sus centrales nucleares por los altísimos riesgos y Japón estudia igual medida.
Sin embargo en Argentina, gobiernos y empresas inisiten en que existen muchos proyectos en el país para extraer uranio. Los lugares en los que se podría poner en marcha en lo inmediato son Mendoza y Chubut, de todos modos allí hay trabas legales que prohíben o limitan la actividad. Por eso, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), también trabaja con interés en la Cuenca geográfica Neuquina (Río Negro, La Pampa y Neuquén), aunque de modo incipiente.
“Apuntamos a encontrar modelos que podrían ser explotables por Lixiviación in situ, pero recién se hicieron algunos cateos”, dijo a “Río Negro” Luis López, Geólogo y especialista en recursos uraníferos de la CNEA. Recordemos que la lixiviación del uranio requiere el uso de grandes volúmenes de agua y ácido sulfúrico.
A nivel mundial, la mitad del uranio se obtiene por este método, que se usa para recuperar el mineral que se encuentra diseminado en la roca.
Sin definir con exactitud los químicos a utilizar ni mencionar el alto volúmen de agua, Lópex señaló que “Para separar el uranio no se usa cianuro sino que es soluble en medios alcalinos y ácidos. Se puede usar reactivos como ácido sulfúrico, carbonato de sodio o agua oxigenada. Esto permite devolver los acuíferos en las mismas condiciones”, y agregó que en Chubut no se puede usar esta técnica refiriéndose a la ley 5001 que impide la minería metalífera a cielo abierto.
Exploración en Río Negro
La minera canadiense Blue Sky comunicó esta semana que lanzará una campaña de exploración de uranio al norte de Valcheta. Se trata de tres proyectos conocidos como Anit, Ivana y Santa Bárbara para los que se invertirán de forma inicial 500 mil dólares. Los convenios entre el gobierno y la empresa fueron firmados en 2009 y el Secretario de Minería de la provincia, Juan Pablo Espínola, señaló a “Río Negro Energía” que las operaciones están en etapa de prospección.
La compañía, que forma parte del Grosso Group, no descarta ampliar la zona de exploración si se encuentran yacimientos superficiales, que permiten retornos económicos más rápidos, según un comunicado que envió a la bolsa de Toronto.
En Neuquén, en 2011, la firma Calypso por medio de su subsidiaria argentina Energía Mineral realizó una exploración. Los trabajos se concentraron en los denominados Bloque Central, a unos 60 kilómetros de Añelo y en Campesino Norte. Los resultados, según el titular de Minería Carlos Portilla “dieron negativos, no se encontró ni cantidad ni calidad por lo que se abandonó”.
A nivel nacional, hace 20 años, durante el menemismo, se dejó de extraer uranio. Se evaluó que era más barato importar y en el ‘97 se cerró la industria nacional. En la actualidad, el país compra en Kazajstán o Canadá uranio natural concentrado (yellow cake).
Si bien, el precio no es significativo –el kilo sale 70 dólares y la incidencia en el costo de la energía total, debe ser el 4%–, desde la CNEA, sostienen que: “tener todo el ciclo en el país, es muy importante en términos de seguridad energética”. “Tenemos el ciclo de combustible y centrales propias, con vistas a ampliar el parque energético nuclear”, dijo López.
En el país hay tres reactores de uranio natural conectados a la red eléctrica: Atucha I y II y Embalse. “Las centrales nucleares funcionan con uranio natural. En 2017 se va a construir otra central de uranio natural y creemos que se va pasar al enriquecido en 2019”, dijo a este medio el subsecretario de Energía Nuclear, Julián Gadano (ver aparte).
La energía es más económica y ecológica, al menos en la etapa de generación, según los especialistas. Su punto más cuestionado son los residuos nucleares y los posibles accidentes. Es por eso que la CNEA lanzó el proyecto de Remediación Ambiental de la Minería del Uranio.
“Con las tres centrales funcionando se produce el 7% de la energía del país. La intención es extenderla al doble”, dijo Gadano.
“Apuntamos a encontrar modelos que podrían ser explotables por lixiviación, pero recién se hicieron algunos cateos”, explicó el geólogo y especialista en uranio de la CNEA, Luis López.
“Tenemos conocimientos, pero hoy no se enriquece uranio. Producción sólo hubo en la época de la dictadura militar”, detalló Julián Gadano, subsecretario nacional de Energía Nuclear.
Los números
7% de la energía que consume el país es abastecido por las tres centrales nucleares en funcionamiento.
2019 es el año para el cual se espera arrancar con el reactor de uranio enriquecido.
u$s 500.000 es lo que invertirá la minera Blue Sky, del grupo Grosso, para retomar tareas exploratorias al norte de Valcheta, en Río Negro.

Fuente: Río Negro