Argentina / Andalgalá: «No le tuvimos miedo ni al frío, ni al viento, ni a las empresas»
Venían del Cerro Aconquija, tras cuatro días de acampe batallando contra el frío, contra supuestas denuncias de desalojo, pero sobre todo contra la empresa MARA y sus maquinarias mineras. Por ellas corre riesgo el cerro y el agua del río. La salud de los vecinos. El presente y el futuro de Andalgalá.
El abrazo de Andalgalá a estos pueblerinos y pueblerinas, al cerro y al territorio de Catamarca se hizo sentir en la caminata. Un pueblo que grita con fuerza, y esta vez siendo guía los choyanos y choyanas con su bandera: «Choya dice no al proyecto MARA».
Ayer, vecinos y vecinas de Choya (Catamarca) se sumaron a la caminata de todos los sábados en defensa del agua que se realiza en Andalgalá. Y expresaron que siguiran "hasta que bajen las máquinas que contaminan el agua y destruyen el cerro".
Rita, una vecina del pueblo en diálogo con Anred, relató cómo comenzó todo:
» unos vecinos que tienen en la quebrada de Choya animales, habían ido a verlos y se encontraron con que el cerro lo estaban trabajando máquinas. Habían entrado hasta campo grande, con las máquinas de la empresa MAFAP (supermercado proveedor de máquinas mineras) y estaban rompiendo el cerro»
Esta situación llevó a que investiguen un poco más. Porque previamente el agua del río (de la que se proveen) les estaba llegando sucia. Lo veían diferente a cuando eso ocurría por las crecidas. «Tenía algo más pesado» cuenta Rita: «Se asentaba en las vasijas, en las pavas, en las cosas que usábamos para calentar el agua» Así fue que subieron al cerro a caballo y vieron cómo esas maquinarias estaban contaminando el agua. Sacaron fotos. Hicieron denuncias con el Concejo Deliberante y con el Intendente.
Esa misma mañana funcionarios del gobierno provincial fueron a verlos. Muy lejos de dar soluciones, fueron en búsqueda de «diálogo». Algo que los vecinos y vecinas le hicieron demostrar que no quieren más. El pedido es claro: que bajen las máquinas del cerro.
El comunicado de La Asamblea Algarrobo, espacio que adhiere y acompaña el acampe, expresó ese mediodía: «Demostraron, una vez más, una indignante subestimación hacia el pueblo que demostró una y mil veces que no hay nada más importante que su agua». Conocen su río, conocen el cerro y el suelo que habitan todos los días. Saben que hay algo que no anda bien. Pero desde este sector del estado sólo recibieron negación. Ni siquiera aceptaron mirar sus pruebas y no reconocieron el daño. Como Carolina Cabrera ahí presente, secretaria de Control Ambiental, que hablaba de «abundantes lluvias que hubo» Cuando los pueblerinos aseguran que fue el verano más seco en mucho tiempo.
La caminata terminó en la misma plaza donde empezó todo. Donde empezó hace doce años. Y donde sigue también.
Fuente: https://www.anred.org/2022/04/10/andalgala-no-le-tuvimos-miedo-ni-al-frio-ni-al-viento-ni-a-las-empresas/

